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lunes, 21 noviembre 2022 10:51

Resumen artículo: “La terapia ocupacional y la cultura: miradas a la transformación social”, por Antonio Grau (Área de Terapia Ocupacional del Creap)
14 - 06 - 2021

Resumen artículo: “La terapia ocupacional y la cultura: miradas a la transformación social”, por Antonio Grau (Área de Terapia Ocupacional del Creap)

Título La terapia ocupacional y la cultura: miradas a la transformación social Resumen Este trabajo se basa en la comprensión de la Terapia Ocupacional integrada e interesada, basada en el Paradigma Crítico y Social, pues considera los sujetos y los colectivos y sus ocupaciones contextualizadas en tiempo y espacio socio histórico como fenómenos complejos, envueltos en dimensiones políticas, económicas, culturales, sociales, ambientales y afectivas de forma integrada e interdependiente. Todo esto a través de reflexiones teóricas y prácticas de la Terapia Ocupacional directamente relacionadas a la cultura en conexión con demandas y problemáticas socioeconómicas. Las experiencias humanas envuelven la expresión de los afectos y la creación de las relaciones y, al comprender sus procesos, cualidades y potencias, la Terapia Ocupacional actúa junto a la producción y la transformación de la vida. La diversidad es el lazo que conecta el hacer cultural con el encuentro con el otro. Por cultura, de forma amplia, se entienden todos los aspectos de una realidad social, lo que a su vez tiene que ver con todo aquello que caracteriza la existencia social de un pueblo o nación, o entonces grupos dentro de una civilización (UNESCO, 1982). Objetivos El objetivo fundamental de este trabajo es estimular el debate, la formación y la aplicación de acciones en defensa de los Derechos Humanos, a través de diversas actividades artísticas y culturales, con base en el Plan Nacional de Derechos Humanos, ayudando en la difusión, promulgación y expansión de sus directrices, en la ampliación de la comprensión de los derechos humanos, dada su complejidad y su área de cobertura, relacionándolo de manera transversal e inherente a la ocupación humana. Metodología Se presentaron reflexiones teóricas y ejemplos prácticos de la Terapia Ocupacional en el campo de la cultura, a partir de los Paradigmas Crítico y Social, en la construcción de respuestas y de resistencias relacionadas a las demandas socioeconómicas de distintos grupos y comunidades. A partir de estas experiencias, el terapeuta ocupacional se revela como un profesional articulado entre la fruición, promoción, producción y gestión cultural para promover de forma amplia e integrada las diferentes dimensiones de la cultura, simbólica, económica y ciudadana, implicadas en las ocupaciones de las personas y de los colectivos, en la promoción de sus propias culturas y en defensa de la ciudadanía, de la pertenencia, de la diversidad y de los derechos sociales y humanos. Estas experiencias han producido una serie de posibilidades para los campos de conocimientos que agregan la interconexión entre las diferentes áreas y campos de estudio e investigación, pero sobre todo la experimentación y la vivencia práctica sensible que despiertan para una formación e intervención innovadoras y mucho más concretas sobre las realidades y los contextos sociales. Por lo tanto, no hay manera de reducir la acción terapéutica ocupacional, sino expandirla, ganar mundos, explorar dimensiones simbólicas y concretas, así se tiene la cultura como campo esencial de intervención, experimentación y acción, estrategia de intervención, militancia y de cuidado. En la valorización de las singularidades y pluralidades expresadas a través de los espacios de cultura, hay procesos de transformación y empoderamiento individuales y colectivos que reafirmaron la potencia de poder ser y estar en el mundo. Por lo tanto, se trata de la defensa de una actuación sensible que considera la producción de subjetividades, que denuncia las cicatrices de la lucha contra un régimen jerárquico y opresor, pero que también muestra las potencias de acción y fuerzas de resistencia para vivir y crear. De grupos y colectivos que tienen rompimientos en sus cotidianos marcados por la ausencia, la insuficiencia y la incapacidad de restaurar sus condiciones constitutivas de ciudadanía y del ejercicio de sus derechos, además de la posibilidad de creación y recreación de sus ocupaciones integradas a la diversidad cultural en la producción consciente de un desarrollo más humano, sustentable y responsable, inclusive para generaciones futuras. Bibliografía y/o antecedentes documentados Silva, C., Cardinalli, I., Sanches Silvestrini, M., Zacchi Farias, A., da Silva Almeida Prado, A., Ambrosio, L., Taliane de Oliveira, M., & de Paula, B. (2017). La terapia ocupacional y la cultura: miradas a la transformación social. Revista Chilena de Terapia Ocupacional, 17(1), 105-113. doi:10.5354/0719-5346.2017.46383

lunes, 21 noviembre 2022 13:32

Resumen artículo: «Desigualdades en la Salud Mental de la población ocupada», por José María Sánchez (Área de Terapia e Integración Social del Creap)
09 - 06 - 2021

Resumen artículo: «Desigualdades en la Salud Mental de la población ocupada», por José María Sánchez (Área de Terapia e Integración Social del Creap)

Título Desigualdades en la Salud Mental de la población ocupada. Resumen El informe mundial de 2001 de la Organización Mundial de la Salud (OMS) mostraba que los trastornos de Salud Mental afectan a más del 25% de la población en algún momento de su vida y que el 20% de los pacientes de atención primaria presenta uno o más trastornos de este tipo. Aunque se sabe que los principales motivos del estado de Salud Mental son el entorno social y económico en el que viven, la prevención sigue dirigida a la modificación de los estilos de vida personales sin considerar las opciones de cambio en el entorno de vida y trabajo. Diversos estudios han puesto de manifiesto la relación entre el estado Salud Mental y la cualificación del trabajo y también con el género. Sin embargo, aún no hay estudios sobre la relación entre la Salud Mental, las condiciones de empleo y los factores de riesgo laboral, especialmente los psicosociales. Objetivos Analizar las desigualdades en la Salud Mental según su género y la cualificación del trabajo de la población ocupada. Identificar los factores laborales de riesgo psicosocial y las condiciones de empleo asociadas con el estado de Salud Mental de esta población. Aspectos relevantes del marco teórico Este estudio aporta datos poblacionales de exposición laboral y salud muy escasos en nuestro país, y más los referentes a riesgos psicosociales. Los resultados ponen de manifiesto que la Salud Mental de la población ocupada se explica por una interacción entre el sexo y la cualificación del trabajo. Así, la Salud Mental es peor en las mujeres y solo en estas se observa una relación con la cualificación del trabajo; las mujeres con ocupaciones menos cualificadas son las que presentan un peor estado de Salud Mental. Por otra parte, las exigencias psicológicas se asocian con mal estado de Salud Mental en cualquier combinación de sexo y cualificación del trabajo, mientras que el papel de las condiciones de empleo y otros factores de riesgo psicosocial depende de la categoría definida por la combinación del sexo y la cualificación del trabajo. La mayor prevalencia de mal estado de Salud Mental en las mujeres coincide en casi todos los estudios tanto la población en general como la población empleada, otro factor de riesgo en la Salud Mental de las mujeres es que disponen de menos ingresos, pero entre ellas también hay diferencias las mujeres que tienen menos ingresos y tienen que ocuparse de las tareas domésticas tendrían más problemas que las mujeres con mayor nivel adquisitivo. Se ha podido comprobar que no es cierto que las mujeres verbalizan más los problemas de Salud Mental, Macintyre et al no encontraron diferencias de género en la verbalización de los trastornos de salud, lo que sugiere que las diferencias de género en salud son reales y se explican por condiciones de vida más desfavorables para las mujeres. Otro factor de riesgo específicos relacionados con el género que explicarían el peor estado de Salud Mental de las mujeres son la inferior posición socioeconómica y disponer de menores ingresos. Metodología Se eligió a personal entrenado para recopilar la información mediante entrevistas, se seleccionó a la población ocupada (personas que manifestaron estar trabajando en el momento de realizar la entrevista) de 16 a 64 años de edad (2.322 hombres y 1.836 mujeres). El estado de Salud Mental, la variable dependiente, se midió con el General Health Questionnaire de 12 preguntas (GHQ-12)10, uno de los más utilizados en investigación en salud laboral11. El GHQ es un instrumento de cribado ampliamente utilizado para detectar trastornos psiquiátricos actuales, se centra en problemas temporales del funcionamiento normal y no en rasgos estables, y cubre alteraciones de adaptación asociadas con el distrés. A las 4 categorías de respuesta se les adjudicó el valor 0 (respuestas 1 y 2) o 1 (respuestas 3 y 4). Se sumaron los valores obtenidos de las 12 preguntas y se consideró casos de riesgo de padecer un trastorno mental a las personas con puntuación ≥ 3 (se utilizan las expresiones mala Salud Mental y mal estado de Salud Mental para esta puntuación). Las condiciones de empleo y los riesgos laborales psicosociales fueron las variables independientes. Se tuvieron en cuenta 3 condiciones de empleo: el tipo de relación laboral (asalariado/a fijo/a, asalariado/a con contrato temporal, asalariado/a sin contrato, empresario/a con asalariados/as y autónomo/a), la jornada de trabajo (partida, contínua, contínua de noche, turno rotatorio y turno irregular) y el número de horas trabajadas a la semana (se consideró horario a tiempo parcial el trabajo de ≤30 h semanales, y horario a tiempo completo > 30 h). Para medir los factores de riesgo psicosocial se consideraron 4 variables, según el modelo demanda-control-apoyo de Karasek12 y Johnson13. Aunque no se emplearon las escalas tradicionales, las preguntas utilizadas para caracterizar el entorno psicosocial de trabajo tenían validez de aspecto y su formulación era similar a algunos de los ítems de esas escalas. Se midieron 2 dimensiones de control: la variedad en el trabajo (un indicador de la oportunidad de desarrollar las propias habilidades) y la autonomía (posibilidad de trabajar «a su aire»). Las exigencias psicológicas se midieron mediante la variable «trabajar demasiado», y además se incluyó la variable «trabajar solo/a» como aproximación al apoyo social. Las respuestas en 4 categorías (nunca, algunas veces, a menudo y siempre) se dicotomizaron en ausencia del factor (primeras 2 respuestas) y presencia de este (últimas 2 respuestas). La cualificación en el trabajo (que se consideró una variable de interacción junto con el sexo) se midió a través de la clase social ocupacional codificada con la clasificación Nacional de Ocupaciones de 199414: clase I, profesionales y gestores; II, ocupaciones intermedias; III, trabajadores no manuales cualificados; IV, trabajadores manuales cualificados y semicualificados, y V, trabajadores manuales no cualificados. Posteriormente, las 5 clases originales se agruparon en no manuales (clases I-III) y manuales (clases IV y V). Principales conclusiones Los factores psicosociales fueron los que mejor explicaron la Salud Mental en los trabajadores /as .En los trabajos menos cualificados el problema de Salud Mental en la mayoría de los casos es por la gran cantidad de horas trabajadas. También la falta de autonomía en el trabajo se asoció con un mal estado de la Salud Mental en hombres y mujeres en trabajos más cualificados. Algunos estudios han propuesto que la falta de control sobre el trabajo se asociaría de forma más clara con la salud que las exigencias psicológicas; en una revisión de la asociación de los factores psicosociales y los trastornos cardiovasculares, Schnall et al observaron que en el 68% de los 25 estudios que revisaron se asociaron con el control sobre el trabajo, mientras que las exigencias psicológicas sólo se asociaron en un 35% de los casos. En nuestro estudio, las exigencias psicológicas explicaron mejor la mala Salud Mental que la falta de control, lo que sugiere un comportamiento diferencial de los factores de riesgo psicosocial en los trastornos de tipo físico y los que afectan a la esfera psicológica. El trabajo temporal también es un factor negativo para la Salud Mental en el grupo de hombres poco cualificados, el tiempo parcial es más monótono, hay menos oportunidades para superarse y además cobran menos. En cambio, la jornada completa se asoció con un mejor estado de Salud Mental. Para concluir, en este estudio se ha podido comprobar la relación entre la Salud Mental, la cualificación del trabajo y el género, y muestra la situación desfavorecida de las mujeres y de las ocupaciones manuales. Cuando más exigencias hay trabajo peor Salud Mental para el trabajador. En los lugares de trabajo deberían existir recursos organizados para la prevención y la mejora de la Salud Mental de los trabajadores/as .Se debería actuar más en las causas del problema que en los síntomas. Además, la prevención de los problemas de Salud Mental en la población trabajadora debería tener en cuenta las especificidades de género y cualificación profesional. Bibliografía y/o antecedentes documentados World Health Organization. The World Health Report 2001. Mental Health: new understanding, new hope. Geneva: NMH Communications; 2001. Rajmil L, Gispert Magarolas R, Roset Gamisans M, Muñoz Rodríguez PE, Segura Benedicto A. Prevalencia de trastornos mentales en la población general de Catalunya. Gac Sanit 1998;12:153-9. Sram I, Ashton J. Millennium report to Sir Edwin Chadwick. BMJ 1998;317:592-6. Stansfeld S, Feeney A, Head J, Canner R, North F, Marmot M. Sickness absence for psychiatric illness: the Whitehall II study. Soc Sci Med 1995;40:189-97. 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lunes, 21 noviembre 2022 13:32

Resumen artículo: «Research in cognitive rehabilitation of patients with schizophrenia (2004-2013). A thematic review aimed at proposals for early stages of the disorder», por Rubén Femenía (Área de Psicología del Creap)
31 - 05 - 2021

Resumen artículo: «Research in cognitive rehabilitation of patients with schizophrenia (2004-2013). A thematic review aimed at proposals for early stages of the disorder», por Rubén Femenía (Área de Psicología del Creap)

Título Research in cognitive rehabilitation of patients with schizophrenia (2204-2013). A thematic review aimed at proposals for early stages of the disorder. Resumen Se presenta una revisión temática de investigación en rehabilitación cognitiva con el propósito de aportar propuestas de intervención para estadios tempranos. Los resultados muestran un corpus de intervenciones que tienen un impacto significativo en el funcionamiento cognitivo y psicosocial de los pacientes. La mejora del funcionamiento ejecutivo parece ser el mejor predictor de la funcionalidad en las actividades diarias. Se concluye que la esquizofrenia requiere un trabajo precoz y multimodal, implican la necesidad de generar propuestas terapéuticas desde los primeros episodios donde la rehabilitación cognitiva no puede estar ausente. Objetivos El propósito es sistematizar un aporte a la generación de propuestas de intervención para estadios tempranos del trastorno. Además, conocer el programa de rehabilitación cognitiva en el que se basa esa investigación para apreciar su enfoque y sus énfasis. Aspectos relevantes del marco teórico Respecto del déficit cognitivo que la esquizofrenia conlleva, se estima que cerca del 85% de los pacientes experimenta algún grado de deterioro. Específicamente, el trastorno impacta la atención, memoria y funcionamiento ejecutivo, lo cual incide en el mal pronóstico de la enfermedad y en el afrontamiento cotidiano interpersonal, dejando al sujeto más vulnerable al estrés social. Las alteraciones están presentes incluso antes del primer diagnóstico, como parte del pródromo y éstas tienden a mejorar o mantenerse invariables al estabilizarse la situación clínica, o aumentar, con las recaídas y el paso de los años. No obstante, existen estudios que demuestran que la remisión de síntomas y la recuperación del paciente es posible. Ciertos autores, señalan un paradigma de tres resultados terapéuticos jerarquizados: control de síntomas y prevención de recaídas; remisión mantenida de síntomas; y autonomía funcional y social del paciente. A estos antecedentes, se suma que existiría un período crítico y determinante para la evolución del trastorno, ubicado poco antes del primer episodio y 3 a 5 años posteriores al mismo; y que es en esa etapa del desarrollo del trastorno, donde se producirían cambios significativos a nivel neurobiológico como psicosocial, lo cual determinaría el curso futuro de la enfermedad. Se desprende la necesidad de realizar tratamientos integrales en etapas iniciales del trastorno, donde la rehabilitación cognitiva no debería estar ausente, considerando que el deterioro neuropsicológico puede incidir en el afrontamiento cotidiano interpersonal, dejando al sujeto más vulnerable al estrés social; en el mal pronóstico de la enfermedad, en la adherencia al tratamiento, la reinserción social y en la calidad de vida de los pacientes. Metodología Se revisan revistas Scopus, ISI, Scielo (“PubMed.gov” y “Scielo.org”), entre los años 2004-2013. Se encuentran 42 artículos, los cuales se analizan en su totalidad. Se seleccionan 19, considerando como criterio de inclusión investigaciones que cuentan con grupo control y que muestran resultados positivos en rehabilitación de la atención, memoria y función ejecutiva. Adicionalmente, se busca conocer el programa de rehabilitación cognitiva, en el cual se basan dichas investigaciones. Principales conclusiones El mejoramiento del funcionamiento ejecutivo muestra ser el mejor predictor de la funcionalidad cotidiana de los pacientes. Se aprecia que las intervenciones inciden en variables psicopatológicas, de desempeño funcional y adaptación para la vida cotidiana en general; y que una mejoría significativa en la velocidad de procesamiento de la información, memoria de trabajo, cognición y ajuste social incidirían en la reinserción laboral. Considerando los dominios cognitivos -atención, memoria y funcionamiento ejecutivo- pragmáticamente se señala: que ejercicios de diferenciación cognitiva, percepción social, comunicación verbal, resolución de problemas interpersonales, habilidades sociales, planeación y resolución de problemas, son significativos para incluir en las intervenciones. La utilización de situaciones sociales y actividades de la vida cotidiana promueven el buen funcionamiento diario. Los ejercicios específicos para mejorar la atención, memoria visual, verbal, de trabajo, velocidad de procesamiento de la información, entre otros, a través de software u otro medio audio visual. Un monitoreo del progreso individual, considerando ritmo de avance y retroalimentación. Se agrega que las intervenciones deben ser progresivas y de complejidad ascendente, considerando que el “entrenamiento cognitivo” produce cambios a nivel neurobiológico, a partir del aprendizaje realizado. Aparentemente los estudios más adecuados en etapas tempranas serían los desarrollados a partir de los programas IPT, CET y CRT, ya que muestran, resultados significativos sobre el funcionamiento cognitivo y una estimación del impacto de la mejoría cognitiva sobre indicadores clínicos relevantes. El éxito de esos programas indica la importancia de un abordaje cognitivo multimodal con material de trabajo multisensorial (visual, auditivo, táctil). Estas investigaciones señalan que la cognición social sería mejor predictor de resultados funcionales, comparativamente a la función ejecutiva. Indicarían la necesidad de intervenciones de rehabilitación cognitiva, con aspectos del equilibrio del diario vivir, incluyendo tareas y ejercicios relacionados con problemas cotidianos interpersonales y de reinserción social-laboral. Bibliografía y/o antecedentes documentados Loubat, M., Gárate, R., & Cuturrufo, N. (2014). Investigaciones en rehabilitación cognitiva para pacientes con esquizofrenia (2004-2013): una revisión temática en beneficio de propuestas para etapas iniciales del trastorno. Revista chilena de neuro-psiquiatría, 52(3), 213-227.

lunes, 21 noviembre 2022 13:32

Resumen artículo: “Hearing Voices Movement and Art Therapy”, por Virgina Pérez (Área de Arteterapia del Creap)
12 - 05 - 2021

Resumen artículo: “Hearing Voices Movement and Art Therapy”, por Virgina Pérez (Área de Arteterapia del Creap)

Etiquetas: arteterapia

Título de los artículos Hearing Voices Movement and Art Therapy Objetivos El movimiento internacional de los Escuchadores de voces (HVM) anima a aquellos que escuchan voces a prestar atención a su significado. Los arteterapeutas han trabajado con personas afectadas por diagnósticos de psicosis durante décadas, aunque hay poca literatura escrita integrando el marco de trabajo de HVM que ofrece a los arteterapeutas oportunidades para renovar su contacto profesional usando sencillas técnicas de mindfulness, apoyo, diálogo con imágenes y ambientes creativos. Resúmenes Desarrollar investigaciones cualitativas bien documentadas sobre el HVM para desafiar el abordaje dominante en la psiquiatría es el objetivo principal. Sandra Escher, Patsy Hage and Marius Romme desarrollaron el “Maastricht interview” (cuestionario), cuyo principal objetivo es saber más sobre la primera experiencia de escuchar voces y encontrar las diferencias entre aquellos que lograron sobrellevarlo y los que no para aplicar posibles soluciones a las dificultades que causa la escucha de voces. Aspectos relevantes del marco teórico Los arteterapeutas, como en el HVM, cada vez están más seguros de que la experiencia de vida de las personas que escuchan voces ha de ser central a la hora de determinar la dirección del tratamiento que reciban. Es por ello que las fases en las que trabaja el HVM atienden y aportan herramientas para ciertas experiencias, como por ejemplo técnicas de manejo de la ansiedad que en arteterapia son cubiertas por el marco de trabajo creativo habitual integrando en él, a veces, técnicas de mindfullness o meditación. Metodología Los grupos de HVM, según Baker (1996), se organizan en base a cuatro principios, estableciendo que escuchar voces en sí mismo no es una señal de enfermedad mental si no una experiencia que le ocurre a mucha gente y que suele relacionarse con problemas en la historia de vida de la persona que las escucha. Por ello, para recuperarse del estrés, la persona que escucha voces ha de aprender a lidiar con su voz y con los problemas originales que tienen que ver con la raíz de la experiencia de escuchar voces. Para ello se establece un plan cuyo desafío consiste en reconocer la mejor probabilidad de las tres siguientes fases en su experiencia: fase inicial, organizativa y de estabilización. Principales conclusiones La filosofía de HVM trata de construir un poderoso reto alejándose del modelo de enfermedad tradicional, su enfoque, prejuicios y estereotipos, navegando entre las diferencias culturales e ideológicas entre la psiquiatría convencional y su enfoque propio. A menudo los arteterapeutas comparten este mismo rumbo. El movimiento HVM reporta, según las personas involucradas con él, sensación de esperanza y nuevas formas de afrontar los miedos y prejuicios asociados con su diagnosis por lo que sería valioso que el arteterapia investigue más acerca del HVM. Bibliografía y/o antecedentes documentados Chris Wood (2020) Hearing Voices Movement and Art Therapy, Art Therapy, 37:2, 88-92, DOI: 10.1080/07421656.2020.1756138. Recuperado en: https://doi.org/10.1080/07421656.2020.1756138

lunes, 21 noviembre 2022 13:50

Resumen Artículo: “Relación entre trauma, disociación y síntomas psicóticos positivos” por Isabel Barragán (Área de Psicología del Creap)
04 - 05 - 2021

Resumen Artículo: “Relación entre trauma, disociación y síntomas psicóticos positivos” por Isabel Barragán (Área de Psicología del Creap)

Título del articulo “Relación entre trauma, disociación y síntomas psicóticos positivos”, Acción Psicológica, 2015. Resumen Los sujetos que presentaban delirios y alucinaciones habían experimentado situaciones traumáticas en la infancia, pero no en la edad adulta. También presentaban puntuaciones más altas en disociación. El tipo de trauma asociado a las alucinaciones eran abusos físicos y amenazas en la infancia, pero no hay diferencias respecto a tipo de trauma según la presencia de delirio o no. La despersonalización fue indicador de presencia de alucinaciones. Objetivos El objetivo de este trabajo fue estudiar la relación de dos tipos específicos de síntomas psicóticos positivos (las alucinaciones auditivas verbales y delirios) con experiencias traumáticas (en la infancia y la edad adulta) y disociativas. Aspectos relevantes del marco teórico Actualmente hay consenso en la consideración de las alucinaciones auditivas como un proceso cognitivo en el que las persona no es capaz de reconocer sus propios procesos internos o los interpreta como algo externo a ella. Las alucinaciones pueden presentarse en varios trastornos o incluso en personas sin diagnóstico de trastorno psiquiátrico. Existen dos líneas de investigación; una parte del supuesto de que las alucinaciones se deben a un problema en el reconocimiento de los propios eventos internos provocado por un déficit cognitivo (e.g., Frith, 1995). La otra línea de investigación parte del supuesto de que se produce un sesgo cognitivo en la monitorización de los eventos internos, es decir, determinadas creencias metacognitivas dificultan los procesos de discriminación de la realidad (e.g., Bentall). Autores como Read (1997), proponen que la sintomatología psicótica puede emerger como reacción a un trauma, y una revisión de 46 estudios encontró que la prevalencia total del trauma en la infancia en grupos de personas con psicosis estaba en un rango entre 28% y 73%, la de abusos sexuales en la infancia estaba entre un 13% y 61%; y los abusos físicos estaban en un rango entre 10% y 61%. Metodología Se trata de un estudio cuasi experimental en el que la muestra está compuesta por 71 pacientes diagnosticados de psicosis según criterios de DSM- IV. Los pacientes pertenecían a la Unidad de Rehabilitación de Salud Mental del Hospital Universitario Virgen del Rocío de Sevilla (España). Los instrumentos utilizados para obtener los datos fueron los siguientes: The Trauma Questionnaire (TQ, Davidson, Hughes y Blazer, 1990), para medir el número y tipo de traumas en la infancia y la edad adulta. The Dissociative Experience Scale (DES-II, segunda versión, Carlson y Putnam, 1993), para medir disociación en población clínica y también en población sin patología psiquiátrica. The Positive and Negative Syndrome Scale (PANSS, Kay, Opler y Lindenmayer, 1988), para medir la presencia y gravedad de síntomas psicóticos positivos y negativos. Principales conclusiones Casi la mitad de los sujetos del estudio habían padecido algún tipo de experiencia traumática en la infancia, y casi la totalidad de la muestra había padecido traumas en la edad adulta. Por lo que se evidencia que generalmente las personas que sufren psicosis han vivenciado de experiencias traumáticas. El tipo de experiencias traumáticas en la infancia que padecen con mayor frecuencia son de tipo interpersonal, esto es, abusos físicos y sexuales. Los sujetos con alucinaciones auditivas han padecido más acontecimientos traumáticos en la infancia. Hay diferencias significativas entre los sujetos con y sin alucinaciones y delirios con relación a los traumas padecidos en la edad adulta. Los sujetos con alucinaciones auditivas padecieron más traumas de tipo interpersonal (como el abuso físico y la amenaza a un familiar o a un amigo) que los sujetos sin este tipo de síntomas. Tanto las alucinaciones auditivas como las ideas delirantes están relacionadas con la presencia de síntomas disociativos. Los sujetos que han padecido traumas en la infancia muestran niveles de disociación significativamente más severos que los sujetos que no han sufrido este tipo de experiencias traumáticas. Sin embargo, los traumas en la adultez no están significativamente asociados con la disociación. Se ha encontrado que, de las variables utilizadas en este estudio, el factor de despersonalización de la DES-II, frente a los otros dos factores y los traumas, es el único factor que predice la severidad de las alucinaciones y no de los delirios. Bibliografía Castro-Fernández, M. D. P., Perona-Garcelán, S., Senín-Calderón, C., & Rodríguez-Testal, J. F. (2015). Relación entre trauma, disociación y síntomas psicóticos positivos. Acción Psicológica, 12(2), 95-108

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