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lunes, 21 noviembre 2022 10:51

Los procesos subyacentes: Las funciones neurocognitivas
27 - 11 - 2025

Los procesos subyacentes: Las funciones neurocognitivas

REHABILITACIÓN PSICOSOCIAL | CONTENIDOS ESPECIALIZADOS Autores: Carlos Rebolleda Gil. Psicólogo del Centro de Rehabilitación Psicosocial de Aranjuez y referente de investigación de la Línea de Rehabilitación Psicosocial de Hermanas Hospitalarias. Profesor del Máster Universitario en Rehabilitación Psicosocial en Salud Mental Comunitaria de la Universitat Jaume I. Alfonso Barrós-Loscertales. Dpto. Psicología Básica, Clínica y Psicobiología. Coordinador del Máster Universitario en Investigación en Cerebro y Conducta. Universitat Jaume I. Competencias y habilidades para la autonomía y la calidad de vida Dentro de los objetivos fundamentales de los recursos de rehabilitación psicosocial se encuentra la adquisición de competencias y habilidades que ayuden al usuario a mejorar su funcionamiento cotidiano y, con ello, su nivel de autonomía y su calidad de vida. Para ello, se llevan a cabo diversos entrenamientos en múltiples actividades que dichas personas necesiten llevar a cabo en su vida cotidiana y sean significativas para ellas. No obstante, no son pocas las ocasiones en las que se observan dificultades en las mismas de cara a aprender o poner en practica estos aprendizajes en su día a día. Factores neurocognitivos en la adquisición de competencias Las variables que pueden interferir en la adquisición de estas competencias pueden ser de muy diversa índole como, por ejemplo, la autoestima, la ansiedad, la falta de oportunidades reales para luego poner en práctica lo aprendido, aparte de otras muy comunes como apatía, anhedonia, abulia, anergia, etc…esto hace que, si no se contemplan todas ellas y no se lleva a cabo un análisis funcional, sea realmente muy difícil saber las causas que están afectando. Si bien, dentro de las variables a considerar, es importante tener en cuenta una realidad ampliamente demostrada en infinidad de investigaciones, y no es otra que un nada desdeñable porcentaje de personas que se atienden en estos recursos presentan problemas en su funcionamiento neurocognitivo que, además de interferir en su capacidad de aprendizaje, también influyen, y en ocasiones de forma significativa, en su funcionamiento cotidiano. Dichos estudios demuestran que la velocidad de procesamiento, la atención, la memoria, el aprendizaje, la memoria de trabajo y las funciones ejecutivas, entre otras, pueden estar afectadas de algún modo en el caso de estas personas. La casuística de estas problemáticas a nivel neurocognitivo es variada y multicausal, pero también se sabe que los trastornos que de forma habitual presentan las personas que se atienden en los recursos de rehabilitación, de forma muy frecuente traen consigo una afectación en estas funciones. Atención, memoria y funciones ejecutivas: su impacto en la rehabilitación psicosocial Los problemas neurocognitivos siempre son informados por las personas como «tengo un problema de memoria». Teniendo esto en cuenta, lo que habitualmente se identifican como problemas casi exclusivos de memoria («!!!Es que luego no lo recuerda!!!») o de aprendizaje («!!!lLlevamos mucho tiempo trabajándolo, pero no lo aprende!!!»), pueden deberse a la afectación de otras áreas que no son únicamente estas. Dentro de la atención, existen diversos subtipos. El modelo de Sohlberg and Mateer nos describen un modelo jerárquico, de aplicación clínica para el ámbito de la rehabilitación psicosocial – aunque parte del daño cerebral -, donde la atención se clasifica en dominios atencionales desde un procesamiento más básico a otro más complejo durante la realización de una actividad, tal que: focalizada, para responder de forma discreta; sostenida, para responder de forma mantenida durante la actividad; selectiva, para responder a lo relevante; alternante, para responder cambiando según las demandas de la actividad; y dividida, para responder en varias tareas a la vez. Los mayores problemas a este nivel se dan en la selectiva, aquella que nos permite centrarnos en una tarea o estimulo, inhibiendo cualquier tipo de distracción tanto externa como interna. Es evidente que no podemos recordar aquello a lo que no hemos atendido, lo que nos lleva a que muchos de estos problemas que identificamos como «de memoria», pero quizás tengan su origen real en la atención. También, cabe considerar la función denominada memoria de trabajo, la cual se encuentra a caballo entre la memoria y las denominadas funciones ejecutivas, permitiéndonos mantener presente y manipular la información necesaria para llevar a cabo una tarea en concreto, lo que supone no solo el uso de la memoria, sino también el hecho de trabajar con la información extraída de la misma, o que le estamos dando a la persona en ese momento. El ejemplo más típico es hacer un cálculo “de cabeza”, que requiere mantener los números que vayamos a sumar, restar… y hacer el cálculo con ellos. Esta función también podría estar afectada y ser la razón por la que a la persona en cuestión le cuesta tanto «acordarse» o «aprender». Otra cuestión relevante es que no todas las personas respondemos o aprendemos a la misma velocidad, en esto, la función denominada velocidad de procesamiento, la cual hace referencia al número de operaciones mentales que nuestro cerebro es capaz de hacer en un espacio de tiempo determinado, también es clave, ya que puede haber personas que necesiten significativamente más tiempo que otras para respondernos o aprender algo. Por su parte, las funciones ejecutivas implican cualquier actividad mental que suponga conjugar dos procesos mentales. Por ejemplo, la memoria de trabajo es ejecutiva porque supone mantener y manipular información, como hemos descrito antes. Las funciones ejecutivas se han clasificado siguiendo distintos criterios. Desde el modelo de Sohlberg y Mateer, las funciones ejecutivas son los procesos mentales implicados en iniciar, planificar, secuenciar, organizar y dirigir una acción o conjunto de acciones. Teniendo en cuenta sus características, la alteración de dichas funciones también pueden interferir de forma significativa en la puesta en práctica y ejecución de los aprendizajes llevados a cabo por la persona: reduciendo su adherencia o respuesta al tratamiento; reduciendo la generalización en su funcionalidad cotidiana; reduciendo los niveles de integración; o, como otro ejemplo, dificultando la reinserción laboral. Conclusión Por todo esto, es importante valorar el desempeño en estas áreas, de cara a poder ver si hay problemáticas a este nivel que puedan estar interfiriendo en la capacidad de aprendizaje y en su funcionamiento cotidiano, ya que, junto con otras variables relevantes, podremos hacer un análisis más certero acerca de cuáles son las causas reales de las dificultades observadas a este nivel. Por suerte, a día de hoy se cuentan con baterías especializadas destinadas a la valoración de las mismas, así como, con programas y modelos de intervención que han probado sobradamente su eficacia para la estimulación, compensación y rehabilitación de las mismas. Contenido relacionado Los procesos subyacentes: La cognición social Rehabilitación psicosocial: Diálogos entre frente y retaguardia (Primera Parte) Rehabilitación psicosocial: Diálogos entre frente y retaguardia (Segunda Parte) Rehabilitación psicosocial: Diálogos entre frente y retaguardia (Tercera Parte) Un metro no es un metro, ¿y la calidad de vida sí? De la experiencia psicosocial a la realidad psicosocial Un guión para describir cualquier intervención en rehabilitación psicosocial La precisión del metro de mi intervención

jueves, 27 noviembre 2025 09:36

La Terapia Dialéctica Conductual (TDC) en adultos: ¿Qué sabemos sobre su eficacia más allá del Trastorno Límite de la Personalidad?
21 - 11 - 2025

La Terapia Dialéctica Conductual (TDC) en adultos: ¿Qué sabemos sobre su eficacia más allá del Trastorno Límite de la Personalidad?

BÚSQUEDAS BIBLIOGRÁFICAS RESUELTAS | SERVICIO DE REFERENCIA Autora: Paloma Goizueta Pourthe. Psicóloga investigadora en el área de Gestión del Conocimiento, que presta sus servicios en el Creap a través de Grupo 5 Acción y Gestión Social S.A.U. Consulta bibliográfica resuelta El Centro de Referencia Estatal de Atención Psicosocial a Personas con Trastorno Mental Grave (Creap) del Imserso publica una nueva búsqueda bibliográfica sobre «Aplicaciones de la terapia dialéctica conductual (DBT) en contextos clínicos de desregulación emocional: evidencia en trastorno bipolar, depresión y ansiedad» (797 KB). La Terapia Dialéctica Conductual (TDC) nació como tratamiento para el Trastorno Límite de la Personalidad (TLP) poniendo, desde el inicio, el foco en las habilidades de regulación emocional. Con el tiempo quedó claro que este problema no es exclusivo de las personas con un diagnóstico de TLP: las dificultades para manejar emociones intensas son frecuentes en distintos problemas de salud mental. En este artículo revisamos la evidencia reciente sobre su uso en personas con diagnóstico de trastorno bipolar, depresión resistente y trastornos de ansiedad. Trastorno Bipolar El Trastorno Bipolar (BD) es una condición crónica que impacta de forma importante en la vida diaria. Hoy contamos con recomendaciones sólidas de tratamiento, que incluyen fármacos estabilizadores del ánimo, psicoeducación y distintas intervenciones psicológicas con apoyo empírico. En este contexto, la TDC empieza a explorarse como un complemento útil. Un buen ejemplo es el ensayo piloto aleatorizado BI-REAL: A 12-session DBT skills group intervention adapted for bipolar disorder – A feasibility randomised pilot trial, que evaluó un programa grupal de 12 sesiones adaptado para 52 personas con un diagnóstico de Trastorno Bipolar. La propuesta tuvo muy buena acogida: los participantes completaron el 86,25% de las sesiones y, además, el grupo que recibió TDC mostró mejoras en el Bipolar Recovery Questionnaire (BRQ) y en el Quality of Life for Bipolar Disorder (QoL.BD). Estos resultados apuntan a que las habilidades de TDC podrían apoyar la recuperación y mejorar el bienestar en adultos con BD. Depresión Resistente al Tratamiento (DRT) En algunas personas con un diagnóstico de Depresión, la medicación y las terapias habituales no logran el efecto esperado. En estos casos hablaremos de Depresión Resistente al Tratamiento (DRT) y es necesario explorar otras opciones terapéuticas. En los últimos años, la Terapia Dialéctica Conductual Radicalmente Abierta se ha propuesto como una alternativa valiosa. Se trata de una adaptación de la TDC que trabaja sobre la tendencia al control excesivo y busca aumentar la flexibilidad emocional y cognitiva. El ensayo clínico Refractory depression – mechanisms and efficacy of radically open dialectical behaviour therapy (RefraMED): findings of a randomised trial on benefits and harms evaluó la RO DBT en 250 adultos con TRD. El programa fue muy intenso: 29 sesiones individuales y 27 clases de habilidades repartidas en seis meses. Al terminar, los participantes que recibieron la intervención mostraron una reducción clara de los síntomas depresivos, medida con la Hamilton Rating Scale for Depression (HRSD). También mejoraron en rigidez psicológica y funcionamiento interpersonal. Estos cambios apuntan a que trabajar el control excesivo, eje central de la RO DBT, puede ser un factor clave en la recuperación de personas con TRD. Trastornos de Ansiedad El Trastorno de Ansiedad Generalizada (TAG) es una de las dificultades en salud mental más prevalentes. La Terapia Cognitivo Conductual (TCC) es el tratamiento psicológico con más evidencia, pero no siempre consigue una mejora clara. Cuando existe mucha desregulación emocional, las habilidades de TDC empiezan a considerarse una alternativa interesante. Un estudio comparativo, Study of the effects of cognitive behavioral therapy versus dialectical behavior therapy on executive function and reduction of symptoms in generalized anxiety disorder, analizó los efectos de la TCC y la TDC en 72 adultos con diagnóstico de TAG. No solo evaluó la ansiedad y la depresión, sino también la función ejecutiva (la capacidad de planificar, concentrarse y regular la atención). Ambos tratamientos ayudaron a reducir los síntomas, pero la TDC destacó por su mayor impacto en la función ejecutiva. Este resultado sugiere que sus habilidades de mindfulness y regulación emocional presentes en la TDC pueden mejorar la manera en que la mente gestiona la preocupación constante típica del TAG. Conclusión Como hemos podido ver, la evidencia disponible muestra que las habilidades de la TDC pueden ser útiles para distintos problemas de salud mental en los que la regulación emocional juega un papel importante. En el trastorno bipolar, este enfoque parece apoyar la recuperación y el bienestar; en la depresión resistente, trabajar el control excesivo aporta cambios clínicamente relevantes; y en la ansiedad generalizada, las habilidades de mindfulness y regulación emocional ayudan a mejorar cómo se gestiona la preocupación constante. Aunque aún queda mucho camino por recorrer, la TDC está ganando espacio como una herramienta transversal para abordar distintas dificultades en la clínica. Más información Servicio de Referencia del Creap. Busquedas bibliográficas resueltas 2025 Formulario de solicitud de consulta bibliográfica para el Servicio de Referencia del Creap Informe de evidencias 2025 del Creap Newsletters 2025 del Creap

viernes, 21 noviembre 2025 08:31

Nueva guía del Creap: PAI de alta fidelidad para la rehabilitación psicosocial
19 - 11 - 2025

Nueva guía del CreapPAI de alta fidelidad para la rehabilitación psicosocial

Autor: Jorge Marredo Rosa. Psicólogo investigador. Coordinador del área de Gestión del Conocimiento, que presta sus servicios en el Creap a través de Grupo 5 Acción y Gestión Social S.A.U. Introducción En el Centro de Referencia Estatal de Atención Psicosocial (Creap), dependiente del Imserso, acabamos de publicar la «Guía de buenas prácticas para la elaboración, implementación y evaluación de Planes de Atención Individualizados (PAI)» —de la que soy autor— diseñada para resolver un problema conocido: demasiados Planes de Atención Individualizada (PAI) nacen con vocación de recuperación y acaban convertidos en un trámite administrativo. La distancia entre el discurso de atención centrada en la persona y la práctica real no se cierra con declaraciones; se cierra con método. Esta guía propone precisamente eso: un marco integral, basado en la evidencia y operable en equipos reales, para diseñar, implementar y evaluar PAI que funcionen en la vida diaria. Del proyecto de vida al PAI: un modelo en cinco fases El punto de partida es claro. Un PAI de calidad no es un PSI rebautizado ni un catálogo de servicios: es la traducción del proyecto de vida de la persona a objetivos verificables y a una coordinación interprofesional que tenga consecuencias medibles. La literatura acumulada lo reconocía de forma fragmentaria, pero faltaba un recorrido completo, riguroso y replicable. La guía articula ese recorrido en cinco fases que se retroalimentan y mantienen el plan vivo. Primero, una evaluación holística que combina instrumentos psicométricos validados —como PSP, WHODAS 2.0 o WHOQOL-BREF— con una exploración cualitativa de fortalezas, valores y metas personales. Después, una planificación en co-construcción que usa criterios SMART para convertir aspiraciones en objetivos operativos, integrando dominios clínicos, preventivos y de rehabilitación. A continuación, el diseño de intervenciones selecciona estrategias con respaldo empírico —por ejemplo, Tratamiento Asertivo Comunitario, Empleo con Apoyo Individualizado o Entrenamiento en Habilidades Sociales— ajustadas al perfil y al contexto. La implementación y coordinación fija protocolos claros: quién hace qué, cuándo y cómo se comunican los servicios en cada transición asistencial. Por último, un sistema de calidad y mejora continua monitoriza indicadores de proceso y de resultado para ajustar con datos, especialmente en casos complejos o en entornos con recursos limitados. PAI que transforma: más compromiso, mejor funcionamiento y mayor calidad de vida Más que un marco teórico, es una caja de herramientas. La guía diferencia con precisión el PAI —centrado en el proyecto de vida— del PSI —centrado en la logística— e introduce salvaguardas para evitar la deriva burocrática. Incluye plantillas, protocolos, matrices y checklists alineados con cada fase, de modo que el equipo pueda pasar de la intención a la práctica sin perder trazabilidad. El sistema de control de calidad, además, convierte las revisiones en decisiones: qué se mantiene, qué se ajusta y qué se descarta cuando la evidencia —clínica y funcional— lo pide. La promesa es concreta: si se adopta de forma sistemática, este marco aumenta el compromiso de la persona, mejora el funcionamiento y eleva su calidad de vida. No porque el documento «quede mejor», sino porque alinea metas significativas con intervenciones efectivas y una coordinación que no deja huecos. En otras palabras, el PAI deja de ser un requisito administrativo y se convierte en una intervención terapéutica central en rehabilitación psicosocial. La guía ya está disponible para su consulta por parte de equipos y responsables de dispositivos. Si trabajas en salud mental comunitaria y buscas un camino ordenado —y evaluable— para llevar la planificación centrada en la persona a la práctica clínica, aquí tienes una propuesta completa para empezar hoy, medir mañana y mejorar pasado. Acceso y descarga del documento Puedes acceder al documento completo «Guía de buenas prácticas para la inclusión del agente de apoyo entre iguales en recursos públicos de salud mental» a través del siguiente enlace amigable: bit.ly/guia-PAI-creap o en la página web del Creap en el apartado de Guías y Documentos Técnicos de salud mental y descargarlo en formato pdf. Contenido relacionado Guía de «Buenas prácticas para la inclusión del agente de apoyo entre iguales en recursos públicos de salud mental» Guía «Recomendaciones y buenas prácticas para la atención a las personas con problemas de salud mental», publicada por la Generalitat Valenciana Planes de Atención Individualizados: La Clave para una Rehabilitación Psicosocial Efectiva (I) Planes de Atención Individualizados: La Clave para una Rehabilitación Psicosocial Efectiva (II) Planes de Atención Individualizada y Planificación Centrada en la Persona en rehabilitación psicosocial

miércoles, 19 noviembre 2025 10:33

Curso de apoyo mutuo entre familiares: una ruta formativa para comprender, acompañar y cuidarse
18 - 11 - 2025

Curso de apoyo mutuo entre familiares: una ruta formativa para comprender, acompañar y cuidarse

Autor: Juan Lázaro Mateo, director del Creap. El acompañamiento a personas con discapacidad psicosocial es una tarea que combina compromiso, amor y, muchas veces, un profundo desgaste emocional. Las familias suelen convertirse en el primer sostén y, a la vez, en quienes enfrentan mayor incertidumbre, dudas y sobrecarga. Conscientes de esta realidad, el Curso de Apoyo Mutuo entre Familiares que hemos diseñado en el Centro de Referencia Estatal de Atención Psicosocial (Creap), dependiente del Imserso, propone un recorrido formativo en ocho sesiones teóricas y doce sesiones prácticas, que busca ofrecer conocimientos, herramientas y un espacio de atención grupal. El programa se construye desde una mirada comunitaria y de recuperación, favoreciendo tanto el bienestar de la persona con trastorno mental grave como el de quienes la acompañan. Temas de las sesiones teóricas Fundamentos de la discapacidad psicosocial: comprender para acompañar mejor La primera sesión aborda los aspectos esenciales de la discapacidad psicosocial. Se inicia con una breve aproximación histórica a las concepciones de salud y enfermedad, recordando cómo los modelos explicativos han evolucionado desde visiones moralizantes y excluyentes hacia enfoques integrales que reconocen la influencia de factores biológicos, psicológicos y sociales. Esta evolución ha permitido comprender las condiciones de salud mental desde la dignidad y los derechos, en lugar de desde el estigma o la segregación. Dentro de este marco, se introduce la definición de trastorno mental grave, un término que agrupa trastornos que generan una afectación significativa en la vida cotidiana y requieren apoyos continuados. La sesión profundiza en las principales clasificaciones y características de estos trastornos, ofreciendo a las familias una base conceptual clara que facilite la comprensión del diagnóstico de su ser querido. Asimismo, se revisan las distintas intervenciones en salud mental, desde tratamientos psicosociales hasta recursos comunitarios. El énfasis se coloca en el modelo comunitario y de recuperación, que destaca el potencial de cada persona para construir un proyecto de vida significativo, independientemente de los síntomas o limitaciones. Esta perspectiva permite a los familiares adoptar una postura más respetuosa, esperanzadora y orientada al acompañamiento. El estigma en la discapacidad psicosocial: reconocerlo para desafiarlo La segunda sesión se centra en un aspecto clave: el estigma. Entender qué es —un conjunto de prejuicios, miedos y estereotipos negativos asociados a la enfermedad mental— y cómo afecta no solo a la persona diagnosticada, sino también a su entorno cercano, es fundamental para generar cambios. Los familiares suelen experimentar un estigma «por asociación», que puede manifestarse en culpa, vergüenza, aislamiento o autoexigencia excesiva. El curso propone identificar cómo se manifiesta este estigma dentro de la familia: silencios, temores, sobreprotección, falta de diálogo o expectativas rígidas. En este bloque se discuten estrategias para afrontarlo, entre ellas la información adecuada, la participación en redes de apoyo, la comunicación abierta y la construcción de narrativas más justas y humanas sobre la salud mental. Cuidar a quien cuida: bienestar, límites y recursos La cuarta sesión se orienta a mejorar la comunicación, una pieza central en la convivencia y el acompañamiento. Se explora la comunicación en la relación de ayuda, aquella que combina escucha activa, empatía y claridad. También se trabaja la comunicación no verbal y la sincronía, entendida como la capacidad de sintonizar emocionalmente con la otra persona. Desarrollar estas habilidades permite reducir conflictos, aumentar la confianza y generar un entorno más seguro. El bloque se complementa con el Plan de Recuperación, una herramienta fundamental para que la persona usuaria participe de forma activa en sus procesos. Se explica cómo pasar del concepto de recuperación a la práctica, mediante planes personalizados y planes conjuntos de crisis, que sirven para anticipar situaciones difíciles y establecer consensos. Un elemento clave del plan es la co-creación y el rol de los pares, personas con experiencia propia en salud mental que aportan una comprensión única y valiosa. Su presencia ayuda a desestigmatizar, acompañar y construir caminos más horizontales. Acompañamiento terapéutico: una presencia que sostiene En la quinta sesión se introduce el Acompañamiento Terapéutico (AT), una modalidad de intervención comunitaria que busca acompañar procesos desde el entorno cotidiano. Se revisan sus fundamentos, el rol del acompañante terapéutico y las buenas prácticas que permiten establecer vínculos respetuosos, seguros y orientados a la autonomía de la persona acompañada. Ética y derechos en salud mental: un marco imprescindible La sexta sesión se ocupa de la ética en la rehabilitación psicosocial, un elemento central para garantizar intervenciones respetuosas. Se discuten los límites profesionales, su importancia y las implicaciones de su transgresión. También se revisan los derechos humanos en salud mental, destacando el trato digno, la participación informada y la vida en comunidad. Este bloque invita a distinguir entre malas y buenas prácticas y a promover intervenciones basadas en la libertad y la autonomía, evitando prácticas coercitivas o paternalistas. Grupos de apoyo mutuo: construir comunidad La séptima sesión profundiza en los Grupos de Apoyo Mutuo (GAM). Se explora su filosofía: la fuerza del compartir, la comprensión entre iguales y la creación de un espacio seguro donde las experiencias son escuchadas y validadas. Se explica su funcionamiento, los roles dentro del grupo y las claves para una moderación adecuada. Las buenas prácticas en apoyo mutuo se centran en la horizontalidad, la confianza y el respeto de los tiempos de cada participante. Cierre y proyección: hacia la práctica Finalmente, la octava sesión se dedica a la devolución de feedback, la evaluación del proceso y la construcción de propuestas de mejora. Este espacio permite ajustar expectativas, escuchar las vivencias de los participantes y planificar de manera conjunta la parte práctica del curso, consolidando el aprendizaje y reforzando el sentido de comunidad. Sesiones prácticas El curso incluye la aplicación de los conocimientos, en calidad de facilitadores o moderadores de sesiones de terapia de apoyo mutuo en el Creap, con un grupo de familiares. En ellas se podrán aplicar los conceptos adquiridos y desarrollar las habilidades terapéuticas. Las sesiones prácticas, se realizarán quincenalmente tras la finalización del programa de sesiones teóricas y tendrán una duración de una hora y media de terapia, más media hora de feedback sobre lo observado por el grupo de alumnos respecto a la aplicación de conocimientos. Curso: «Apoyo Mutuo entre Familiares de personas con Problemas de Salud Mental» en el Creap El curso dará comienzo el próximo 2 de diciembre en el Creap, (c/ Terrateig 5, 46015 - Valencia). Este curso está pensado para personas que tienen familiares con un trastorno mental grave diagnosticado y quieren dar un paso más: apoyar y acompañar a otros familiares que atraviesan la misma situación. Participar te permitirá compartir experiencias, aprender estrategias útiles y formar parte de una red de apoyo que marca la diferencia. Inscríbete enviando un correo a infocreap@imserso.es.

martes, 18 noviembre 2025 08:32

Publicaciones y alcance del arteterapia en el Creap: Un análisis en cifras
14 - 11 - 2025

Publicaciones y alcance del arteterapia en el Creap: Un análisis en cifras

CESAM | PUBLICACIONES Y ALCANCE Autora: Mª Rosa Perelló Pardo. Comunicación. Téc. Área de Gestión del Conocimiento que presta sus servicios en el Creap a través de Grupo 5 Acción y Gestión Social S.A.U. Fuente información: Informe de impacto de las publicaciones de contenido artístico en redes sociales, blog y página web del Creap y póster publicado en las I Jornadas Iberoamericanas Grefart, elaborados por Virginia Pérez Pastor, arteterapeuta en el Creap a través de Grupo 5 Cesam: Arte, inclusión y salud mental. Impacto y buenas prácticas El Centro Expositivo de Arte y Salud Mental (Cesam), creado en el Creap, es un espacio diverso que visibiliza el trabajo de artistas y colectivos vinculados a la salud mental, con un objetivo claro: combatir el estigma social hacia las personas con problemas de salud mental. Desde su apertura en 2018, Cesam impulsa proyectos que integran creatividad, inclusión y bienestar emocional, consolidándose como un referente de arteterapia en salud mental. En 2023, fue reconocido por la Generalitat Valenciana como ejemplo de buenas prácticas en salud mental. Este informe, elaborado por Virginia Pérez Pastor —comisaria del Cesam y arteterapeuta en el Creap a través de Grupo 5—, analiza el impacto de este espacio desde su creación y aporta datos que evidencian la necesidad de este espacio. Además, Pérez Pastor presentó recientemente un póster en las I Jornadas Iberoamericanas Grefart, donde expuso los logros alcanzados y la repercusión comunitaria del proyecto. Últimas publicaciones científicas: Presentación de póster en las I Jornadas Iberoamericanas Grefart y IX Jornadas de arteterapia en salud, educación y comunidad El póster presentado por Virginia Pérez Pastor en las I Jornadas Iberoamericanas Grefart destaca la labor del Cesam como un espacio pionero en la lucha contra el estigma asociado al Trastorno Mental Grave (TMG) mediante la creación artística. Desde su creación en 2018, Cesam ha impulsado 21 exposiciones —colectivas e individuales— que han favorecido la inclusión social, involucrando a más de 200 artistas y atrayendo a 1.260 visitantes. Su enfoque se basa en la creación de redes colaborativas que hasta ests publicación han llegado a ser 16 entidades, la organización de seminarios y talleres vivenciales, y la promoción del arte como herramienta de reflexión y diálogo sobre salud mental. Estos logros evidencian el impacto del arte como catalizador de participación comunitaria y visibilización de la diversidad, consolidando a Cesam como un referente en la redefinición contemporánea del concepto de salud mental Impacto del Cesam en la página web, el blog y las redes sociales del Creap-Imserso Respecto a las publicaciones del Cesam en la web y el blog del Creap-Imserso, éstas han generado un impacto significativo en términos de interés y compromiso. En conjunto, se registraron 758 vistas, 481 usuarios activos, un promedio de 1,58 vistas por usuario y un tiempo medio de interacción de 20,36 minutos, además de 1.680 eventos que reflejan una participación activa (clics, comentarios, compartidos). Las publicaciones sobre exposiciones muestran mayor alcance que las de arteterapia, aunque ambas presentan tiempos de interacción elevados, lo que indica un elevado interés en el contenido. Estos datos confirman que el Cesam está generando interés significativo y participación activa, especialmente en contenidos relacionados con exposiciones y proyectos inclusivos. Respecto a las redes sociales, el análisis confirma que Cesam tiene una presencia significativa en redes sociales y un público comprometido. El arte y la creatividad son herramientas clave para conectar con la comunidad online y sensibilizar sobre salud mental. Las recientes colaboraciones con instituciones como la del IVAM y la coorganización de proyectos comunitarios con entidades como Cruz Roja Valencia han disparado la visibilidad del Cesam (y, por tanto, del Creap) en redes sociales, fortaleciendo el vínculo con la audiencia. Como ejemplo, el último video publicado en colaboración con el IVAM ha llegado a las 6663 visualizaciones y ha recibido 180 interacciones, cuando el promedio de visualizaciones por publicación está en torno a las 600 visualizaciones.   Conclusiones El análisis confirma que las publicaciones del Cesam en el Creap han tenido un impacto significativo en sus canales digitales, generando un alto nivel de interés y compromiso por parte de la comunidad online. Aunque representan solo una parte del total de contenidos, concentran una proporción destacada de interacciones, lo que evidencia el poder del arte como herramienta de comunicación y sensibilización. Además, se observa variabilidad en el atractivo de los temas, lo que abre oportunidades para optimizar estrategias y reforzar aquellas iniciativas que generan mayor participación. Las colaboraciones institucionales y los proyectos comunitarios han demostrado ser especialmente efectivos, y los datos respaldan la necesidad de seguir apostando por campañas específicas en redes sociales para amplificar el alcance. En conjunto, estos resultados confirman que el arte y la creatividad son medios esenciales para promover inclusión y bienestar psicosocial. Contenido relacionado Contenido del Cesam en el blog del Creap Guía de recomendaciones y buenas prácticas para la atención a las personas con problemas de salud mental publicado en la página web de Inclusió de la Generalitat Valenciana y descargarlo en formato PDF

viernes, 14 noviembre 2025 08:34

Buenas Prácticas en Salud Mental: estándares que se notan en la vida diaria
11 - 11 - 2025

Buenas Prácticas en Salud Mental: estándares que se notan en la vida diaria

Autor: Jorge Marredo Rosa. Psicólogo investigador. Coordinador del área de Gestión del Conocimiento, que presta sus servicios en el Creap a través de Grupo 5 Acción y Gestión Social S.A.U. Los próximos días 18, 19 y 20 de noviembre de 2025, el Centro de Referencia Estatal de Atención Psicosocial a Personas con Trastorno Mental Grave (Creap), dependiente del Imserso, abre el plazo de automatrícula del Curso de Teleformación sobre «Buenas prácticas en Salud Mental y Rehabilitación Psicosocial». Introducción Hablar de buenas prácticas tiene sentido cuando esas prácticas cambian cosas reconocibles en la vida de las personas: mayor participación, menos recaídas, mejor calidad de vida, más autonomía. Este curso propone un aterrizaje operativo y exigente: atención centrada en la persona sin paternalismo, coordinación sociosanitaria que evita vacíos, intervenciones basadas en evidencia y ética aplicada que guía decisiones difíciles. Menos declaración, más procedimiento; menos variabilidad injustificada, más estándar compartido. Método El trabajo empieza por formular bien el propósito. Si una intervención no puede explicarse en términos de resultado funcional, conviene revisarla. Desde ahí se ordenan los cómos: objetivos en primera persona, planes integrados con roles definidos, uso proporcional de técnicas, comunicación clara con familias y revisiones periódicas que toman decisiones —no solo levantan acta—. El estándar no es un corsé; es un carril que reduce fricción y acelera la mejora. La seguridad, la dignidad y la autodeterminación no se añaden al final; informan cada paso. Eso implica anticipar riesgos razonables, pactar apoyos, documentar acuerdos y registrar efectos, incluyendo errores y correcciones. La coordinación deja de ser un «buen deseo» y se convierte en logística: quién contacta a quién, con qué información y qué se decide. Una cultura de servicio madura se nota en lo pequeño: tiempos de respuesta, limpieza documental, lenguaje respetuoso, canales abiertos para el feedback. Evaluación y mejora continua La evaluación se apoya en indicadores útiles y comparables, no para hacer cuadros bonitos, sino para decidir mejor. Cuando el equipo observa patrones, comparte hallazgos y cierra el círculo con acciones, la calidad deja de ser un eslogan. El usuario reconoce el cambio, los profesionales reducen la carga de conflicto y la organización gana fiabilidad. También aquí hay trampas habituales: procedimientos que se cumplen «de cara a la galería», reuniones sin decisión, documentación que no ayuda a la intervención. Se corrigen alineando objetivos con el PAI, fijando criterios de éxito observables y comprometiéndose con un calendario de revisiones que produzca ajustes concretos. La excelencia no es espectacular; es sostenida, consistente y transparente. En resumen, las buenas prácticas son hábitos excelentes mantenidos en el tiempo. Si el estándar ayuda a decidir más rápido y mejor, si la persona entiende lo que esperamos y lo que puede esperar, y si los datos nos empujan a mejorar, la atención en salud mental se vuelve a la vez más humana y efectiva. Curso de Teleformación en el Creap «Buenas prácticas en Salud Mental y Rehabilitación Psicosocial» A continuación, repasamos las fechas del curso en el Creap. La automatrícula estará abierta del 18 al 20 de noviembre, exclusivamente a través de la Plataforma de Teleformación del Imserso. Recomendamos completar la matrícula en el primer y segundo día, ya que las plazas son limitadas. El proceso de automatrícula se cerrará una vez se hayan cubierto todas las plazas. El curso se podrá realizar online del 10 al 24 de noviembre. Fechas: automatrícula del 18 al 20 de noviembre. Impartición del 24 de noviembre al 8 de diciembre en la Plataforma de Teleformación del Imserso, Contenido relacionado Teleformación Creap 2025 Recibe la información de los próximos cursos

martes, 11 noviembre 2025 08:31

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