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lunes, 21 noviembre 2022 10:51

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Empleo con apoyo (IPS) en personas con TMG: evidencias recientes y recursos técnicos
12 - 12 - 2025

Empleo con apoyo (IPS) en personas con TMG: evidencias recientes y recursos técnicos

BÚSQUEDAS BIBLIOGRÁFICAS RESUELTAS | SERVICIO DE REFERENCIA Autora: Paloma Goizueta Pourthe. Psicóloga e investigadora en el área de Gestión del Conocimiento, que presta sus servicios en el Creap a través de Grupo 5 Acción y Gestión Social S.A.U. Consulta bibliográfica resuelta El Centro de Referencia Estatal de Atención Psicosocial a Personas con Trastorno Mental Grave (Creap), dependiente del Imserso, publica una nueva búsqueda bibliográfica sobre Empleo con apoyo (IPS) en personas con TMG: evidencias recientes y recursos técnicos. El objetivo de esta consulta de información es conocer la eficacia del modelo de empleo con apoyo (IPS) para personas con TMG y conocer los recursos técnicos relacionados con este modelo. ¿Funciona el modelo IPS? Lo que muestran los estudios En dos entradas anteriores publicadas en el blog del Creap, vimos en qué consiste el modelo Individual Placement and Support, en adelante IPS, y cómo cambia la forma de acompañar a las personas en su proceso de inserción laboral. En esta tercera entrega, revisaremos qué dice la evidencia científica sobre su eficacia. Revisiones recientes: una visión del conjunto de la evidencia ¿Cuál es el efecto de las intervenciones basadas en el modelo IPS? ¿Funciona igual para todas las personas? La literatura reciente puede ofrecernos respuestas a algunas de estas preguntas. En una revisión de 2024, Patmisari y su equipo analizaron 26 trabajos basados en el modelo IPS. Los resultados mostraron que este enfoque aumenta el acceso al empleo competitivo, mejora la permanencia en el puesto de empleo y mejora la calidad del trabajo. Además, se observaron beneficios adicionales en la calidad de vida, el funcionamiento social, así como un uso más eficiente de los servicios clínicos. Por otro lado, un metaanálisis de De Winter et al. (2022) reforzó esta idea, mostrando que, además, el modelo IPS es especialmente eficaz en personas con un diagnóstico de trastorno mental grave. Además, los autores constataron que el modelo también ofrece mejoras en personas que sufren depresión o ansiedad. El modelo IPS en el contexto nacional En España contamos con algunas experiencias que nos ayudan a entender el impacto de las intervenciones IPS en nuestro contexto. Uno de ellos es el ensayo de Rodríguez Pulido et al. (2017) en Tenerife, donde se compararon intervenciones desde el modelo IPS con la orientación laboral habitual durante más de tres años. Los resultados fueron muy contundentes: las personas que recibieron la intervención IPS trabajaron durante muchas más semanas al año que el grupo control (30 frente a 7) recibiendo más contrataciones y accediendo a empleos mejor remunerados. Cabe destacar que en el grupo IPS se registraron menos hospitalizaciones, un dato especialmente relevante en términos de salud y estabilidad. Años más tarde, el mismo equipo exploró otra pregunta clave: ¿qué ocurre si añadimos remediación cognitiva al modelo IPS? En su estudio publicado en 2020 (Rodríguez Pulido et al., 2020), las personas que recibieron la combinación de IPS con remediación cognitiva mejoraron más en cuanto a memoria y aprendizaje verbal. Además, lograron más empleo y trabajaron más horas que quienes recibieron solo IPS. Los autores subrayan que complementar el modelo con intervenciones cognitivas puede potenciar sus efectos laborales. La tercera pieza de evidencia viene de Cataluña, donde Hilarión, Koatz y colaboradores (2020) describieron la puesta en marcha del programa piloto IPS entre 2013 y 2017. No se trataba de un ensayo clínico, sino de un cambio organizativo a escala territorial que incluyó formación, supervisión y coordinación entre servicios de empleo y salud mental. En ese periodo se generaron 1188 empleos competitivos, y la tasa de empleo pasó del 16 % al 43 %. Estos resultados nos muestran de forma práctica como el modelo IPS funciona también cuando se integra en el sistema público. Como habéis podido comprobar, la evidencia reciente es consistente: IPS funciona en distintos países, perfiles clínicos y sistemas de atención. Mejora el acceso al empleo competitivo, la calidad del trabajo y algunos indicadores de salud. Para una revisión más extensa de la literatura os animamos a leer la consulta resuelta por el Servicio de Referencia del Creap donde podréis encontrar una descripción detallada de la evidencia, así como recursos técnicos. Contenido relacionado Servicio de Referencia del Creap. Otras consultas de información resueltas. Formulario de solicitud de consulta bibliográfica para el Servicio de Referencia del Creap. Informes de evidencias de 2025 del Creap. Newsletters de 2025 del Creap.

viernes, 12 diciembre 2025 10:20

Ciencia y humanidad en la intervención
10 - 12 - 2025

Ciencia y humanidad en la intervención

REHABILITACIÓN PSICOSOCIAL | CONTENIDOS ESPECIALIZADOS Autores: Alfonso Barrós-Loscertales. Dpto. Psicología Básica, Clínica y Psicobiología. Universitat Jaume I. Carlos Rebolleda Gil. Psicólogo del Centro de Rehabilitación Psicosocial de Aranjuez y referente de investigación de la Línea de Rehabilitación Psicosocial de Hermanas Hospitalarias. Profesor del Máster Universitario en Rehabilitación Psicosocial en Salud Mental Comunitaria de la Universitat Jaume I. Sergio Benabarre Ciria. Psicólogo de Arcadia, Fundación Agustín Serrate. Profesor asociado Universidad de Zaragoza. Introducción La investigación en rehabilitación psicosocial ha de seguir avanzando, dado que el número de recursos que trabajan bajo este paradigma en el territorio español cada vez son más numerosos, encontrando ya un gran número de ellos en cada comunidad autónoma. A pesar de que, sobretodo provenientes desde el ámbito anglosajón, hoy en día se cuenta con una oferta de protocolos de intervención e indicadores amplia y variada, el ejercicio profesional en atención a las demandas sociales es más dinámico que la investigación, lo que se hace evidente en la ausencia de una ontología* y epistemología* común entre modelos de atención, profesionales e instituciones. Atención, conocimiento e investigación Los investigadores suelen partir de un marco ontológico común, aunque carente de dinamismo. El dinamismo profesional lleva a la ontología difusa y polisémica, con significados distintos según el profesional o la intervención, por lo que deja de ser una ontología para convertirse en una sopa de letras al servicio del ingenio y la vanidad de quien mejor la maneja. Todo esto puede llevar a una disparidad del conocimiento entre recursos, los cuales, en teoría, deberían estar capacitados para dar una atención de similar calidad y conocimiento a la persona atendida, la cual es protagonista de su propio proceso, y acompañarla en ello poniendo a su disposición lo que la ciencia ha demostrado empíricamente como lo mejor, es responsabilidad tanto de los profesionales como de las empresas que gestionan estos recursos. Si bien, esta es aún un área en la que, como puede observarse en el día a día, se prima la atención por encima del conocimiento y la investigación, dando la impresión de que lo importante es que ”se hagan cosas con el usuario atendido”, independientemente de “lo que se haga”. En este sentido, no puede negarse que la atención es el pilar fundamental del trabajo en rehabilitación, ámbito en el que no se puede negar que existen un amplio porcentaje de profesionales con enormes ganas de ayudar y buenísimas intenciones, pero también se ha de ser consciente, que el trabajo en rehabilitación psicosocial es algo muy serio que va más allá de las ganas e intenciones, es un trabajo que, realizado con calidad, puede ayudar a personas con enormes barreras o dificultades, a que cambien su vida de forma muy significativa consiguiendo mejor funcionamiento, mejor calidad de vida y, en definitiva, aprender a convivir con su trastorno y las consecuencias que tiene en su vida, consiguiendo un manejo favorable de todo esto. Por lo tanto, además de las ganas, el entusiasmo, las intenciones, etc…que indudablemente son fundamentales en este trabajo, no es menos importante potenciar al máximo el conocimiento y la investigación. Cultura del conocimiento y la investigación En este sentido puede observarse que la cultura que impera en este ámbito es que el profesional pida soluciones, como el que pregunta en qué invertir, qué acciones comprar, si bien, se observa que son pocos los casos en los que este quiera realmente aprender a invertir, ya que todo esto de conocer más o investigar, suena aún a palabras mayores en este ámbito y, en general, “dan mucha pereza”. Al final, la cosa termina en “tú dime lo que tengo que hacer, y si no me lo dices, ya me inventaré algo que mole y que yo crea que pueda funcionar”. Aquellos y aquellas que se lanzan a conocer en mayor profundidad y a investigar lo hacen sin malla de protección, a partir de ideas que surgen en la interacción profesional con otros, reuniones y lecturas. Datos, datos y datos se recogen sin reflexión previa ni posterior. Los datos no ofrecen respuesta sin una persona que los conciba y los interprete. La concepción supone hacer una valoración crítica de la información que hay para dar respuesta a la pregunta de intervención (e.j., ¿esta persona mejora…, funciona mejor con…?) de tal forma que elimine la posibilidad de unos resultados que puedan ser interpretados por múltiples causas. En este punto hay que decidir qué datos recoger y cuáles no, y quizá el principio de Pareto sea un buen heurístico para pensar en qué variables medir, qué indicadores elegir. Esto nos permitirá descartar una falacia argumentativa que habremos oído o incluso aflorará de nuestra mente: “Pero esto también influye y no se ha tenido en cuenta”. Apelando a la ignorancia (“argumento ad ignorantiam”). La falta de conocimiento sobre el impacto de una variable no implica necesariamente que los resultados sean inválidos, salvo que exista evidencia de su relevancia. Así no se va a ninguna parte, salvo a un bucle donde no se puede avanzar. La investigación da respuestas muy breves, no cuenta historias. La difusión construye relatos más precisos, pero menos atrayentes, aunque hablar de las vivencias personales o en primera persona ayuda. La divulgación construye relatos imprecisos pero atractivos y, sobre todo, ajustados a nuestra naturaleza para comprender la realidad mediante cuentos e historias. La interpretación supone hacer una valoración crítica de los resultados en el contexto de otros resultados de la investigación previa, aceptando los errores y finalmente, permitiéndonos una ligera especulación que de dinamismo a los datos para futuras investigaciones. No obstante, sería ampliamente injusto centrar el foco únicamente en los profesionales, ya que las entidades gestoras de los recursos también tienen mucho que ver en que esta sea la cultura preponderante hoy en día. Por supuesto que es fundamental que los recursos completen todas las plazas que tengan asignadas y puedan dar atención a cuantas más personas, mejor… también que se recojan ciertos datos que se consideren “indicadores” para luego hacérselos llegar a las entidades públicas y justificar el trabajo que se hace…pero también es cierto que el trabajo que han de hacer los profesionales en el ámbito de la rehabilitación psicosocial va mucho más allá del de ser “cuidadores” o “animadores”. Como se destaca previamente, es un trabajo especializado para el que los profesionales han de estar muy formados, tener conocimientos más allá de lo que “me cuenten en los dos cursos de formación que he de hacer a lo largo del año”, han de conocer los protocolos de intervención que más eficacia demuestran, tener sólidos conocimientos sobre el análisis funcional y la atención centrada en la persona, saber cuáles son los indicadores y medidas realmente válidas para conocer cómo va evolucionando el usuario atendido en su proceso….A parte del mayor o menor interés de los profesionales en estos aspectos, las entidades gestoras han de facilitar y potenciar un cambio de cultura basado en el conocimiento y en la investigación, mucho más allá de ganancias económicas, plazas ocupadas e “indicadores” para el político de turno. Conclusión Por todo esto y más, es preciso reivindicar una rehabilitación psicosocial que comparta una epistemología y que se comprometa con un lenguaje común, que utilicen los profesionales en su día a día cómo se respetan los protocolos o las dosis de medicación, con unos fundamentos ontológicos comunes donde la persona, su contexto, el dispositivo, los profesionales y el conjunto de agentes tengan un peso adecuado que permita un equilibrio que soporte la intervención psicosocial. La red de recursos que trabajan bajo el paradigma de la rehabilitación psicosocial en España, sobretodo si se compara con la escasez a este nivel que existe en muchos otros países, supone un continente lo suficientemente grande y bien articulado para que este país fuera referencia mundial en cuanto al conocimiento y la investigación en el ámbito….de entidades gestoras y profesionales depende que esto sea así…. *La ontología sería el conjunto de ideas que definen qué es lo que existe y es relevante en la rehabilitación psicosocial en salud mental comunitaria; por ejemplo, qué se considera rehabilitación, qué se entiende por usuario o cuáles son las realidades que se toman en cuenta en la intervención. *La epistemología se refiere a cómo se genera y valida el conocimiento en este ámbito, es decir, cómo aprendemos y qué consideramos conocimiento válido sobre la realidad psicosocial, la intervención y los procesos de recuperación. Contenido relacionado Los procesos subyacentes: La cognición social Rehabilitación psicosocial: Diálogos entre frente y retaguardia (Primera Parte) Rehabilitación psicosocial: Diálogos entre frente y retaguardia (Segunda Parte) Rehabilitación psicosocial: Diálogos entre frente y retaguardia (Tercera Parte) Un metro no es un metro, ¿y la calidad de vida sí? De la experiencia psicosocial a la realidad psicosocial Un guión para describir cualquier intervención en rehabilitación psicosocial La precisión del metro de mi intervención Los procesos subyacentes: Las funciones neurocognitivas

miércoles, 10 diciembre 2025 08:44

Informe de evidencias de noviembre de 2025
05 - 12 - 2025

Informe de evidencias de noviembre de 2025

DOCUMENTOS PROPIOS | SERVICIO DE REFERENCIA Y CENTRO DE DOCUMENTACIÓN Autora: Paloma Goizueta Pourthe. Psicóloga e investigadora en el área de Gestión del Conocimiento, que presta sus servicios en el Creap a través de Grupo 5 Acción y Gestión Social S.A.U. El Servicio de Referencia del Centro de Referencia Estatal de Atención Psicosocial a Personas con Trastorno Mental Grave (Creap) del Imserso en Valencia publica el Informe de evidencias de noviembre de 2025. Informes y estudios El mes destaca por dos nuevas publicaciones del Creap que buscan reforzar la calidad de la rehabilitación psicosocial. El manual «El diseño y aplicación de programas de intervención evaluables en rehabilitación psicosocial desde el modelo integral de atención centrada en la persona» propone un modelo claro para planificar, ejecutar y evaluar programas grupales de forma coherente. La guía Creap de alta fidelidad para la rehabilitación psicosocial insiste en que los Planes de Atención Individualizada deben construirse desde el proyecto de vida de cada persona, con procesos más estructurados y colaborativos. Literatura científica La revisión Impact of theatre interventions on mental health reúne estudios que analizan psicodrama, teatro terapéutico y otras formas de expresión escénica. Los resultados apuntan a algo interesante: el teatro no solo mejora síntomas como ansiedad o depresión, también puede ayudar a personas con psicosis o a adolescentes en riesgo suicida. Aunque la calidad de los estudios es desigual, el mensaje es claro: ofrecer espacios creativos y expresivos puede tener un valor real en salud mental, complementando intervenciones más tradicionales. El metaanálisis The association between depressive symptom severity and metabolic disturbances confirma que cuanto más intensa es la depresión, mayores son las alteraciones en glucosa, lípidos y sensibilidad a la insulina. Más allá de lo esperado, el estudio muestra que síntomas como anhedonia, alteraciones del sueño o ideación suicida se asocian a un peor perfil metabólico. El mensaje es sencillo y muy relevante: el abordaje de la depresión exige un enfoque integral donde la salud física y mental se aborden de manera conjunta. Recursos de congresos El VI Congreso de la Asociación de Rehabilitación Psicosocial (Fearp), celebrado en el Creap los días 23 y 24 del pasado octubre, reunió experiencias sobre rehabilitación psicosocial a lo largo del ciclo vital. Como novedad, ya están disponibles los vídeos y los resúmenes de todas las comunicaciones. Salud mental alrededor del mundo La OMS presenta una nueva guía para integrar la salud mental en todas las políticas públicas, con orientaciones concretas para ámbitos como educación, justicia, empleo o urbanismo. El documento ofrece una hoja de ruta para avanzar en políticas más protectoras y basadas en derechos. Os invitamos a consultar el informe completo, donde encontraréis todos los detalles, materiales y recursos publicados durante el mes de noviembre. Más información sobre el Servicio de Referencia Otros Informes de Evidencias de 2025 Servicio de Referencia del Creap Formulario de solicitud de consulta Recursos de apoyo a la investigación

viernes, 12 diciembre 2025 10:20

Los procesos subyacentes: Las funciones neurocognitivas
27 - 11 - 2025

Los procesos subyacentes: Las funciones neurocognitivas

REHABILITACIÓN PSICOSOCIAL | CONTENIDOS ESPECIALIZADOS Autores: Carlos Rebolleda Gil. Psicólogo del Centro de Rehabilitación Psicosocial de Aranjuez y referente de investigación de la Línea de Rehabilitación Psicosocial de Hermanas Hospitalarias. Profesor del Máster Universitario en Rehabilitación Psicosocial en Salud Mental Comunitaria de la Universitat Jaume I. Alfonso Barrós-Loscertales. Dpto. Psicología Básica, Clínica y Psicobiología. Coordinador del Máster Universitario en Investigación en Cerebro y Conducta. Universitat Jaume I. Competencias y habilidades para la autonomía y la calidad de vida Dentro de los objetivos fundamentales de los recursos de rehabilitación psicosocial se encuentra la adquisición de competencias y habilidades que ayuden al usuario a mejorar su funcionamiento cotidiano y, con ello, su nivel de autonomía y su calidad de vida. Para ello, se llevan a cabo diversos entrenamientos en múltiples actividades que dichas personas necesiten llevar a cabo en su vida cotidiana y sean significativas para ellas. No obstante, no son pocas las ocasiones en las que se observan dificultades en las mismas de cara a aprender o poner en practica estos aprendizajes en su día a día. Factores neurocognitivos en la adquisición de competencias Las variables que pueden interferir en la adquisición de estas competencias pueden ser de muy diversa índole como, por ejemplo, la autoestima, la ansiedad, la falta de oportunidades reales para luego poner en práctica lo aprendido, aparte de otras muy comunes como apatía, anhedonia, abulia, anergia, etc…esto hace que, si no se contemplan todas ellas y no se lleva a cabo un análisis funcional, sea realmente muy difícil saber las causas que están afectando. Si bien, dentro de las variables a considerar, es importante tener en cuenta una realidad ampliamente demostrada en infinidad de investigaciones, y no es otra que un nada desdeñable porcentaje de personas que se atienden en estos recursos presentan problemas en su funcionamiento neurocognitivo que, además de interferir en su capacidad de aprendizaje, también influyen, y en ocasiones de forma significativa, en su funcionamiento cotidiano. Dichos estudios demuestran que la velocidad de procesamiento, la atención, la memoria, el aprendizaje, la memoria de trabajo y las funciones ejecutivas, entre otras, pueden estar afectadas de algún modo en el caso de estas personas. La casuística de estas problemáticas a nivel neurocognitivo es variada y multicausal, pero también se sabe que los trastornos que de forma habitual presentan las personas que se atienden en los recursos de rehabilitación, de forma muy frecuente traen consigo una afectación en estas funciones. Atención, memoria y funciones ejecutivas: su impacto en la rehabilitación psicosocial Los problemas neurocognitivos siempre son informados por las personas como «tengo un problema de memoria». Teniendo esto en cuenta, lo que habitualmente se identifican como problemas casi exclusivos de memoria («!!!Es que luego no lo recuerda!!!») o de aprendizaje («!!!lLlevamos mucho tiempo trabajándolo, pero no lo aprende!!!»), pueden deberse a la afectación de otras áreas que no son únicamente estas. Dentro de la atención, existen diversos subtipos. El modelo de Sohlberg and Mateer nos describen un modelo jerárquico, de aplicación clínica para el ámbito de la rehabilitación psicosocial – aunque parte del daño cerebral -, donde la atención se clasifica en dominios atencionales desde un procesamiento más básico a otro más complejo durante la realización de una actividad, tal que: focalizada, para responder de forma discreta; sostenida, para responder de forma mantenida durante la actividad; selectiva, para responder a lo relevante; alternante, para responder cambiando según las demandas de la actividad; y dividida, para responder en varias tareas a la vez. Los mayores problemas a este nivel se dan en la selectiva, aquella que nos permite centrarnos en una tarea o estimulo, inhibiendo cualquier tipo de distracción tanto externa como interna. Es evidente que no podemos recordar aquello a lo que no hemos atendido, lo que nos lleva a que muchos de estos problemas que identificamos como «de memoria», pero quizás tengan su origen real en la atención. También, cabe considerar la función denominada memoria de trabajo, la cual se encuentra a caballo entre la memoria y las denominadas funciones ejecutivas, permitiéndonos mantener presente y manipular la información necesaria para llevar a cabo una tarea en concreto, lo que supone no solo el uso de la memoria, sino también el hecho de trabajar con la información extraída de la misma, o que le estamos dando a la persona en ese momento. El ejemplo más típico es hacer un cálculo “de cabeza”, que requiere mantener los números que vayamos a sumar, restar… y hacer el cálculo con ellos. Esta función también podría estar afectada y ser la razón por la que a la persona en cuestión le cuesta tanto «acordarse» o «aprender». Otra cuestión relevante es que no todas las personas respondemos o aprendemos a la misma velocidad, en esto, la función denominada velocidad de procesamiento, la cual hace referencia al número de operaciones mentales que nuestro cerebro es capaz de hacer en un espacio de tiempo determinado, también es clave, ya que puede haber personas que necesiten significativamente más tiempo que otras para respondernos o aprender algo. Por su parte, las funciones ejecutivas implican cualquier actividad mental que suponga conjugar dos procesos mentales. Por ejemplo, la memoria de trabajo es ejecutiva porque supone mantener y manipular información, como hemos descrito antes. Las funciones ejecutivas se han clasificado siguiendo distintos criterios. Desde el modelo de Sohlberg y Mateer, las funciones ejecutivas son los procesos mentales implicados en iniciar, planificar, secuenciar, organizar y dirigir una acción o conjunto de acciones. Teniendo en cuenta sus características, la alteración de dichas funciones también pueden interferir de forma significativa en la puesta en práctica y ejecución de los aprendizajes llevados a cabo por la persona: reduciendo su adherencia o respuesta al tratamiento; reduciendo la generalización en su funcionalidad cotidiana; reduciendo los niveles de integración; o, como otro ejemplo, dificultando la reinserción laboral. Conclusión Por todo esto, es importante valorar el desempeño en estas áreas, de cara a poder ver si hay problemáticas a este nivel que puedan estar interfiriendo en la capacidad de aprendizaje y en su funcionamiento cotidiano, ya que, junto con otras variables relevantes, podremos hacer un análisis más certero acerca de cuáles son las causas reales de las dificultades observadas a este nivel. Por suerte, a día de hoy se cuentan con baterías especializadas destinadas a la valoración de las mismas, así como, con programas y modelos de intervención que han probado sobradamente su eficacia para la estimulación, compensación y rehabilitación de las mismas. Contenido relacionado Los procesos subyacentes: La cognición social Rehabilitación psicosocial: Diálogos entre frente y retaguardia (Primera Parte) Rehabilitación psicosocial: Diálogos entre frente y retaguardia (Segunda Parte) Rehabilitación psicosocial: Diálogos entre frente y retaguardia (Tercera Parte) Un metro no es un metro, ¿y la calidad de vida sí? De la experiencia psicosocial a la realidad psicosocial Un guión para describir cualquier intervención en rehabilitación psicosocial La precisión del metro de mi intervención

jueves, 27 noviembre 2025 09:36

La Terapia Dialéctica Conductual (TDC) en adultos: ¿Qué sabemos sobre su eficacia más allá del Trastorno Límite de la Personalidad?
21 - 11 - 2025

La Terapia Dialéctica Conductual (TDC) en adultos: ¿Qué sabemos sobre su eficacia más allá del Trastorno Límite de la Personalidad?

BÚSQUEDAS BIBLIOGRÁFICAS RESUELTAS | SERVICIO DE REFERENCIA Autora: Paloma Goizueta Pourthe. Psicóloga investigadora en el área de Gestión del Conocimiento, que presta sus servicios en el Creap a través de Grupo 5 Acción y Gestión Social S.A.U. Consulta bibliográfica resuelta El Centro de Referencia Estatal de Atención Psicosocial a Personas con Trastorno Mental Grave (Creap) del Imserso publica una nueva búsqueda bibliográfica sobre «Aplicaciones de la terapia dialéctica conductual (DBT) en contextos clínicos de desregulación emocional: evidencia en trastorno bipolar, depresión y ansiedad» (797 KB). La Terapia Dialéctica Conductual (TDC) nació como tratamiento para el Trastorno Límite de la Personalidad (TLP) poniendo, desde el inicio, el foco en las habilidades de regulación emocional. Con el tiempo quedó claro que este problema no es exclusivo de las personas con un diagnóstico de TLP: las dificultades para manejar emociones intensas son frecuentes en distintos problemas de salud mental. En este artículo revisamos la evidencia reciente sobre su uso en personas con diagnóstico de trastorno bipolar, depresión resistente y trastornos de ansiedad. Trastorno Bipolar El Trastorno Bipolar (BD) es una condición crónica que impacta de forma importante en la vida diaria. Hoy contamos con recomendaciones sólidas de tratamiento, que incluyen fármacos estabilizadores del ánimo, psicoeducación y distintas intervenciones psicológicas con apoyo empírico. En este contexto, la TDC empieza a explorarse como un complemento útil. Un buen ejemplo es el ensayo piloto aleatorizado BI-REAL: A 12-session DBT skills group intervention adapted for bipolar disorder – A feasibility randomised pilot trial, que evaluó un programa grupal de 12 sesiones adaptado para 52 personas con un diagnóstico de Trastorno Bipolar. La propuesta tuvo muy buena acogida: los participantes completaron el 86,25% de las sesiones y, además, el grupo que recibió TDC mostró mejoras en el Bipolar Recovery Questionnaire (BRQ) y en el Quality of Life for Bipolar Disorder (QoL.BD). Estos resultados apuntan a que las habilidades de TDC podrían apoyar la recuperación y mejorar el bienestar en adultos con BD. Depresión Resistente al Tratamiento (DRT) En algunas personas con un diagnóstico de Depresión, la medicación y las terapias habituales no logran el efecto esperado. En estos casos hablaremos de Depresión Resistente al Tratamiento (DRT) y es necesario explorar otras opciones terapéuticas. En los últimos años, la Terapia Dialéctica Conductual Radicalmente Abierta se ha propuesto como una alternativa valiosa. Se trata de una adaptación de la TDC que trabaja sobre la tendencia al control excesivo y busca aumentar la flexibilidad emocional y cognitiva. El ensayo clínico Refractory depression – mechanisms and efficacy of radically open dialectical behaviour therapy (RefraMED): findings of a randomised trial on benefits and harms evaluó la RO DBT en 250 adultos con TRD. El programa fue muy intenso: 29 sesiones individuales y 27 clases de habilidades repartidas en seis meses. Al terminar, los participantes que recibieron la intervención mostraron una reducción clara de los síntomas depresivos, medida con la Hamilton Rating Scale for Depression (HRSD). También mejoraron en rigidez psicológica y funcionamiento interpersonal. Estos cambios apuntan a que trabajar el control excesivo, eje central de la RO DBT, puede ser un factor clave en la recuperación de personas con TRD. Trastornos de Ansiedad El Trastorno de Ansiedad Generalizada (TAG) es una de las dificultades en salud mental más prevalentes. La Terapia Cognitivo Conductual (TCC) es el tratamiento psicológico con más evidencia, pero no siempre consigue una mejora clara. Cuando existe mucha desregulación emocional, las habilidades de TDC empiezan a considerarse una alternativa interesante. Un estudio comparativo, Study of the effects of cognitive behavioral therapy versus dialectical behavior therapy on executive function and reduction of symptoms in generalized anxiety disorder, analizó los efectos de la TCC y la TDC en 72 adultos con diagnóstico de TAG. No solo evaluó la ansiedad y la depresión, sino también la función ejecutiva (la capacidad de planificar, concentrarse y regular la atención). Ambos tratamientos ayudaron a reducir los síntomas, pero la TDC destacó por su mayor impacto en la función ejecutiva. Este resultado sugiere que sus habilidades de mindfulness y regulación emocional presentes en la TDC pueden mejorar la manera en que la mente gestiona la preocupación constante típica del TAG. Conclusión Como hemos podido ver, la evidencia disponible muestra que las habilidades de la TDC pueden ser útiles para distintos problemas de salud mental en los que la regulación emocional juega un papel importante. En el trastorno bipolar, este enfoque parece apoyar la recuperación y el bienestar; en la depresión resistente, trabajar el control excesivo aporta cambios clínicamente relevantes; y en la ansiedad generalizada, las habilidades de mindfulness y regulación emocional ayudan a mejorar cómo se gestiona la preocupación constante. Aunque aún queda mucho camino por recorrer, la TDC está ganando espacio como una herramienta transversal para abordar distintas dificultades en la clínica. Más información Servicio de Referencia del Creap. Busquedas bibliográficas resueltas 2025 Formulario de solicitud de consulta bibliográfica para el Servicio de Referencia del Creap Informe de evidencias 2025 del Creap Newsletters 2025 del Creap

viernes, 21 noviembre 2025 08:31

Nueva guía del Creap: PAI de alta fidelidad para la rehabilitación psicosocial
19 - 11 - 2025

Nueva guía del CreapPAI de alta fidelidad para la rehabilitación psicosocial

Autor: Jorge Marredo Rosa. Psicólogo investigador. Coordinador del área de Gestión del Conocimiento, que presta sus servicios en el Creap a través de Grupo 5 Acción y Gestión Social S.A.U. Introducción En el Centro de Referencia Estatal de Atención Psicosocial (Creap), dependiente del Imserso, acabamos de publicar la «Guía de buenas prácticas para la elaboración, implementación y evaluación de Planes de Atención Individualizados (PAI)» —de la que soy autor— diseñada para resolver un problema conocido: demasiados Planes de Atención Individualizada (PAI) nacen con vocación de recuperación y acaban convertidos en un trámite administrativo. La distancia entre el discurso de atención centrada en la persona y la práctica real no se cierra con declaraciones; se cierra con método. Esta guía propone precisamente eso: un marco integral, basado en la evidencia y operable en equipos reales, para diseñar, implementar y evaluar PAI que funcionen en la vida diaria. Del proyecto de vida al PAI: un modelo en cinco fases El punto de partida es claro. Un PAI de calidad no es un PSI rebautizado ni un catálogo de servicios: es la traducción del proyecto de vida de la persona a objetivos verificables y a una coordinación interprofesional que tenga consecuencias medibles. La literatura acumulada lo reconocía de forma fragmentaria, pero faltaba un recorrido completo, riguroso y replicable. La guía articula ese recorrido en cinco fases que se retroalimentan y mantienen el plan vivo. Primero, una evaluación holística que combina instrumentos psicométricos validados —como PSP, WHODAS 2.0 o WHOQOL-BREF— con una exploración cualitativa de fortalezas, valores y metas personales. Después, una planificación en co-construcción que usa criterios SMART para convertir aspiraciones en objetivos operativos, integrando dominios clínicos, preventivos y de rehabilitación. A continuación, el diseño de intervenciones selecciona estrategias con respaldo empírico —por ejemplo, Tratamiento Asertivo Comunitario, Empleo con Apoyo Individualizado o Entrenamiento en Habilidades Sociales— ajustadas al perfil y al contexto. La implementación y coordinación fija protocolos claros: quién hace qué, cuándo y cómo se comunican los servicios en cada transición asistencial. Por último, un sistema de calidad y mejora continua monitoriza indicadores de proceso y de resultado para ajustar con datos, especialmente en casos complejos o en entornos con recursos limitados. PAI que transforma: más compromiso, mejor funcionamiento y mayor calidad de vida Más que un marco teórico, es una caja de herramientas. La guía diferencia con precisión el PAI —centrado en el proyecto de vida— del PSI —centrado en la logística— e introduce salvaguardas para evitar la deriva burocrática. Incluye plantillas, protocolos, matrices y checklists alineados con cada fase, de modo que el equipo pueda pasar de la intención a la práctica sin perder trazabilidad. El sistema de control de calidad, además, convierte las revisiones en decisiones: qué se mantiene, qué se ajusta y qué se descarta cuando la evidencia —clínica y funcional— lo pide. La promesa es concreta: si se adopta de forma sistemática, este marco aumenta el compromiso de la persona, mejora el funcionamiento y eleva su calidad de vida. No porque el documento «quede mejor», sino porque alinea metas significativas con intervenciones efectivas y una coordinación que no deja huecos. En otras palabras, el PAI deja de ser un requisito administrativo y se convierte en una intervención terapéutica central en rehabilitación psicosocial. La guía ya está disponible para su consulta por parte de equipos y responsables de dispositivos. Si trabajas en salud mental comunitaria y buscas un camino ordenado —y evaluable— para llevar la planificación centrada en la persona a la práctica clínica, aquí tienes una propuesta completa para empezar hoy, medir mañana y mejorar pasado. Acceso y descarga del documento Puedes acceder al documento completo «Guía de buenas prácticas para la inclusión del agente de apoyo entre iguales en recursos públicos de salud mental» a través del siguiente enlace amigable: bit.ly/guia-PAI-creap o en la página web del Creap en el apartado de Guías y Documentos Técnicos de salud mental y descargarlo en formato pdf. Contenido relacionado Guía de «Buenas prácticas para la inclusión del agente de apoyo entre iguales en recursos públicos de salud mental» Guía «Recomendaciones y buenas prácticas para la atención a las personas con problemas de salud mental», publicada por la Generalitat Valenciana Planes de Atención Individualizados: La Clave para una Rehabilitación Psicosocial Efectiva (I) Planes de Atención Individualizados: La Clave para una Rehabilitación Psicosocial Efectiva (II) Planes de Atención Individualizada y Planificación Centrada en la Persona en rehabilitación psicosocial

miércoles, 19 noviembre 2025 10:33

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