Hemos leído “Manual de Psicopatología” ¡Consúltalo en nuestra biblioteca!

MANUAL DE PSICOPATOLOGÍA 

 

Este manual escrito por Laura Martín y Fernando Colina rompe con el típico modelo explicativo de carácter nosológico para traernos una descripción estructuralista, psicoanalítica desde el subjetivismo crítico. El respeto profundo a la subjetividad del paciente con el  fin de comprenderle y acompañarle en el proceso terapéutico. Es un esfuerzo didáctico muy útil para la intervención en rehabilitación psicosocial que actúa como caja de herramientas para la clínica.

 

Para ello, se sirve de autores como Freud, Winnicott, Klein, Focault y Lacan en un esfuerzo de hacer sencillo y asequible la complejidad del ejercicio clínico. Para entender las estructuras y su dinamismo, nos proponen un modelo (continuo y discontinuo) por el cual nos vamos definiendo a medida que crecemos. Este modelo rompe las líneas (siempre arbitrarias) que separan lo patológico de lo “normal”; dándonos cuenta de cómo en todos nosotros hay núcleos o fallas que nos acercan más a la locura de lo que nos alejan.

 

El marco de continuidad se establece entre la psicosis, lo limítrofe y la neurosis. Al inicio, existiría una psicosis primitiva en la que el mundo sería extraño e indefinible gobernado por la pulsión; la cual se transformaría en pasión gracias a la figura de la madre y su concepción como otro en términos afectivos. Después, la pasión evolucionaría en deseo cuando ese vínculo entre el sujeto y la madre fuese suficientemente bueno (“holding” de Winnicott). Teniendo clara esta jerarquía psico-evolutiva basada en el vínculo (Pulsión-Pasión -Deseo) establecemos la estructura psicótica como aquella que se queda anclada en la primera fase, sin lograr una diferenciación, un establecimiento del vínculo, la estructura limite la encontraríamos en la fase de la pasión, en la que, aun habiendo establecido el vínculo, este no sería lo suficientemente bueno y produciría problemas en el apego y self del sujeto. Por último, tendríamos la estructura neurótica, la cual es definida como lo más próximo a la normalidad poblada por el deseo y la culpa.

 

Otro de los factores de gran importancia en el libro es la función del lenguaje, el cual nos permite definir el mundo, la realidad, nuestra identidad y los deseos que la acompañan. En este marco serían tres las preguntas relevantes que debemos hacernos: ¿Cómo es la angustia? ¿Cómo se configuran las relaciones de objeto? Y ¿Cuáles son los síntomas?

 

Cierto es que los autores hacen inciso en ciertos síntomas como la angustia, la tristeza o el delirio para ayudarnos a entender el sufrimiento, pero hay un punto destacable que conecta todo lo explicado anteriormente y es la cuestión del TRATO: Más trato y menos tratamiento.

 

Este Manual nos enseña que el trato con el paciente es aquel recurso del que realmente deberíamos estar pendientes, aquello que tenemos que utilizar como vehículo terapéutico, todo lo anteriormente explicado no sirve de nada si solo vemos al paciente como un contenedor del problema que debemos curar, por tanto, las clasificaciones nosológicas criticadas o incluso las estructuras nombradas deben usarse como base para el clínico y no como etiqueta para el paciente. Con la subjetividad y comprensión como abanderados, refuerza la importancia de preocuparnos no por los síntomas, sino por la vivencia de estos por el paciente, destacando la necesidad de tener la suficiente humildad para olvidarnos del conocimiento aprendido y aprender a escuchar el conocimiento que nos es ofrecido.

Por tanto, el objetivo de los clínicos debería ser el de proporcionar herramientas a nuestros pacientes para que sean comprendidos y ellos mismos se comprendan, dejando su “locura” intacta si así lo desean.

 

Autor: Javier Llopis Sanz. Alumno en prácticas.

Hacer una replica

Tu dirección de email no será publicada