Últimos artículos
Listado de artículos
astelehena, 21 azaroak 2022 10:51
Salud Mental
Ezabatu
eta
gestión del conocimiento
Ezabatu
Blog CREAP Valencia etiketa duen edukia.
La APA plantea una reforma profunda del DSM
Categorías: Información , Salud Mental , Resumen de prensa
Etiquetas: trastorno mental grave (tmg) , actualidad , gestión del conocimiento , divulgación , normativa
Autor: Jorge Marredo Rosa. Psicólogo investigador. Coordinador del área de Gestión del Conocimiento, que presta sus servicios en el Creap a través de Grupo 5 Acción y Gestión Social S.A.U. La hoja de ruta de la APA para el futuro del DSM propone un enmienda profunda al modelo vigente desde 1980 Durante 45 años, el DSM ha sobrevivido gracias a una fórmula eficaz y limitada: describir síndromes con criterios operativos, mejorar la fiabilidad entre clínicos y dejar en segundo plano las preguntas más difíciles sobre causas, contextos y mecanismos. Ahora, la propia American Psychiatric Association (APA) reconoce que ese armazón ha quedado corto frente a la heterogeneidad clínica, la comorbilidad, la falta de validez de muchas fronteras diagnósticas y la presión de una ciencia que ya no cabe en un manual meramente descriptivo. Las limitaciones del modelo vigente El núcleo de los cinco artículos publicados en 2026 en The American Journal of Psychiatry es claro: el futuro DSM debería dejar de ser un catálogo rígido de casillas y pasar a funcionar como un sistema más dinámico, dimensional y contextual. El comité presidido por Maria Oquendo propone incluso revisar el nombre histórico del manual y pasar de Diagnostic and Statistical Manual a Diagnostic and Scientific Manual, un gesto simbólico que delata la magnitud de la operación intelectual en marcha. Lo más relevante no es el cambio de rótulo, sino la arquitectura nueva que se insinúa debajo. El subcomité de estructura y dimensiones plantea una construcción diagnóstica en cuatro dominios: factores contextuales, biomarcadores y factores biológicos, diagnósticos con distintos niveles de especificidad y gravedad, y rasgos transdiagnósticos que cruzan categorías como ansiedad, cognición o apatía. En otras palabras, el modelo que durante décadas trató de decidir si un paciente “tiene” o “no tiene” un trastorno empieza a admitir que la clínica real rara vez entra limpia en compartimentos cerrados. El cuestionamiento del enfoque categorial clásico Ese desplazamiento golpea en el centro de la vieja tradición categorial consolidada con el DSM-III. Los propios autores admiten que muchos pacientes no presentan “la forma clásica” de un único trastorno, sino mezclas variables de problemas que cambian con el tiempo, y que los límites actuales pueden contribuir a comorbilidades artificiosas y a una falsa precisión diagnóstica. De ahí que uno de los artículos concluya, sin demasiados rodeos, que ha llegado el momento de hacer cambios significativos en el marco de trabajo del DSMvigente desde 1980 (“the time has come to make significant changes to the DSM framework that has been in place since 1980”). La segunda ruptura afecta al viejo ideal de neutralidad “ateórica”. El documento inicial recuerda que esa prudencia histórica tuvo sentido cuando había hipótesis causales enfrentadas y poca evidencia firme, pero sostiene que hoy resulta insuficiente seguir operando como si biología, desarrollo, experiencia, cultura y entorno fuesen notas al margen en vez de componentes de la formulación clínica. Por eso el proyecto no se limita a añadir anexos: intenta reordenar la evaluación psiquiátrica para que el contexto social, la calidad de vida, el funcionamiento y los procesos biológicos dejen de estar en los sótanos del manual. En ese punto, el texto sobre determinantes socioeconómicos, culturales y ambientales es especialmente incisivo para profesionales de salud mental y rehabilitación psicosocial. Sus autores sostienen que esas condiciones moldean el riesgo de trastorno, el acceso a cuidados y la trayectoria de recuperación, y plantean que el futuro DSM incorpore cribados estructurados, modificadores contextuales e incluso especificadores como inestabilidad residencial o exposición crónica a discriminación. Para quienes trabajan en rehabilitación, la idea de fondo es reconocible: no basta con nombrar síntomas si el diagnóstico sigue siendo ciego a vivienda, empleo, apoyo social, comunidad y desigualdad. El artículo sobre funcionamiento y calidad de vida empuja en la misma dirección. Sus autores recuerdan que el deterioro funcional ha sido central en psiquiatría desde el DSM-III, pero que el DSM-5 relegó herramientas como el WHODAS-2.0 a una sección periférica, con el efecto práctico de sugerir que funcionar mal no era un elemento esencial del diagnóstico. La propuesta ahora es devolver esas medidas al corazón de la evaluación, porque funcionamiento y calidad de vida no solo reflejan carga clínica, sino también riesgo de recaída, nivel de cuidados necesario y posibilidades reales de recuperación. El frente biológico, en cambio, avanza con más ambición que certezas. El subcomité de biomarcadores reconoce que, salvo excepciones como la enfermedad de Alzheimer, la psiquiatría todavía no dispone de marcadores con sensibilidad, especificidad y reproducibilidad suficientes para el uso diagnóstico rutinario, pero defiende que el DSM debe prepararse ya para integrar biomarcadores candidatos, firmas multimodales y datos procedentes incluso de wearables y fenotipado digital. El mensaje es doble: la biología aún no ha ganado el caso, pero ya no puede seguir sentada fuera de la sala. Conflictos de interés y crisis de confianza Sin embargo, la promesa de un DSM más científico llega acompañada por una vieja sombra institucional. Un estudio del BMJ publicado en 2024 halló que, entre los miembros médicos estadounidenses de paneles y task force del DSM-5-TR, el 60% había recibido pagos de la industria farmacéutica entre 2016 y 2019, por un total de 14,2 millones de dólares, y que casi la mitad de esos pagos no había sido revelada en las declaraciones de conflicto de intereses examinadas por los autores. En los cinco textos de 2026, además, varios autores declaran asesorías, honorarios, acciones, financiación de investigación o vínculos con compañías como Pfizer, Janssen, Boehringer Ingelheim, BMS, Neurocrine, Otsuka o Alkermes, aunque otros autores informan no tener relaciones comerciales. Conclusiones Eso no invalida por sí solo la hoja de ruta. Pero sí explica por qué cualquier intento de rehacer el sistema diagnóstico tendrá que medirse no solo por su sofisticación conceptual, sino por el grado de independencia con que se construya. Si la APA quiere persuadir a clínicos escépticos en España y Europa, no le bastará con prometer un manual más científico: tendrá que demostrar que también puede ser más transparente. Porque la crisis del DSM ya no es solo una crisis de categorías; es, al mismo tiempo, una crisis de confianza. Fuentes: American Psychiatric Association. (2026, January 28). APA releases roadmap for the future of the DSM. Cuthbert, B., Ajilore, O., Alpert, J. E., Clarke, D. E., Compton, W. M., Drexler, K., Fung, K. P., Gogtay, N., Kas, M. J. H., Kumar, A., Malaspina, D., O’Keefe, V. M., Öngür, D., Tamminga, C., Wainberg, M. L., Yonkers, K. A., Yousif, L., Abi-Dargham, A., & Oquendo, M. A. (2026). The future of DSM: Role of candidate biomarkers and biological factors. American Journal of Psychiatry, 183(5), 317–324. Davis, L. C., Diianni, A. T., Drumheller, S. R., & Elansary, N. N. (2024). Undisclosed financial conflicts of interest in DSM-5-TR: Cross sectional analysis. BMJ, 384, e076902. Drexler, K., Alpert, J. E., Benton, T. D., Fung, K. P., Gogtay, N., Malaspina, D., O’Keefe, V. A., Oquendo, M. A., Wainberg, M. L., Yonkers, K. A., Yousif, L., & Clarke, D. E. (2026). The future of DSM: Are functioning and quality of life essential elements of a complete psychiatric diagnosis? American Journal of Psychiatry. Advance online publication. Öngür, D., Abi-Dargham, A., Clarke, D. E., Compton, W. M., Cuthbert, B., Fung, K. P., Gogtay, N., Kas, M. J. H., Kumar, A., Malaspina, D., O’Keefe, V., Oquendo, M. A., Wainberg, M. L., Yonkers, K. A., Yousif, L., & Alpert, J. E. (2026). The future of DSM: A report from the structure and dimensions subcommittee. American Journal of Psychiatry. Advance online publication. Oquendo, M. A., Abi-Dargham, A., Alpert, J. E., Benton, T. D., Clarke, D. E., Compton, W. M., Drexler, K., Fung, K., Kas, M. J. H., Malaspina, D., O’Keefe, V. M., Öngür, D., Wainberg, M. L., Yonkers, K. A., Yousif, L., & Gogtay, N. (2026). Initial strategy for the future of DSM. American Journal of Psychiatry. Advance online publication. Wainberg, M. L., Alpert, J. E., Benton, T. D., Clarke, D. E., Drexler, K., Fung, K. P., Gogtay, N., Malaspina, D., O’Keefe, V. M., Oquendo, M. A., Yonkers, K. A., & Yousif, L. (2026). The future of DSM: A strategic vision for incorporating socioeconomic, cultural, and environmental determinants and intersectionality. American Journal of Psychiatry. Advance online publication.
asteartea, 12 maiatzak 2026 09:22
Lenguaje y estigma en salud mental: el aporte de las voces con experiencia vivida en grupos focales
Categorías: La actividad en el Creap , Día a día en el Creap , Artículos Científicos , Contenidos especializados , Salud Mental
Etiquetas: trastorno mental grave (tmg) , estigma , investigación , lenguaje inclusivo , empoderamiento , gestión del conocimiento , divulgación , sensibilización
ESTIGMA | CONTENIDOS ESPECIALIZADOS Autor: Víctor González Ayuso. Psicólogo investigador. Área de Gestión del Conocimiento, que presta sus servicios en el Creap a través de Grupo 5 Acción y Gestión Social S.A.U. El estigma vinculado a la salud mental sigue representando un desafío significativo para los procesos de recuperación, la integración comunitaria y la participación de las personas en su entorno social. Se entiende por estigma la asignación de una marca, etiqueta o rasgo negativo a un individuo o a un grupo social. Esta atribución suele asociarse a aspectos negativos y generan actitudes y comportamientos adversos respecto a la persona estigmatizada, creando un ambiente de exclusión y evitación. Aunque el estigma constituye un fenómeno complejo, su origen suele estar vinculado a creencias culturales, estereotipos consolidados y construcciones sociales que se han perpetuado a lo largo del tiempo. Dentro de este proceso, el lenguaje desempeña un papel determinante. Las palabras que utilizamos no son neutrales: pueden reproducir y fortalecer prejuicios o, por el contrario, contribuir a eliminarlos. Por esta razón, el uso responsable del lenguaje resulta esencial para evitar la reproducción de actitudes discriminatorias y promover una mirada más respetuosa hacia la salud mental. El impacto del lenguaje en la construcción del estigma El lenguaje que empleamos desempeña un papel fundamental en la construcción de significados sociales: tiene la capacidad de moldear percepciones, reforzar creencias existentes y orientar comportamientos. En el ámbito de la salud mental, determinadas expresiones han contribuido históricamente a transmitir visiones simplificadoras, centradas en el diagnóstico e incluso deshumanizadoras. Etiquetas como «enfermo mental» o expresiones que criminalizan, infantilizan o desvalorizan a las personas pueden: Reducir la identidad de la persona a un diagnóstico clínico Distorsionar la percepción de sus capacidades y potencial Interferir en su proceso de recuperación y en su bienestar emocional Reproducir estereotipos negativos presentes en el imaginario social Asimismo, el impacto del lenguaje no se limita a la esfera pública. Las personas que conviven con un problema de salud mental pueden interiorizar estos mensajes, lo que influye directamente en la manera en que se perciben a sí mismas y en cómo interpretan su propia experiencia. Este proceso puede contribuir al autoestigma, debilitando la autoestima y dificultando la participación social plena. Los grupos focales: una herramienta clave para comprender el lenguaje y el estigma Para analizar en profundidad cómo se construye el estigma, qué papel desempeña el lenguaje y cómo viven este proceso las personas afectadas, los grupos focales se convierten en una metodología especialmente valiosa. ¿Qué es un grupo focal? Un grupo focal es una conversación guiada entre un conjunto de personas que comparten una experiencia común o conocimientos relevantes. El diálogo se desarrolla a partir de preguntas previamente estructuradas y permite explorar percepciones, opiniones y significados desde una perspectiva colectiva. ¿Por qué son fundamentales en salud mental? En el estudio del estigma y del uso del lenguaje, los grupos focales permiten: Conocer cómo perciben las propias personas el impacto de un programa o intervención Identificar aspectos positivos que pueden potenciarse y elementos que requieren mejoras Comprender el significado real que tienen ciertas palabras y expresiones dentro de la experiencia vivida Favorecer la participación activa de las personas con problemas de salud mental en los procesos de investigación, diseño e implementación de intervenciones. La inclusión de las voces de quienes viven el estigma en primera persona garantiza que las propuestas resultantes sean respetuosas, realistas y adaptadas a las necesidades del grupo. Modelo pionero en el Creap El Creap está desarrollando un modelo pionero de investigación del estigma en salud mental, poniendo el foco en algo tan cotidiano, pero a su vez tan importante, como el lenguaje. Para ello ha creado un Grupo Focal en el que las personas con experiencia vivida no participan solo como informantes, sino como parte activa del proceso: ayudan a definir los temas a tratar, revisan el material y reformulan las preguntas que guiarán la investigación. Esta manera de trabajar supone un cambio importante, porque reconoce que quienes han vivido el estigma en primera persona son quienes mejor pueden explicar cómo les afectan las palabras y qué cambios son necesarios para avanzar hacia un trato más justo y respetuoso. Lo que hace pionero a este modelo es que no se limita a estudiar el estigma a través del lenguaje, sino que busca transformarlo desde sus raíces. Las primeras sesiones del grupo han servido para revisar el lenguaje presente en cuestionarios y escalas de evaluación, detectando expresiones que pueden resultar deshumanizadoras o que perpetúan estereotipos. A partir de ahí, el equipo del Creap trabaja para proponer alternativas más respetuosas y ajustadas a las realidades de las personas. El centro muestra así que investigar también puede significar escuchar, aprender y generar cambios concretos. Su apuesta combina rigor científico con participación real, y demuestra que incluir las voces de quienes conviven con un problema de salud mental es clave para construir una sociedad más inclusiva y consciente del poder de las palabras y de la importancia de luchar contra el estigma. Conclusión El estigma en salud mental no desaparece únicamente con información: requiere una revisión profunda del lenguaje que utilizamos, de las prácticas sociales que lo sostienen y de las experiencias de quienes lo viven directamente. Integrar grupos focales en este proceso no solo aporta información valiosa, sino que promueve la participación, empodera a las personas y permite avanzar hacia un enfoque realmente inclusivo y respetuoso. Contenido relacionado El estigma en salud mental El estigma en salud mental: Tipos y efectos en la persona con experiencia vivida (1ª parte) El estigma en salud mental: Tipos y efectos en la persona con experiencia vivida (2ª parte) La figura del agente de apoyo mutuo en salud mental
asteartea, 24 otsailak 2026 10:50
El uso de psicofármacos en salud mental
Categorías: Artículos Científicos , Contenidos especializados , Guías, documentos técnicos e informes , Salud Mental , Documentación
Etiquetas: salud mental , trastorno mental grave (tmg) , búsqueda bibliográfica , medicación , gestión del conocimiento , divulgación , adherencia al tratamiento , servicio de referencia
BÚSQUEDAS BIBLIOGRÁFICAS RESUELTAS | SERVICIO DE REFERENCIA Autora: Paloma Goizueta Pourthe. Psicóloga e investigadora en el área de Gestión del Conocimiento, que presta sus servicios en el Creap a través de Grupo 5 Acción y Gestión Social S.A.U. Consulta bibliográfica resuelta El Centro de Referencia Estatal de Atención Psicosocial a Personas con Trastorno Mental Grave (Creap), dependiente del Imserso, publica una nueva búsqueda bibliográfica sobre Uso de psicofármacos en salud mental, tendencias emergentes y personalización del tratamiento A pesar de los avances en el abordaje de los problemas de salud mental, una parte importante de las personas con trastornos mentales graves sigue presentando muchos efectos adversos relacionados con los tratamientos farmacológicos. Esta realidad ha impulsado el desarrollo de distintas líneas de investigación que buscan encontrar medicamentos más eficaces a la vez que desarrollar estrategias de tratamiento más eficientes y personalizadas. En esta nueva revisión bibliográfica resuelta por el Servicio de Referencia del Creap repasamos algunos de estos avances. La cuestión de la «polifarmacia» Hablamos de polifarmacia cuando una persona toma varios psicofármacos al mismo tiempo para el alivio de sus síntomas. Según Shekho y colaboradores (2024), esta estrategia es muy efectiva para el abordaje de síntomas complejos. Sin embargo, también tiene un coste: produce más efectos secundarios y hace más dificultad ajustar el tratamiento con el paso del tiempo. En el caso específico de los medicamentos antipsicóticos, Köhler-Forsberg y su equipo (2024) analizaron si es posible reducir la polifarmacia hacia la monoterapia sin empeorar los resultados. Sus datos sugieren que, en algunos casos, esta transición no conlleva una una pérdida clara de eficacia. Sin embargo, los autores prefieren ser prudentes: la calidad de la evidencia es limitada y conviene revisar cada caso de manera individual. Este debate se vuelve especialmente importante si tenemos en cuenta los riesgos asociados a la retirada de los psicofármacos. Cosci y Chouinard (2020) muestran como distintos tipos de psicofármacos pueden generar síndromes de retirada (algunos de ellos persistentes) lo que obliga a extremar la cautela tanto al iniciar como al discontinuar este tipo de tratamientos tan complejos. Psiquiatría de precisión: hacia la personalización del tratamiento Frente a estas limitaciones, cada vez cobra más peso la idea de que los tratamientos deben adaptarse mejor a cada persona y no al revés. En este contexto, la farmacogenética aparece como una posible aliada, ya que permite entender por qué no todas las personas responden igual a antidepresivos y antipsicóticos, y cómo pequeños cambios genéticos pueden influir en esa respuesta (van Westrhenen y Young, 2025). Esta mirada más individualizada forma parte de lo que se conoce como psiquiatría de precisión, un enfoque que propone utilizar información clínica y biológica para orientar mejor las decisiones terapéuticas. Según señalan Češková y Šilhán (2021), herramientas como los biomarcadores o el análisis de grandes conjuntos de datos podrían ayudarnos a adaptar mejor el tratamiento prediciendo la evolución clínica. Sin embargo, se trata de un enfoque todavía en desarrollo, y hará falta más investigación antes de su implantación generalizada. Para una revisión más detallada de la literatura, pueden consultar la última consulta bibliográfica resuelta por el Servicio de Referencia del Creap. Contenido relacionado Servicio de Referencia del Creap. Otras consultas de información resueltas. Formulario de solicitud de consulta bibliográfica para el Servicio de Referencia del Creap. Informes de evidencias de 2025 del Creap. Newsletters de 2025 del Creap.
asteazkena, 07 urtarrilak 2026 08:49
Informe de tendencias de diciembre de 2025
Categorías: Contenidos especializados , Guías, documentos técnicos e informes , Salud Mental , Documentación
Etiquetas: trastorno mental grave (tmg) , investigación , gestión del conocimiento , servicio de referencia
DOCUMENTOS PROPIOS | SERVICIO DE REFERENCIA Y CENTRO DE DOCUMENTACIÓN Autora: Paloma Goizueta Pourthe. Psicóloga e investigadora en el área de Gestión del Conocimiento, que presta sus servicios en el Creap a través de Grupo 5 Acción y Gestión Social S.A.U. El Servicio de Referencia del Centro de Referencia Estatal de Atención Psicosocial a Personas con Trastorno Mental Grave (Creap) del Imserso en Valencia publica el Informe de tendencias de diciembre de 2025. En los últimos meses, desde el Servicio de Referencia del Creap se ha seguido de cerca la publicación de preprints y otros trabajos en fase de revisión. En la entrada de blog de hoy, os traemos algunos de los temas que están cobrando importancia en la literatura especializada. El primero pone el acento en cómo la vulnerabilidad psicosocial está en la base de muchos problemas de salud mental. El segundo se centra en el uso de la inteligencia artificial con fines preventivos, junto con las preguntas clínicas y éticas que está nueva tecnología nos obliga a plantear. Contextos sociales adversos y salud mental Varios trabajos recientes ponen el foco en cómo distintas formas de adversidad (interpersonal, social o estructural) se han asociado a una mayor vulnerabilidad en salud mental a través de mecanismos psicológicos compartidos. La revisión de Chokhani y colaboradores (2025) analiza 78 estudios identificando algunos procesos como la confianza, la mentalización, la agencia y la regulación emocional que median entre las experiencias de adversidad temprana y el malestar psicológico posterior. Esta relación está siendo investigada en distintos escenarios sociales actuales. Por ejemplo, Hughes et al. (2025) han encontrado relación entre acoso escolar, las políticas estatales y la salud mental de jóvenes con diversidad de género. Sus datos muestran que tanto el bullying como un entorno legislativo no favorable se asocian a una mayor presencia de experiencias psicóticas subclínicas. Los autores subrayan el impacto del estigma tanto social como estructural en la salud mental. En esta misma línea, otros estudios han señalado el papel de la soledad como otra forma de adversidad. Bellucci et al. (2025) nos muestran que la soledad reduce la disposición a confiar y la expectativa de reciprocidad, tanto en personas con psicosis como en población general. Este tipo de dinámicas también se ha observado tras procesos de hospitalización. El estudio longitudinal de Schock et al. (2025) mostró que, en los meses posteriores al alta, un bajo compromiso social se asocia a un aumento de la paranoia y de los síntomas negativos en personas con trastornos del espectro de la esquizofrenia. En conjunto, vemos cómo la literatura reciente nos invita a entender la vulnerabilidad en salud mental en un marco más amplio donde los factores sociales y comunitarios empiezan a cobrar protagonismo. Inteligencia artificial: riesgos y oportunidades en salud mental Otro de los focos identificados en la revisión reciente tiene que ver con el uso de herramientas de inteligencia artificial en salud mental. Por un lado, algunos autores alertan de que ciertas formas de interacción con sistemas de IA generativa podrían influir en la manera en que las personas construyen sus creencias, llegando a favorecer dinámicas parecidas a los delirios (Morrin, Deeley y Pollak, 2025). Además, varios estudios apoyan el uso de la IA como herramienta de apoyo en el ámbito clínico. Por ejemplo, el proyecto europeo TRUSTING de Hüppi y colaboradores (2025) investiga si el análisis del habla mediante una aplicación móvil puede ayudar a detectar señales tempranas de recaída en personas con trastorno mental grave. En el entorno hospitalario, Kolding et al. (2025) trabajan con modelos predictivos para anticipar situaciones de riesgo y uso de medidas coercitivas a partir de los registros electrónicos de los pacientes, con la idea de poder intervenir antes de que estas se produzcan. Conscientes de los riesgos que estas nuevas tecnologías nos presentan, Perlis y colaboradores (2025) han desarrollado Stella, una plataforma que analiza cómo responden distintos asistentes conversacionales cuando interactúan con contenidos relacionados con la salud mental. Los resultados muestran grandes diferencias entre sistemas y refuerzan una idea que emerge con mucha fuerza en la literatura reciente: antes de incorporar estas herramientas a la práctica clínica, es necesario entender mejor sus efectos para poder realizar un verdadero balance entre riesgos y beneficios. Para una revisión más detallada de estos y otros estudios en fase de revisión, podéis consultar el Informe de Tendencias correspondiente al mes de diciembre publicado por el Servicio de Referencia del Creap. Más información sobre el Servicio de Referencia Informes de Tendencias de 2025 Servicio de Referencia del Creap Formulario de solicitud de consulta Recursos de apoyo a la investigación
ostirala, 02 urtarrilak 2026 09:46
Empleo con apoyo (IPS) en personas con TMG: evidencias recientes y recursos técnicos
Categorías: Artículos Científicos , Contenidos especializados , Guías, documentos técnicos e informes , Salud Mental , Documentación
Etiquetas: trastorno mental grave (tmg) , terapia ocupacional , acompañamiento terapéutico , gestión del conocimiento , empleo , apoyo , autonomía , educación social
BÚSQUEDAS BIBLIOGRÁFICAS RESUELTAS | SERVICIO DE REFERENCIA Autora: Paloma Goizueta Pourthe. Psicóloga e investigadora en el área de Gestión del Conocimiento, que presta sus servicios en el Creap a través de Grupo 5 Acción y Gestión Social S.A.U. Consulta bibliográfica resuelta El Centro de Referencia Estatal de Atención Psicosocial a Personas con Trastorno Mental Grave (Creap), dependiente del Imserso, publica una nueva búsqueda bibliográfica sobre Empleo con apoyo (IPS) en personas con TMG: evidencias recientes y recursos técnicos. El objetivo de esta consulta de información es conocer la eficacia del modelo de empleo con apoyo (IPS) para personas con TMG y conocer los recursos técnicos relacionados con este modelo. ¿Funciona el modelo IPS? Lo que muestran los estudios En dos entradas anteriores publicadas en el blog del Creap, vimos en qué consiste el modelo Individual Placement and Support, en adelante IPS, y cómo cambia la forma de acompañar a las personas en su proceso de inserción laboral. En esta tercera entrega, revisaremos qué dice la evidencia científica sobre su eficacia. Revisiones recientes: una visión del conjunto de la evidencia ¿Cuál es el efecto de las intervenciones basadas en el modelo IPS? ¿Funciona igual para todas las personas? La literatura reciente puede ofrecernos respuestas a algunas de estas preguntas. En una revisión de 2024, Patmisari y su equipo analizaron 26 trabajos basados en el modelo IPS. Los resultados mostraron que este enfoque aumenta el acceso al empleo competitivo, mejora la permanencia en el puesto de empleo y mejora la calidad del trabajo. Además, se observaron beneficios adicionales en la calidad de vida, el funcionamiento social, así como un uso más eficiente de los servicios clínicos. Por otro lado, un metaanálisis de De Winter et al. (2022) reforzó esta idea, mostrando que, además, el modelo IPS es especialmente eficaz en personas con un diagnóstico de trastorno mental grave. Además, los autores constataron que el modelo también ofrece mejoras en personas que sufren depresión o ansiedad. El modelo IPS en el contexto nacional En España contamos con algunas experiencias que nos ayudan a entender el impacto de las intervenciones IPS en nuestro contexto. Uno de ellos es el ensayo de Rodríguez Pulido et al. (2017) en Tenerife, donde se compararon intervenciones desde el modelo IPS con la orientación laboral habitual durante más de tres años. Los resultados fueron muy contundentes: las personas que recibieron la intervención IPS trabajaron durante muchas más semanas al año que el grupo control (30 frente a 7) recibiendo más contrataciones y accediendo a empleos mejor remunerados. Cabe destacar que en el grupo IPS se registraron menos hospitalizaciones, un dato especialmente relevante en términos de salud y estabilidad. Años más tarde, el mismo equipo exploró otra pregunta clave: ¿qué ocurre si añadimos remediación cognitiva al modelo IPS? En su estudio publicado en 2020 (Rodríguez Pulido et al., 2020), las personas que recibieron la combinación de IPS con remediación cognitiva mejoraron más en cuanto a memoria y aprendizaje verbal. Además, lograron más empleo y trabajaron más horas que quienes recibieron solo IPS. Los autores subrayan que complementar el modelo con intervenciones cognitivas puede potenciar sus efectos laborales. La tercera pieza de evidencia viene de Cataluña, donde Hilarión, Koatz y colaboradores (2020) describieron la puesta en marcha del programa piloto IPS entre 2013 y 2017. No se trataba de un ensayo clínico, sino de un cambio organizativo a escala territorial que incluyó formación, supervisión y coordinación entre servicios de empleo y salud mental. En ese periodo se generaron 1188 empleos competitivos, y la tasa de empleo pasó del 16 % al 43 %. Estos resultados nos muestran de forma práctica como el modelo IPS funciona también cuando se integra en el sistema público. Como habéis podido comprobar, la evidencia reciente es consistente: IPS funciona en distintos países, perfiles clínicos y sistemas de atención. Mejora el acceso al empleo competitivo, la calidad del trabajo y algunos indicadores de salud. Para una revisión más extensa de la literatura os animamos a leer la consulta resuelta por el Servicio de Referencia del Creap donde podréis encontrar una descripción detallada de la evidencia, así como recursos técnicos. Contenido relacionado Servicio de Referencia del Creap. Otras consultas de información resueltas. Formulario de solicitud de consulta bibliográfica para el Servicio de Referencia del Creap. Informes de evidencias de 2025 del Creap. Newsletters de 2025 del Creap.
ostirala, 12 abenduak 2025 10:20
Buenas Prácticas en Salud Mental: estándares que se notan en la vida diaria
Categorías: La actividad en el Creap , Día a día en el Creap , Trabajo en Red , Formación , Contenidos especializados , Resúmenes, Cursos y Talleres , Salud Mental
Etiquetas: salud mental , trastorno mental grave (tmg) , formación especializada , gestión del conocimiento , rehabilitación psicosocial
Autor: Jorge Marredo Rosa. Psicólogo investigador. Coordinador del área de Gestión del Conocimiento, que presta sus servicios en el Creap a través de Grupo 5 Acción y Gestión Social S.A.U. Los próximos días 18, 19 y 20 de noviembre de 2025, el Centro de Referencia Estatal de Atención Psicosocial a Personas con Trastorno Mental Grave (Creap), dependiente del Imserso, abre el plazo de automatrícula del Curso de Teleformación sobre «Buenas prácticas en Salud Mental y Rehabilitación Psicosocial». Introducción Hablar de buenas prácticas tiene sentido cuando esas prácticas cambian cosas reconocibles en la vida de las personas: mayor participación, menos recaídas, mejor calidad de vida, más autonomía. Este curso propone un aterrizaje operativo y exigente: atención centrada en la persona sin paternalismo, coordinación sociosanitaria que evita vacíos, intervenciones basadas en evidencia y ética aplicada que guía decisiones difíciles. Menos declaración, más procedimiento; menos variabilidad injustificada, más estándar compartido. Método El trabajo empieza por formular bien el propósito. Si una intervención no puede explicarse en términos de resultado funcional, conviene revisarla. Desde ahí se ordenan los cómos: objetivos en primera persona, planes integrados con roles definidos, uso proporcional de técnicas, comunicación clara con familias y revisiones periódicas que toman decisiones —no solo levantan acta—. El estándar no es un corsé; es un carril que reduce fricción y acelera la mejora. La seguridad, la dignidad y la autodeterminación no se añaden al final; informan cada paso. Eso implica anticipar riesgos razonables, pactar apoyos, documentar acuerdos y registrar efectos, incluyendo errores y correcciones. La coordinación deja de ser un «buen deseo» y se convierte en logística: quién contacta a quién, con qué información y qué se decide. Una cultura de servicio madura se nota en lo pequeño: tiempos de respuesta, limpieza documental, lenguaje respetuoso, canales abiertos para el feedback. Evaluación y mejora continua La evaluación se apoya en indicadores útiles y comparables, no para hacer cuadros bonitos, sino para decidir mejor. Cuando el equipo observa patrones, comparte hallazgos y cierra el círculo con acciones, la calidad deja de ser un eslogan. El usuario reconoce el cambio, los profesionales reducen la carga de conflicto y la organización gana fiabilidad. También aquí hay trampas habituales: procedimientos que se cumplen «de cara a la galería», reuniones sin decisión, documentación que no ayuda a la intervención. Se corrigen alineando objetivos con el PAI, fijando criterios de éxito observables y comprometiéndose con un calendario de revisiones que produzca ajustes concretos. La excelencia no es espectacular; es sostenida, consistente y transparente. En resumen, las buenas prácticas son hábitos excelentes mantenidos en el tiempo. Si el estándar ayuda a decidir más rápido y mejor, si la persona entiende lo que esperamos y lo que puede esperar, y si los datos nos empujan a mejorar, la atención en salud mental se vuelve a la vez más humana y efectiva. Curso de Teleformación en el Creap «Buenas prácticas en Salud Mental y Rehabilitación Psicosocial» A continuación, repasamos las fechas del curso en el Creap. La automatrícula estará abierta del 18 al 20 de noviembre, exclusivamente a través de la Plataforma de Teleformación del Imserso. Recomendamos completar la matrícula en el primer y segundo día, ya que las plazas son limitadas. El proceso de automatrícula se cerrará una vez se hayan cubierto todas las plazas. El curso se podrá realizar online del 10 al 24 de noviembre. Fechas: automatrícula del 18 al 20 de noviembre. Impartición del 24 de noviembre al 8 de diciembre en la Plataforma de Teleformación del Imserso, Contenido relacionado Teleformación Creap 2025 Recibe la información de los próximos cursos
asteartea, 11 azaroak 2025 08:31
1 - 6 erakusten 12 emaitzetatik.
Etiquetas
ostirala, 18 azaroak 2022 11:09
- actualidad
- arteterapia
- biblioteca especializada
- bienestar
- búsqueda bibliográfica
- cultura
- depresión
- divulgación
- empoderamiento
- enfermería
- estigma
- factores sociales
- formación especializada
- gestión del conocimiento
- inclusión social
- intervención comunitaria
- investigación
- lectura recomendada
- literatura científica
- psicología
- rehabilitación psicosocial
- salud
- salud comunitaria
- salud mental
- sensibilización
- servicio de referencia
- suicidio
- terapia ocupacional
- trabajo social
- trastorno mental grave (tmg)
Visítanos
Entradas recientes
asteartea, 11 urriak 2022 15:07
Salud Mental
Ezabatu
eta
gestión del conocimiento
Ezabatu
Blog CREAP Valencia etiketa duen edukia.
- Ir a la página del La APA plantea una reforma profunda del DSM
- Ir a la página del Lenguaje y estigma en salud mental: el aporte de las voces con experiencia vivida en grupos focales
- Ir a la página del El uso de psicofármacos en salud mental
- Ir a la página del Informe de tendencias de diciembre de 2025
- Ir a la página del Empleo con apoyo (IPS) en personas con TMG: evidencias recientes y recursos técnicos