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Estabilizadores del Estado de Ánimo: usos, diferencias con otros psicofármacos y principales aplicaciones.
15 - 06 - 2023

Estabilizadores del Estado de Ánimo: usos, diferencias con otros psicofármacos y principales aplicaciones.

Estabilizadores del Estado de Ánimo: usos, diferencias con otros psicofármacos y principales aplicaciones. INVESTIGACIÓN | GESTIÓN DEL CONOCIMIENTO Autor: Jorge Marredo Rosa. Psicólogo investigador. Coordinador del área de Gestión del Conocimiento, que presta sus servicios en el Creap a través de Grupo 5 Acción y Gestión Social S.A.U. Introducción Los estabilizadores del estado de ánimo, los antidepresivos, los ansiolíticos y los antipsicóticos son todos medicamentos que se utilizan en el tratamiento de diversas condiciones de salud mental también conocidos como psicofármacos, pero difieren en sus mecanismos de acción y en las condiciones para las que están indicados. Los estabilizadores del estado de ánimo son una clase de fármacos utilizados principalmente en el tratamiento de trastornos del estado de ánimo, especialmente el trastorno bipolar. Estos medicamentos son esenciales para ayudar a las personas a mantener un estado de ánimo estable, evitando los extremos de la manía y la depresión. Aunque estos medicamentos pueden ser muy eficaces, también pueden tener efectos secundarios y riesgos. Por lo tanto, es importante que las personas que reciben tratamiento y los profesionales de la salud comprendan bien estos medicamentos para poder tomar decisiones informadas sobre el tratamiento. El trastorno bipolar El trastorno bipolar es una condición de salud mental que se caracteriza por cambios extremos en el estado de ánimo, que incluyen episodios de manía (altos emocionales) y depresión (bajos emocionales). Los síntomas pueden causar cambios impredecibles en el estado de ánimo y el comportamiento, lo que puede resultar en una angustia significativa y dificultades en la vida. Existen varios tipos de trastorno bipolar, entre ellos: Trastorno bipolar I: se considera cuando se presenta por al menos un episodio maníaco que puede ser precedido o seguido por episodios hipomaníacos o depresivos mayores. En algunos casos, la manía puede desencadenar en sintomatología psicótica. Trastorno bipolar II: implica al menos un episodio depresivo mayor y al menos un episodio hipomaníaco, pero nunca se ha tenido un episodio maníaco. Trastorno ciclotímico: se caracteriza por al menos dos años (o un año en niños y adolescentes) de muchos períodos de síntomas de hipomanía y períodos de síntomas depresivos (aunque menos graves que la depresión mayor).   El curso del trastorno bipolar puede variar considerablemente de una persona a otra. Algunas personas pueden experimentar síntomas emocionales entre los episodios, mientras que otras pueden no experimentar ninguno. Los episodios de cambios de humor pueden ocurrir raramente o varias veces al año. Según la Organización Mundial de la Salud, se estima que alrededor de 60 millones de personas en todo el mundo sufren de trastorno bipolar. En España, la prevalencia del trastorno bipolar se estima en alrededor del 2% de la población. Sin embargo, es importante tener en cuenta que estas cifras pueden variar dependiendo de los criterios diagnósticos utilizados y de otros factores que escapan al propósito de esta artículo. Diferencias entre estabilizadores del estado de ánimo, antidepresivos, ansiolíticos y antipsicóticos Estabilizadores del estado de ánimo: incluyen el litio y ciertos anticonvulsivos, actúan sobre varios sistemas de neurotransmisores en el cerebro para ayudar a regular las fluctuaciones en el estado de ánimo. El litio, por ejemplo, se cree que actúa inhibiendo una enzima llamada inositol monofosfatasa, lo que a su vez afecta a varios neurotransmisores, incluyendo la serotonina y el glutamato. Los anticonvulsivos, como el valproato y la lamotrigina, pueden actuar aumentando la actividad del ácido gamma-aminobutírico (GABA), un neurotransmisor inhibidor, y disminuyendo la actividad del glutamato, un neurotransmisor excitador. Antidepresivos: actúan principalmente aumentando la disponibilidad de ciertos neurotransmisores en el cerebro, como la serotonina, la norepinefrina y la dopamina. Esto se logra inhibiendo la recaptación de estos neurotransmisores en las neuronas, lo que permite que permanezcan activos en el espacio sináptico durante más tiempo. Los antidepresivos también pueden actuar sobre otros sistemas de neurotransmisores y vías de señalización en el cerebro. Ansiolíticos: incluyen las benzodiazepinas y ciertos antidepresivos y antipsicóticos, actúan disminuyendo la actividad del sistema nervioso central para reducir los síntomas de la ansiedad. Las benzodiazepinas, por ejemplo, actúan aumentando la actividad del GABA, lo que tiene un efecto calmante. Antipsicóticos: aunque se utilizan para tratar los trastornos psicóticos, como la esquizofrenia, y a veces también se utilizan en el tratamiento del trastorno bipolar. Estos medicamentos actúan bloqueando los receptores de dopamina en el cerebro, lo que puede ayudar a reducir los síntomas psicóticos como las alucinaciones y los delirios. Algunos antipsicóticos también tienen efectos sobre otros sistemas de neurotransmisores, como la serotonina. Por tanto, aunque estos medicamentos pueden tener funciones similares en el tratamiento de los trastornos de salud mental, cada uno tiene unos mecanismos de acción más o menos delimitados y están indicados para diferentes trastornos. Historia de los estabilizadores del estado de ánimo Si bien los antiguos griegos ya reconocían los estados de manía y melancolía, que consideraban el resultado de un desequilibrio en los humores del cuerpo, la comprensión contemporánea del trastorno bipolar se remonta a 1850 cuando el psiquiatra francés Jean-Pierre Falret describió un nuevo trastorno psiquiátrico llamado "folie circulaire" (locura circular) que sigue un ciclo de depresión y manía, con un interludio libre de síntomas de duración indeterminada entre estos dos extremos de la enfermedad. A lo largo del siglo XX, siendo este trastorno conocido como psicosis maniaco-depresiva, los avances en la neurociencia y la psicofarmacología llevaron al desarrollo de los primeros medicamentos eficaces para el tratamiento del trastorno bipolar. El litio, que se introdujo en la década de 1940, fue el primer estabilizador del estado de ánimo y sigue siendo un tratamiento de primera línea para el trastorno bipolar. Desde entonces, se han desarrollado y aprobado varios otros estabilizadores del estado de ánimo, incluyendo varios anticonvulsivos y antipsicóticos atípicos. Clasificación actual de los estabilizadores del estado de ánimo Los estabilizadores del estado de ánimo se pueden clasificar en varios grupos según su mecanismo de acción. Los principales grupos incluyen el litio y los anticonvulsivos. El litio es el estabilizador del estado de ánimo más antiguo y sigue siendo un tratamiento de primera línea para el trastorno bipolar. Aunque su mecanismo exacto de acción sigue siendo objeto de investigación, se cree que el litio actúa modulando la actividad de ciertos neurotransmisores y vías de señalización en el cerebro. Los anticonvulsivos, como el valproato y la lamotrigina, también se utilizan como estabilizadores del estado de ánimo. Estos medicamentos, originalmente desarrollados para el tratamiento de la epilepsia, se encontró que tenían propiedades estabilizadoras del estado de ánimo y ahora se utilizan comúnmente en el tratamiento del trastorno bipolar. Ventajas e inconvenientes del uso de estabilizadores del estado de ánimo Los estabilizadores del estado de ánimo pueden ser muy eficaces para controlar los síntomas del trastorno bipolar. Pueden ayudar a prevenir los episodios de manía y depresión, y a mantener un estado de ánimo más estable a lo largo del tiempo. Esto puede mejorar significativamente la calidad de vida de las personas con trastorno bipolar. Sin embargo, como todos los medicamentos, los estabilizadores del estado de ánimo también pueden tener efectos secundarios y riesgos. Por ejemplo, el litio puede causar problemas renales y tiroideos a largo plazo, y los anticonvulsivos pueden causar efectos secundarios como somnolencia, mareos y problemas de coordinación. Además, el uso de estabilizadores del estado de ánimo requiere un seguimiento regular por parte de un profesional de la salud para monitorizar la eficacia del tratamiento y los posibles efectos secundarios. Esto puede incluir pruebas de sangre regulares para monitorizar los niveles de medicación y la función renal y tiroidea. Por qué algunos estabilizadores del estado de ánimo son inyectados Algunos estabilizadores del estado de ánimo se administran por vía inyectable para garantizar que la persona reciba la dosis correcta de medicación. Esto puede ser especialmente útil en casos en los que la persona tiene dificultades para tomar medicación oral, como en situaciones de crisis agudas o cuando hay problemas de adherencia al tratamiento. Las inyecciones de estabilizadores del estado de ánimo también pueden proporcionar una liberación más constante de medicación, lo que puede ayudar a mantener un nivel más estable de medicación en el cuerpo y reducir las fluctuaciones en el estado de ánimo. Principales efectos secundarios de los estabilizadores del estado de ánimo Los efectos secundarios de los estabilizadores del estado de ánimo pueden variar dependiendo del medicamento específico. Algunos de los efectos secundarios más comunes incluyen somnolencia, mareos, problemas de coordinación, aumento de peso, problemas metabólicos, problemas renales y tiroideos. En algunos casos, estos medicamentos también pueden aumentar el riesgo de pensamientos y comportamientos impulsivos, especialmente en jóvenes y adolescentes. Es importante que las personas tratadas discutan estos posibles efectos secundarios con su médico para que puedan tomar una decisión informada sobre su tratamiento. Además, cualquier efecto secundario grave o inesperado debe ser informado a un médico de inmediato. Conclusión Los estabilizadores del estado de ánimo son una herramienta esencial en el tratamiento de los trastornos del estado de ánimo, especialmente el trastorno bipolar. Aunque estos medicamentos pueden tener efectos secundarios, su capacidad para ayudar a las personas tratadas a mantener un estado de ánimo estable puede mejorar significativamente la calidad de vida de las personas diagnosticadas. Si como es recomendable, trabajamos desde un modelo de atención integral centrado en la persona, es importante que las personas tratadas conozcan y discutan todas las opciones de tratamiento con su médico para tomar la decisión que mejor se adapte a sus necesidades y circunstancias individuales. Aunque los estabilizadores del estado de ánimo pueden ser una parte importante del tratamiento para el trastorno bipolar, también es necesario considerar otras formas de tratamiento complementarias, como los programas de rehabilitación psicosocial que ayudan a la recuperación funcional y a la estabilización clínica. En última instancia, el objetivo del tratamiento del trastorno bipolar, como con cualquier condición de salud mental, es ayudar a las personas a vivir vidas plenas y satisfactorias. Con el tratamiento adecuado, las personas con trastorno bipolar pueden manejar sus síntomas y disfrutar de una buena calidad de vida. Bibliografía Baldessarini, R. J., & Tondo, L. (2020). Lithium and Bipolar Disorder. In Reference Module in Neuroscience and Biobehavioral Psychology. Elsevier. https://doi.org/10.1007/978-3-319-56015-1_37-1 Geddes, J. R., Miklowitz, D. J. (2021). Treatment of bipolar disorder. The Lancet, 397(10278), 1079-1091.https://doi.org/10.1016/S0140-6736(20)31544-0 Grupo de Trabajo de la Guía de Práctica Clínica sobre Trastorno Bipolar. (2012). Guía de Práctica Clínica sobre Trastorno Bipolar [Versión resumida]. Plan de Calidad para el Sistema Nacional de Salud del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. Universidad de Alcalá. Asociación Española de Neuropsiquiatría.https://portal.guiasalud.es/wp-content/uploads/2018/12/GPC_510_Trastorno_Bipolar_resum.pdf Malhi, G. S., Bell, E., Bassett, D., Boyce, P., Bryant, R., Hazell, P., Hopwood, M., Lyndon, B., Mulder, R., Porter, R., Singh, A. B., & Murray, G. (2021). The 2020 Royal Australian and New Zealand College of Psychiatrists clinical practice guidelines for mood disorders. Australian & New Zealand Journal of Psychiatry, 55(1), 7-117.https://doi.org/10.1177/0004867420979353 World Health Organization. (2020). Bipolar disorder. https://platform.who.int/mortality/themes/theme-details/topics/indicator-groups/indicator-group-details/MDB/bipolar-disorder Yatham, L. N., Kennedy, S. H., Parikh, S. V., Schaffer, A., Bond, D. J., Frey, B. N., Sharma, V., Goldstein, B. I., Rej, S., Beaulieu, S., Alda, M., MacQueen, G., Milev, R. V., Ravindran, A., O'Donovan, C., McIntosh, D., Lam, R. W., Vazquez, G., Kapczinski, F., McIntyre, R. S., Kozicky, J., Kanba, S., Lafer, B., Suppes, T., Calabrese, J. R., Vieta, E., Malhi, G., Post, R. M., Berk, M. (2018). Canadian Network for Mood and Anxiety Treatments (CANMAT) and International Society for Bipolar Disorders (ISBD) 2018 guidelines for the management of patients with bipolar disorder. Bipolar Disorders, 20(2), 97-170https://doi.org/10.1111/bdi.12609

jueves, 15 junio 2023 12:24

Informe de evidencias de mayo de 2023
20 - 12 - 2023

Informe de evidencias de mayo de 2023

Informe de evidencias de mayo de 2023 DOCUMENTOS PROPIOS | SERVICIO DE REFERENCIA Autora: Aurora Rodríguez Ródenas. Documentalista. Área de Gestión del Conocimiento que presta sus servicios en el Creap a través de Grupo 5 Acción y Gestión Social S.A.U. El Servicio de Referencia del Centro de Referencia Estatal de Atención Psicosocial a Personas con Trastorno Mental Grave (Creap) del Imserso en Valencia publica el informe de evidencias correspondiente al mes de mayo de 2023. En primer lugar se recoge un informe sobre salud mental y precariedad laboral en nuestro país. Este informe se inicia con la creación en abril de 2022 de una comisión de expertos/as con el objetivo de obtener un diagnóstico detallado de la situación laboral en España y sus efectos en la salud mental. A este comité se une un comité científico-social externo y más colaboradores/as. Se realizó una separación en grupos de trabajo para abordar las distintas aristas temáticas, como son: la epidemiología social, laboral y psiquiátrica, el derecho del trabajo, las relaciones laborales, la epidemiología social, la salud pública y la salud laboral, la ecología política, etc. El objetivo del presente informe era recoger el mayor conocimiento posible para después, elevar propuestas concretas para mejorar las políticas e intervenciones. Una de las recomendaciones englobada en la sección de riesgos laborales es potenciar las áreas de psicosociología, en cuanto a número de personas y especialización en salud mental, de los servicios de prevención y de los institutos regionales de prevención de riesgos laborales. Otra de las recomendaciones derivadas con respecto al desempleo es realizar investigaciones longitudinales, análisis críticos y metaanálisis realistas sobre el desempleo y su relación con los mecanismos que generan mala salud mental. Literatura científica La segunda sección del informe de evidencias recoge las últimas investigaciones a partir de dos bases de datos bibliográficas: Web of Science y Pubmed. Los temas alrededor de los que se ha buscado información para este informe son cuatro: Red comunitaria y trastorno mental grave. Psicosis y alucionaciones visuales. Embarazo y esquizofrenia. Riesgo de psicosis. Con respecto a la red comunitaria, primer tema de búsqueda, los autores del estudio «Current insights of community mental healthcare for people with severe mental illness: A scoping review» realizan un análisis de los artículos categorizándolos por áreas pertenecientes a la asistencia sanitaria mental comunitaria. Se encuentran y presentan concretamente doce áreas: Equipos multidisciplinares; Colaboración dentro y fuera de la organización; Atención a varios aspectos de la salud; Apoyo a la ciudadanía plena; Atención a la recuperación de la vida cotidiana; Colaboración con la red social; Apoyo a medida; Personal bien formado; Uso de tecnologías digitales; Vivienda y entorno vital; Políticas y financiación sostenibles; Reciprocidad en las relaciones. Dentro del área cinco de recuperación de la vida cotidiana, se hace especial hincapié en varios estudios que resaltan la importancia de las intervenciones psicosociales basadas en evidencias, para ayudar a las personas a lograr tanto la recuperación personal, como una mayor independencia. Siguiendo con este área, otro estudio destaca el papel del terapeuta ocupacional como apoyo en esa recuperación personal. Otros recursos Se difunde el documental titulado «10, una realidad silenciada», ganador de premios en varios festivales de cine en 2022. Este documental invita a diez personas de distintas procedencias y con sus propias perspectivas a hablar sobre el suicidio. Asimismo, se recoge el vídeo de unas jornadas de salud mental que tuvieron lugar en abril, organizadas por el Defensor del Pueblo Andaluz en el que participan expertos como: D. Benedicto Crespo Facorro, director del Plan Integral de Salud Mental de Andalucía, Director UGC del Hospital Universitario Virgen del Rocío y catedrático de psiquiatría, entre otros/as. Más información sobre el Servicio de Referencia Informe de Evidencias de mayo de 2023. Otros Informes de Evidencias. Servicio de Referencia del Creap. Formulario de solicitud de consulta. Recursos de apoyo a la investigación.

miércoles, 20 diciembre 2023 12:17

Fichas informativas y de aprendizaje del mes de mayo
21 - 07 - 2023

Fichas informativas y de aprendizaje del mes de mayo

Fichas informativas y de aprendizaje del mes de mayo RECURSOS DE APRENDIZAJE | BIBLIOTECA Y SERVICIO DE REFERENCIA Autora: Aurora Rodríguez Ródenas. Documentalista. Área de Gestión del Conocimiento que presta sus servicios en el Creap a través de Grupo 5 Acción y Gestión Social S.A.U. Ficha informativa y de aprendizaje Nº46: Espacio Conversa con Mariano Hernández La ficha número 46 enlaza al canal de youtube de Grupo 5 Acción y Gestión Social S.A.U., concretamente a un vídeo en el que se graba una conversación con Mariano Hernández, profesional de larga trayectoria en el campo de la psiquiatría en distintos servicios de salud mental. En esta sesión le acompaña Ana Abad, terapeuta ocupacional y directora del Centro de Día de Latina. Esta conversación entre dos profesionales de la salud mental se engloba dentro de «Espacio Conecta», un espacio de reencuentro con la historia de los servicios sociales. «Espacio Conecta» permite un altavoz a las personas y profesionales que fueron motor de cambio y desarrollo dentro de los servicios sociales en nuestro país. ¿De qué temas se trata en esta conversación? Por un lado, de la reforma psquiátrica y de la necesidad de cerrar ciertas instituciones psiquiátricas y manicomios que perpetuaban unas condiciones inhumanas y la privación de libertad de las personas que padecían problemas de salud mental. Por otro lado, Mariano nos cuenta que España estaba a la cola de la corriente internacional que estaba empezando ya a reclamar una salud mental comunitaria, que los primeros años de trabajo fueron muy interesantes y los profesionales que encabezaban esta corriente de cambio, se caracterizaban por un gran entusiasmo e ilusión contagiando con ello a todo el equipo. Ficha informativa y de aprendizaje Nº47: lanzamiento del nuevo informe Una nueva agenda para la salud mental en la Región de las Américas La ficha número 47 difunde el evento que tendrá lugar próximamente en formato online, para presentar el Informe de la Comisión de Alto Nivel sobre salud mental y COVID 19 de la Organización Panamericana de la Salud. El evento será el día 9 de junio del 2023, se transmitirá a partir de las 11:30 a.m. (hora de Washington D.C.) y contará con la interpretación simultánea en español, inglés, francés y portugués. La Nueva Agenda para la Salud Mental en las Américas (NASMA) es un conjunto de políticas y estrategias prioritarias de salud mental formuladas de manera que puedan incorporarse en las estrategias de recuperación pospandémica de los países. Otros recursos de apoyo a la investigación Normas APA. Fichas de Información y Aprendizaje. Ranking de publicaciones científicas.

viernes, 21 julio 2023 13:14

Una mirada a los antipsicóticos: Usos, Clasificación y Efectos Secundarios
01 - 06 - 2023

Una mirada a los antipsicóticos: Usos, Clasificación y Efectos Secundarios

Una mirada a los antipsicóticos: Usos, Clasificación y Efectos Secundarios INVESTIGACIÓN | GESTIÓN DEL CONOCIMIENTO Autor: Jorge Marredo Rosa. Psicólogo investigador. Coordinador del área de Gestión del Conocimiento, que presta sus servicios en el Creap a través de Grupo 5 Acción y Gestión Social S.A.U. Origen y tipos. En el vasto mundo de la farmacología, los medicamentos antipsicóticos juegan un papel crucial en el tratamiento de los trastornos mentales graves con sintomatología de tipo psicótico. Estos fármacos, que se utilizan principalmente para tratar la esquizofrenia, los trastornos bipolares y otros trastornos, han ido evolucionando en su forma y eficacia desde su aparición en la década de 1950 del pasado siglo. Los antipsicóticos, también conocidos como neurolépticos, se clasifican en dos grandes grupos: los antipsicóticos típicos (o de primera generación) y los antipsicóticos atípicos (o de segunda generación). El primer antipsicótico, la clorpromazina, fue introducido en la década de 1950, marcando el inicio de la era moderna de los medicamentos psicotrópicos. Posteriormente, en la década de 1990, surgió una nueva generación de antipsicóticos, los llamados atípicos. Los antipsicóticos típicos, incluyendo medicamentos como la clorpromazina y el haloperidol, funcionan principalmente al bloquear los receptores de dopamina D2 en el cerebro. Esta acción reduce la hiperactividad de la dopamina que se cree que está en la raíz de los síntomas psicóticos. Sin embargo, la inhibición de la dopamina, como veremos más adelante, puede dar lugar a una serie de efectos secundarios, como síntomas extrapiramidales (problemas de movimiento y coordinación), que limitan su uso. Por otro lado, los antipsicóticos atípicos, como la risperidona y la olanzapina, no sólo bloquean los receptores de dopamina, sino también los receptores de serotonina. Este mecanismo de acción más diversificado da como resultado una menor incidencia de efectos secundarios extrapiramidales, aunque puede llevar a otros problemas, como el aumento de peso y la diabetes. Vías de administración y efectos secundarios. Una consideración importante en la elección del medicamento es la vía de administración. Algunos antipsicóticos se administran por vía oral, mientras que otros se inyectan. Las inyecciones, conocidas como antipsicóticos de depósito o inyectables de acción prolongada, ofrecen varias ventajas, como la garantía de la toma del medicamento y la liberación continua del fármaco en el organismo. Sin embargo, las inyecciones pueden ser menos convenientes para algunas personas y pueden presentar riesgos de reacciones en el lugar de la inyección. Como se puede suponer, el uso de antipsicóticos no está exento de efectos secundarios, que pueden variar dependiendo del tipo de medicamento y de la persona tratada. Como se ha comentado, los antipsicóticos típicos pueden causar síntomas extrapiramidales, así como problemas de movimiento, rigidez muscular y temblores. Los antipsicóticos atípicos, aunque tienen menos probabilidades de causar estos problemas, pueden causar aumento de peso, diabetes, y en algunos casos, problemas cardiacos. Todos los antipsicóticos también pueden causar sedación, mareos y cambios en los niveles de ciertas hormonas en el cuerpo, como la prolactina. Sin embargo, es esencial tener en cuenta que la experiencia de cada persona con los efectos secundarios puede variar enormemente, y que no todas las personas tratadas experimentarán ni estos problemas ni de la misma forma. Clasificación actual de los antipsicóticos. En cuanto a la clasificación actual de los antipsicóticos, la primera generación o típicos se agrupan principalmente en fenotiazinas (como la clorpromazina y la tioridazina) y butirofenonas (como el haloperidol). Por otro lado, los antipsicóticos atípicos o de segunda generación incluyen aripiprazol, clozapina, lurasidona, olanzapina, quetiapina, risperidona, y ziprasidona, entre otros. La clozapina es notable por su eficacia en el tratamiento de la esquizofrenia resistente al tratamiento, aunque tiene un riesgo de agranulocitosis, una disminución peligrosa de los glóbulos blancos. El avance científico y tecnológico en las neurociencias ha posibilitado la aparición de nuevos fármacos antipsicóticos, que buscan mejorar la eficacia terapéutica y reducir los efectos secundarios. Un ejemplo reciente es la cariprazina, aprobada para el tratamiento de la esquizofrenia y el trastorno bipolar. Este fármaco muestra un mecanismo de acción único, ya que actúa como un agonista parcial de los receptores de dopamina D2 y D3, y tiene una eficacia similar a los antipsicóticos atípicos, pero con un perfil de efectos secundarios potencialmente más favorable. En la siguiente tabla se resume la clasificación actual de antipsicóticos Antipsicóticos Típicos (Primera Generación) Fenotiazinas Clorpromazina Tioridazina Butirofenonas Haloperidol Antipsicóticos Atípicos (Segunda Generación) Aripiprazol Clozapina (Nota: Eficaz en el tratramiento de la esquizofrenia reistente al tratamiento, pero con riesgo de agranulocitosis Lurasidona Olanzapina Risperidona Ziprasidona Nuevos Fármacos Antipsicóticos Cariprazina (Nota: Aprobada para el tratamiento de la esquizofrenia y el trastorno bipolar. Actúa como un agonista parcial de los receptores de dopamina D2 y D3. Similar eficacia a los antipsicóticos atípicos, pero con un perfil de efectos secundarios potencialmente más favorable) Bibliografía Barton, B. B., Segger, F., Fischer, K., Obermeier, M., & Musil, R. (2020). Update on weight-gain caused by antipsychotics: a systematic review and meta-analysis. Expert Opinion on Drug Safety, 19(3), 295-314. https://doi.org/10.1080/14740338.2020.1713091 Carbon, M., & Correll, C. U. (2022). Clinical predictors of therapeutic response to antipsychotics in schizophrenia. Dialogues in Clinical Neuroscience, 16(4), 505-524. https://doi.org/10.31887/DCNS.2014.16.4/mcarbon Orsolini, L., De Berardis, D., Volpe, U. (2020). Up-to-date expert opinion on the safety of recently developed antipsychotics. Expert opinion on drug safety, 19(8), 981-998. https://doi.org/10.1080/14740338.2020.1795126 Kaar, S. J., Natesan, S., Mccutcheon, R., Howes, O. D. (2020). Antipsychotics: mechanisms underlying clinical response and side-effects and novel treatment approaches based on pathophysiology. Neuropharmacology, 172, 107704. https://doi.org/10.1016/j.neuropharm.2019.107704 Otros artículos Guía para comprender la psicosis y la esquizofrenia. The British Psychological Society Recomendación BiblioCreap: Todas las esquizofrenias Resumen Artículo: ” Adherencia al tratamiento en la esquizofrenia. Una comparación entre las opiniones de pacientes, familias y psiquiatras” por Rubén Femenía (Área de Psicología del Creap)

jueves, 01 junio 2023 14:31

La Organización Mundial de la Salud (OMS) presentó su informe mundial con el objetivo de inspirar y fundamentar una mejor salud mental para todos
23 - 05 - 2023

La Organización Mundial de la Salud (OMS) presentó su informe mundial con el objetivo de inspirar y fundamentar una mejor salud mental para todos

La Organización Mundial de la Salud (OMS) presentó su informe mundial con el objetivo de inspirar y fundamentar una mejor salud mental para todos INVESTIGACIÓN | GESTIÓN DEL CONOCIMIENTO Autor: Víctor González Ayuso. Psicólogo investigador. Área de Gestión del Conocimiento que presta sus servicios en el Creap a través de Grupo 5 Acción y Gestión Social S.A.U. Actualmente la salud mental parece “estar de moda”, pero más allá de este aspecto, sin duda si está más presente en la esfera pública. El informe mundial sobre salud mental de la OMS publicado en 2022, realiza un repaso sobre las principales medidas y resultados aportados por los Estados miembros de esta organización en el campo de la salud mental. Conviene recordar que los trastornos mentales afectan a diversos factores individuales, familiares, comunitarios y estructurales, siendo de vital importancia integrarlos en nuestra sociedad y tratarlos de forma adecuada y respetuosa. Las cifras del informe muestran que 1 de cada 8 personas en el mundo, sufre algún trastorno mental y las respuestas dadas a este problema por los diferentes países no son siempre adecuadas ni suficientes. Invertir en salud mental es generar un impulso en salud pública, mediante la disminución del sufrimiento de las personas, la mejora de la calidad de vida y la generación de esperanza en el desarrollo y tratamiento del trastorno mental. En definitiva, el documento nos muestra una visión actual de la salud mental en el mundo, estableciendo los fundamentos a seguir para el cambio y abogando por la reestructuración y ampliación de la atención en salud, y poniendo énfasis en la promoción y prevención como motores del cambio. Referencia del documento original Informe mundial sobre salud mental: Transformar la salud mental para todos. Equipo de la OMS: Mental Health and Substance Use. Editores: Organización Mundial de la Salud 2022. Páginas: 28. ISBN:9789240051966. Otros artículos La calidad de vida en personas con trastorno mental grave Rehabilitación cognitiva en el deterioro cognitivo asociado a la esquizofrenia: una revisión La entrevista motivacional en rehabilitación psicosocial como técnica de apoyo a en el proceso de recuperación Relacionado Esta semana se celebra la cuarta edición de la Semana de la Salud Mental Europea (del 22 al 28 de mayo de 2023). El tema de este año es: Comunidades mentalmente saludables. El objetivo de la semana de sensibilización es aumentar la comprensión y el aprendizaje sobre la salud mental en nuestras comunidades, escuelas, lugares de trabajo y en el hogar para que todos puedan prosperar y florecer en todas las etapas de la vida.

martes, 23 mayo 2023 14:04

Continuación de la entrevista a Óscar Pérez, coordinador del área de psicología y musicoterapeuta
28 - 02 - 2024

Continuación de la entrevista a Óscar Pérez, coordinador del área de psicología y musicoterapeuta

Continuación de la entrevista del Creap a Óscar Pérez, coordinador del área de psicología y musicoterapeuta que presta sus servicios a través de Grupo 5 Acción y Gestión Social S.A.U. ENTREVISTA | MUSICOTERAPIA COMO TRATAMIENTO COMPLEMENTARIO Autoría: Área de Gestión del Conocimiento. En cuanto a tus recursos técnicos, ¿qué repertorio de técnicas y estrategias musicoterapéuticas dominas y aplicas en tu trabajo? Por ejemplo, ¿improvisación, composición, técnicas vocales, movimiento, relajación, etc?, ¿cuáles consideras más eficaces en función de los objetivos y por qué razón? El punto fuerte del programa es tratar de integrar las diferentes técnicas vinculándola con determinados objetivos de proceso. La improvisación libre, abierta o no referencial, sirve para que la persona se enfrente a la interacción musical sin ninguna consigna ni exigencia. La expresión libre además de favorecer el vínculo con el terapeuta te permite empezar a relacionarte con las herramientas de la musicoterapia a través de los elemento de la música. Trabajar dinámicas abiertas de exploración con los elementos de la música, favorece reconciliarte con una manera de expresión que muchas veces ha quedado limitada por las enseñanzas musicales regladas. Tocar un instrumento o cantar, muchas veces se acompaña de malas experiencias como por ejemplo, no haber sido seleccionado por el coro del colegio, suspender solfeo, abandonar la educación reglada de la música, la práctica de un instrumento, etc. Estos aspectos aparecen en las primeras sesiones, por lo que considero coherente acogerlas con técnicas que generen menos resistencias. En esta el programa se estructura incorporando técnicas de menor a mayor exposición. En los primeros compases se trabaja aspectos como la utilización del cuerpo, el movimiento, los instrumentos antes de pasar al trabajo con la voz, o la expresión libre desde la improvisación. Progresivamente, se van incorporando métodos o técnicas que requieren mayor exposición como la escucha en grupo de una canción significativa o cantarla con acompañamiento armónico y sostén del terapeuta. En paralelo se trabajan aspectos que pueden estar en la base de las resistencias, la inhibición, la vergüenza la inseguridad, etc. En el ecuador del programa se incorpora el trabajo de composición de canciones o sognwriting. La canción se tiene que construir con lo que el grupo plantee a todos los niveles: armonía, melodía, contenido, ritmo, etc. Los miembros del grupo tienen que interaccionar entre ellos para expresar gustos, opiniones, tomar iniciativas y negociar para llegar a acuerdos. Las técnicas de recreación, cantar o escuchar una canción que ya existe, pivota en diferentes momentos del programa, y permite la exposición a procesos y práctica de dominios clave en el songwriting. En síntesis, el canto grupal con soporte harmónico y acompañamiento instrumental terminará centrándose en canciones creadas por el grupo. Y para finalizar, me preguntabas por el dominio de la técnica, sobre lo que tengo que insistir en la importancia de que la experiencia, más de 10 años en mi caso, debe ser complementada por el estudio y revisión de la bibliografía. Por ejemplo, una reciente revisión sobre musicoterapia en este ámbito de aplicación concluye que los estudios que utilizaron una combinación de técnicas receptivas y activas o interactivas, obtuvieron mayores efectos sobre aquellos que solo se centraban en la utilización de una técnica. El programa que he diseñado, integra elementos de la experiencia práctica con hallazgos de la práctica basada en la evidencia. La evaluación de procesos y resultados es fundamental para cualquier disciplina clínica. ¿Cómo conceptualizas la evaluación de tus intervenciones musicoterapéuticas?, ¿utilizas modelos o baterías estandarizadas?, ¿o más bien una evaluación cualitativa, de corte fenomenológico, basada en la observación y el diálogo? Buena pregunta, en este punto creo que es importante diferenciar la evaluación que se realiza en un estudio orientado determinar la efectividad del programa con la evaluación de la práctica habitual. Si bien, esta consideración no implica que sean excluyentes, es importante realizar ciertas matizaciones al respecto. Para el estudio utilicé las pruebas estandarizadas al uso en el ámbito para la evaluación de variables clínicas, ansiedad, depresión, autoestigma, cognición social, funcionamiento social y calidad de vida. Estas variables se midieron antes y después del tratamiento comparando un grupo de personas que recibían tratamiento habitual con otro que además recibía sesiones de musicoterapia. Los resultados sobre estas variables y en estas condiciones nos permitieron objetivar de alguna manera el cambio en estas variables. Además de estas mediciones, el estudio se acompañó de otras evaluaciones de la práctica habitual, de carácter más cualitativo como la evaluación musicoterapeutica inicial, registros del plan de tratamiento, y registros de las sesiones. Estas evaluaciones permiten recoger una serie de indicadores músicoterapeuticos individuales, grupales y de proceso que pemiten valorar la evolución y el cambio. Estos indicadores permites identificar cambios en la interacción que tiene la persona con el instrumento, pero también la interacción con el resto de personas y con el propio terapeuta. Se recogen, por ejemplo, aspectos que tienen que ver con el nivel de verbalización de contenidos así como indicadores no verbales de comunicación o expresión emocional La evaluación en musicoterapia, aunque es un ámbito que sigue creciendo de manera exponencial, sigue adoleciendo de herramientas validadas. Más difícil resulta encontrar baterías estandarizadas que sean específicas del ámbito de aplicación en el que nos hemos centrados. En la historia de la musicoterapia, ¿cuáles son, a tu juicio, las contribuciones más significativas de la musicoterapia a la práctica clínica? Me gusta que me hagas esta pregunta, ya que dedico un importante espacio de la tesis a la historia de la musicoterapia, o mejor dicho, a los antecedentes de la utilización de la música como agente terapéutico antes del nacimiento de la disciplina, que ubicamos a mediados de la década de los cincuenta del siglo pasado. En nuestro ámbito de aplicación yo destacaría sin duda los desarrollos del Islam en la edad media, dónde los primeros maristanes u hospitales orientados al cuidado de la enfermedad mental eran diseñados para incluir jardines con fuentes y acequias que potenciaran el efecto de los sonidos del agua y la naturaleza. La música era un dominio que todo facultativo debía conocer y se consideraba la única disciplina natural capaz de armonizar y dar equilibrio al cuerpo afectado por la enfermedad. A los sonidos del agua y los pájaros, se añadían la música interpretada, la danza, los espectáculos así como la audición de relatos sonorizados por músicos y recitados por poetas. Un hecho destacable es que en aquellos momentos históricos donde han confluido visiones más holísticas de la enfermedad siempre ha aparecido la música como posibilidad de tratamiento. En particular, en el ámbito de la salud mental, además de algunos hitos del periodo clásico, y la mencionada época dorada del Islam, hay que hacer referencia al periodo de la ilustración. Las nuevas concepciones del tratamiento moral orientadas a reducir las cadenas y optar por tratamientos más suaves en las instituciones psiquiátricas recuperaron en sus servicios la utilización y disfrute de la música con objetivos como reducir la agitación y regular el estado anímico y el comportamiento. Ya haciendo referencia a la musicoterapia como disciplina científica y práctica profesionalizada se podrían destacar las contribuciones de la musicoterapia en la recuperación del daño cerebral adquirido, el mantenimiento de funciones cognitivas en el Alzheimer, la intervención en los trastornos del espectro autista, por poner solo algunos ejemplos. La musicoterapia cada vez está más presente como terapia complementaria en enfermedades físicas como el cáncer, acompañado en diferentes fases, y destacando su contribución en los cuidados paliativos y el acompañamiento al final de la vida. Y para terminar ¿cuáles crees son los desafíos pendientes por asumir por parte de la musicoterapia como disciplina para una mayor legitimación científico-social? La musicoterapia es una disciplina joven, y por lo tanto tiene mucho camino por recorrer para consolidarse e instaurarse en diferentes ámbitos. Por ejemplo, en nuestro país todavía no está reconocida como profesión. En Estados Unidos, el nacimiento de la musicoterapia estuvo muy vinculado con el hecho de encontrar evidencias desde una perspectiva empírica. Para ello fue fundamental aumentar el rigor en la investigación y también en la práctica. En coherencia con esto, en la tesis me planteo la importancia de diseñar un programa que permita ser replicado en un ámbito de aplicación dónde la falta de homogeneidad de tratamiento y procedimientos afecta a la calidad de las investigaciones. La replicabilidad del programa, puede permitir acumular evidencia en sucesivos estudios, aumentar rigor en la intervención y el tamaño del efecto en los resultados. La acumulación de evidencias podría ayudar legitimar la incorporación de la musicoterapia en los programas de recuperación y al musicoterapeuta como un miembro más del equipo multidisciplinar. La musicoterapia, hoy en día, se sigue siendo una gran desconocida. Una de las luchas de los musicoterapeutas y sus organismos se centra en diferenciar el uso la música por si sola del trabajo que desarrolla un musicoterapeuta experto. Clarificar y delimitar los aportes de la disciplina y del profesional es fundamental para diferenciarla y dotarla de entidad científica. Los profesionales nos empeñamos en alcanzar la regularización de la musicoterapia precisamente para que la disciplina y el profesional sean reconocidos en toda su amplitud. Para poder hablar de musicoterapia se requiere que el profesional reciba una formación específica; 600 horas, como mínimo, de aprendizaje didáctico-experiencial y prácticas profesionales supervisadas. La acreditación además requiere sumar años de experiencia, formación, supervisión y trabajo personal: un continuo reciclaje y una ética de revisión que pueda garantizar el rigor de una práctica profesionalizada. La música es maravillosa, no hay duda, pero su efecto terapéutico crece exponencialmente cuando es aplicada por un musicoterapeuta a lo largo de un proceso orientado al cambio. Accede a la primera parte de la entrevista a Óscar Pérez. Otras entrevistas Entrevista sobre baños de bosque al Dr. Raúl Espert Entrevista a la autora Tu Desquiciada Favorita

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