Resumen artículo: » Consideraciones en la atención médica de pacientes con enfermedad mental e infección por Covid-19 en un hospital general» por Amelia Martínez (Área de Enfermería del Creap)

 

Resumen artículo por Amelia Martínez. Área de Enfermería del Creap.

 

 

Título

 

Consideraciones en la atención médica de pacientes con enfermedad mental e infección por Covid-19 en un hospital general. Revista Universitas Médicas, año 2020.

 

Resumen

 

Los pacientes con enfermedad mental han sido históricamente un grupo de población con alta vulnerabilidad, más evidenciada en situaciones de emergencia sanitaria, como es la actual pandemia.

 

El número de pacientes con trastorno mental grave que busca atención en salud mental durante esta pandemia ha aumentado.

 

Los retos para los psiquiatras y el personal de salud con los pacientes hospitalizados por COVID-19 son cada vez mayores.

 

Diversos factores como el propio aislamiento preventivo empeoran los síntomas psiquiátricos. Las limitaciones por prevención de contagio, en cuanto a seguimiento ambulatorio modifica las relaciones sociales.

 

En el presente articulo se describen las consideraciones especificas que debe afrontar el personal sanitario durante la atención de este tipo población.

 

 

Objetivos

 

El objetivo del presente articulo es plantear una propuesta de atención a pacientes con trastorno mental e infección por COVID-19. En ese sentido, señalar cuáles serían los principales elementos (como la organización de grupos asistenciales específicos) que tengan una constante coordinación con el equipo de salud mental, así como una adecuada relación terapéutica.

 

 

Aspectos relevantes del marco teórico

 

A finales de 2019, se identificó un nuevo coronavirus como agente causal de un grupo de casos de neumonía en Wuhan, el cual se extendió rápidamente por todo el mundo. En consecuencia, en marzo de 2020, la Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoció la enfermedad por coronavirus (COVID-19) como pandemia mundial.

 

La OMS implementó lo que serían las recomendaciones de protección y seguridad, pero como bien describe  Albert Camus en el libro La Peste (1947): “Ha habido en el mundo tantas pestes como guerras y, aún así, las pestes y las guerras toman a todo el mundo desprevenido”. En este contexto, durante el transcurso de la pandemia ha sido necesario planificar e implementar nuevas y variadas estrategias que respondan a las exigencias de los diferentes escenarios que plantea la infección por COVID-19.

 

Del mismo modo, en el ámbito de la salud mental también se deben enfrentar las diferentes barreras para que las personas que así lo requieran continúen accediendo a los servicios de salud, dado que esta población aún carga con un estigma social importante, asociado a discriminación y exclusión. Incluso puede llevar a pensar que el único sitio donde deber ser tratadas las personas con un trastorno mental es en la unidad de salud mental, lugares, en la mayoría de los casos, carentes de infraestructura y personal para garantizar la atención integral de otra condición o patología no mental.

 

Dentro de la vulnerabilidad de los pacientes con trastorno mental grave cabe resaltar, por un lado, el alto riesgo de contagio secundario en caso de institucionalización. Por otro lado, la elevada probabilidad de presentar comorbilidad con otras patologías asociadas, como puede ser obesidad, enfermedad cardiovascular, enfermedad pulmonar obstructiva, etc.

 

Así, resulta necesario que se planteen ajustes operativos que garanticen no solo el aislamiento del paciente, sino también la continuidad del manejo psicofarmacológico, el seguimiento intrahospitalario por parte del servicio de psiquiatría y la atención a las necesidades psicológicas que puedan presentarse.

 

 

Metodología

 

En el presente artículo se ha tenido en cuenta la revisión de varios reportes presentados en países que ya se encuentran en disminución de su curva de contagio como China, en el Centro de Salud Mental de Wuhan. Así, se ha tenido en cuenta una revisión de los boletines del Ministerio de Salud y Protección Social.

 

 

Principales conclusiones

 

Los pacientes con trastorno mental grave siguen siendo un grupo vulnerable que requiere mayor atención y respeto, con independencia del brote de COVID-19.  La enfermedad mental es un antecedente médico como cualquier otro y no debe ser motivo de estigmatización. Su aceptación y entendimiento garantizará la adecuada atención integral. Como conclusión general, es necesario capacitar al personal de salud en general y dotar al sistema de herramientas y protocolos para el correcto abordaje del paciente.

 

 

Bibliografía

 

Fajardo, J. Y. A., & Chamorro, G. A. A. (2020). Consideraciones en la atención médica de pacientes con enfermedad mental e infección por COVID-19 en un hospital general. Universitas Medica61(4).

 

 

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