Resumen Artículo: «Psicoeducación en esquizofrenia», por Elena Soler (Área de Psicología).

Resumen realizado por Elena Soler. Área de Psicología del Creap.

 

 

Título del artículo

 

Psicoeducación en esquizofrenia.

 

 

Resumen

 

La esquizofrenia es un síndrome que se caracteriza por síntomas positivos, cognitivos y negativos, que conllevan alteraciones en el funcionamiento de las personas que la padecen y sus familiares. En el artículo se evidencia la necesidad de dotar de tratamientos integrales a las personas y sus familias, entre ellos uno de los más estudiados, la psicoeducación. La psicoeducación es entendida como la entrega de información sobre aspectos de la enfermedad, que según los estudios comparativos puede mejorar la funcionalidad y reducir la dishabilidad. Es una intervención necesaria y complementaria a la psicofarmacología, con hallazgos significativos en el pronóstico de la enfermedad.

 

Objetivos

 

El objetivo principal del artículo se basa en un revisión de la literatura sobre la eficacia de la implementación de la psicoeducación en sus diversas modalidades.

 

 

Aspectos relevantes del marco teórico

 

La esquizofrenia es un síndrome que conlleva una alteración en el funcionamiento social, familiar y laboral de las personas que la sufren. Las alteraciones en el ámbito familiar influyen favorable o desfavorablemente en el pronóstico de la enfermedad. Es por ello que una intervención familiar es una necesidad dentro del tratamiento integral de las personas que la sufren y sus familias.

 

Se resalta pues, la importancia de proporcionar tratamientos que incluyan las intervenciones psicosociales. Desde este marco, se pretende dar un apoyo individual, familiar y social a las personas que la padecen para mejorar aspectos como la adherencia al tratamiento, disminución de síntomas, prevención de recaídas, hospitalizaciones y aumento de su funcionalidad. Una de las intervenciones más importantes y destacadas de la revisión es la psicoeducación.

 

La psicoeducación es entendida como la facilitación sistemática de información sobre la enfermedad y su tratamiento. Con ello se buscan proporcionar conocimiento a los pacientes y familiares con el objetivo de complementar la farmacoterapia y controlar aspectos psicosociales y ambientales que conlleva el curso clínico de la esquizofrenia. Aunque inicialmente se utilizó sólo para familiares de pacientes con alta emocionalidad expresada, posteriormente se ha visto la necesidad de implementarla a los pacientes para mejorar la eficacia del tratamiento.

 

Al hablar de psicoeducación no tenemos un único formato, sino que encontramos multitud de aplicaciones tanto a los pacientes como a sus familiares, de forma individual o grupal, e incluso grupos multifamiliares o unifamiliares. El número de sesiones puedes ser también variable, así como el recurso asistencial o residencial en donde se aplique. Sí que existe consenso en cuenta la temática que suele recoger los aspectos clínicos relevantes de la enfermedad (causas, epidemiología, diagnósticos, recaídas, pronóstico), del tratamiento, roles familiares y la influencia de la comunidad.

 

Desde esta variedad en las formas de implementación de la psicoeducación, se han realizado estudios comparativos con tratamiento ambulatorio usual o con otro tipo de psicoterapia y se han realizado hallazgos importantes en diferentes aspectos de la vida de la persona y del curso de la enfermedad.

 

A nivel de sintomatología, la psicoeducación ha constatado en diversos estudios una mejoría para el control de síntomas positivos y negativos. Se muestra una disminución en los síntomas expresados en diversas escalas en los grupos de seguimientos realizados durante seis meses y dos años, teniendo en cuenta que en los estudios hay heterogeneidad de resultados  y que puede haber sesgos por la aplicación de otras intervenciones simultáneamente.

 

La psicoeducación parece influir también en una reducción significativa en el número de recaídas de la enfermedad y el número de hospitalizaciones de las personas que la sufren.

 

El aumento de adherencia al tratamiento ambulatorio, tras un ensayo clínico de un programa de psicoeducación breve, ha sido demostrado. Además el conocimiento sobre la enfermedad aumenta tras la psicoeducación y permanece al menos hasta tres meses después de finalizada la intervención.

 

La reducción de estigma ha sido uno de los temas más tratados en los diferentes modelos de psicoeducación, sin embargo no se ha constatado una reducción del mismo. Poco concluyentes han sido también los estudios con respecto a la emocionalidad expresada por parte de los miembros de la familia, si bien en algún momento se evidenciaba una reducción de la emocionalidad, al realizar seguimiento a más largo plazo, los niveles volvían a ser similares a los previos a la intervención.

 

Desde la psicoeducación se ha perseguido y con buenos resultados también, reducir la sobrecarga de la persona cuidadora, entendiendo esta, la reducción de los efectos adversos que conlleva la convivencia y el cuidado de una persona con esquizofrenia. La percepción de las personas con esquizofrenia y sus familiares con respecto a los servicios de salud ha mejorado, aspecto a resaltar, ya que parece que la satisfacción es a su vez un predictor de la adherencia al tratamiento.

 

Efectos positivos y otros adversos quedan también latentes también en los estudios. Si por una parte parece que la psicoeducación puede favorecer el desarrollo de habilidades de afrontamiento, empoderamiento y eficacia,  por otra parte se encuentran posibles efectos adversos como el aumento de la suspicacia, el comprometer la alianza terapéutica o aumentar el aislamiento de la persona que la sufre.

 

La evidencia de los beneficios de la psicoeducación es extensa, en sus diversas modalidades sin poder afirmar cuál es la forma más efectiva. Se aconseja la aplicación desde los primeros brotes psicóticos ya que la duración del trastorno influye en la respuesta de intervención, siempre teniendo en cuenta las necesidad individuales de las personas, sus familias que deben opinar y sugerir acerca de su tratamiento y participación.

 

 

Metodología

 

La metodología empleada ha sido la búsqueda en diferentes buscadores científicos como PubMed, Scielo, EMBASE y PsycINFO de los términos “psychoeducation”, “schizophrenia” y “psychosocial intervention”, revisando tanto artículos en español, como en inglés.

 

A partir de la búsqueda se realizan comparativas con los diferentes modelos de psicoeducación y diversas variables para verificar la evidencia científica.

 

 

Principales conclusiones

 

La psicoeducación es necesaria y parte del tratamiento integral de las personas con esquizofrenia y sus familiares. Ha logrado mejoría en muchos aspectos de sus vidas, si bien es cierto que puede haber sesgos y la evidencia no es concluyente. Tras los resultados, se aconseja incluirla como tratamiento complementario a la psicofarmacología y otras intervenciones.

 

 

Bibliografía 

 

Juan Pablo Zapata Ospina, Adrés Mauricio Rangel Martínez-Villalba y Jenny García Valencia. (2015). Psicoeducación en esquizofrenia. Revista colombiana de psiquiatría, 44(3), 143-149. 

 

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