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Ley 8/2021 y rehabilitación psicosocial: de la norma a la práctica cotidiana
Categorías: La actividad en el Creap , Día a día en el Creap , Contenidos especializados , Resúmenes, Cursos y Talleres
Etiquetas: trastorno mental grave (tmg) , formación especializada , legislación , empoderamiento , gestión del conocimiento , divulgación , derechos humanos , justicia , vulnerabilidad
Autor: Jorge Marredo Rosa. Psicólogo investigador. Coordinador del área de Gestión del Conocimiento, que presta sus servicios en el Creap a través de Grupo 5 Acción y Gestión Social S.A.U. La Ley 8/2021 ha supuesto un cambio profundo en la forma de entender el apoyo a las personas con discapacidad y, con ello, plantea preguntas muy concretas para quienes trabajamos en rehabilitación psicosocial. ¿Cómo se traduce el principio de autonomía en decisiones reales? ¿Qué cambia cuando la intervención deja de centrarse en sustituir decisiones y pasa a organizar los apoyos necesarios para que la persona pueda participar en ellas? ¿Cómo actuar cuando existen dificultades cognitivas, síntomas psicopatológicos o limitaciones relevantes para comprender determinada información? Estas preguntas están lejos de ser teóricas. Aparecen en la práctica diaria, en reuniones de equipo, en la elaboración de planes de atención, en la relación con las familias y en decisiones aparentemente pequeñas que, en realidad, afectan directamente a la autonomía y al proyecto de vida de la persona. Precisamente por eso, esta segunda edición del curso sobre Ley 8/2021 y su aplicación en rehabilitación psicosocial se ha planteado desde una perspectiva muy práctica: comprender el marco legal, sí, pero sobre todo aprender a reconocer qué implica en situaciones reales de intervención. El curso está dirigido a profesionales de los ámbitos sanitario y sociosanitario que trabajan en centros de rehabilitación psicosocial, centros de día, recursos residenciales, pisos supervisados, centros especiales de empleo, programas de empleo con apoyo y otros dispositivos vinculados a la rehabilitación psicosocial. La intención no es convertir a los participantes en especialistas en Derecho, sino ofrecerles un marco suficientemente sólido para interpretar los cambios introducidos por la Ley y trasladarlos con criterio a su trabajo cotidiano. Autonomía, apoyo a la toma de decisiones y realidad clínica Uno de los aspectos que más nos interesa trabajar como docentes es precisamente esa traducción entre la norma y la práctica. La Ley 8/2021 introduce principios como la autonomía, la inclusión, la no discriminación y el respeto a la voluntad y preferencias de la persona. Pero esos principios solo cobran sentido cuando se aplican a situaciones concretas: cómo se comunica una decisión, cómo se valora la comprensión, cómo se negocia un objetivo, qué apoyos pueden facilitar la participación o cuándo es necesario revisar la forma en que estamos interviniendo. En el ámbito del Trastorno Mental Grave (TMG), estas cuestiones adquieren especial relevancia. La existencia de un diagnóstico no determina por sí misma la capacidad de una persona para tomar decisiones, pero tampoco puede ignorarse que determinados síntomas, déficits cognitivos o circunstancias clínicas pueden dificultar, en momentos concretos, la comprensión, la deliberación o la expresión de preferencias. Por eso el curso dedica una parte específica a analizar la diferencia entre capacidad jurídica y capacidad de obrar, así como las formas de promover la autonomía sin simplificar situaciones que, en la práctica, pueden ser complejas. Ese diálogo entre el marco jurídico y la realidad clínica es uno de los elementos que hacen especialmente vigente esta formación. Se abordará cómo determinados diagnósticos y síntomas pueden influir en el funcionamiento y la comprensión, qué papel pueden desempeñar los déficits cognitivos asociados al TMG y cómo determinados efectos de la medicación pueden influir en el nivel de actividad o participación. El objetivo no es utilizar estos factores como argumentos para excluir a la persona de las decisiones, sino aprender a identificarlos para adaptar la comunicación, graduar los apoyos y favorecer una participación tan efectiva como sea posible. La formación también presta una atención especial a los derechos humanos. Autonomía, dignidad y participación no deben quedar reducidas a declaraciones generales: se concretan en la manera en que se formula una propuesta, se explica una consecuencia, se recoge una preferencia o se incorpora la opinión de una persona a su plan de atención. Por eso hemos querido que el curso combine los contenidos conceptuales con casos prácticos, ejemplos y situaciones habituales en los recursos de rehabilitación psicosocial. La utilidad de una formación como esta se mide, en buena parte, por lo que el profesional puede aplicar al volver a su puesto de trabajo. Una formación práctica para afrontar los retos actuales El curso será impartido por Víctor González Ayuso, psicólogo general sanitario, especialista en intervención y terapia familiar e investigador en el ámbito del estigma en salud mental, y por mi mismo, Jorge Marredo Rosa, doctor en Psicología, psicólogo general sanitario especializado en rehabilitación psicosocial y coordinador del área de Gestión del Conocimiento del Creap. Desde nuestra experiencia profesional e investigadora en el centro, hemos planteado los contenidos con una intención muy concreta: que sean rigurosos, actuales y, sobre todo, útiles para afrontar problemas que los equipos ya están encontrando en su práctica diaria. La formación tendrá una duración de 12 horas y se desarrollará íntegramente online del 13 al 27 de octubre de 2026. La automatrícula estará abierta los días 6, 7 y 8 de octubre a través de la Plataforma de Teleformación del Imserso. Si las plazas disponibles se cubren antes de finalizar ese periodo, la inscripción se cerrará automáticamente. Más allá de conocer una reforma legislativa, el objetivo es disponer de mejores herramientas para responder a una cuestión que atraviesa toda la rehabilitación psicosocial: cómo acompañar y apoyar sin sustituir, cómo proteger sin anular y cómo hacer posible que la persona participe de forma efectiva en las decisiones que afectan a su propia vida. Esa es, probablemente, la parte más exigente de la Ley 8/2021, pero también la que la convierte en un contenido especialmente actual y necesario para nuestra práctica profesional. Contenido relacionado Curso de Teleformación «Implicaciones prácticas de la Ley 8/2021 en Salud Mental»
dilluns, 05 d’octubre 2026 09:06
Día Internacional de la Educación Social 2026: acompañar, conectar y transformar
Etiquetas: actualidad , empoderamiento , inclusión social , gestión del conocimiento , divulgación , educación social
DÍAS MUNDIALES | EDUCACIÓN SOCIAL Autor: Francisco Cháfer Ortiz. Educador social en el Creap a través de Grupo 5 Acción y Gestión Social S.A.U. Cada 2 de octubre se conmemora el Día Internacional de la Educación Social, una fecha que reconoce la labor de las educadoras y educadores sociales en la construcción de sociedades más inclusivas, participativas y cohesionadas. La Educación Social desarrolla un papel fundamental en ámbitos tan diversos como la infancia y la adolescencia, la atención a personas mayores, la discapacidad, la salud mental, la inclusión social, la mediación comunitaria o el acompañamiento a personas en situación de vulnerabilidad. Su trabajo contribuye a generar oportunidades, fortalecer vínculos y promover la participación activa de las personas en sus entornos. En 2026, entre los principales retos y líneas de reflexión del sector destacan la incorporación de profesionales de la Educación Social al sistema educativo, la respuesta a las necesidades emergentes en salud mental, el papel de la intervención socioeducativa en situaciones de emergencia y la importancia de reforzar las redes comunitarias de apoyo. Desde el Creap queremos sumarnos a esta conmemoración poniendo en valor una profesión que acompaña procesos de cambio, fomenta la autonomía personal y comunitaria y trabaja cada día para favorecer la inclusión y el bienestar de las personas. Aprovechando la conmemoración de este día, Francisco Cháfer Ortiz, educador social en el Creap a través de Grupo 5 analiza los principales retos de la figura del educador social en el ámbito del trastorno mental grave. Papel en la atención a personas con trastorno mental grave y salud mental comunitaria En la atención a personas con trastorno mental grave, la Educación Social aporta un enfoque integral de la salud que abarca las dimensiones física, mental y social. Sus funciones clave en este ámbito abarcan: Modelo psicoeducativo y autonomía: Trabaja de forma directa con la persona mediante el entrenamiento en habilidades de la vida diaria, técnicas cognitivas, estimulación cognitiva, educación para la salud y gestión del estrés. Adherencia al tratamiento y prevención de recaídas: Acompaña a las personas usuarias en la comprensión de su diagnóstico y en la importancia del tratamiento farmacológico, lo que fortalece su autonomía y prepara su reincorporación a un entorno normalizado. Apoyo y cohesión familiar: Ofrece orientación y formación a los entornos familiares para comprender la naturaleza de la enfermedad mental, ayudando a reducir el estrés familiar, la sobreprotección y los sentimientos de culpa o frustración. Puente entre el entorno clínico y la comunidad: Conecta a los equipos sanitarios u hospitalarios con los recursos comunitarios (centros cívicos, laborales y educativos), facilitando la desestigmatización de la enfermedad mental fuera de los centros sanitarios. Promoción de la salud y prevención: Desarrolla iniciativas de sensibilización frente a factores de riesgo que afectan al bienestar social y emocional. Principales retos en el trabajo diario con personas con trastorno mental grave El personal de Educación Social que interviene en salud mental y exclusión social afronta diversos desafíos profesionales y estructurales: Integración en equipos de salud mental: Resulta necesario consolidar su rol pedagógico y socioeducativo dentro de los sistemas sanitarios y de las unidades de salud mental, donde históricamente ha predominado un enfoque únicamente clínico. Reconocimiento y regulación profesional: Se requiere aprobar una Ley de Educación Social que regule la profesión y garantice la inclusión formal de esta figura en las plantillas de las administraciones públicas. Equidad e inequidad territorial: Persiste una falta de cobertura equitativa de profesionales de referencia entre diferentes comunidades autónomas y sectores de intervención. Precarización y atención a situaciones complejas: El trabajo se desarrolla en un contexto de precariedad laboral y formas severas de exclusión social, debiendo responder a problemáticas complejas como adicciones comportamentales, trastornos de la conducta alimentaria o estrés aculturativo. Investigación y ámbito académico: Se señala la necesidad de actualizar los planes de estudio universitarios y potenciar la investigación científica elaborada en primera persona por los propios profesionales. Contribución a la inclusión, participación y resiliencia comunitaria La acción socioeducativa fomenta entornos comunitarios inclusivos y protectores frente al sufrimiento psíquico: Inclusión y redes de apoyo mutuo: Genera espacios de convivencia y mediación que previenen el aislamiento social, facilitando la acogida e integración comunitaria de personas con sufrimiento psíquico o en riesgo de exclusión. Reducción de desigualdades en salud: Elimina barreras socioeconómicas y culturales para que los colectivos vulnerables (como personas con discapacidad, mayores o en situación de pobreza) accedan a los recursos sanitarios y sociales en igualdad de condiciones. Desarrollo de resiliencia y habilidades para la vida: Promueve el fortalecimiento de capacidades como la resolución pacífica de conflictos, la toma de decisiones informadas y la comunicación asertiva, facilitando el afrontamiento de situaciones de crisis. Empoderamiento y participación ciudadana: Estimula la implicación activa de la comunidad en el cuidado del entorno y la salud comunitaria. Fuentes y referencias Funciones y competencias de la educación social en ámbito sanitario (Miquel Salmerón, Laura Real e Irene Solà, ADP-CETS, pp. 10-17). Retos de la Educación Social (RES - Revista de Educación Social, nº 36). Intervención del educador y la educadora social en el ámbito de la salud mental (RES - Revista de Educación Social). Grado en Educación Social (Universidad Nacional de Educación a Distancia - UNED).
divendres, 02 d’octubre 2026 13:07
Informe de tendencias de julio y agosto de 2026
Categorías: Guías, documentos técnicos e informes , Documentación
Etiquetas: trastorno mental grave (tmg) , biblioteca especializada , actualidad , búsqueda bibliográfica , divulgación , familiares y cuidadores , esquizofrenia , tecnología digital
DOCUMENTOS PROPIOS | SERVICIO DE REFERENCIA Y CENTRO DE DOCUMENTACIÓN Autora: Aurora Rodríguez Ródenas. Documentalista. Área de Gestión del Conocimiento que presta sus servicios en el Creap a través de Grupo 5 Acción y Gestión Social S.A.U. Tendencias en investigación en Trastorno Mental Grave El Servicio de Referencia del Centro de Referencia Estatal de Atención Psicosocial a Personas con Trastorno Mental Grave (Creap) del Imserso en Valencia publica el informe de tendencias de julio y agosto de 2026 (767 kb). El informe recopila tendencias científicas de los meses de julio y agosto de 2026, sobre Trastorno Mental Grave a partir de preprints (es decir, investigaciones que aún no han sido revisadas por pares) publicados en plataformas como Research Square, OSF, MedRxiv, BioRxiv y Preprints.org. El obetivo principal es identificar nuevas líneas de investigación, intervenciones emergentes, factores de riesgo, modelos de atención y perspectivas sociales relacionadas con la salud mental. La investigación reciente detectada en estos manuscritos sobre TMG se orienta hacia estos temas principales: salud mental digital, realidad virtual y terapias tecnológicas inmersivas, personalización del TMG mediante genética y perfiles cognitivos, prevención temprana en poblaciones de alto riesgo familiar, recuperación, estigma y determinantes sociales de la salud mental. Realidad virtual como herramienta terapéutica Se está pasando de la realidad virtual experimental a plantearla como una intervención escalable, un complemento terapéutico y un recurso para personas con dificultades de acceso a entornos terapéuticos o naturales. Aparecen varias líneas relacionadas con la realidad virtual: por un lado, la naturaleza inmersiva virtual para reducir el estrés y mejorar la regulación emocional, y por el otro, la teledramaterapia. En el estudio "Psychological and Physiological Effects of Immersive Virtual Nature on Mental Health: A Systematic Review" encontraron que la exposición a naturaleza virtual reduce el estrés psicológico, reduce el afecto negativo, mejora algunos marcadores fisiológicos de relajación y parece especialmente útil en personas con ansiedad y poblaciones clínicas. Familia y entorno social Realizaron un seguimiento longitudinal de 8 años dentro del estudio danés High Risk and Resilience Study, comparando jóvenes con riesgo familiar de esquizofrenia (FHR-SZ), jóvenes con riesgo familiar de trastorno bipolar (FHR-BP) y controles poblacionales. A los 15 años, el 67,2% de los adolescentes con riesgo familiar de esquizofrenia habían presentado algún trastorno mental, el 64,4% de los que tenían riesgo familiar de trastorno bipolar también y en la población general la cifra fue del 39,1%. Además, presentaban más comorbilidad psiquiátrica, más persistencia de los trastornos y peor funcionamiento global. Más información sobre el Centro de Documentación y el Servicio de Referencia Centro de documentación del Creap. Servicio de Referencia del Creap. Recursos de apoyo a la investigación. Informe de evidencias de agosto de 2026 (737 kb). Formulario de solicitud de consulta.
dimarts, 08 de setembre 2026 08:30
Apoyar la recuperación psicosocial: la importancia de poner a la persona en el centro
Categorías: Artículos Científicos , Contenidos especializados , Guías, documentos técnicos e informes , Documentación
Etiquetas: estigma , investigación , búsqueda bibliográfica , literatura científica , acompañamiento terapéutico , empoderamiento , divulgación , adherencia al tratamiento , apoyo
BÚSQUEDAS BIBLIOGRÁFICAS RESUELTAS | SERVICIO DE REFERENCIA Autora: Mª Rosa Perelló Pardo. Comunicación. Téc. Área de Gestión del Conocimiento que presta sus servicios en el Creap a través de Grupo 5 Acción y Gestión Social S.A.U. Durante las últimas décadas, el concepto de recuperación en salud mental ha evolucionado significativamente. Hoy sabemos que recuperarse no significa únicamente reducir síntomas, sino también reconstruir un proyecto de vida significativo, fortalecer las relaciones sociales, participar en la comunidad y recuperar el control sobre las propias decisiones. La evidencia científica más reciente y las principales guías de buenas prácticas coinciden en que los procesos de recuperación mejoran cuando los servicios abandonan modelos excesivamente asistencialistas y avanzan hacia enfoques centrados en la persona, la autonomía y la participación activa. Recuperación: más allá del diagnóstico El modelo de recuperación plantea una pregunta esencial: ¿qué necesita una persona para vivir la vida que desea más allá de su diagnóstico? En una revisión sistemática sobre prácticas orientadas a la recuperación en servicios comunitarios de salud mental, Mousavizadeh y Jandaghian Bidgoli (2023) concluyen que las intervenciones comunitarias favorecen la inclusión social, la independencia, la empleabilidad y la reducción del aislamiento y el estigma. Los autores destacan que fomentar la esperanza y el empoderamiento constituye uno de los pilares fundamentales de la recuperación (Recovery-Oriented Practices in Community-based Mental Health Services: A Systematic Review, 2023). Esta visión coincide con las recomendaciones de la guía «Recomendaciones y buenas prácticas para la atención a las personas con problemas de salud mental» de la Generalitat Valenciana (2023), en la que participó el Creap, que propone una intervención basada en los derechos humanos, la participación activa y la inclusión social. La alianza terapéutica como motor del cambio Uno de los hallazgos más consistentes de la literatura es la importancia de la relación entre profesionales y personas usuarias. Las guías NICE sobre experiencia de la persona usuaria en salud mental (CG136 y QS14) señalan que una atención de calidad debe fundamentarse en la escucha, el respeto a las decisiones de la persona y la construcción conjunta de objetivos. En lugar de dirigir el proceso, los profesionales deben acompañar y facilitar que cada persona defina sus propias metas de recuperación. Este cambio implica pasar de una lógica basada exclusivamente en el control de síntomas a otra orientada a la consecución de objetivos vitales significativos: recuperar relaciones, encontrar empleo, desarrollar actividades de ocio o participar en la vida comunitaria. El apoyo social protege y favorece la recuperación La recuperación no ocurre en aislamiento. Las redes de apoyo constituyen un factor protector clave para el bienestar emocional y la salud mental. Una revisión sistemática y metaanálisis realizada por Hou et al.(2022) analizó la eficacia de las intervenciones de apoyo social en la prevención del suicidio. Los resultados mostraron que las personas que recibían apoyo social directo presentaban una reducción significativa del riesgo de suicidio respecto a los grupos de control (Methods and efficacy of social support interventions in preventing suicide: a systematic review and meta-analysis, 2022). Estos hallazgos refuerzan la necesidad de promover programas que combatan la soledad no deseada, fortalezcan los vínculos comunitarios y ayuden a reconstruir redes de apoyo significativas. Iniciativas recientes como el programa «Creando Nexos» (Lázaro Mateo, 2026), desarrollado por el Creap, parten precisamente de esta evidencia, poniendo el foco en la creación y fortalecimiento de relaciones sociales como elemento central de la rehabilitación psicosocial. El valor del apoyo entre iguales Otro de los enfoques que está ganando protagonismo en salud mental es el apoyo entre iguales, es decir, el acompañamiento realizado por personas con experiencia propia en procesos de recuperación. La revisión sistemática y metaanálisis de Smit et al. (2022), que incluyó a más de 4.000 participantes, concluyó que estas intervenciones favorecen la recuperación clínica y personal, especialmente en aspectos como la esperanza, el empoderamiento y la confianza en las propias capacidades (The Effectiveness of Peer Support for Individuals with Mental Illness, 2022). En esta línea, Víctor González Ayuso, psicólogo investigador del Área de Gestión del Conocimiento, que presta sus servicios en el Creap a través de Grupo 5 Acción y Gestión Social S.A.U., señala que el apoyo mutuo constituye un sistema de ayuda recíproca basado en el respeto, la responsabilidad compartida y la experiencia vivida. En su artículo La figura del agente de apoyo mutuo en salud mental (Creap, 2023), destaca que tanto quien ofrece apoyo como quien lo recibe se benefician del proceso, fortaleciendo su autoestima, autonomía y capacidad de afrontamiento. Tecnología como complemento La creciente digitalización de los servicios ha abierto nuevas oportunidades para combatir el aislamiento social. Sin embargo, la evidencia sugiere que las herramientas tecnológicas deben entenderse como un complemento y no como un sustituto de las relaciones humanas. En una revisión sistemática publicada en Aging & Mental Health, Bermúdez Endrino et al. (2026) concluyeron que las intervenciones basadas en tecnologías de la información y la comunicación reducen significativamente la ansiedad y la depresión en personas mayores aisladas socialmente, aunque su efecto sobre el aislamiento social es limitado (Efficacy of technology interventions in preventing depression among older adults experiencing social isolation: a systematic review and meta-analysis, 2026). Este hallazgo recuerda una cuestión fundamental: las videollamadas, aplicaciones o plataformas digitales pueden facilitar el contacto, pero la participación comunitaria y la construcción de vínculos reales siguen siendo elementos insustituibles en los procesos de recuperación. Fuente de la información Búsqueda bibliográfica resuelta por el Creap sobre «Apoyo en el proceso de recuperación psicosocial» Referencias citadas Bermúdez Endrino, L. M., Berral García, A., Gómez Peña, B., Uclés-Torrente, M. M. y Aparicio-Martinez, P. (2026). Efficacy of technology interventions in preventing depression among older adults experiencing social isolation: a systematic review and meta-analysis. Aging & Mental Health.https://doi.org/10.1080/13607863.2025.2585501 Hou, X., Wang, J., Guo, J., Zhang, X., Liu, J., Qi, L. y Zhou, L. (2022). Methods and efficacy of social support interventions in preventing suicide: a systematic review and meta-analysis. Evidence-Based Mental Health.https://doi.org/10.1136/ebmental-2021-300318 Mousavizadeh, S. N. y Jandaghian Bidgoli, M. A. (2023). Recovery-Oriented Practices in Community-based Mental Health Services: A Systematic Review. Iranian Journal of Psychiatry. https://doi.org/10.18502/ijps.v18i3.13013 Smit, D., Miguel, C., Vrijsen, J. N., Groeneweg, B., Spijker, J. y Cuijpers, P. (2022). The effectiveness of peer support for individuals with mental illness: Systematic review and meta-analysis. Psychological Medicine.https://doi.org/10.1017/S0033291722002422
dimecres, 12 d’agost 2026 08:34
Trabajo, salud mental y conducta suicida: qué dice la evidencia científica sobre los riesgos psicosociales laborales
Categorías: Artículos Científicos , Contenidos especializados , Guías, documentos técnicos e informes , Documentación
Etiquetas: trastorno mental grave (tmg) , suicidio , investigación , búsqueda bibliográfica , divulgación , empleo , servicio de referencia
BÚSQUEDAS BIBLIOGRÁFICAS RESUELTAS | SERVICIO DE REFERENCIA Autora: Mª Rosa Perelló Pardo. Comunicación. Téc. Área de Gestión del Conocimiento que presta sus servicios en el Creap a través de Grupo 5 Acción y Gestión Social S.A.U. Consulta bibliográfica resuelta El Centro de Referencia Estatal de Atención Psicosocial a Personas con Trastorno Mental Grave (Creap), dependiente del Imserso, publica una nueva búsqueda bibliográfica sobre «Riesgos psicosociales laborales y conducta suicida en población trabajadora». Cada vez existe una mayor preocupación por el impacto que determinadas condiciones de empleo pueden tener sobre la salud mental de las personas. Factores como la sobrecarga de trabajo, la inseguridad laboral, el acoso, la falta de apoyo organizacional o los ambientes laborales poco saludables forman parte de los denominados riesgos psicosociales, cuyo estudio ha cobrado especial relevancia en los últimos años. Sin embargo, cuando hablamos de conducta suicida y trabajo, ¿podemos establecer una relación directa entre ambos? ¿Qué factores laborales aparecen asociados en la literatura científica? ¿Cómo interactúan estas condiciones con los Trastornos Mentales Graves (TMG)? Y, sobre todo, ¿qué estrategias pueden desarrollar las organizaciones para prevenir situaciones de riesgo, promover la inclusión y apoyar a las personas trabajadoras con problemas de salud mental? Esta búsqueda bibliográfica recopila los principales hallazgos científicos sobre estas cuestiones, identifica los factores asociados descritos por la evidencia disponible y señala los vacíos de conocimiento que todavía persisten en este ámbito. Asimismo, analiza las medidas de prevención, apoyo e inclusión que pueden contribuir a crear entornos laborales más saludables, seguros y sensibles a las necesidades de las personas con problemas de salud mental. Prevención organizacional e inclusión de las personas con trastorno mental grave Las guías internacionales recogidas en la búsqueda, especialmente las recomendaciones del National Institute for Health and Care Excellence (NICE), señalan que las organizaciones tienen una responsabilidad activa en la promoción de la salud mental de sus trabajadores. En este sentido, la directriz NICE NG212 recomienda incorporar el bienestar psicológico a la estrategia general de la organización, integrándolo en las políticas, procedimientos y prácticas de gestión cotidiana, y no solo limitarse a intervenir cuando surge una crisis. La evidencia revisada también identifica el liderazgo positivo como un factor protector frente al estrés laboral y los problemas de salud mental. Asimismo, los estudios sobre intervenciones organizacionales sugieren que las acciones dirigidas a mejorar el clima laboral, fortalecer el apoyo social, reducir los factores de estrés y aumentar la sensibilización sobre el suicidio pueden contribuir a disminuir algunos factores de riesgo y a mejorar las actitudes de los trabajadores y responsables de las organizaciones. Un aspecto especialmente relevante de la búsqueda es la situación de las personas con trastornos mentales graves (TMG). La literatura señala que este colectivo se enfrenta con frecuencia a barreras adicionales para acceder al empleo, mantenerse en él o progresar profesionalmente, debido al estigma, la discriminación o la falta de apoyos adecuados. No obstante, los estudios consultados como el publicado en PLoS ONE: «Supported employment interventions with people who have severe mental illness: Systematic mixed-methods umbrella review» muestran que la participación en empleos adaptados y en entornos inclusivos puede favorecer procesos de recuperación, aumentar la autoestima, mejorar la calidad de vida y fortalecer la integración social. A pesar de ello, persisten importantes vacíos de conocimiento, especialmente por la escasez de estudios longitudinales, ensayos controlados y evaluaciones rigurosas de intervenciones dirigidas específicamente a personas con trastornos mentales graves. El trabajo como factor de riesgo y de protección para la salud mental La literatura científica revisada muestra que la relación entre trabajo y conducta suicida es compleja y no puede explicarse a través de una única causa. Factores como la inseguridad laboral, la precariedad, la baja autonomía, el escaso apoyo de supervisores y compañeros, la exposición a elevados niveles de estrés laboral, así como situaciones de violencia, acoso psicológico o bullying, se asocian con una mayor vulnerabilidad a la ideación suicida, las autolesiones y otras conductas suicidas. En este sentido, la revisión sistemática y metaanálisis de Milner, Witt, LaMontagne y Niedhammer (2018), «Psychosocial job stressors and suicidality: a meta-analysis and systematic review», basada en 22 estudios, identificó asociaciones significativas entre la inseguridad laboral, el bajo apoyo social o el escaso control sobre el trabajo y distintos indicadores de suicidabilidad. No obstante, la evidencia también señala que el trabajo puede actuar como un importante factor de protección cuando se desarrolla en condiciones adecuadas. La estabilidad económica, el reconocimiento, las relaciones sociales positivas, el apoyo organizacional y el sentido de pertenencia contribuyen al bienestar psicológico y favorecen la recuperación y la inclusión social. Por este motivo, los autores coinciden en que el suicidio debe entenderse desde un enfoque multifactorial, ecológico y biopsicosocial, en el que las condiciones laborales interactúan con factores personales, sociales y clínicos, sin constituir por sí mismas una causa única o directa de la conducta suicida. Contenido relacionado Servicio de Referencia del Creap. Otras consultas de información resueltas en 2026. Formulario de solicitud de consulta bibliográfica para el Servicio de Referencia del Creap. Informes de evidencias de 2026 del Creap. Newsletters de 2026 del Creap.
dimarts, 04 d’agost 2026 08:30
La expansión del modelo IPS transforma el modelo de Empleo Con Apoyo en España
Categorías: Trabajo en Red , Formación , Información , Documentación
Etiquetas: actualidad , empoderamiento , divulgación , empleo , apoyo , educación social
Autora: Mª Rosa Perelló Pardo. Comunicación. Téc. Área de Gestión del Conocimiento que presta sus servicios en el Creap a través de Grupo 5 Acción y Gestión Social S.A.U. Introducción El modelo Individual Placement and Support (IPS) es uno de los modelos de apoyo al empleo con mayor respaldo científico para la integración laboral de las personas con trastorno mental grave (Drake, Bond y Becker, 2012; Frederick y VanderWeele, 2019). Este modelo se basa en tres ideas principales: ayudar a la persona a acceder lo antes posible a un empleo ordinario y remunerado, respetar sus preferencias e intereses laborales, y coordinar el apoyo al empleo con los servicios de salud mental (Drake, Bond y Becker, 2012; Bond et al., 2008). Los estudios muestran que las personas que participan en programas IPS tienen más posibilidades de conseguir un trabajo y de mantenerlo en el tiempo. Además de mejorar la inclusión laboral, este modelo contribuye a su recuperación y a una mayor participación en la comunidad. Tener un empleo puede aportar beneficios importantes. Ayuda a reforzar la autoestima, aumenta la confianza en uno mismo, favorece el desarrollo de una identidad más allá del diagnóstico y proporciona un mayor sentido de propósito y utilidad. También mejora la autonomía personal, las relaciones sociales y la participación en la vida comunitaria, al tiempo que puede reducir la necesidad de apoyos asistenciales (Drake, Bond y Becker, 2012; Faisem, 2011). Debido a estos resultados positivos, el modelo IPS ha despertado un interés creciente en muchos países, incluido España. En los últimos años se han puesto en marcha distintas experiencias y proyectos en varias comunidades autónomas para adaptar e implantar este modelo, con el objetivo de promover una inclusión laboral más efectiva y coherente con el enfoque de recuperación en salud mental (Faisem, 2011; Burns et al., 2007). Implantación en España Aunque el modelo Individual Placement and Support (IPS) ha demostrado una sólida eficacia internacional para favorecer la inserción laboral de personas con trastorno mental grave, su implantación en España ha sido relativamente limitada y se ha desarrollado más lentamente que en países como Estados Unidos, Canadá o Reino Unido (Burns et al., 2007; Latimer et al., 2006). Una de las principales dificultades radica en la estructura de los sistemas de atención, donde los servicios de salud mental y los servicios de empleo suelen funcionar de manera separada, lo que dificulta la aplicación de uno de los principios nucleares del modelo: la integración entre apoyos clínicos y laborales (Faisem, 2011; Meisler y Williams, 1998). No obstante, el creciente interés por las prácticas basadas en la evidencia y los resultados obtenidos por IPS en distintos contextos internacionales han favorecido una progresiva incorporación de sus principios en los programas españoles de empleo con apoyo, consolidándolo como un modelo de referencia para promover la inclusión laboral y la recuperación de las personas con trastorno mental grave (Burns et al., 2007; Latimer et al., 2006). Cronología de la implantación de IPS en España Década de 1990: Mientras el modelo IPS comenzaba a consolidarse internacionalmente, en España predominaban los recursos de rehabilitación laboral y empleo con apoyo tradicionales, sin una implantación formal del modelo (Jordán de Urríes et al., 2005). 2000-2010: Comienzan a difundirse en España las primeras referencias académicas y técnicas al modelo IPS. Faisem incorpora principios compatibles con IPS en sus servicios de orientación y apoyo al empleo, adaptados al contexto andaluz (Faisem, 2011). El estudio de Jordán de Urríes et al. (2005) señala la necesidad de evaluar la fidelidad de los programas españoles a los estándares internacionales. 2011: Faisem publica la Guía de Empleo con Apoyo para Personas con Trastorno Mental Grave, uno de los primeros documentos españoles que describe de forma sistemática los principios y la evidencia científica del modelo IPS (Faisem, 2011). 2012-2018: Se desarrollan las primeras experiencias españolas evaluadas científicamente. Destacan los estudios de Rodríguez Pulido y colaboradores en Tenerife, que muestran mejores resultados en empleo competitivo y recuperación respecto a los modelos tradicionales, constituyendo la principal evidencia española sobre IPS (Rodríguez Pulido et al.; Burns et al., 2007). La Fundación Avedis Donabedian forma parte de la International IPS Learning Community y, a partir de ese momento, impulsa uno de los primeros proyectos piloto de implementación del modelo IPS en Cataluña, liderado por Débora Koatz. 2019: Fundación Manantial pone en marcha programas inspirados en los principios IPS para jóvenes con problemas graves de salud mental. 2021-2022: La Estrategia de Salud Mental del SNS 2022-2026 refuerza la importancia del empleo y la inclusión comunitaria, favoreciendo la expansión de enfoques como IPS (Ministerio de Sanidad, 2022). 2022: Se crea la Red Española de Entidades IPS, impulsada por la Fundación Avedis Donabedian, e integrada por organizaciones como Faisem, Fundación Manantial, Fundación Drissa, Simpromi o Creap-Imserso, entre otras, con el objetivo de impulsar la implantación y evaluación del modelo en España. 2024-2026: Se intensifican las acciones de formación, investigación y transferencia de conocimiento sobre IPS. El Plan de Acción de Salud Mental 2025-2027 refuerza las políticas orientadas a la inclusión laboral y la vida independiente, generando un marco favorable para el desarrollo del modelo (Ministerio de Sanidad, 2025). La incorporación del Creap de Valencia a la Red Española de Entidades IPS ha contribuido a reforzar la transferencia de conocimiento sobre este modelo en el Sistema Nacional de Salud y los servicios sociosanitarios. La amplia representación dde la red refleja la diversidad territorial y la riqueza de los distintos modelos de intervención que contribuyen al desarrollo e implementación de la metodología IPS en España. Entre las iniciativas desarrolladas por el Creap destacan la puesta en marcha, en 2024, del primer curso de teleformación sobre IPS junto a Débora Koatz, posteriormente consolidado como formación anual en el Creap, así como diversas revisiones bibliográficas y actividades de divulgación dirigidas a profesionales. Estas acciones han favorecido la implantación del modelo y el fortalecimiento de una comunidad especializada en empleo con apoyo para personas con trastorno mental grave. Referencias citadas Faisem (2011). Guía de empleo con apoyo para personas con trastorno mental grave. Fundación Pública Andaluza para la Integración Social de Personas con Enfermedad Mental. Tres décadas de innovación en políticas de empleo para personas con problemas de salud mental (1991-2021): rehabilitación laboral, empleo con apoyo y recuperación de la ciudadanía - Dialnet Guía para la integración laboral de personas con trastorno mental. Pilar Hilarión, Débora Koatz. Instituto Universitario Avedis Donabedian-UAB (CIBERESP). Publicación Programa Incorpora de “La Caixa” Revisión bibliográfica resuelta por el Creap sobre «Empleo con apoyo en TMG» Hilarión, P., Koatz, D., Bonet, P., Cid, J., Pinar, I., Otín, J. M., Espallargues, M., Molina, C., & Suñol, R. (2020). Implementation of the Individual Placement and Support pilot program in Spain. Psychiatric Rehabilitation Journal, 43(1).
dimecres, 22 de juliol 2026 12:30
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divendres, 18 de novembre 2022 11:09
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