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lunes, 21 noviembre 2022 10:51

Informe de evidencias de julio de 2025
13 - 08 - 2025

Informe de evidencias de julio de 2025

DOCUMENTOS PROPIOS | SERVICIO DE REFERENCIA Paloma Goizueta Pourthe. Psicóloga investigadora en el área de Gestión del Conocimiento, que presta sus servicios en el Creap a través de Grupo 5 Acción y Gestión Social S.A.U. El Servicio de Referencia del Centro de Referencia Estatal de Atención Psicosocial a Personas con Trastorno Mental Grave (Creap), dependiente del Imserso, publica el informe de evidencias de julio 2025 Informes El NICE (National Institute for Health and Care Excellence) ha publicado una guía preliminar sobre el uso de herramientas digitales en el cribado. Concretamente, se centra en el uso de estas tecnologías dentro del programa NHS Talking Therapies, dirigido al tratamiento de la ansiedad y la depresión. En la guía se realizan recomendaciones sobre cómo usar la inteligencia artificial para obtener información valiosa antes de la primera cita y agilizar el proceso terapéutico. Por ahora son recomendaciones preliminares, porque la evidencia aún es limitada. Aun así, se avala el uso de estas tecnologías si se aplica con cuidado y se evalúa su impacto. La guía supone un nuevo avance para que el ámbito público europeo integre la tecnología digital en salud mental y optimice los procesos en salud mental. Literatura científica A continuación, revisaremos de forma resumida dos de los artículos incluidos en el informe publicado en julio de 2025. El primero, «Psychosocial Interventions Impact on Cardiometabolic, Neurobiological, Behavioral, and Immune Outcomes in People With a Serious Mental Illness: A Systematic Review», es una revisión sistemática que analiza cómo las intervenciones psicosociales pueden influir en distintos indicadores físicos (neurobiológicos, inmunológicos, cardiometabólicos) y conductuales. Mediante una búsqueda siguiendo los criterios PICO (paciente/población, intervención, comparación y resultados), los autores revisaron un total de 32 ensayos clínicos aleatorizados. Los resultados muestran que los indicadores cardiometabólicos fueron los más estudiados, aunque los resultados no siempre mostraron diferencias significativas entre los grupos experimental y control. En cambio, otras variables como las conductuales y neurobiológicas sí presentaron diferencias claras a favor del grupo que recibió algún tipo de intervención psicosocial. También se encontraron resultados significativos en medidas inmunológicas, aunque estos indicadores fueron los menos explorados en la literatura. En resumen, esta revisión pone sobre la mesa una idea interesante: algunas variables asociadas al envejecimiento acelerado en personas con TMG muestran mejoras con intervenciones psicosociales. Se trata de un recordatorio de que cuidar la salud mental también puede impactar de manera positiva en la salud física. En el segundo estudio, «Enhancing Cognitive Functioning in Schizophrenia Through Occupational Therapy Interventions: A Systematic Review», los autores ponen el foco en cómo la terapia ocupacional puede influir en el funcionamiento cognitivo y social de personas adultas con esquizofrenia. Tras revisar una amplia base de datos, la revisión incluyó 15 estudios con intervenciones muy diversas: desde terapia ocupacional (individual o grupal) hasta programas de estimulación cognitiva, ejercicio aeróbico, entrenamiento en habilidades y planes orientados a la autogestión. Los resultados mostraron mejoras significativas en atención, memoria, funciones ejecutivas y velocidad de procesamiento. En resumen, la evidencia apunta a que la terapia ocupacional es una buena aliada para trabajar los déficits cognitivos en la esquizofrenia. Aun así, aún queda camino por recorrer. Los autores subrayan la necesidad de estudios que incluyan un mayor número de participantes y que analicen la relación coste-beneficio para que esta evidencia pueda integrarse mejor en la práctica clínica. Otros recursos La Federación Salud Mental de Madrid celebró la entrega de la décima edición de los X Premios UMASA. Este certamen se ha convertido en una cita destacada que apuesta por el arte como una vía para visibilizar la salud mental. Estos premios reunieron a cerca de 200 personas entre participantes, familiares, profesionales del ámbito de la salud mental, representantes institucionales y el público general. Este año se presentaron un total de 112 obras: 65 relatos breves, 31 pinturas y 16 fotografías, que fueron valoradas y premiadas en sus respectivas categorías. Las obras ganadoras pueden verse en su página web. Más información sobre el Servicio de Referencia Informe de evidencias de julio 2025 Otros informes de evidencias. Servicio de Referencia del Creap. Formulario de solicitud de consulta. Recursos de apoyo a la investigación.

miércoles, 13 agosto 2025 08:32

Rehabilitación psicosocial: Diálogos entre frente y retaguardia (IV)
05 - 08 - 2025

Rehabilitación psicosocial: Diálogos entre frente y retaguardia (IV)

REHABILITACIÓN PSICOSOCIAL | CONTENIDOS ESPECIALIZADOS Autores: Alfonso Barrós-Loscertales. Dpto. Psicología Básica, Clínica y Psicobiología. Universitat Jaume I. Sergio Benabarre Ciria. Psicólogo de Arcadia, Fundación Agustín Serrate. Profesor asociado Universidad de Zaragoza. Introducción A continuación, se transcribe una conversación entre un profesional de la rehabilitación psicosocial y un académico. Lo hemos dado en llamar «Diálogos entre Frente y Retaguardia» en un intento en trasladar y comprender la importancia del «dato» y sus dimensiones en el ámbito de la rehabilitación psicosocial, particularmente en el ámbito de la salud mental comunitaria. Nuestro ánimo es despertar el debate entre quienes tienen inquietudes dentro de este campo de trabajo partiendo de todas las fuentes y experiencias con las que nos hemos cruzado profesionalmente. No nos responsabilizamos de lo que hemos escrito más allá de 48 horas, ya que podemos haber aprendido algo nuevo. Diálogo Frente: La investigación es muy útil, y la sociedad la valora así. La ciencia es tan útil que en cierta ocasión un grupo de investigadores se fueron a estudiar cómo se comunicaban unos pájaros en el Amazonas, y al volver mostraron sus hallazgos, por lo que mucha gente creyó que aquellos pájaros del Amazonas se comunicaban gracias a los investigadores. Creo que es momento de dar la vuelta a la tortilla. La investigación está «inflacionada». Esa inflación viene desde la física, donde una teoría juega con unos márgenes de precisión que no se aplican a las ciencias sociales. En segundo lugar, el modelo biomédico se vende muy bien, desde la genética a la farmacología. Aquí entra la biología y la química y de ahí en adelante hasta llegar a lo psicosocial. Los resultados del modelo biomédico ya entran en conflicto con la intervención clínica, convirtiéndose en un producto, más que en una realidad. Sólo hay que recordar las promesas de la genética de los años 60 y 70, hasta nuestros días. Obviamente la genética ha hecho grandes contribuciones al desarrollo científico, pero el impacto psicosocial todavía depende del cómo lo evaluemos. En la farmacología sólo hay que preguntarse por la contribución de los modelos preclínicos al tratamiento de trastornos mentales graves y explorar un poco la propia literatura científica. El nivel psicosocial ya es una metáfora. Los modelos psicosociales, con pretensiones de ser como las teorías de la física, no se pueden aplicar porque la realidad no se ajusta a ellos cuando parten de la académica. Todos son incompletos. Todos son un intento de explicar la realidad en el que fracasan porque al pasar por el filtro de la investigación están sobre ajustados. Y hay que tener en cuenta que el sobreajuste se puede estimar numéricamente. Este sobreajuste ocurre cuando el modelo comienza a explicar el ruido y las idiosincrasias de la muestra desde la que se desarrolla, a costa de su generalización a otras muestras de intervención. ¿Cómo debería contribuir el profesional de la rehabilitación psicosocial a la investigación? Retaguardia: El profesional de la rehabilitación psicosocial puede contribuir en una investigación útil para la misma transmitiendo sus observaciones. La forma en que se pueden transmitir es traduciéndolas en preguntas, hipótesis, intervenciones, procedimientos, indicadores y su evidencia y experiencia previa en términos asequibles para la investigación. Eso supone que el profesional tiene que conocer los procesos de la ciencia en cierta medida. Ya puedes ser tú un experto en rehabilitación o recuperación en un foro en el que se hable inglés si tú no sabes inglés para hacerte entender. Si quieres participar en el foro, tendrás que aprender el idioma o buscarte un traductor. Curiosamente, el futuro de la intervención psicosocial se decide en foros internacionales que dictan de arriba a abajo las políticas psicosociales. Estas políticas psicosociales se fundamentan en investigación científica, pero se convierten en tecnocracia que pueden ahogar a los profesionales de la rehabilitación. El profesional de la rehabilitación debe aprender a hablar el lenguaje internacional de la investigación, para poder influir de abajo a arriba y de arriba a abajo, de la práctica profesional a las políticas sociales, y de la práctica profesional a la investigación. Esta capacidad es la que permitirá que los y las profesionales de la rehabilitación psicosocial, los usuarios y usuarias, encuentren soluciones a los problemas con los que se encuentran para ofrecer la asistencia solicitada. Frente: Lo que puede decir un profesional que se dedica a la rehabilitación psicosocial es que está cansado de lo hegemónico en este campo y en otros, por cierto. Se nos pide que se mida, se nos pide indicadores, se nos pide objetividad. El problema es que los PIR o Planes Individuales de Rehabilitación (o como los llamó un compañero de la rehabilitación, Planes Imposibles de Realizar), los análisis funcionales donde se obliga a evaluar hasta los ritmos circadianos de los pacientes, las intervenciones (no todas funcionan) ... son una quimera en un mundo tan dinámico como en el que vivimos. ¿Hacia dónde nos podemos dirigir? Ahora mismo, lo que sí podemos objetivar es el hartazgo de un colectivo no desdeñable en el ámbito de la rehabilitación y la psiquiatría y terapia. Este hartazgo ha ido a más debido a las constantes vulneraciones de los derechos humanos de las personas aquejadas de un trastorno mental. Estamos hablando de contenciones, tratamientos involuntarios, incapacidades para «proteger» a la persona, ingresos en contra de la voluntad de la persona… Me refiero a que se debe dejar un modelo basado en el fármaco y comenzar a tener en cuenta a las personas o, como a mí me gusta llamarlos, clientes. Hay que invertir realmente en rehabilitación y su investigación, ahora mismo, la mayor parte de la inversión se va en gasto farmacológico, ya sea para investigar o para tratamientos. Creemos que, se debe evaluar los efectos en el bienestar psicológico de las personas aquejadas de un trastorno mental, de un espacio seguro, los beneficios de un vínculo afectivo que no dañe. La pregunta es, ¿cómo se puede investigar eso con el modelo actual y para que no parezcan intuiciones o impresiones? Retaguardia: Primer problema. Comenzamos por considerar como objetivado lo que no está. Si la queja y la crítica son deporte nacional, «el hartazgo de un colectivo no desdeñable en el ámbito de la rehabilitación y la psiquiatría y terapia» es un claro ejemplo de por qué no avanzamos. En primer lugar, la estimación de «colectivo no desdeñable» no está operacionalizada, se transmite y percibe como una opinión y no como un hecho. Por otro lado, la identificación de las categorías «rehabilitación», «psiquiatría» y «terapia», creo que es parcial y poco precisa. Y seguimos por mal camino. Hacemos una atribución causal entre «lo hegemónico», que es causa de «las constantes vulneraciones de los derechos humanos de las personas aquejadas de un trastorno mental». Además, estas constantes vulneraciones son causa del incremento del hartazgo. Ciertamente, el bienestar psicológico de las personas aquejadas de un trastorno mental parece un objetivo claro de investigación que se identifica en el ámbito de la rehabilitación y recuperación psicosocial. En respuesta a tu pregunta, la forma de evitar que el modelo actual genere investigación, más allá de intuiciones e impresiones, requiere de dos pasos. Uno, y no por ello el primero, la traducción de las observaciones del profesional de la rehabilitación al método científico. Por ejemplo, si quiero ver como una intervención favorece la recuperación, tendré que definir qué es recuperación. Si la recuperación está centrada en la persona para ayudarle a tener una vida satisfactoria, no podré definir la recuperación a partir de objetivos clínicos dictados por los profesionales. En consecuencia, el PIR no vendrá dictado por el clínico, sino por la persona afectada, al contrario de si estuviéramos hablando de rehabilitación. En resumen, los objetivos de la investigación vendrán evidenciados por la colaboración de los usuarios de los dispositivos, y para ello existen muchas metodologías, como las fenomenológicas. El siguiente paso es la traducción de los resultados científicos a la práctica profesional. No me puedo quejar de que los resultados de la investigación no son aplicables a la persona que estoy viendo en mi dispositivo. Sin embargo, leo un libro de divulgación sobre «neurodivergencia» y me pongo a comentar el tema a modo de plegaria en todos los foros profesionales en donde me encuentro. El profesional podrá leer investigación y a partir de ahí tendrá ideas para compartir con sus compañeros con un espíritu crítico. La traducción no puede ser literal en ningún caso, ni de la práctica asistencial a la ciencia, ni viceversa. El lenguaje utiliza palabras, es discreto, en consecuencia, impreciso y limitado. Dos personas no significan la misma experiencia, aunque estén diciendo las mismas palabras. Pensemos en un elefante rosa, ¿tu imaginación evoca un elefante igual que el mío? Contenido relacionado Rehabilitación psicosocial: Diálogos entre frente y retaguardia (Primera Parte) Rehabilitación psicosocial: Diálogos entre frente y retaguardia (Segunda Parte) Rehabilitación psicosocial: Diálogos entre frente y retaguardia (Tercera Parte) Un metro no es un metro, ¿y la calidad de vida sí? De la experiencia psicosocial a la realidad psicosocial Un guión para describir cualquier intervención en rehabilitación psicosocial La precisión del metro de mi intervención

martes, 05 agosto 2025 08:32

Rehabilitación psicosocial: Diálogos entre frente y retaguardia (III)
08 - 10 - 2025

Rehabilitación psicosocial: Diálogos entre frente y retaguardia (III)

REHABILITACIÓN PSICOSOCIAL | CONTENIDOS ESPECIALIZADOS Autores: Alfonso Barrós-Loscertales. Dpto. Psicología Básica, Clínica y Psicobiología. Universitat Jaume I. Sergio Benabarre Ciria. Psicólogo de Arcadia, Fundación Agustín Serrate. Profesor asociado Universidad de Zaragoza. Introducción A continuación, se transcribe una conversación entre un profesional de la rehabilitación psicosocial y un académico. Lo hemos dado en llamar «Diálogos entre Frente y Retaguardia» en un intento en trasladar y comprender la importancia del «dato» y sus dimensiones en el ámbito de la rehabilitación psicosocial, particularmente en el ámbito de la salud mental comunitaria. Nuestro ánimo es despertar el debate entre quienes tienen inquietudes dentro de este campo de trabajo partiendo de todas las fuentes y experiencias con las que nos hemos cruzado profesionalmente. No nos responsabilizamos de lo que hemos escrito más allá de 48 horas, ya que podemos haber aprendido algo nuevo. Diálogo Retaguardia: Al pensar en por qué no se refleja la investigación en la intervención psicosocial ¿me pregunto sobre qué salto hay que dar para que el trabajo cotidiano en los centros se realice desde una perspectiva organizada según un criterio de evidencia previa que no sea «el mío»? ¿Espera el profesional que una investigación describa lo mismo que se hace en el dispositivo? ¿Las características de los usuarios con los que trabajo deben ser similares a las de la investigación de la que pretendo, pero no, nutrirme? ¿Qué criterios se aplican para intervenir en la recuperación de una persona que se fundamenten en la investigación y las guías clínicas? Al estudiar el caso,¿realizo un análisis funcional o mi intuición y capacidad de inferencia ya no lo requiere porque soy una persona con experiencia? ¿Por qué «yo lo valgo»? ¿Qué es necesario para que la intervención psicosocial se organice según evidencias de la investigación, con una evaluación con criterio y un plan de trabajo u hoja de ruta recogido en evidencias y papel, sin que se convierta en un tedio burocrático? Y por último, esta forma de trabajar tan deslavazada ¿es por ética profesional? Frente: Los servicios de rehabilitación psicosocial están repletos de programas basados en la evidencia. Programas como la psicoeducación, rehabilitación cognitiva, rehabilitación ocupacional…, ahora mismo estamos en el momento de la mentalización y el trauma. Es decir, no dudo que en la mayoría de servicios se implementan programas avalados por Guías Clínicas que, dicho sea de paso, es la que habla de criterios de intervención. El problema que puede existir en la clínica es que, por diversos motivos, no se observan a largo plazo los resultados que la evidencia refiere. Por otra parte, los servicios no creo que se organicen en función de «yo lo valgo» y sí en función del «paciente lo vale». Lo que, en este sentido me llega, es un problema de subjetividad, tema muy manido en el campo de la psiquiatría y psicología. Es decir, no existen pruebas objetivas para diagnosticar, como ocurre en otras especialidades. De esta manera, el índice de concordancia en los diagnósticos está rozando el factor suerte, y cuando hablo de diagnósticos no sólo estoy hablando del psiquiátrico. Entonces, en este sentido, vuelvo a la pregunta que hacía, ¿cuál es la investigación que necesita la rehabilitación psicosocial? Retaguardia: Me pregunto el criterio para introducir nuevos momentos en el panorama de la rehabilitación. A parte de eso, considero que la investigación que necesita la rehabilitación psicosocial atiende a una necesidad de requisitos y otra de contenidos. En tanto a los requisitos, la investigación requiere que sea rigurosa en los procedimientos y la evaluación de la eficacia, efectividad y la eficiencia. La evaluación debe ser atendiendo a distintos plazos y en condiciones experimentales y naturales según la necesidad. Eso supone desde estudios experimentales a estudios controlados a nivel de intervención. Por otro lado, el contenido debe estar centrado en la persona y su recuperación, atendiendo a las distintas definiciones de recuperación o cualquier otra realidad, que una vez conceptualizada y operacionalizada, es decir, definida las condiciones en las que se da y como se da. Por ejemplo, la investigación centrada en la persona también puede ser en grupo, pero atendiendo a las conclusiones que nos permite la investigación en grupo y destacando las diferencias individuales de las personas que participan en esos grupos. Y en toda investigación debe haber un énfasis en la transferencia a la práctica real en los dispositivos y cómo implementarla. Un estudio experimental no es transferible, pero nos puede dar una información relevante; un estudio aplicado debe trabajar en la implementación de la transferencia a las personas y los dispositivos. Frente: Cuando escucho «requisitos» no puedo dejar de pensar en que se tiende a valorar en mayor medida los tratamientos orientados a lo agudo, es decir, al síntoma, y valorar los tratamientos psicosociales prolongados como de segundo orden. Por ejemplo, los estudios sobre efectos del ejercicio físico sobre la salud mental ofrecen evidencia contradictoria. El problema es que no hay estudios que midan el efecto del ejercicio físico a largo plazo, es decir, es imposible saber dichos beneficios en estudios de dos meses, seis meses o, incluso un año. En cuanto a contenido, es posible que una de las fallas de las técnicas o procesos que se consideran basados en la evidencia, se centren en déficits y no tanto en puntos fuertes, lo que puede frustrar a los profesionales que los ponen en práctica, así como, estigmatizar a las personas susceptibles de dichas técnicas. Recordemos que, según la evidencia, uno de los problemas informados por las personas con Trastorno Mental Grave es el estigma que, en su mayor parte, se centra en los profesionales de la rehabilitación. En este sentido, la aplicación de la evidencia en los tratamientos psicosociales se organiza en gran medida en torno a un modelo biomédico de intervención. Así, la aplicación de los tratamientos se sigue organizando, en su mayoría, de acuerdo con las estrategias diagnósticas tradicionales, lo que puede poner en riesgo la tarea de aplicar las técnicas en base a un conocimiento amplio e individual de las dimensiones del paciente más que en base a un conocimiento de su diagnóstico. De esta forma, se puede caer en el error de centrarnos en la recuperación funcional (siguiendo bajo un paraguas biomédico) y menos en aspectos más profundos o subjetivos del bienestar, como la identidad personal o las relaciones significativas. Eso sí, siempre con evidencia. Continuará... Contenido relacionado Rehabilitación psicosocial: Diálogos entre frente y retaguardia (Primera Parte) Rehabilitación psicosocial: Diálogos entre frente y retaguardia (Segunda Parte) Un metro no es un metro, ¿y la calidad de vida sí? De la experiencia psicosocial a la realidad psicosocial Un guión para describir cualquier intervención en rehabilitación psicosocial La precisión del metro de mi intervención

miércoles, 08 octubre 2025 10:15

DBT y Psicosis: Una perspectiva esperanzadora para la regulación emocional
22 - 07 - 2025

DBT y Psicosis: Una perspectiva esperanzadora para la regulación emocional

TERAPIA DIALÉCTICA CONDUCTUAL | CONTENIDOS ESPECIALIZADOS Jorge Marredo Rosa. Psicólogo investigador. Coordinador del área de Gestión del Conocimiento, que presta sus servicios en el Creap a través de Grupo 5 Acción y Gestión Social S.A.U. Introducción Cuando hablamos de la Terapia Dialéctica Conductual (DBT, por sus siglas en inglés), a menudo pensamos en su aplicación a la desregulación emocional. Y si bien es cierto, que la -ha demostrado ser una herramienta de enorme utilidad, combinando la atención plena, la tolerancia al malestar y la regulación emocional, lo que resulta especialmente fascinante es cómo su enfoque no se limita a su aplicación original en este ámbito, y como poco a poco va abriéndose paso en otros campos de intervención, como los trastornos del espectro psicótico. Sí bien, la DBT se originó en el contexto del tratamiento del Trastorno Límite de la Personalidad (TLP), su flexibilidad terapéutica es tal que podemos decir que su alcance es mucho mayor de lo que inicialmente se podía pensar. ¿Por qué este aspecto es tan relevante en el contexto de la intervención no farmacológica en psicosis? Sencillamente porque la desregulación emocional no es un mero síntoma secundario; es, sin duda, una característica central del espectro psicótico y quizás de las más minusvaloradas. Psicosis y dificultades en la regulación emocional La investigación nos está abriendo los ojos a una realidad crucial: las estrategias de afrontamiento desadaptativas en la gestión de las emociones pueden ser el puente entre las experiencias vitales adversas y el desarrollo de síntomas psicóticos. Es como si el cuerpo y la mente, al no saber cómo procesar el torbellino emocional, terminaran desarrollando patrones disfuncionales. Así, observamos que las personas con trastornos psicóticos tropiezan con la regulación emocional en, al menos, tres niveles críticos: A nivel experiencial: Les cuesta mucho procesar y, más aún, comprender sus propias emociones. Podríamos decir que es como intentar descifrar un idioma que no conocen. A nivel de procesamiento: Analizar e interpretar la información emocional se convierte en un laberinto, donde cada señal puede malinterpretarse. A nivel expresivo: Comunicar y expresar adecuadamente lo que sienten es un muro infranqueable, lo que a menudo lleva a un aislamiento aún mayor. Déficits específicos y el camino hacia la recuperación Un detalle que no podemos pasar por alto en las personas con psicosis es la escasez de estrategias adaptativas, como la reevaluación cognitiva. Esto más que una mera observación, es un dato que, en nuestra experiencia, se correlaciona directamente con resultados clínicos menos favorables. Pero aquí es donde podemos ver una oportunidad terapéutica inmensa: si dirigimos nuestras intervenciones hacia la regulación emocional, estamos en la senda de aliviar, de forma significativa, la sintomatología psicótica. Sinergias terapéuticas: la DBT como complemento Podemos afirmar que la integración de estrategias específicas de regulación emocional, como la reevaluación y el mindfulness, dentro de los marcos de la terapia cognitivo-conductual es uno de los mayores aciertos dentro de esta corriente, ya que esta combinación no solo potencia el tratamiento, sino que, además, saca lo mejor de ambos mundos terapéuticos. Resultados prometedores Los estudios piloto, centrados en las habilidades de regulación emocional de la DBT , están arrojando resultados que son, cuanto menos, prometedores. Así consultando la literatura al respecto, esta nos muestra: Una reducción notable en autolesiones no suicidas. Una mejora sustancial en la capacidad de regulación emocional. Menos malestar general y, lo que es aún más importante, una mejora en el funcionamiento cotidiano. Estos hallazgos no hacen más que reforzar la idea de que adaptar módulos específicos de DBT para abordar la sintomatología asociada con trastornos psicóticos no es solo una buena idea, es un paso fundamental hacia un enfoque más personalizado y efectivo. Como es sabido, en el ámbito de la rehabilitación psicosocial, la DDBT va mucho más allá del mero manejo sintomatológico. Su objetivo es el bienestar general y la funcionalidad de las personas que viven con psicosis. Al abordar la desregulación emocional que subyace a tantos desafíos, esta terapia nos ofrece la posibilidad de mejoras significativas en los resultados terapéuticos. No se trata solo de apagar fuegos, sino de construir una base sólida para una vida plena. Por tanto, la adaptación de las técnicas de DBT para adultos con sintomatología psicótica no es solo un avance; es, en nuestra opinión, un salto cualitativo en el tratamiento integral. Por lo que reconocer que la regulación emocional efectiva es la piedra angular para la recuperación y un funcionamiento óptimo en esta población es, sin duda, la clave y una oportunidad enorme para ayudar a transformar las vidas de las personas que reciben esta intervención. Contenido relacionado La regulación emocional como variable relevante en el Trastorno Mental Grave(TMG) La activación conductual aplicada a personas con esquizofrenia y su utilidad en la intervención no farmacológica

martes, 22 julio 2025 08:32

Un espacio para calmar la mente: funcionamiento y uso de la sala de relax del Creap
18 - 07 - 2025

Un espacio para calmar la mente: funcionamiento y uso de la sala de relax del Creap

Etiquetas: investigación

INVESTIGACIÓN | SALA DE RELAX DEL CREAP Autora: Mª Rosa Perelló Pardo. Comunicación. Téc. Área de Gestión del Conocimiento que presta sus servicios en el Creap a través de Grupo 5 Acción y Gestión Social S.A.U. Fuente información: Formación de la sala de relax impartida por Juan Lázaro Mateo, director del Creap. El pasado mes de enero, con motivo de la celebración del 8º aniversario de el Centro de Referencia Estatal de Atención Psicosocial a Personas con Trastorno Mental Grave (Creap) de Valencia, dependiente del Imserso, se inauguró la nueva sala de relax en nuestras instalaciones. El director, Juan Lázaro Mateo, ha realizado varias formaciones durante estos últimos meses para explicar el concepto y funcionamiento de las salas de relax, también conocidas como «Confort Rooms». Estas salas ya están implantadas en hospitales y centros sociosanitarios, donde se utilizan como espacios seguros para la para la gestión emocional de pacientes con enfermedades crónicas, personas con trastorno del espectro autista, entre otros perfiles clínicos. No obstante, en el ámbito de la salud mental en España, su aplicación aún no ha sido suficientemente investigada. Desde el Creap , consideramos que pueden representar una herramienta terapéutica eficaz para la reducción de la ansiedad y la prevención de crisis en personas con trastorno mental grave. Por ello, hemos decidido implementar esta propuesta con el objetivo de estudiar su impacto y potencial beneficioso en nuestros programas de intervención. Concepto y denominación La sala de relax del Creap es un espacio multisensorial diseñado para facilitar la desactivación emocional de personas que se encuentran en situaciones de alta activación, especialmente en momentos previos a una posible crisis en salud mental. Este tipo de salas también se utilizan en otros contextos, como en la atención a personas con enfermedades no degenerativas o con trastorno del espectro autista, entre otros. En nuestro caso, la sala está específicamente orientada a personas con problemas graves de salud mental. A nivel internacional, la literatura especializada se refiere a estos espacios como «Confort Rooms». En el Creap , se presentó esta denominación a las personas usuarias, quienes valoraron que el nombre reflejara de forma clara y directa su finalidad. Por ello, se optó por el término «sala de relax», una denominación que conecta de manera inmediata con los objetivos del espacio y facilita su comprensión y aceptación por parte de quienes lo utilizan. Uso de la sala de relax La sala de relax del Creap tendrá una doble finalidad: por un lado, se utilizará como herramienta de intervención terapéutica para las personas usuarias del centro; por otro, se integrará en las líneas de investigación del centro con el objetivo de evaluar su eficacia en comparación con otras técnicas tradicionales de regulación emocional, como el mindfulness o la relajación muscular progresiva de Jacobson. El uso de la sala podrá activarse en dos contextos principales: Prevención de crisis: cuando la persona identifique señales tempranas de desregulación emocional o sienta que se aproxima a una situación de crisis, podrá hacer uso de la sala como estrategia de autorregulación. Intervención programada: la sala también podrá integrarse en el marco de la psicoterapia habitual, con una frecuencia acordada entre el equipo terapéutico y la persona usuaria, como parte de un plan de intervención estructurado. Protocolo de uso de la sala de relax del Creap 1. Acceso y disponibilidad: La sala de relax podrá utilizarse siempre que no esté ocupada o cuando su uso esté previamente planificado como parte de una intervención terapéutica. La llave estará disponible en el despacho compartido por los profesionales de atención directa del Creap. Antes de acceder, se deberá cambiar el cartel de la puerta: el folio verde indica que la sala está libre, mientras que el folio rojo señala que está ocupada. Este paso es fundamental para garantizar la privacidad y el correcto uso del espacio. 2. Preparación del entorno: Una vez dentro, se procederá a: Regular la iluminación mediante el mando instalado en la pared. La configuración por defecto es de luz cálida, ya que, según la evidencia científica, esta tonalidad favorece la relajación. No obstante, puede ajustarse según las necesidades individuales de la persona usuaria. Encender el ordenador, la lámpara de escritorio y el proyector. Acceder a la carpeta digital que contiene los audios y vídeos seleccionados para la intervención. 3. Registro y evaluación: En la sala se encuentran disponibles los documentos necesarios para el registro y evaluación de cada sesión, tanto en formato digital como en papel. Estos documentos han sido definidos en reuniones profesionales y forman parte del protocolo específico del Creap. Se utilizarán dos tipos de registros: Registro de preferencias estimulares: recoge las características de los estímulos y recursos audiovisuales preferidos por cada persona usuaria. Evaluación pre y post intervención: se aplicará la escala STAI (State-Trait Anxiety Inventory), concretamente la subescala STAI-Estado, que evalúa el nivel de ansiedad en el momento presente. Esta herramienta, compuesta por 20 ítems, ha sido seleccionada por su validez científica y su capacidad para medir con precisión el estado de activación emocional. Además, se realizará una medición fisiológica mediante pulsioxímetro, registrando la frecuencia cardíaca y el nivel de oxígeno en sangre antes y después de la sesión. Registros Perfil de preferencias estimulares: El primer paso en el protocolo de uso de la sala de relax consiste en establecer el perfil de preferencias estimulares de cada persona usuaria. Este registro se realiza durante el proceso de evaluación inicial, tras la incorporación de la persona al centro, y no en el momento de uso urgente de la sala. Durante esta sesión inicial, se acompaña a la persona a la sala de relax, donde se le presentan los estímulos disponibles: cinco vídeos y cinco audios seleccionados por el profesional de musicoterapia del Creap. Estos recursos se muestran por separado y la persona debe puntuarlos en una escala del 1 al 7, en función del grado de relajación que le generan. También se evalúa la percepción de la iluminación de la sala y, posteriormente, se puntúa la combinación de los estímulos preferidos. En caso de que la persona no se sienta cómoda con ninguno de los audios propuestos, se le ofrece la posibilidad de aportar su propio recurso sonoro, siempre que tenga una duración aproximada de 30 minutos. Esta duración se ajusta a la evidencia científica, que indica que sesiones de unos 25 minutos son las más eficaces para lograr una reducción significativa de la activación sin inducir al sueño. El objetivo de la sala es reducir el nivel de activación emocional hasta un estado de calma, sin llegar a la somnolencia, para favorecer la autorregulación emocional. Evaluación pre y post intervención: Una vez definido el perfil de preferencias, accederemos a una carpeta del ordenador de la sala, que incluye: El registro de preferencias sensoriales. Hojas en blanco para la evaluación pre y post sesión. Antes de iniciar cada sesión (ya sea programada o de urgencia), se procede a: 1. Sentar a la persona en la sala. 2. Encender el ordenador y seleccionar los estímulos preferidos (por ejemplo, vídeo de fondos marinos y audio de flautas tibetanas). 3. Pasar la escala STAI-Estado (State-Trait Anxiety Inventory), que consta de 20 ítems y permite medir el nivel de ansiedad en el momento presente. 4. Colocar el pulsioxímetro para registrar la frecuencia cardíaca y la saturación de oxígeno. Se espera unos minutos para estabilizar la medición antes de anotarla (aunque se reconoce que este dato puede no ser concluyente). Se recuerda a la persona que el profesional saldrá de la sala durante 25 minutos y que debe permanecer en el espacio contemplando los estímulos, procurando no dejarse llevar por pensamientos intrusivos. Al finalizar el tiempo, el profesional vuelve a entrar, repite la medición con el pulsioxímetro y se vuelve a administrar la escala STAI-Estado. Con esto, se da por finalizada la intervención. Valoración preliminar En esta fase inicial de implementación, varias personas usuarias ya han participado en sesiones de prueba, mostrando una buena aceptación y respuestas positivas. Se espera que los resultados obtenidos respalden la eficacia de esta herramienta y contribuyan a su validación como recurso innovador en el ámbito de la salud mental, donde su uso aún es incipiente. Contenido relacionado Salas de confort sensorial en salud mental Trastornos disociativos e intervenciones psicosociales. Intervenciones desde la integración sensorial y/o uso de las salas confort

viernes, 18 julio 2025 09:16

En primera persona: Entrevista a personas participantes del programa HOP en el Creap
08 - 07 - 2025

En primera persona: Entrevista a personas participantes del programa HOP en el Creap

ACTIVIDAD EN EL CREAP | PROGRAMAS Autora entrevista: Lucía Estrugo Andrés, coordinadora del departamento de Educación Social en Creap, a través de Grupo 5 Acción y Gestión Social S.A.U. Lucía Estrugo Andrés, coordinadora del Departamento de Educación Social en el Creap a través de Grupo 5, entrevista a dos personas usuarias del centro para conocer y compartir su experiencia en el «Programa H.O.P. (Honest, Open, Proud – Honesto, Transparente y Orgulloso),Para Eliminar el Estigma de la Enfermedad Mental». Más allá de los datos cuantitativos que ofrecen las encuestas de satisfacción, escuchar los testimonios en primera persona de quienes participan en los programas es esencial para comprender su verdadero impacto. Dar voz a las personas usuarias no solo permite identificar mejoras, sino que también dignifica sus vivencias, reconoce sus procesos individuales y refuerza su papel activo en la recuperación. A través de esta entrevista, Estrugo Andrés busca visibilizar los testimonios en primera persona, ofreciendo una mirada auténtica y cercana sobre lo que significa formar parte del programa HOP El objetivo es que otras personas puedan sentirse reflejadas, inspiradas o acompañadas,y que estos testimonios contribuyan a fomentar una mayor comprensión y empatía hacia la salud mental en la sociedad. Entrevista a personas usuarias del programa HOP Aunque las personas entrevistadas han preferido mantener el anonimato, han querido compartir su testimonio con el convencimiento de que hacerlo puede ayudar a otras personas y a la comunidad en general a comprender mejor los desafíos asociados a los problemas graves de salud mental. El pasado día 20 de junio de 2025 finalizó la sesión de refuerzo del programa HOP en el Creap. El programa HOP, organizado conjuntamente por parte del departamento de Educación Social y el equipo de Técnicos de Apoyo Mutuo del centro, se inició por primera vez en junio del 2023 y, con esta que acabamos de finalizar, ya son cinco las ocasiones en las que se ha implementado, con una periodicidad cuatrimestral, y han participado un total de 26 personas usuarias. Hemos pedido a dos participantes de esta última edición que valoren su participación y experiencia en el programa. ¿Qué esperabas del programa cuando te propusieron participar? Eduar: No sabía exactamente qué significaba HOP, y entonces me lo estuvieron diciendo y al final llegó el día que me dijeron “oye, que empieza hoy el HOP, ¿te apetece?”, y yo dije “sí, adelante!”. RDC: Yo no tenía expectativas porque no tenía idea de cómo iba a ser, me dijeron que iba a ser algo de autoestigma pero no me dieron más datos. Y una vez habéis participado en el programa, ¿qué ejercicio destacarías y por qué? Eduar: El contenido en general. RDC: A mí me gustó especialmente el contenido de contar nuestra historia, porque aprendí que mis compañeros han sido muy valientes, y eso me parece algo admirable y me gustó mucho escucharles. ¿Recomendaríais participar en el programa HOP a vuestros compañeros? Eduar: Sí, porque es gratificante, te desahogas y te sientes comprendido. RDC: Yo sí que lo recomendaría, porque aunque cuando te lo exponen todos creemos que tenemos nuestro mecanismo, nuestra manera, pues resulta que es tremendamente útil que te den como una guía de instrucciones porque es muy útil, por lo menos para mí lo ha sido y lo puedes hacer mucho mejor de lo que creías. Una valoración general, en dos palabras, ¿qué valoración hacéis del programa HOP? Eduar: Im – presionante RDC: Muy positivo Desde Educación Social y los TAM esperamos poder mantener este programa en el centro. El compañero César F., Técnico de Apoyo Mutuo (TAM) en el Creap a través de Grupo 5 considera que se aportan herramientas y estrategias, y siempre es bienvenido si puede ser útil para la persona. ¡¡¡Muchas gracias a los dos!!! Contenido relacionado Programa H.O.P. Honest Open Proud (Honesto, Transparente y Orgulloso) Para Eliminar el Estigma de la Enfermedad Mental

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