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La activación conductual aplicada a personas con esquizofrenia y su utilidad en la intervención no farmacológica

14 - 03 - 2023

La activación conductual aplicada a personas con esquizofrenia y su utilidad en la intervención no farmacológica

INVESTIGACIÓN | GESTIÓN DEL CONOCIMIENTO

Autor: Jorge Marredo Rosa. Psicólogo investigador. Coordinador del área de Gestión del Conocimiento que presta sus servicios a través de Eulen Servicios Sociosanitarios S.A.

La activación conductual es una técnica terapéutica que se utiliza en el tratamiento de diversos trastornos, incluyendo la esquizofrenia. La activación conductual se basa en la teoría de que los patrones de comportamiento y la actividad física influyen en la forma en que las personas experimentan y manejan sus emociones.

En la activación conductual aplicada a personas con esquizofrenia, el objetivo principal es fomentar el compromiso en actividades placenteras y significativas de la vida diaria, lo cual tiende a mejorar el estado de ánimo, reducir el aislamiento social y aumentar la motivación para el tratamiento, para ello la activación conductual se enfoca en identificar las actividades y tareas que son importantes para la persona y en establecer metas concretas para llevar a cabo esas actividades.

La utilidad de la activación conductual en la intervención para personas diagnosticadas con esquizofrenia cuenta con un amplio apoyo empírico como muestra la creciente producción científica en esta línea.

La teoría de los patrones de comportamiento y la actividad física como factores influyentes en como las personas experimentamos y manejamos nuestras emociones

Como se ha indicado, la activación conductual se basa en supuesto de que los patrones de comportamiento y actividad física influyen en la forma en que las personas experimentan y manejan sus emociones, aspecto ampliamente apoyado por la literatura científica. Esta teoría se fundamenta a su vez en la idea de que las personas que tienen dificultades emocionales tienden a disminuir la actividad y a evitar las situaciones que les resultan incómodas o desagradables, lo cual empeora sus síntomas.

Como es sabido, el retraimiento social es uno de los problemas más comunes que padecen las personas con esquizofrenia por lo que la activación conductual se perfila como una forma de abordaje pertinente, por ejemplo, una persona con esquizofrenia tenderá evitar salir de casa y socializar con otras personas debido a los síntomas propios de la enfermedad, como la ansiedad o la paranoia.

Sin embargo, la evitación de estas situaciones puede llevar a una mayor sensación de aislamiento social, empeoramiento del estado de ánimo y otros síntomas, quedando la persona atrapada en una escalada de aislamiento y disminución de contacto con otras personas.

La activación conductual propone que, al fomentar la participación en actividades placenteras y significativas, las personas afectadas experimentan una mejora en el estado de ánimo, lo cual les ayuda a enfrentar situaciones difíciles de manera más efectiva y a reducir el impacto negativo de los síntomas emocionales.

Por otro lado, la actividad física también influye en la forma en que las personas manejan sus emociones, ya que es conocido el hecho de que el ejercicio regular reduce los niveles de estrés y ansiedad, mejora el estado de ánimo y aumenta la autoestima. Por lo tanto, la activación conductual también puede incluir el fomento de la actividad física como parte del tratamiento no farmacológico para la esquizofrenia.

Evidencia a favor de la activación conductual y el compromiso con la actividad

Como se ha comentado la activación conductual ha demostrado mejorar el estado de ánimo en personas con esquizofrenia, reduciendo los síntomas negativos y aumentando la motivación para el tratamiento.

Además, puede ayudar a reducir el aislamiento social y conectar a las personas con su entorno social y actividades significativas. También puede fomentar la actividad física, lo que mejora la salud física y el bienestar emocional. Por otro lado, la activación conductual también se ha relacionado con una mejora en la adherencia al tratamiento, reduciendo la frecuencia y gravedad de los síntomas, y puede reducir los síntomas negativos de la esquizofrenia, como la apatía y la falta de motivación.

Enlazando con lo anterior otra de las dificultades importantes que suelen presentar las personas diagnosticas de esquizofrenia es la dificultad para seguir una actividad de forma continuada o incluso el hecho de conseguir adherencia a las actividades de intervención.

Para fomentar el compromiso en actividades placenteras y significativas de la vida diaria en la activación conductual aplicada a personas con esquizofrenia, se suelen utilizar diversas estrategias, como, por ejemplo:

  1. Identificación de actividades placenteras y significativas: se ayuda a la persona a identificar las actividades que le resultan placenteras y que tienen un significado personal para ella.
  2. Planificación de actividades: se establecen objetivos claros y alcanzables en cuanto a la realización de actividades, y se planifican los pasos necesarios para lograrlos.
  3. Gradación de actividades: se comienza por actividades sencillas y se va aumentando gradualmente la complejidad y la intensidad de estas.
  4. Registro de actividades y emociones: se registra diariamente tanto la realización de las actividades como las emociones asociadas a ellas, para ayudar a la persona a identificar patrones y a establecer metas a largo plazo.
  5. Reforzamiento positivo: se refuerzan las conductas adaptativas y se ayuda a la persona a reconocer sus logros y progresos.

Por tanto, se busca fomentar el compromiso en actividades que sean importantes para la persona y que le resulten gratificantes, con el fin de mejorar su calidad de vida, reducir el aislamiento social y aumentar su motivación para el tratamiento.

La activación conductual como complemento a otras formas de intervención

La activación conductual puede ser especialmente útil para personas que tienen dificultades para participar en otras formas de tratamiento porque no requiere una comprensión detallada de la teoría subyacente o un compromiso prolongado con la terapia.

Por ejemplo, algunas personas con esquizofrenia pueden tener dificultades para comprender los conceptos abstractos que se discuten en la terapia cognitivo-conductual, lo que puede dificultar su participación en el tratamiento. Además, algunas personas pueden ser reacias a tomar medicamentos, por temor a tener efectos secundarios que dificulten la adherencia al tratamiento farmacológico.

La activación conductual, se centra en la acción concreta y la participación en actividades significativas, lo que puede ser más fácil de entender para algunas personas diagnosticadas. Además, otra ventaja es que la activación conductual puede ser adaptada a las necesidades y preferencias individuales de la persona, lo que puede aumentar su motivación para participar en el tratamiento y mejorar su adherencia al mismo.

En resumen, actualmente se sabe que las personas que participan en programas de activación conductual experimentan mejoras en el estado de ánimo, la motivación, el funcionamiento social y el cumplimiento del tratamiento. Además, la activación conductual puede ser especialmente útil para personas que tienen dificultades para participar en otras formas de tratamiento, como la terapia cognitivo-conductual o la farmacoterapia debido a su simplicidad, adaptabilidad y enfoque en la acción concreta centrada en la persona.

dimecres, 24 de maig 2023 10:42

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