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Friday, 18 November 2022 11:09

Intervenciones eficaces para reducir el estigma en salud mental
24 - 04 - 2026

Intervenciones eficaces para reducir el estigma en salud mental

ESTIGMA | CONTENIDOS ESPECIALIZADOS Autor: Víctor González Ayuso. Psicólogo investigador. Área de Gestión del Conocimiento, que presta sus servicios en el Creap a través de Grupo 5 Acción y Gestión Social S.A.U. El estigma asociado a los problemas de salud mental sigue siendo una de las principales barreras para que muchas personas puedan participar plenamente en la sociedad. Afecta al acceso a la atención sanitaria, dificulta las relaciones sociales y limita el ejercicio de derechos básicos, especialmente en el caso de las personas con trastorno mental grave. Este estigma no solo se manifiesta en opiniones o actitudes individuales, sino también en normas sociales, mensajes de los medios de comunicación y en el funcionamiento de las propias instituciones. Por eso, para reducirlo de forma eficaz, es necesario poner en marcha intervenciones específicas, sostenidas en el tiempo y basadas en la evidencia científica, que ayuden a cambiar lo que la sociedad piensa, siente y hace en relación con la salud mental. La investigación internacional señala tres grandes tipos de estrategias para combatir el estigma. Aunque se presentan por separado, lo más habitual es que se combinen dentro de programas más amplios: las intervenciones basadas en el contacto social, las intervenciones educativas y las acciones de protesta o activismo social. Intervenciones basadas en el contacto social Las estrategias basadas en el contacto parten de una idea sencilla: conocer de cerca a las personas reduce los prejuicios. Cuando existe un contacto positivo y respetuoso entre personas que no han tenido problemas de salud mental y personas con experiencia propia, disminuyen el miedo, los estereotipos y la distancia social. En el ámbito de la salud mental, estas intervenciones permiten mostrar que detrás de un diagnóstico hay personas con historias, capacidades y procesos de recuperación diversos. La evidencia científica indica que el contacto social es una de las formas más eficaces de reducir el estigma. Existen dos formas principales de contacto: el contacto directo y el contacto indirecto. Contacto directo El contacto directo se produce cuando hay encuentros presenciales entre un grupo concreto —como alumnado, profesionales, empleadores o ciudadanía— y personas con experiencia en salud mental. Programas desarrollados en distintos países han demostrado que este tipo de encuentros mejora las actitudes, reduce el miedo y favorece una mayor inclusión social. Sin embargo, también se ha observado que, si la persona que comparte su experiencia es vista como una “excepción”, el impacto puede ser menor. Por eso es clave mostrar experiencias variadas y realistas. Contacto indirecto El contacto indirecto no requiere encuentros presenciales. Incluye formas de acercamiento a la experiencia de la salud mental a través de: testimonios en vídeos o documentales películas y series campañas en redes sociales relatos personales difundidos en medios digitales Este tipo de contacto resulta especialmente útil para llegar a un gran número de personas y ha sido muy utilizado en campañas de sensibilización a nivel nacional. Los testimonios bien construidos, centrados en la vida cotidiana y la recuperación, ayudan a generar empatía y a desmontar ideas preconcebidas. Tanto el contacto directo como el indirecto son más eficaces cuando se dirigen a públicos concretos y forman parte de estrategias más amplias y continuadas. Intervenciones basadas en la educación Las intervenciones educativas buscan mejorar el conocimiento sobre salud mental y corregir información errónea que alimenta el estigma. Pueden adoptar muchas formas: charlas, talleres, materiales divulgativos, vídeos, cursos online o campañas informativas en redes sociales. S u objetivo principal es ofrecer una visión más realista y basada en la evidencia, explicando qué son los problemas de salud mental, cuáles son los procesos de recuperación y qué papel juegan el entorno y los apoyos sociales. Las estrategias educativas suelen mejorar el conocimiento y las actitudes, especialmente a corto plazo. No obstante, los estudios muestran que su efecto es mayor cuando se combinan con el contacto social, ya que la información por sí sola no siempre produce cambios duraderos en el comportamiento. Acciones de protesta y activismo social Las estrategias basadas en la protesta y la incidencia social tienen como objetivo denunciar públicamente las injusticias, la discriminación y los mensajes que refuerzan el estigma. Estas acciones ponen el foco en prácticas sociales, institucionales o mediáticas que vulneran los derechos de las personas con problemas de salud mental. Aunque estas estrategias han sido menos estudiadas en términos de cambio individual de actitudes, desempeñan un papel importante en la transformación de normas sociales y en la defensa de derechos. Si se utilizan de forma aislada pueden generar rechazo, pero combinadas con educación y contacto social contribuyen a cambios más profundos y sostenidos. Un enfoque conjunto y centrado en las personas La evidencia actual señala que las intervenciones más efectivas son aquellas que combinan distintos enfoques y cuentan con la participación activa de las personas con experiencia vivida en salud mental. Su implicación no solo aumenta la eficacia de las acciones, sino que refuerza el mensaje de que la salud mental es una cuestión de derechos, inclusión y ciudadanía. Nuevo Curso del Creap: Comprendiendo y abordando el estigma en personas con personas con problema de salud mental. El estigma asociado a los problemas de salud mental constituye uno de los principales obstáculos para la recuperación, la inclusión social y el pleno ejercicio de los derechos humanos. Este curso que imparte el Creap a través de la Plataforma de Teleformación del Imserso ofrece un análisis riguroso y actualizado del estigma como fenómeno complejo y multidimensional, abordando sus efectos a nivel personal, social y estructural, así como las intervenciones más eficaces para su reducción. A lo largo del curso se examina cómo el autoestigma afecta a la autoestima, la motivación, el bienestar psicológico y la participación activa de las personas en sus propios procesos de recuperación, reforzando dinámicas de autoexclusión y dificultando la búsqueda de apoyo. Asimismo, se analizan los impactos del estigma público o social, que se manifiestan en forma de discriminación, aislamiento y restricción de derechos en ámbitos clave como el empleo, la educación, la vivienda y la atención sanitaria. El curso también profundiza en el estigma estructural, evidenciando cómo leyes, políticas públicas y prácticas institucionales pueden perpetuar desigualdades a través de modelos asistenciales insuficientes, barreras educativas y laborales, y limitaciones en el ejercicio de la autonomía y la capacidad jurídica. En una segunda parte, el programa aborda las intervenciones basadas en la evidencia para la reducción del estigma, poniendo especial énfasis en: las estrategias de contacto social (directo e indirecto) las intervenciones educativas orientadas a desmontar mitos y creencias erróneas y las estrategias de protesta e incidencia social para la defensa de derechos y el cambio de normas sociales El curso destaca la importancia de combinar estos enfoques de manera coherente y adaptada a los contextos culturales e institucionales, tal y como señalan las principales iniciativas internacionales recogidas en la literatura científica y en el informe de The Lancet. Dirigido a profesionales del ámbito sanitario, social, educativo y comunitario, este curso proporciona herramientas conceptuales y prácticas para promover procesos de recuperación integrales, basados en la dignidad, la participación activa y la inclusión social de las personas con experiencia en salud mental. Contenido relacionado Teleformación Creap 2026 Recibe la información de los próximos cursos

Friday, 24 April 2026 09:33

¿De qué hablamos realmente cuando hablamos de Soledad No deseada?
20 - 03 - 2026

¿De qué hablamos realmente cuando hablamos de Soledad No deseada?

BÚSQUEDAS BIBLIOGRÁFICAS RESUELTAS | SERVICIO DE REFERENCIA Autora: Paloma Goizueta Pourthe. Psicóloga e investigadora en el área de Gestión del Conocimiento, que presta sus servicios en el Creap a través de Grupo 5 Acción y Gestión Social S.A.U. Consulta bibliográfica resuelta El Centro de Referencia Estatal de Atención Psicosocial a Personas con Trastorno Mental Grave (Creap), dependiente del Imserso, publica una nueva búsqueda bibliográfica sobre «Soledad no deseada y TMG». A menudo podemos confundir este término con vivir solo, tener pocos contactos o pasar tiempo sin gente alrededor. Sin embargo, la soledad no deseada es un fenómeno mucho más complejo; se trata de una experiencia subjetiva de distancia con los demás y, en muchos casos, de una sensación de falta de pertenencia. Esta experiencia no es exclusiva de quienes tienen un diagnóstico de salud mental, se trata de un fenómeno que atraviesa a toda la sociedad. El Barómetro de la soledad no deseada en España 2024, del Observatorio Estatal de la Soledad No Deseada de la Fundación ONCE, nos muestra que una de cada cinco personas en España la experimenta. Además, la soledad no deseada es más frecuente en contextos de vulnerabilidad como situaciones de desempleo, dificultades económicas o problemas de salud. Si nos centramos en el ámbito de la salud mental, vemos que su presencia es todavía mayor. Por ejemplo, el Estudio sobre discapacidad y soledad no deseada en España publicado por el mismo observatorio, señala que la soledad puede alcanzar hasta el 65,2% en personas con discapacidad asociada a problemas de salud mental. Literatura reciente sobre Soledad no Deseada Una idea que aparece de forma bastante clara en los estudios es que la soledad no se reduce a «estar solo». La revisión The experience of loneliness among people with psychosis: Qualitative meta-synthesis reúne 41 estudios que muestran que muchas personas con un diagnóstico de psicosis describen la soledad como una sensación de desconexión profunda, de sentirse fuera o percibir el rechazo. En este sentido, lo que se echa en falta no es solo mayor contacto social, sino relaciones recíprocas, estables y con sentido. La evidencia reciente sugiere que esta relación es compleja. Por un lado, la soledad puede aumentar el riesgo de que aparezcan dificultades en la salud mental. Por ejemplo, la reciente revisión A systematic review of the bidirectional relationship between psychosis and loneliness (Journal of Psychiatric Research, 2026) apunta a que la soledad puede actuar como factor de riesgo para la aparición de experiencias psicóticas. Por otro lado, las dificultades también pueden hacer que una persona se sienta más sola. Más allá de cómo se explique esa relación, hay una idea cada vez más clara: la soledad no deseada tiene un impacto. El estudio Impact of loneliness and living alone on negative symptoms in severe mental illness: An electronic health record data analysis (Schizophrenia Research, 2025) encontró que la soledad se asocia con un aumento de los síntomas negativos y la motivación afectando negativamente a los procesos de recuperación. Precisamente por ese impacto, en los últimos años han empezado a desarrollarse distintas propuestas dirigidas a abordar la soledad. El artículo Engaging loneliness in the psychotherapy for psychosis propone que la psicoterapia puede ser un espacio para abordar esta experiencia, trabajando tanto las barreras que dificultan el acercamiento a los demás como el estigma internalizado. Además, plantea que la relación terapéutica podría ser un lugar desde el que empezar a reconstruir ese vínculo. Aunque todavía no existen tratamientos ampliamente validados, empiezan a proponerse algunas intervenciones específicas. Por ejemplo, el ensayo A randomised feasibility trial comparing group and individual format GROUPS FOR HEALTH interventions for loneliness in people who experience psychosis (2025) evalúa una intervención grupal que tiene el objetivo de ayudar a las personas a revisar sus relaciones sociales y a encontrar formas de conectar con otras personas. Los resultados muestran que es viable y bien aceptada y que se asocia con mejoras en soledad, bienestar y la identificación social. En resumen, como hemos podido revisar la soledad no deseada es una experiencia que atraviesa diferentes contextos y que se relaciona de forma consistente con el desarrollo y la evolución de los problemas de salud mental. Se trata de un ámbito en el que todavía es necesario seguir profundizando, tanto en su comprensión como en el desarrollo de distintas formas de intervención. Para una descripción más detallada de la literatura os invitamos a consultar la última publicación del Servicio de Referencia: Soledad no deseada y TMG. Contenido relacionado Servicio de Referencia del Creap. Otras consultas de información resueltas. Formulario de solicitud de consulta bibliográfica para el Servicio de Referencia del Creap. Informes de evidencias de 2026 del Creap. Newsletters de 2026 del Creap.

Friday, 20 March 2026 13:54

Descubriendo al Técnico en Integración Social (TIS) en rehabilitación psicosocial
12 - 03 - 2026

Descubriendo al Técnico en Integración Social (TIS) en rehabilitación psicosocial

BÚSQUEDAS BIBLIOGRÁFICAS RESUELTAS | SERVICIO DE REFERENCIA Autora: Paloma Goizueta Pourthe. Psicóloga e investigadora en el área de Gestión del Conocimiento, que presta sus servicios en el Creap a través de Grupo 5 Acción y Gestión Social S.A.U. Consulta bibliográfica resuelta El Centro de Referencia Estatal de Atención Psicosocial a Personas con Trastorno Mental Grave (Creap), dependiente del Imserso, publica una nueva búsqueda bibliográfica sobre «Recursos bibliográficos para el técnico en integración social en el ámbito de la Rehabilitación Psicosocial». Muchas veces hablamos de programas comunitarios, de ayudas sociales o de proyectos de inclusión… pero ¿quién está realmente trabajando día a día en la implementación de estos programas? Hoy hablamos del Técnico Superior en Integración Social (TIS), una figura esencial para construir una sociedad más justa e inclusiva. En resumen, el TIS organiza, pone en marcha y evalúa intervenciones orientadas a promover la igualdad y la inclusión destinadas a crear entornos seguros para las personas. Trabaja en coordinación con otros profesionales dentro de equipos multidisciplinares, pero, si bajamos a la práctica, ¿qué hace concretamente el integrador, especialmente en el ámbito de la rehabilitación psicosocial? Fomento de la autonomía En salud mental y rehabilitación psicosocial, el TIS no solo asiste: ayuda a la persona a recuperar habilidades y a integrarse en su comunidad. Estos profesionales trabajan entrenando habilidades esenciales para el fomento de la autonomía: organización de la rutina, manejo del dinero, uso del transporte público o habilidades para relacionarse con los demás con más seguridad. Además, también se encarga de: Diseñar actividades de apoyo psicosocial adaptadas a cada persona. Estimular y reforzar capacidades cognitivas mediante ejercicios ajustados a las necesidades reales. Favorecer la inserción laboral, acompañando en itinerarios según las fortalezas de cada persona. Mejorar la comunicación y mediar en conflictos, utilizando cuando es necesario sistemas como la lengua de signos o pictogramas para facilitar la comprensión. Recursos bibliográficos El Servicio de Referencia ha realizado recientemente una nueva búsqueda bibliográfica que recoge algunos recursos útiles para el TIS. Durante el proceso se ha puesto de manifiesto que todavía faltan más manuales y artículos que describan con mayor claridad el papel específico del TIS en salud mental. Aun así, se han seleccionado algunas obras que ayudan a comprender mejor el marco de la rehabilitación psicosocial y el lugar que puede ocupar esta figura profesional dentro de los equipos. Compartimos tres lecturas que pueden servir como referencia: Metodología de la intervención social (I. Gutiérrez y M. Sorribas) Un manual muy práctico que explica paso a paso cómo diseñar, poner en marcha y evaluar proyectos de intervención social. Ayuda a ordenar el trabajo y a aplicar la metodología en el día a día. Manual de rehabilitación del trastorno mental grave (A. Pastor, A. Blanco y D. Navarro) Una obra de referencia en castellano sobre rehabilitación psicosocial. Presenta los fundamentos del modelo y ofrece herramientas útiles para planificar intervenciones ajustadas a cada persona. Personal Recovery and Mental Illness: A Guide for Mental Health Professionals (Mike Slade) Un libro que pone el foco en la recuperación personal. Invita a mirar más allá de los síntomas y a acompañar a la persona en sus propios objetivos y proyecto de vida. En definitiva, el TIS es un motor clave en los procesos de recuperación para conseguir cambios reales en la vida diaria de muchas personas fomentando siempre inclusión y la autonomía. Os invitamos a consultar la búsqueda bibliográfica completa, donde encontrarás una descripción más detallada de la bibliografía. Contenido relacionado Servicio de Referencia del Creap. Otras consultas de información resueltas. Formulario de solicitud de consulta bibliográfica para el Servicio de Referencia del Creap. Informes de evidencias de 2026 del Creap. Newsletters de 2026 del Creap.

Thursday, 12 March 2026 08:34

Maternidad en mujeres con problemas graves de salud mental
04 - 03 - 2026

Maternidad en mujeres con problemas graves de salud mental

Autora: Natalia Enguídanos Plasencia. Alumna en prácticas en el Área de Atención Directa en el Creap (octubre 2025-enero 2026) del Grado de Psicología de la Universitat de València. Introducción La maternidad supone un impacto trascendental en la vida de toda mujer. No solamente en términos biológicos, sino también a nivel emocional, social y psicológico. Supone una reestructuración total del rol provocando cambios en la identidad personal, en las prioridades, responsabilidades y expectativas sociales. Si este periodo supone un reto para cualquier mujer, es de vital importancia realizar un acompañamiento más específico y continuado si existe un diagnóstico previo de salud mental. Diversos estudios estiman que entre el 30% y el 60% de las mujeres con problemas de salud mental graves son madres, lo que subraya la importancia de diseñar apoyos adecuados durante el embarazo y posparto para estas mujeres. La maternidad es un periodo de especial sensibilidad emocional. En mujeres con problemas de salud mental graves puede agravarse el riesgo de descompensación, por lo que las guías clínicas recomiendan un seguimiento y una planificación previa del tratamiento. Recomendaciones farmacológicas Actualmente, las guías clínicas no recomiendan la suspensión del psicofármaco durante el embarazo o posparto, sino una toma de decisiones individualizada haciendo un balance entre los riesgos y beneficios. No obstante, sigue existiendo un miedo al riesgo teratogénico por parte de las madres que las lleva a la suspensión de la medicación durante la época gestacional. Esta supresión de la medicación puede ser perjudicial tanto para la madre como para el hijo. La evidencia científica no recomienda la suspensión puesto que el riesgo de recaída grave puede ser mayor que el riesgo farmacológico hacia el feto. Por este motivo es fundamental ofrecer información clara y rigurosa que facilite la toma de decisiones compartida. Estigma persistente Más allá de la dimensión clínica, muchas mujeres con diagnósticos de salud mental se enfrentan a un estigma persistente que cuestiona su competencia materna. Estas mujeres se enfrentan a un estigma institucional que puede derivar incluso en la retirada de la custodia. Esta mirada condiciona también la percepción social y refuerza prejuicios profundamente arraigados. Además, la idea social de la “buena madre” genera una presión constante que lleva a muchas mujeres a juzgar su propio proceso de maternidad, cayendo en comparaciones y desarrollando sentimientos de insuficiencia. En mujeres con trastorno mental grave, este relato se suma al estigma propio del diagnóstico, lo que facilita un autoestigma especialmente intenso. Consecuentemente, estas mujeres pueden dudar de sí mismas como madres, sentir que pierden el control de su rol materno y de su salud mental. Este autoestigma también influye en la menor búsqueda de ayuda, principalmente por miedo a ser juzgadas o castigadas. Por ello, más que centrarnos únicamente en los factores de riesgo, resulta fundamental promover un apoyo especializado durante el embarazo y el posparto, una buena coordinación entre los servicios de salud mental y sociales, y programas que refuercen el vínculo entre madre e hijo. Intervenciones especializadas Sin embargo, en España, las intervenciones especializadas para este colectivo siguen siendo escasas. La evidencia señala que los programas más eficaces combinan tratamiento del trastorno mental grave, apoyo al rol materno y trabajo con la familia. Las terapias psicológicas más avaladas son la Terapia Cognitivo Conductual, grupos psicoeducativos y de apoyo entre iguales, así como intervenciones que trabajan el vínculo madre-bebé, las habilidades de lectura de señales del niño y apoyo en la crianza. Estas intervenciones han evidenciado que, cuando existe un apoyo integral, se promueve una mayor estabilidad familiar y mejora significativamente la experiencia de la maternidad. Si los programas especializados en España ya son limitados, los recursos específicos dirigidos a la salud mental perinatal lo son aún más. Actualmente, uno de los pocos recursos especializados es el Hospital de Día Madre-Bebé del Hospital Clínic de Barcelona, un recurso para madres con trastornos mentales que acaban de tener un hijo. Este recurso es pionero en el Estado y tiene como objetivo favorecer un espacio terapéutico confortable que permita la continuidad de la atención de la madre y del bebé, favoreciendo el vínculo y el cuidado, así como la prevención, detección y la intervención de los TMG mediante el uso de tratamientos especializados en las patologías mentales perinatales. Visibilizar esta realidad es fundamental para avanzar hacia modelos de atención más sensibles, integrales y libres de estigma, que acompañen a estas mujeres en su maternidad sin cuestionar su derecho a ejercerla, proporcionando los apoyos necesarios para que puedan desarrollarla con seguridad, dignidad y bienestar. Referencias Ríos, R. R., Tato, M. N., Otero, S. P., Loureiro, S. M., Álvarez, S. G. L., Castiñeira, M. C., & Otero, M. D. C. V. (2016). Maternidad y trastorno mental grave. Norte de Salud Mental, 14(55), 55-65. National Institute for Health and Care Excellence. (2014, updated 2020). Antenatal and postnatal mental health: Clinical management and service guidance (CG192). https://www.nice.org.uk/guidance/cg192 Ayesa-Arriola, R., Parás, C., & Díaz-Pons, A. (2025). Motherhood and Childhood in the Context of Mental Illness: A Narrative Review. Women, 5(3), 26. Sharma, V., & Mazmanian, D. (2021). Searching the puerperal trigger of bipolar disorder. Bipolar Disorders, 23(5). Alderdice, F., & Kelly, L. (2019). Stigma and maternity care. Journal of Reproductive and Infant Psychology, 37(2), 105-107. Hospital Clínic de Barcelona. (2018, 20 de marzo). El Clínic pone en marcha un Hospital de Día para madres con trastornos mentales que acaban de tener un hijo. https://www.clinicbarcelona.org/noticias/el-clinic-pone-en-marcha-un-hospital-de-diapara-madres-con-trastornos-mentales-que-acaban-de-tener-un-hijo

Thursday, 05 March 2026 08:21

Lenguaje y estigma en salud mental: el aporte de las voces con experiencia vivida en grupos focales
24 - 02 - 2026

Lenguaje y estigma en salud mental: el aporte de las voces con experiencia vivida en grupos focales

ESTIGMA | CONTENIDOS ESPECIALIZADOS Autor: Víctor González Ayuso. Psicólogo investigador. Área de Gestión del Conocimiento, que presta sus servicios en el Creap a través de Grupo 5 Acción y Gestión Social S.A.U. El estigma vinculado a la salud mental sigue representando un desafío significativo para los procesos de recuperación, la integración comunitaria y la participación de las personas en su entorno social. Se entiende por estigma la asignación de una marca, etiqueta o rasgo negativo a un individuo o a un grupo social. Esta atribución suele asociarse a aspectos negativos y generan actitudes y comportamientos adversos respecto a la persona estigmatizada, creando un ambiente de exclusión y evitación. Aunque el estigma constituye un fenómeno complejo, su origen suele estar vinculado a creencias culturales, estereotipos consolidados y construcciones sociales que se han perpetuado a lo largo del tiempo. Dentro de este proceso, el lenguaje desempeña un papel determinante. Las palabras que utilizamos no son neutrales: pueden reproducir y fortalecer prejuicios o, por el contrario, contribuir a eliminarlos. Por esta razón, el uso responsable del lenguaje resulta esencial para evitar la reproducción de actitudes discriminatorias y promover una mirada más respetuosa hacia la salud mental. El impacto del lenguaje en la construcción del estigma El lenguaje que empleamos desempeña un papel fundamental en la construcción de significados sociales: tiene la capacidad de moldear percepciones, reforzar creencias existentes y orientar comportamientos. En el ámbito de la salud mental, determinadas expresiones han contribuido históricamente a transmitir visiones simplificadoras, centradas en el diagnóstico e incluso deshumanizadoras. Etiquetas como «enfermo mental» o expresiones que criminalizan, infantilizan o desvalorizan a las personas pueden: Reducir la identidad de la persona a un diagnóstico clínico Distorsionar la percepción de sus capacidades y potencial Interferir en su proceso de recuperación y en su bienestar emocional Reproducir estereotipos negativos presentes en el imaginario social Asimismo, el impacto del lenguaje no se limita a la esfera pública. Las personas que conviven con un problema de salud mental pueden interiorizar estos mensajes, lo que influye directamente en la manera en que se perciben a sí mismas y en cómo interpretan su propia experiencia. Este proceso puede contribuir al autoestigma, debilitando la autoestima y dificultando la participación social plena. Los grupos focales: una herramienta clave para comprender el lenguaje y el estigma Para analizar en profundidad cómo se construye el estigma, qué papel desempeña el lenguaje y cómo viven este proceso las personas afectadas, los grupos focales se convierten en una metodología especialmente valiosa. ¿Qué es un grupo focal? Un grupo focal es una conversación guiada entre un conjunto de personas que comparten una experiencia común o conocimientos relevantes. El diálogo se desarrolla a partir de preguntas previamente estructuradas y permite explorar percepciones, opiniones y significados desde una perspectiva colectiva. ¿Por qué son fundamentales en salud mental? En el estudio del estigma y del uso del lenguaje, los grupos focales permiten: Conocer cómo perciben las propias personas el impacto de un programa o intervención Identificar aspectos positivos que pueden potenciarse y elementos que requieren mejoras Comprender el significado real que tienen ciertas palabras y expresiones dentro de la experiencia vivida Favorecer la participación activa de las personas con problemas de salud mental en los procesos de investigación, diseño e implementación de intervenciones. La inclusión de las voces de quienes viven el estigma en primera persona garantiza que las propuestas resultantes sean respetuosas, realistas y adaptadas a las necesidades del grupo. Modelo pionero en el Creap El Creap está desarrollando un modelo pionero de investigación del estigma en salud mental, poniendo el foco en algo tan cotidiano, pero a su vez tan importante, como el lenguaje. Para ello ha creado un Grupo Focal en el que las personas con experiencia vivida no participan solo como informantes, sino como parte activa del proceso: ayudan a definir los temas a tratar, revisan el material y reformulan las preguntas que guiarán la investigación. Esta manera de trabajar supone un cambio importante, porque reconoce que quienes han vivido el estigma en primera persona son quienes mejor pueden explicar cómo les afectan las palabras y qué cambios son necesarios para avanzar hacia un trato más justo y respetuoso. Lo que hace pionero a este modelo es que no se limita a estudiar el estigma a través del lenguaje, sino que busca transformarlo desde sus raíces. Las primeras sesiones del grupo han servido para revisar el lenguaje presente en cuestionarios y escalas de evaluación, detectando expresiones que pueden resultar deshumanizadoras o que perpetúan estereotipos. A partir de ahí, el equipo del Creap trabaja para proponer alternativas más respetuosas y ajustadas a las realidades de las personas. El centro muestra así que investigar también puede significar escuchar, aprender y generar cambios concretos. Su apuesta combina rigor científico con participación real, y demuestra que incluir las voces de quienes conviven con un problema de salud mental es clave para construir una sociedad más inclusiva y consciente del poder de las palabras y de la importancia de luchar contra el estigma. Conclusión El estigma en salud mental no desaparece únicamente con información: requiere una revisión profunda del lenguaje que utilizamos, de las prácticas sociales que lo sostienen y de las experiencias de quienes lo viven directamente. Integrar grupos focales en este proceso no solo aporta información valiosa, sino que promueve la participación, empodera a las personas y permite avanzar hacia un enfoque realmente inclusivo y respetuoso. Contenido relacionado El estigma en salud mental El estigma en salud mental: Tipos y efectos en la persona con experiencia vivida (1ª parte) El estigma en salud mental: Tipos y efectos en la persona con experiencia vivida (2ª parte) La figura del agente de apoyo mutuo en salud mental

Tuesday, 24 February 2026 10:50

Grupo de intervención basado en Entrenamiento Metacognitivo o pensar mejor para vivir con más calma
18 - 02 - 2026

Grupo de intervención basado en Entrenamiento Metacognitivo o pensar mejor para vivir con más calma

Autor: Jorge Marredo Rosa. Psicólogo investigador. Coordinador del área de Gestión del Conocimiento, que presta sus servicios en el Creap a través de Grupo 5 Acción y Gestión Social S.A.U. En la práctica clínica diaria hay un patrón que se repite con demasiada frecuencia: no es que la persona «no quiera» revisar una idea o una interpretación, es que el modo de pensar se vuelve rígido, rápido y excesivamente convincente justo cuando más convendría frenar. El Entrenamiento Metacognitivo (MCT/EMC) se diseñó precisamente para intervenir ahí: no entra a discutir «a fondo» cada creencia individual, sino que trabaja un paso antes, en la infraestructura cognitiva que alimenta conclusiones apresuradas, exceso de confianza en los errores, dificultades para considerar alternativas y ciertos sesgos atribucionales que pueden intensificar el malestar. Con este enfoque, el Centro de Referencia Estatal de Atención Psicosocial (Creap), dependiente del Imserso pone en marcha una nueva edición del grupo de intervención basado en el Programa de Entrenamiento Metacognitivo para personas con esquizofrenia, estructurado en diez módulos independientes. El formato está concebido para abordar sesgos cognitivos frecuentes en la psicosis desde una dinámica psicoeducativa, práctica y participativa. ¿En qué consiste y qué trabajaremos? El programa se organiza en módulos centrados en distintos sesgos y procesos que, en el día a día, suelen complicar la interpretación de lo que ocurre y la toma de decisiones bajo estrés. El grupo trabajará, entre otros, la tendencia a «saltar a conclusiones», el exceso de seguridad en interpretaciones que luego resultan erróneas, la flexibilidad para reconsiderar creencias, aspectos de cognición social (cómo interpretamos intenciones y señales de los demás), y la relación entre estado de ánimo, autoestima y estilo de pensamiento. El objetivo no es «convencer» a nadie de nada, sino ampliar el repertorio de comprobación y generar margen para elegir una lectura más equilibrada antes de actuar. ¿Cómo será el grupo? La intervención se plantea como grupo abierto, de modo que los módulos son lo suficientemente autónomos como para que una persona pueda incorporarse aunque el grupo ya haya comenzado. Las sesiones están diseñadas para durar entre 45 y 60 minutos, y el tamaño recomendado del grupo se sitúa entre 3 y 10 participantes, buscando un equilibrio entre participación real, seguridad y contención. El trabajo en sesión se apoyará en ejercicios breves, ejemplos cotidianos y discusión guiada. La idea es que cada participante pueda identificar sus «puntos ciegos» más habituales y llevarse estrategias concretas para probarlas fuera de la sala. ¿A quién va dirigido? El programa está dirigido a personas adultas (18–65) con diagnóstico de esquizofrenia o trastornos del espectro, con experiencia actual o pasada de síntomas psicóticos (por ejemplo, delirios, ideas de referencia o alucinaciones), que deseen participar voluntariamente y cuenten con capacidad para una participación activa en formato grupal. Como en cualquier intervención de grupo, se valorará el encaje clínico y funcional del formato en cada caso, así como condiciones que puedan requerir un abordaje distinto en ese momento. ¿Cómo evaluaremos el progreso? Para evitar que el grupo se convierta en una actividad sin trazabilidad, el programa incorpora una propuesta de evaluación con instrumentos estandarizados orientados a capturar cambios en insight cognitivo y en dimensiones relevantes del proceso de recuperación. La evaluación se utilizará como herramienta clínica de seguimiento y mejora continua del plan. Programa Entrenamiento Metacognitivo en el Creap Durante estas semanas iniciaremos el grupo de intervención basado en Entrenamiento Metacognitivo en el Creap. La finalidad es ofrecer un espacio estructurado, técnicamente sólido y respetuoso, donde aprender a detectar «trampas cognitivas» no sea un examen, sino una herramienta útil para ganar margen, reducir sufrimiento y mejorar el funcionamiento cotidiano.

Wednesday, 18 February 2026 09:45

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