Mi experiencia en el Creap

Desde el primer día que llegué al CREAP supe que iba a ser una experiencia muy especial. Tenía muchas ganas de empezar las prácticas, puesto que éste, ha sido mi primer contacto con personas con trastorno mental. La experiencia que he vivido a lo largo de estos meses ha superado con creces las expectativas que tenía que, de por sí, ya eran altas.

 

Después de estos meses, me gustaría empezar este escrito agradeciendo a la Fundación Rey Ardid y al CREAP por esta oportunidad. Desde los primeros momentos me sentí muy arropado en el centro, tanto por los profesionales como por los usuarios. He aprendido muchísimo en este tiempo gracias a ellos, por lo que me voy con multitud de recuerdos bonitos.

 

Taller de psicoeducación en el CREAP.

De hecho, a día de hoy, aún estoy asimilando todo lo que he vivido. Nunca me había sentido tan cerca al rol profesional de psicólogo, y eso es algo que me ha llenado mucho. Si de algo estoy seguro después de esta experiencia, es que dentro de unos años, seguiré teniendo muy presente el CREAP y recordaré a cada profesional y a cada usuario, con el cariño que, por otra parte, ha sido imposible no cogerles.

 

No me gustaría acabar este escrito sin remarcar lo espectacular que es el centro; no solo por las instalaciones del mismo, sino también por lo que supone este tipo de recursos para las personas con trastorno mental grave. Dentro del campo de la psicología, uno de los temas que más me apasiona es la salud mental, un concepto que es tan importante como desconocido en la sociedad actual.

 

Haber trabajado de primera mano con personas que padecen una enfermedad mental grave ha sido y es maravilloso, pero sobretodo, te das cuenta de todos los mitos que rodean la salud mental y que es necesario erradicar.

 

Por ello, no podía finalizar este escrito sin agradecer incondicionalmente a cada uno de los/as usuarios/as que hay en el CREAP, ya que han sido muy generosos conmigo compartiendo sus experiencias en primera persona y sus opiniones.

 

Me voy del CREAP habiendo aprendido mucho; no solo a nivel profesional, sino que, me he enriquecido también a nivel personal. Desde que entré, no puedo parar de pensar en lo increíbles que son cada uno de ellos/as, y ojalá aquellas personas que viven desinformadas sobre la situación de personas con problemas de salud mental, conocieran la realidad de primera mano como yo, pues se llevarían una sorpresa.

 

Desde el ámbito profesional, la multidisciplinariedad del centro es otro de los puntos que querría destacar. No solo he adquirido formación por parte del equipo de psicólogos/as sino que, me llevo aprendizajes de cada uno de los profesionales de todas las áreas en las que he invertido mi tiempo en el centro: terapia ocupacional, educación social, trabajo social, enfermería, etc.

 

En el CREAP, además, cada uno de los/as profesionales son igual de necesarios/as para el buen desarrollo de las actividades programadas. Configurar un equipo así, es crucial para el éxito de cualquier centro cuyo objetivo sea la atención psicosocial centrada en personas con problemas de salud de cualquier índole.

 

Dicho esto, me gustaría despedirme agradeciendo de nuevo a todos por la experiencia. Si algo puedo afirmar, es que ha sido una de la vivencias más gratificantes de mi vida tanto en el presente como en el futuro. Aun así, estoy seguro de que esto no es una despedida sino, un hasta luego.

 

¡Espero que nos volvamos a encontrar!

 

Autoría: José Julián Jaen Escura. Alumno en prácticas del Grado de Psicología de la Universitat de València

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