Resumen Artículo: » Predictores del desempeño laboral de personas con discapacidad por trastorno mental severo. Revisión de estudios y análisis de evidencias» por César Ramírez (Área de Integración Social del Creap)

 

Resumen realizado por César Ramírez. Área de Integración Social del Creap.

 

 

Título del Articulo

 

Predictores del desempeño laboral de personas con discapacidad por trastorno mental severo. Revisión de estudios y análisis de evidencias. Revista de Intervención Social, año 2008.

 

 

Resumen

 

El artículo presenta una revisión sobre numerosas investigaciones relacionadas con los predictores de empleabilidad en personas con Trastorno Mental Severo (TMS). Se enumeran numerosas variables de empleabilidad sobre el desempeño laboral de este colectivo. Dentro del proceso de rehabilitación psicosocial, uno de los ejes fundamentales es la rehabilitación laboral de las personas con TMS. Es sabido que la realización de una actividad laboral es un indicador sobre la recuperación de la persona.

 

Las personas con trastorno mental severo tienen grandes dificultades para ejecutar una actividad laboral. En el artículo se analizarán aquellos indicadores que repercuten tanto de forma positiva como de forma negativa sobre la empleabilidad de las personas con TMS. Se presentarán también las dificultades que este colectivo sufre a varios niveles, al igual que las metodologías de rehabilitación laboral que hacen que  aumente sus posibilidades de realizar una actividad laboral.

 

Ciardiello y Bell (1988) definen la rehabilitación laboral como un proceso específico, estructurado e individualizado dirigido a ayudar a preparar a las personas con TMS para que accedan y se mantengan en el mundo laboral. Conlleva intervenciones complejas e individualizadas, con atenciones variadas y coordinadas aportadas por diversos servicios asistenciales y que pueden los usuarios necesitarlas durante largo tiempo.

 

Orviz y Gónzalez (1994) sobre predictores de éxito y fracaso. Como predictores  determinan tener:

  • Habilidades de ajuste laboral.
  • Historia laboral previa.
  • Expectativas e intereses ajustados.
  • Autoestima.
  • Éxito en programas de formación para el empleo.
  • Disponer de apoyo profesional durante un período largo de tiempo y motivación hacia la incorporación laboral.

 

Como  no predictores encontramos:

  • El diagnóstico de fracaso.
  • Historia de la enfermedad.
  • Los resultados del test de inteligencia.
  • El funcionamiento en ambientes no laborales.
  • La sintomatología psicopatológica.

 

Caleidoscopia Investigación Social (1997) con población española determinan como factores necesarios/imprescindibles: apoyo familiar y capacidad de adaptación a situaciones de tensión e inestabilidad. Como factores favorecedores/prescindibles: estar compensado psicopatológicamente, entorno familiar estable, conciencia de enfermedad, motivación familiar y alta autoestima. Por último, como factores negativos/entorpecedores: escasa experiencia laboral, baja cualificación y tener ayuda económica (pensión).

 

Otros estudios sobre la situación premórbida de los usuarios determinan que las experiencias laborales previas, el grado de éxito de las mismas y el nivel de formación son predictores de la inserción laboral, el bajo nivel de capacidad funcional premórbido, están asociados a desempleo en personas con esquizofrenia, pocas hospitalizaciones psiquiátricas y alto grado de formación, son predictores de mayor nivel de integración laboral y los episodios de hospitalización psiquiátrica no es factor predictor de integración laboral.

 

Respecto a factores actitudinales se determina:

  • Mayor satisfacción con el trabajo.
  • Tener deseo de trabajar (tiene una influencia positiva).
  • La creencia negativa de uno mismo es predictor de un resultado más pobre de desempeño laboral.
  • Tener expectativas altas no se relaciona con el buen funcionamiento laboral.
  • Las expectativas de desempeño laboral son en general ajustadas a sus posibilidades laborales.

 

En cuanto a los predictores derivados de la sintomatología:

  • altos niveles de sintomatología igual a desempeño laboral pobre.
  • Los síntomas positivos y negativos de la esquizofrenia predicen resultados de empleo, los síntomas negativos persistentes son predictores de inhabilidad social y laboral, los síntomas negativos sí predicen los resultados de empleo, los positivos no,…

 

Los predictores del diagnóstico, determinan que mayores dificultades para la integración laboral en las personas con esquizofrenia que las de otros tipos de personas con TMS.

 

El funcionamiento cognitivo repercute en los predictores de empleabilidad. El déficit en el funcionamiento cognitivo dificulta la actividad laboral, la capacidad de aprendizaje, la memoria verbal y la desorganización cognitiva son predictores significativos de la conducta laboral, las mejoras en memoria verbal a corto y largo plazo predicen mejor la actividad laboral que la historia laboral previa, el funcionamiento cognoscitivo es predictor significativo del mantenimiento del trabajo pero no de la obtención del mismo, el funcionamiento cognoscitivo es un factor predictivo de la actividad laboral más que la sintomatología,…

 

En el ámbito social, no hay datos concluyentes sobre la relación entre las variables socio-demográficas e integración laboral. Factores como las ayudas por incapacidad o la raza, influyen en la participación en el empleo normalizado, el cual se facilita con la participación en servicios de rehabilitación.

 

Finalmente en cuanto al tratamiento farmacológico, se observa un índice más alto de empleo en aquellos pacientes que utilizan antipsicóticos de segunda generación. Pero no se identifican diferencias en el desempeño laboral en pacientes que usan antipsicóticos de primera o de segunda generación.

 

 

Objetivos

 

  • Analizar los predictores del desempeño laboral.
  • Conocer metodología en el proceso de rehabilitación laboral.

 

 

Aspectos relevantes del marco teórico.

 

En relación a los aspectos relevantes del marco teórico, el artículo cita los dos modelos de rehabilitación laboral más utilizados. Estos dos modelos son: el Empleo con Apoyo (Supported Employment Approach – SEA) y el Empleo Protegido (EP).

 

El Empleo con Apoyo, es un modelo estadounidense que empezó su trayectoria en los años 80. Paul Wehman fue uno de los pioneros de este modelo, pero será Bond, G. R. quién aplico este modelo a personas con trastorno mental severo en los años 90. Los principales factores del SEA son:

 

  • Tenaz búsqueda y mantenimiento de empleo ordinario.
  • Apoyos individualizados, flexibles y continuados en el tiempo, con especial referencia a los derivados de la interacción cotidiana con otros trabajadores de su ámbito laboral.
  • Relativa utilidad de la formación previa, realizándose la formación y el seguimiento en el propio puesto de trabajo.
  • Trabajo normalizado e interacción cotidiana con personas no enfermas.

 

Este modelo tiene dos variantes, por un lado tenemos la actividad laboral con disponibilidad de servicios de apoyo, y por otro, el entrenamiento inicial y posterior actividad laboral.

 

Respecto al Empleo con Apoyo los resultados de las diferentes investigaciones aportan los siguientes datos: un promedio del 58% de usuarios obtenían trabajo y siendo del 21% en usuarios de acercamientos vocacionales tradicionales. Los usuarios de programas del SEA trabajaron más horas y obtuvieron salarios más elevados.

 

 

Con respecto al Empleo Protegido es el modelo utilizado en la mayoría de los países europeos. En España este modelo se da en los Centros Especiales de Empleo (CEE). Los Centros Especiales de Empleo, son empresas que deben contar con un porcentaje no inferior al 70% de personas con discapacidad.

 

 

Metodología

 

Tras numerosos estudios, los investigadores examinan principalmente, tres tipos de predictores: las características del paciente, los factores ambientales y las intervenciones.

 

 

Principales conclusiones

 

Las personas con TMS, sobre todo aquellas que tienen un diagnóstico de esquizofrenia, tienen gran dificultad para tener actividad laboral. Debido a la sintomatología, los tratamientos que reciben y también del estigma social que existe.

 

La integración laboral en entornos normalizados y apoyos en el puesto caracteriza al SEA, mientras que el EP conlleva acciones de inserción laboral que propicien empleo normalizado.

 

A modo de conclusiones generales, la formación y la experiencia laboral previa correlaciona positivamente con el desempeño posterior. Tener deseos de trabajar favorece la realización de la actividad laboral. La sintomatología negativa y déficit de habilidades sociales son factores entorpecedores. Dentro de los distintos diagnósticos, la esquizofrenia es la que se asocia a mayor déficit de actividad laboral. El nivel de las funciones cognitivas es predictor del mantenimiento del empleo. Respeto de la relación de las variables sociodemográficas y del tratamiento farmacológico con la actividad laboral, no hay datos concluyentes. El SEA es un predictor positivo de desempeño laboral.

 

 

Bibliografía y/o antecedentes documentados.

 

López, M. L.A. 2008. Predictores del desempeño laboral de personas con discapacidad por trastorno mental severo. Revisión de estudios y análisis de evidencias. Intervención Psicosocial, vol. 15 nº 3, págs. 245-268.

 

 

 

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