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lunes, 21 noviembre 2022 10:51

Día Mundial de la Terapia Ocupacional 2026: bienestar colectivo y comunidades fuertes
27 - 10 - 2026

Día Mundial de la Terapia Ocupacional 2026: bienestar colectivo y comunidades fuertes

DÍAS MUNDIALES | TERAPIA OCUPACIONAL Autoras: Esther Jara Cases. Terapeuta Ocupacional en el Creap a través de Grupo 5 Acción y Gestión Social S.A.U. Miriam Castelló Parra. Terapeuta Ocupacional en el Creap a través de Grupo 5 Acción y Gestión Social S.A.U. Astrid Leila Blanco Romero. Terapeuta Ocupacional en el Creap a través de Grupo 5 Acción y Gestión Social S.A.U. Mª Rosa Perelló Pardo. Comunicación. Téc. Área de Gestión del Conocimiento que presta sus servicios en el Creap a través de Grupo 5 Acción y Gestión Social S.A.U. Cada 27 de octubre se conmemora el Día Mundial de la Terapia Ocupacional, una fecha impulsada para visibilizar la contribución de las terapeutas y los terapeutas ocupacionales a la salud, el bienestar, la autonomía personal y la participación en la comunidad. La celebración de 2026 lleva por lema“Participation Matters” (La participación importa), una llamada a reconocer el valor que tienen las actividades cotidianas, los roles y las rutinas en la salud, el bienestar y la calidad de vida de las personas. La Terapia Ocupacional promueve esa participación actuando sobre los factores físicos, cognitivos, emocionales, ambientales y sociales que influyen en la capacidad de las personas para implicarse en las actividades que desean, necesitan o se espera que realicen. La Terapia Ocupacional desempeña un papel fundamental en ámbitos tan diversos como la salud mental, la rehabilitación física, la atención a personas mayores, la discapacidad, la infancia, el daño cerebral adquirido o los procesos de recuperación e inclusión social. Su objetivo es acompañar a las personas para que puedan participar en aquellas actividades significativas que dan sentido a su vida, favoreciendo su autonomía, sus capacidades y su calidad de vida. En 2026, entre los principales retos y líneas de reflexión de la profesión destacan la promoción de la autonomía y la toma de decisiones de las personas, el desarrollo de apoyos centrados en la persona, la atención a los problemas de salud mental, el envejecimiento de la población, la accesibilidad universal y la creación de entornos más inclusivos que faciliten la participación en la vida comunitaria. En este sentido, el lema pone el foco en la importancia de garantizar que todas las personas puedan participar plenamente en aquellas ocupaciones y actividades que aportan significado a sus vidas, independientemente de sus circunstancias o capacidades. Desde el Creap queremos sumarnos a esta conmemoración poniendo en valor una profesión que, a través de la actividad significativa y la ocupación, contribuye cada día a mejorar el bienestar, la inclusión y la participación social de las personas. La Terapia Ocupacional no solo acompaña procesos de recuperación, sino que también ayuda a construir proyectos de vida más autónomos, satisfactorios y conectados con la comunidad. Con motivo de esta jornada, entrevistamos a las profesionales de Terapia Ocupacional del Creap, que nos acercan la realidad de esta disciplina en el ámbito de la salud mental y, a través de estas preguntas, nos explican el papel que desempeña esta figura en los equipos multidisciplinares de atención. 1. El lema del Día Mundial de la Terapia Ocupacional 2026 es «Participation Matters». ¿Por qué es tan importante la participación en actividades significativas para la salud, el bienestar y la calidad de vida de las personas? A través de «el hacer», las personas no solo participamos en el mundo, sino que también construimos nuestra identidad, expresamos quiénes somos y damos sentido a nuestras vidas. No solo necesitamos cubrir nuestras necesidades más básicas, sino también hacer cosas que tengan sentido para nosotras, que nos hagan sentirnos parte del mundo. La Terapia Ocupacional habla justamente de eso, de participar en actividades significativas: cuidar de uno mismo, compartir tiempo con otras personas, trabajar, estudiar, disfrutar de una afición o contribuir a la comunidad, etc. Todo ello va mucho más allá de mantenerse ocupado. Es construirnos, pertenecer y crear una vida que nos merezca la pena. Cuando una persona atraviesa un problema de salud mental, puede verse afectada su participación en las propias rutinas, dejar de disfrutar de actividades que antes le gustaban, alejarse de su entorno o sentir que ya no es capaz de hacer determinadas cosas. Esa pérdida de participación encoge el mundo de quien lo sufre, rompe los vínculos, aumenta el aislamiento y hace crecer la sensación de desconexión con la propia vida. Desde nuestra práctica, el papel de la Terapia Ocupacional consiste en acompañar a la persona para recuperar o descubrir esas posibilidades de participación. Trabajamos para identificar actividades significativas en función de los propios intereses, creencias, valores y capacidades, así como del momento vital concreto, y así poder definir los roles que van a ser el motor de vida. A veces, el primer paso es retomar alguna actividad que antes disfrutaba; otras veces, es volver a salir de casa, recuperar el contacto con alguien o atreverse a probar actividades nuevas. No es un hacer por hacer, ni se trata de imponer rutinas ni de llenar el día de actividades, sino de identificar qué es lo realmente importante para la persona, qué barreras encuentra y qué apoyos tiene y necesita para volver a implicarse en su vida cotidiana. El lema de este año, «Participation Matters», nos recuerda que la salud no consiste solamente en reducir síntomas, sino también en poder vivir, elegir, relacionarnos y formar parte de aquello que es importante para nosotros, para así tener la posibilidad de hacer, ser, pertenecer y construir nuestra vida con pleno sentido. 2. Desde la Terapia Ocupacional, ¿cómo se trabaja para promover la autonomía, la esperanza y el sentido de propósito en personas con problemas de salud mental? Para nosotras, lo verdaderamente importante es saber ver a la persona. Este es el punto de partida de nuestro trabajo: mirar más allá del diagnóstico, de las dificultades o de aquello que ha dejado de hacer, para reconocer quién es, qué le importa, qué necesita y qué sentido quiere dar a su vida. Acompañamos a cada persona para que pueda recuperar su capacidad de decisión, la confianza en sí misma y el sentido de propósito. No consiste en decirle qué tiene que hacer, sino en descubrir conjuntamente qué quiere recuperar, qué le gustaría conseguir y qué apoyos necesita para avanzar. Cuando esto lo bajamos a tierra, trabajamos para organizar las rutinas perdidas, mejorar la autonomía en el autocuidado, aprender a gestionar el tiempo, retomar estudios o actividades laborales, recuperar aficiones, establecer relaciones sociales o participar en la comunidad. A veces, son precisamente los pequeños logros cotidianos los que permiten volver a imaginar un futuro posible. Creemos fundamental trabajar desde las fortalezas, respetar los tiempos individuales y favorecer entornos que permitan elegir, equivocarse y volver a intentarlo sin sentirse juzgado. 3. Diferentes revisiones bibliográficas recopiladas por el Creapseñalan que la ocupación significativa, los vínculos comunitarios y herramientas como los planes de seguridad pueden actuar como factores protectores frente al suicidio. ¿Qué papel puede desempeñar la Terapia Ocupacional en la prevención del riesgo suicida y en la construcción de proyectos de vida con sentido? Creemos que la Terapia Ocupacional puede aportar mucho a la prevención del riesgo suicida porque nos permite trabajar con algo fundamental: la posibilidad de volver a imaginar un futuro propio. Cuando una persona atraviesa un sufrimiento intenso, a veces deja de ver posibilidades, pierde la conexión con cosas que antes le importaban o siente que su vida se ha quedado sin salida. Acompañarla en ese momento implica, ante todo, no minimizar lo que está viviendo ni exigirle que se encuentre bien antes de tiempo. Desde nuestra profesión, podemos explorar qué ha dejado de tener sentido, qué actividades o relaciones echa de menos y qué barreras le impiden participar en aquello que es importante para ella. A veces, el trabajo empieza por algo aparentemente pequeño: recuperar una actividad abandonada, volver a un lugar en el que se sentía parte de algo o descubrir nuevos intereses. No porque estas acciones vayan a resolver por sí mismas el sufrimiento, sino porque pueden ayudar a recuperar cierto margen de decisión y a reconocer que todavía existen alternativas, incluso cuando resulta difícil imaginarlas. También podemos contribuir a que la prevención tenga una traducción concreta en la vida cotidiana. En coordinación con el equipo profesional, podemos participar en la elaboración de planes de seguridad que identifiquen señales de alarma, estrategias de afrontamiento y personas o recursos a los que recurrir cuando aumenta el riesgo. Desde nuestra disciplina, podemos ayudar a concretar cómo aplicar esas estrategias en el día a día, adaptar las rutinas y facilitar el acceso a los apoyos previstos. Es importante que estos planes sean personalizados y realmente útiles en un momento de crisis. Esta intervención complementa, pero no sustituye, la evaluación y la atención específica del riesgo suicida. Hay algo que nos parece especialmente importante: no podemos pedirle a alguien que construya un proyecto de vida con sentido si no dispone de oportunidades reales para desarrollarlo. La prevención también requiere facilitar el acceso a espacios comunitarios donde la persona pueda participar sin sentirse juzgada y encontrar un lugar propio, más allá del diagnóstico. Esto implica mirar no solo las dificultades individuales, sino también las barreras del entorno que pueden limitar su participación. Al final, acompañar a alguien en la construcción de un proyecto de vida no consiste en decirle qué motivos tiene para vivir, sino en escuchar qué le importa y contribuir a que pueda recuperarlo o descubrirlo, respetando sus tiempos y decisiones. No siempre podremos aliviar todo el sufrimiento de inmediato, pero sí podemos trabajar para que la persona cuente con apoyos y oportunidades reales para construir una vida que tenga sentido para ella. Referencias World Occupational Therapy Day El papel del terapeuta ocupacional en la prevención del riesgo suicida Terapia ocupacional dirigida a las conductas suicidas. Centros donde se trabaja

martes, 27 octubre 2026 13:45

Día de las Bibliotecas 2026: Sin profesionales no hay bibliotecas
24 - 10 - 2026

Día de las Bibliotecas 2026: Sin profesionales no hay bibliotecas

DÍA MUNDIAL | BIBLIOTECAS Autora: Aurora Rodríguez Ródenas. Documentalista. Área de Gestión del Conocimiento que presta sus servicios en el Creap a través de Grupo 5 Acción y Gestión Social S.A.U. Sin profesionales no hay bibliotecas Cada 24 de octubre celebramos el Día de las Bibliotecas, una jornada que este año nos invita a mirar más allá de las estanterías, los catálogos o los edificios. El lema elegido por el Ministerio de Cultura, «Sin profesionales no hay bibliotecas», pone el foco en quienes, desde una discreta segunda línea, hacen posible que estos espacios cumplan su verdadera función social. Porque una biblioteca no es únicamente una colección de libros o recursos digitales. Detrás de cada documento que encontramos, de cada recomendación bibliográfica, de cada búsqueda especializada o de cada actividad de difusión del conocimiento hay profesionales que seleccionan, organizan, describen, preservan y facilitan el acceso a la información. En el ámbito de la salud mental, esta labor adquiere una relevancia especial. Nadie cuestiona la importancia de psiquiatras, psicólogos, terapeutas ocupacionales, enfermeras o trabajadores sociales. Son profesionales indispensables para la atención y recuperación de las personas. Sin embargo, existe otro perfil que rara vez aparece en primer plano y que contribuye de forma decisiva a generar conocimiento, apoyar la toma de decisiones y mejorar la práctica profesional: el bibliotecario y documentalista. Podríamos decir que un profesional de la información es al conocimiento lo que un terapeuta ocupacional es a la participación comunitaria o lo que una enfermera es a los cuidados. Su función no consiste únicamente en custodiar recursos, sino en conectar a las personas con la información que necesitan en el momento preciso. Cuando un investigador localiza la evidencia científica que respalda un proyecto, cuando un profesional encuentra una guía clínica actualizada, cuando un estudiante descubre nuevos enfoques para comprender el sufrimiento psíquico, cuando una persona usuaria accede a lecturas que le ayudan a entender mejor su situación o cuando un familiar encuentra una lectura que le aporta bienestar y evasión, detrás suele haber un trabajo documental previo que pocas veces se ve. La paradoja de nuestra profesión es precisamente esa: cuanto mejor hacemos nuestro trabajo, menos visible resulta. La información aparece ordenada, accesible y pertinente, y parece que siempre ha estado allí. Pero no es casualidad. Es fruto de conocimientos técnicos, criterios profesionales y muchas horas dedicadas a seleccionar, evaluar, organizar y difundir recursos de calidad. Vivimos en una época caracterizada por la sobreabundancia informativa. Nunca ha habido tantos datos disponibles y, al mismo tiempo, nunca ha sido tan necesario contar con profesionales capaces de distinguir la información rigurosa de la superficial, la evidencia científica de la opinión infundada y el conocimiento útil del simple ruido informativo. Por eso, reivindicar la figura del bibliotecario y documentalista no significa reclamar protagonismo, sino reconocer una realidad: las bibliotecas no son únicamente sus colecciones ni sus edificios, sino las personas que las hacen posibles. Porque detrás de cada servicio bibliotecario hay profesionales que trabajan para garantizar el acceso equitativo al conocimiento, fomentar el aprendizaje permanente y construir comunidades mejor informadas. En una biblioteca especializada en salud mental, además, esta misión adquiere un valor añadido. Facilitar el acceso a información rigurosa, promover la alfabetización informacional y contribuir a combatir los estigmas asociados a los problemas de salud mental son tareas que repercuten directamente en el bienestar de las personas y en la calidad de los servicios que reciben. Este Día de las Bibliotecas quiero sumarme al reconocimiento de todos los profesionales que, desde bibliotecas públicas, especializadas, universitarias, escolares o centros de documentación, contribuyen cada día a transformar información en conocimiento y conocimiento en oportunidades. Porque, efectivamente, sin profesionales no hay bibliotecas. Programación y más recursos 1. Webinar para profesionales. La Subdirección General de Coordinación Bibliotecaria y SEDIC organizan el webinar«¡Pasa a la acción! Guía práctica de advocacy para profesionales de bibliotecas», centrado en estrategias para aumentar la visibilidad, el reconocimiento y la legitimidad social de las bibliotecas. Se celebrará online los días 26 y 27 de octubre y contará con 300 plazas gratuitas. 2. Presentación del informe sobre los profesionales de las bibliotecas. Se difundirá el informe «La realidad profesional del personal de las bibliotecas de titularidad pública en España», un estudio que analiza la situación actual de los profesionales bibliotecarios y su papel en un contexto de transformación digital y cambio social. 3. Participación en LIBER 2026. Se celebrará la mesa redonda«Bibliotecarios: los mejores aliados para tus libros», dedicada a reflexionar sobre la función de los bibliotecarios como prescriptores de lectura y agentes fundamentales dentro del ecosistema del libro. 4. Actividades del Instituto del Patrimonio Cultural de España. El IPCE abrirá sus puertas el 21 de octubre para ofrecer visitas, encuentros con profesionales y actividades relacionadas con la conservación y restauración del patrimonio bibliográfico y documental. 5. Programación de las Bibliotecas Públicas del Estado y de los Museos Estatales. Las 53 Bibliotecas Públicas del Estado, junto con bibliotecas de museos y otros organismos culturales, desarrollarán actividades propias que se irán incorporando a la programación a lo largo del mes. Más información sobre la Biblioteca, el Centro de Documentación y el Servicio de Referencia Bibliocreap. Centro de documentación del Creap. Servicio de Referencia del Creap. Recursos de apoyo a la investigación. Formulario de solicitud de consulta.

sábado, 24 octubre 2026 08:32

Envejecer con un trastorno mental grave: la experiencia de los centros es clave para mejorar la atención
23 - 10 - 2026

Envejecer con un trastorno mental grave: la experiencia de los centros es clave para mejorar la atención

Autor: Jorge Marredo Rosa. Psicólogo investigador. Coordinador del área de Gestión del Conocimiento, que presta sus servicios en el Creap a través de Grupo 5 Acción y Gestión Social S.A.U. ¿Qué ocurre cuando una persona que lleva años participando en un programa de rehabilitación psicosocial comienza a necesitar nuevos apoyos relacionados con su salud física, su autonomía o sus cuidados cotidianos? ¿Cómo responder cuando las necesidades asociadas al envejecimiento requieren recursos y formas de atención que no siempre están suficientemente coordinados? Son situaciones que muchos centros y profesionales conocen de primera mano. El envejecimiento de las personas con trastorno mental grave (TMG) plantea desafíos que afectan a la organización de los servicios, la continuidad asistencial y la capacidad de ofrecer apoyos adaptados a cada etapa de la vida. También plantea preguntas sobre cómo preservar la autonomía, la participación comunitaria y las preferencias de las personas a medida que cambian sus circunstancias. Encontrar respuestas adecuadas exige comprender mejor cómo están viviendo este proceso y qué dificultades afrontan quienes las acompañan. Un desafío compartido que necesitamos conocer mejor Los centros de atención psicosocial, los recursos residenciales, los servicios comunitarios y otros dispositivos sanitarios y sociales acumulan una experiencia valiosa en el acompañamiento a personas con TMG. Sus profesionales conocen situaciones muy diversas: desde personas que mantienen una vida autónoma con apoyos puntuales hasta aquellas que necesitan una atención más continuada y una mayor coordinación entre servicios. Sin embargo, todavía contamos con información insuficiente para comprender en toda su amplitud cómo se está atendiendo a las personas que envejecen con estos trastornos en España. ¿Qué necesidades encuentran mayores dificultades para obtener respuesta? ¿Cómo se adaptan los recursos existentes? ¿Qué obstáculos aparecen en la coordinación asistencial? ¿Qué opinan las propias personas sobre los cuidados y apoyos que reciben? Reunir información procedente de diferentes territorios y contextos permitirá avanzar hacia una visión más completa de esta realidad e identificar cuestiones relevantes para la planificación y mejora de los servicios. Una investigación para escuchar a quienes conocen esta realidad Con este propósito, la Fundación Pilares para la Autonomía Personal, en colaboración con el Centro de Referencia Estatal de Atención Psicosocial (Creap) y con financiación del Imserso, está desarrollando un estudio epidemiológico de ámbito nacional sobre la atención y los cuidados de las personas mayores de 60 años con trastorno mental grave y prolongado. La investigación incorpora tres perspectivas complementarias: las experiencias de las propias personas, el conocimiento de los profesionales y las vivencias de sus familiares y personas cuidadoras. A través de estas aportaciones, el estudio pretende conocer mejor las necesidades existentes, las respuestas que ofrecen los servicios y las dificultades que aparecen en la atención cotidiana. Sus resultados podrán contribuir a fundamentar futuras propuestas de mejora y ofrecer información útil para los profesionales, las entidades y las administraciones responsables de la planificación de recursos. ¿Por qué es importante que participe vuestro centro? Cada centro conoce una parte de esta realidad. Un recurso de rehabilitación psicosocial puede identificar necesidades distintas de las que aparecen en un servicio residencial o en un programa de apoyo comunitario. Las características del territorio, los perfiles de las personas atendidas y la disponibilidad de recursos también influyen en las respuestas que pueden ofrecerse. Esta diversidad de experiencias constituye uno de los principales valores de la investigación. La participación de vuestro centro puede ayudar a visibilizar necesidades, dificultades y formas de atención que merecen ser conocidas y tenidas en cuenta. También puede contribuir a identificar problemas compartidos entre servicios y aportar elementos para reflexionar sobre cómo mejorar los apoyos. Además, los centros desempeñan un papel importante para facilitar que las personas atendidas tengan la oportunidad de expresar sus propias experiencias y preferencias. Su participación voluntaria permitirá incorporar una perspectiva imprescindible para comprender qué aspectos de los cuidados resultan más relevantes en su vida cotidiana. Colaborar en el estudio supone, por tanto, una oportunidad para que el conocimiento generado en la práctica profesional contribuya a una investigación cuyos resultados estarán disponibles para el conjunto del sector. ¿Cómo podéis colaborar? La participación está abierta a entidades y profesionales vinculados a la atención de personas mayores con problemas graves de salud mental. Si sois responsables de un centro, podéis contactar con el equipo investigador para conocer las posibilidades de colaboración y valorar cómo facilitar la participación desde vuestro recurso. El estudio contempla tres vías de recogida de información: Personas mayores de 60 años con trastorno mental grave y prolongado, mediante encuestas guiadas por profesionales, que permitirán recoger sus experiencias y necesidades. Profesionales con experiencia en la atención y los cuidados de esta población, a través de cuestionarios sobre los apoyos, recursos y desafíos asistenciales. Familiares y personas cuidadoras, mediante grupos focales en línea en los que compartir sus vivencias y propuestas de mejora. La participación es voluntaria y los datos se tratarán de forma anónima y confidencial, conforme a las condiciones establecidas para la investigación. Los resultados se publicarán en acceso abierto y las entidades colaboradoras serán reconocidas en las publicaciones derivadas del estudio. Para dar el primer paso, basta con ponerse en contacto con el equipo investigador y solicitar información. Allí podréis conocer las modalidades de participación y valorar cuáles se ajustan mejor a las características de vuestro centro. Vuestra experiencia puede contribuir a mejorar el conocimiento disponible Las decisiones sobre los apoyos y cuidados de las personas que envejecen con un TMG necesitan contar con información que refleje la diversidad de situaciones existentes. La experiencia de los centros y de las personas que forman parte de ellos puede realizar una aportación valiosa a ese conocimiento. Desde el Creap animamos a las direcciones y responsables de centros sanitarios, sociales y sociosanitarios a colaborar en esta investigación y facilitar la participación de sus profesionales y de las personas atendidas que deseen hacerlo. Si vuestro centro trabaja con esta población, os invitamos a contactar con el equipo investigador: Fundación Pilares para la Autonomía Personal: investigacion@fundacionpilares.org También podéis solicitar información a través del Creap: infocreap@imserso.es Vuestro centro conoce una parte de esta realidad. Ayudadnos a que también forme parte de la investigación.

viernes, 23 octubre 2026 10:00

El Creap celebrará el próximo 5 de noviembre una jornada online sobre prevención del suicidio
16 - 10 - 2026

El Creap celebrará el próximo 5 de noviembre una jornada online sobre prevención del suicidio

SESIÓN ESPECIALIZADA | JORNADA ONLINE SOBRE PREVENCIÓN, INTERVENCIÓN Y POSTVENCIÓN DEL SUICIDIO Autora: Mª Rosa Perelló Pardo. Comunicación. Téc. Área de Gestión del Conocimiento que presta sus servicios en el Creap a través de Grupo 5 Acción y Gestión Social S.A.U. El próximo 5 de noviembre, el Centro de Referencia Estatal de Atención Psicosocial (Creap), dependiente del Imserso, celebrará una nueva jornada dedicada a la prevención del suicidio, un encuentro que reunirá a profesionales, personas con experiencia propia, familiares y entidades vinculadas al ámbito de la salud mental. En los próximos días se dará a conocer el programa definitivo y se publicará una nueva comunicación con el cartel oficial de la jornada, en el que se incluirá la relación completa de personas ponentes y participantes. Desde el Creap animamos a profesionales, estudiantes, personas con experiencia propia, familiares y cualquier persona interesada en la promoción de la salud mental a reservar esta fecha e inscribirse en el formulario. Será una oportunidad para compartir conocimientos, experiencias y buenas prácticas que contribuyan a mejorar la prevención, la intervención y la posvención del suicidio desde una perspectiva comunitaria, humana y basada en la evidencia. Tres miradas complementarias ante la conducta suicida Con el objetivo de abordar esta realidad desde una perspectiva integral, la jornada se estructurará en torno a tres ejes fundamentales: Prevención, centrada en la promoción de factores protectores, la detección temprana y las estrategias para reducir el riesgo suicida. Intervención, enfocada en la atención a personas que han realizado tentativas autolíticas y en las herramientas disponibles para actuar de manera eficaz durante una situación de crisis. Posvención, dedicada al acompañamiento de supervivientes, familiares y profesionales tras un suicidio, así como a la reducción de su impacto emocional y social. La conducta suicida constituye uno de los principales retos de salud pública y requiere una respuesta coordinada desde múltiples ámbitos. La prevención del suicidio no solo implica identificar factores de riesgo y promover medidas de protección, sino también mejorar la capacidad de intervención ante situaciones de crisis y acompañar adecuadamente a las personas y entornos afectados tras una pérdida por suicidio. Programa provisional 09:00 h. Mesa redonda sobre prevención del suicidio 10:30 h. Pausa café 11:00 h. Mesa redonda sobre intervención en tentativas autolíticas 12:30 h. Mesa redonda sobre posvención en suicidio con supervivientes, familiares y profesionales 14:00 h. Clausura Próximamente ampliaremos la información sobre inscripciones, ponentes y contenidos de la jornada. ¡Reserva ya el 5 de noviembre! Visualiza y descarga el cartel en la galería de imágenes

lunes, 19 octubre 2026 10:37

Ley 8/2021 y rehabilitación psicosocial: de la norma a la práctica cotidiana
05 - 10 - 2026

Ley 8/2021 y rehabilitación psicosocial: de la norma a la práctica cotidiana

Autor: Jorge Marredo Rosa. Psicólogo investigador. Coordinador del área de Gestión del Conocimiento, que presta sus servicios en el Creap a través de Grupo 5 Acción y Gestión Social S.A.U. La Ley 8/2021 ha supuesto un cambio profundo en la forma de entender el apoyo a las personas con discapacidad y, con ello, plantea preguntas muy concretas para quienes trabajamos en rehabilitación psicosocial. ¿Cómo se traduce el principio de autonomía en decisiones reales? ¿Qué cambia cuando la intervención deja de centrarse en sustituir decisiones y pasa a organizar los apoyos necesarios para que la persona pueda participar en ellas? ¿Cómo actuar cuando existen dificultades cognitivas, síntomas psicopatológicos o limitaciones relevantes para comprender determinada información? Estas preguntas están lejos de ser teóricas. Aparecen en la práctica diaria, en reuniones de equipo, en la elaboración de planes de atención, en la relación con las familias y en decisiones aparentemente pequeñas que, en realidad, afectan directamente a la autonomía y al proyecto de vida de la persona. Precisamente por eso, esta segunda edición del curso sobre Ley 8/2021 y su aplicación en rehabilitación psicosocial se ha planteado desde una perspectiva muy práctica: comprender el marco legal, sí, pero sobre todo aprender a reconocer qué implica en situaciones reales de intervención. El curso está dirigido a profesionales de los ámbitos sanitario y sociosanitario que trabajan en centros de rehabilitación psicosocial, centros de día, recursos residenciales, pisos supervisados, centros especiales de empleo, programas de empleo con apoyo y otros dispositivos vinculados a la rehabilitación psicosocial. La intención no es convertir a los participantes en especialistas en Derecho, sino ofrecerles un marco suficientemente sólido para interpretar los cambios introducidos por la Ley y trasladarlos con criterio a su trabajo cotidiano. Autonomía, apoyo a la toma de decisiones y realidad clínica Uno de los aspectos que más nos interesa trabajar como docentes es precisamente esa traducción entre la norma y la práctica. La Ley 8/2021 introduce principios como la autonomía, la inclusión, la no discriminación y el respeto a la voluntad y preferencias de la persona. Pero esos principios solo cobran sentido cuando se aplican a situaciones concretas: cómo se comunica una decisión, cómo se valora la comprensión, cómo se negocia un objetivo, qué apoyos pueden facilitar la participación o cuándo es necesario revisar la forma en que estamos interviniendo. En el ámbito del Trastorno Mental Grave (TMG), estas cuestiones adquieren especial relevancia. La existencia de un diagnóstico no determina por sí misma la capacidad de una persona para tomar decisiones, pero tampoco puede ignorarse que determinados síntomas, déficits cognitivos o circunstancias clínicas pueden dificultar, en momentos concretos, la comprensión, la deliberación o la expresión de preferencias. Por eso el curso dedica una parte específica a analizar la diferencia entre capacidad jurídica y capacidad de obrar, así como las formas de promover la autonomía sin simplificar situaciones que, en la práctica, pueden ser complejas. Ese diálogo entre el marco jurídico y la realidad clínica es uno de los elementos que hacen especialmente vigente esta formación. Se abordará cómo determinados diagnósticos y síntomas pueden influir en el funcionamiento y la comprensión, qué papel pueden desempeñar los déficits cognitivos asociados al TMG y cómo determinados efectos de la medicación pueden influir en el nivel de actividad o participación. El objetivo no es utilizar estos factores como argumentos para excluir a la persona de las decisiones, sino aprender a identificarlos para adaptar la comunicación, graduar los apoyos y favorecer una participación tan efectiva como sea posible. La formación también presta una atención especial a los derechos humanos. Autonomía, dignidad y participación no deben quedar reducidas a declaraciones generales: se concretan en la manera en que se formula una propuesta, se explica una consecuencia, se recoge una preferencia o se incorpora la opinión de una persona a su plan de atención. Por eso hemos querido que el curso combine los contenidos conceptuales con casos prácticos, ejemplos y situaciones habituales en los recursos de rehabilitación psicosocial. La utilidad de una formación como esta se mide, en buena parte, por lo que el profesional puede aplicar al volver a su puesto de trabajo. Una formación práctica para afrontar los retos actuales El curso será impartido por Víctor González Ayuso, psicólogo general sanitario, especialista en intervención y terapia familiar e investigador en el ámbito del estigma en salud mental, y por mi mismo, Jorge Marredo Rosa, doctor en Psicología, psicólogo general sanitario especializado en rehabilitación psicosocial y coordinador del área de Gestión del Conocimiento del Creap. Desde nuestra experiencia profesional e investigadora en el centro, hemos planteado los contenidos con una intención muy concreta: que sean rigurosos, actuales y, sobre todo, útiles para afrontar problemas que los equipos ya están encontrando en su práctica diaria. La formación tendrá una duración de 12 horas y se desarrollará íntegramente online del 13 al 27 de octubre de 2026. La automatrícula estará abierta los días 6, 7 y 8 de octubre a través de la Plataforma de Teleformación del Imserso. Si las plazas disponibles se cubren antes de finalizar ese periodo, la inscripción se cerrará automáticamente. Más allá de conocer una reforma legislativa, el objetivo es disponer de mejores herramientas para responder a una cuestión que atraviesa toda la rehabilitación psicosocial: cómo acompañar y apoyar sin sustituir, cómo proteger sin anular y cómo hacer posible que la persona participe de forma efectiva en las decisiones que afectan a su propia vida. Esa es, probablemente, la parte más exigente de la Ley 8/2021, pero también la que la convierte en un contenido especialmente actual y necesario para nuestra práctica profesional. Contenido relacionado Curso de Teleformación «Implicaciones prácticas de la Ley 8/2021 en Salud Mental»

lunes, 05 octubre 2026 09:06

Día Internacional de la Educación Social 2026: acompañar, conectar y transformar
02 - 10 - 2026

Día Internacional de la Educación Social 2026: acompañar, conectar y transformar

DÍAS MUNDIALES | EDUCACIÓN SOCIAL Autor: Francisco Cháfer Ortiz. Educador social en el Creap a través de Grupo 5 Acción y Gestión Social S.A.U. Cada 2 de octubre se conmemora el Día Internacional de la Educación Social, una fecha que reconoce la labor de las educadoras y educadores sociales en la construcción de sociedades más inclusivas, participativas y cohesionadas. La Educación Social desarrolla un papel fundamental en ámbitos tan diversos como la infancia y la adolescencia, la atención a personas mayores, la discapacidad, la salud mental, la inclusión social, la mediación comunitaria o el acompañamiento a personas en situación de vulnerabilidad. Su trabajo contribuye a generar oportunidades, fortalecer vínculos y promover la participación activa de las personas en sus entornos. En 2026, entre los principales retos y líneas de reflexión del sector destacan la incorporación de profesionales de la Educación Social al sistema educativo, la respuesta a las necesidades emergentes en salud mental, el papel de la intervención socioeducativa en situaciones de emergencia y la importancia de reforzar las redes comunitarias de apoyo. Desde el Creap queremos sumarnos a esta conmemoración poniendo en valor una profesión que acompaña procesos de cambio, fomenta la autonomía personal y comunitaria y trabaja cada día para favorecer la inclusión y el bienestar de las personas. Aprovechando la conmemoración de este día, Francisco Cháfer Ortiz, educador social en el Creap a través de Grupo 5 analiza los principales retos de la figura del educador social en el ámbito del trastorno mental grave. Papel en la atención a personas con trastorno mental grave y salud mental comunitaria En la atención a personas con trastorno mental grave, la Educación Social aporta un enfoque integral de la salud que abarca las dimensiones física, mental y social. Sus funciones clave en este ámbito abarcan: Modelo psicoeducativo y autonomía: Trabaja de forma directa con la persona mediante el entrenamiento en habilidades de la vida diaria, técnicas cognitivas, estimulación cognitiva, educación para la salud y gestión del estrés. Adherencia al tratamiento y prevención de recaídas: Acompaña a las personas usuarias en la comprensión de su diagnóstico y en la importancia del tratamiento farmacológico, lo que fortalece su autonomía y prepara su reincorporación a un entorno normalizado. Apoyo y cohesión familiar: Ofrece orientación y formación a los entornos familiares para comprender la naturaleza de la enfermedad mental, ayudando a reducir el estrés familiar, la sobreprotección y los sentimientos de culpa o frustración. Puente entre el entorno clínico y la comunidad: Conecta a los equipos sanitarios u hospitalarios con los recursos comunitarios (centros cívicos, laborales y educativos), facilitando la desestigmatización de la enfermedad mental fuera de los centros sanitarios. Promoción de la salud y prevención: Desarrolla iniciativas de sensibilización frente a factores de riesgo que afectan al bienestar social y emocional. Principales retos en el trabajo diario con personas con trastorno mental grave El personal de Educación Social que interviene en salud mental y exclusión social afronta diversos desafíos profesionales y estructurales: Integración en equipos de salud mental: Resulta necesario consolidar su rol pedagógico y socioeducativo dentro de los sistemas sanitarios y de las unidades de salud mental, donde históricamente ha predominado un enfoque únicamente clínico. Reconocimiento y regulación profesional: Se requiere aprobar una Ley de Educación Social que regule la profesión y garantice la inclusión formal de esta figura en las plantillas de las administraciones públicas. Equidad e inequidad territorial: Persiste una falta de cobertura equitativa de profesionales de referencia entre diferentes comunidades autónomas y sectores de intervención. Precarización y atención a situaciones complejas: El trabajo se desarrolla en un contexto de precariedad laboral y formas severas de exclusión social, debiendo responder a problemáticas complejas como adicciones comportamentales, trastornos de la conducta alimentaria o estrés aculturativo. Investigación y ámbito académico: Se señala la necesidad de actualizar los planes de estudio universitarios y potenciar la investigación científica elaborada en primera persona por los propios profesionales. Contribución a la inclusión, participación y resiliencia comunitaria La acción socioeducativa fomenta entornos comunitarios inclusivos y protectores frente al sufrimiento psíquico: Inclusión y redes de apoyo mutuo: Genera espacios de convivencia y mediación que previenen el aislamiento social, facilitando la acogida e integración comunitaria de personas con sufrimiento psíquico o en riesgo de exclusión. Reducción de desigualdades en salud: Elimina barreras socioeconómicas y culturales para que los colectivos vulnerables (como personas con discapacidad, mayores o en situación de pobreza) accedan a los recursos sanitarios y sociales en igualdad de condiciones. Desarrollo de resiliencia y habilidades para la vida: Promueve el fortalecimiento de capacidades como la resolución pacífica de conflictos, la toma de decisiones informadas y la comunicación asertiva, facilitando el afrontamiento de situaciones de crisis. Empoderamiento y participación ciudadana: Estimula la implicación activa de la comunidad en el cuidado del entorno y la salud comunitaria. Fuentes y referencias Funciones y competencias de la educación social en ámbito sanitario (Miquel Salmerón, Laura Real e Irene Solà, ADP-CETS, pp. 10-17). Retos de la Educación Social (RES - Revista de Educación Social, nº 36). Intervención del educador y la educadora social en el ámbito de la salud mental (RES - Revista de Educación Social). Grado en Educación Social (Universidad Nacional de Educación a Distancia - UNED).

viernes, 02 octubre 2026 13:07

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