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Resumen del artículo.Racismo y psicosis
31 - 05 - 2023

Resumen del artículo.Racismo y psicosis

Etiquetas: esquizofrenia

Resumen del artículo. Racismo y psicosis. INVESTIGACIÓN | GESTIÓN DEL CONOCIMIENTO Autor: Víctor González Ayuso. Psicólogo investigador. Área de Gestión del Conocimiento que presta sus servicios en el Creap a través de Grupo 5 Acción y Gestión Social S.A.U. El racismo se encuentra estructurado en nuestra sociedad mediante las instituciones y personas que las representan, dando forma a los entornos sociales y experiencias cotidianas. Componente estructural del racismo El racismo es estructural, esto quiere decir que involucra diferentes elementos del sistema interconectándolos y reforzándose entre sí. Las leyes y políticas institucionales consolidan la desigualdad en la población, mediante prácticas no equitativas entre los diferentes determinantes del sistema. Por ejemplo: Los barrios se relacionan con condiciones de calidad y oportunidad a nivel educativo, estas posibilidades a su vez están conectadas con oportunidades laborales, y posteriormente formas legales/no legales de ganarse la vida. Diferencias raciales en la psicosis La existencia de disparidades raciales en tratamientos de salud mental sigue siendo un tema contradictorio en la sociedad occidental. Uno de los primeros estudios centrado en la psicosis y tipo de etnia, realizado en Reino Unido, mostró una tasa de incidencia elevada en los caribeños negros y africanos negros (Fearon et al. 2006). Otro estudio realizado por Veling et al (2006) en Países Bajos, también encontraron tasas más altas de esquizofrenia entre grupos de inmigrantes no occidentales en comparación con personas holandesas blancas. Estos estudios entran en comparación con estudios más recientes realizados en Estados Unidos , los cuales muestran como los afroamericanos son desigualmente diagnosticados con esquizofrenia por razones como el sesgo médico o factores históricos sociopolíticos. (Olbert et al. 2018, Metzl, 2010). Además Gara et al. (2019) en un estudio realizado en un centro ambulatorio de Estados Unidos, encontró como los afroamericanos tenían más posibilidades de ser diagnosticados con esquizofrenia en comparación con los blancos, a pesar de que las muestras entre ambos grupos eran similares. Un metanálisis realizado por Olbert et al. (2018) revela como en las evaluaciones tanto estructuradas como no estructuradas, las personas blancas fuero menos diagnosticadas con esquizofrenia que las personas negras. Esta hipótesis de diagnóstico erróneo fue también probada en Reino Unido, encontrando diferencias estadísticamente significativas al haber menos probabilidad de que los individuos blancos tuvieran un curso continuo de psicosis en los 4 años posteriores, debido a un mal diagnóstico en el inicio del estudio. Factores socioambientales y psicosis Actualmente se sugiere que la diferencia entre grupos étnicos con relación a la psicosis tiende a explicarse en gran medida por factores de riesgo socioambientales intensificados por el racismo estructural. Estos factores están influidos por el ambiente social tanto a nivel individual como a nivel macro. Entre los factores de riesgo examinados, encontramos el relacionado con exposición a experiencias interpersonales de discriminación racial. Williams y Mohamed (2013) sugieren que la discriminación racial se asocia con varios resultados de salud física y mental para grupos negros, sufriendo un mayor riesgo de obtener resultados negativos para la salud asociados a la discriminación racial. El estrés relacionado con las experiencias discriminativas crea una acumulación de emociones dañinas que acaban afectando de forma adversa a la salud. Por lo tanto el estrés crónico y las consecuencias biológicas derivadas de este basadas en la raza, afectan al riesgo de padecer psicosis entre la población discriminada por motivos raciales. Si desea conocer más acerca del racismo y la psicosis puedes acceder al artículo referenciado a través del siguiente enlace. Bibliografía Fearon, P., Kirkbride, J. B., Morgan, C., Dazzan, P., Morgan, K., Lloyd, T., ... & Murray, R. M. (2006). Incidence of schizophrenia and other psychoses in ethnic minority groups: results from the MRC AESOP Study. Psychological medicine, 36(11), 1541-1550. Gara, M. A., Minsky, S., Silverstein, S. M., Miskimen, T., & Strakowski, S. M. (2019). A naturalistic study of racial disparities in diagnoses at an outpatient behavioral health clinic. Psychiatric Services, 70(2), 130-134. Metzl, J. M. (2010). The protest psychosis: How schizophrenia became a black disease. Beacon Press. Olbert, C. M., Nagendra, A., & Buck, B. (2018). Meta-analysis of Black vs. White racial disparity in schizophrenia diagnosis in the United States: Do structured assessments attenuate racial disparities?. Journal of Abnormal Psychology, 127(1), 104. Veling W, Selten J-P, Veen N, Laan W, Blom JD, Hoek HW. 2006. Incidence of schizophrenia among ethnic minorities in the Netherlands: a four-year first-contact study. Schizophr. Res. 86(1–3):189–93 Williams DR, Mohammed SA. 2013. Racism and health I: pathways and scientific evidence. Am. Behav. Sci. 57(8):1152–73

mércores, 31 maio 2023 13:50

Una mirada a los antipsicóticos: Usos, Clasificación y Efectos Secundarios
23 - 05 - 2023

Una mirada a los antipsicóticos: Usos, Clasificación y Efectos Secundarios

Una mirada a los antipsicóticos: Usos, Clasificación y Efectos Secundarios INVESTIGACIÓN | GESTIÓN DEL CONOCIMIENTO Autor: Jorge Marredo Rosa. Psicólogo investigador. Coordinador del área de Gestión del Conocimiento, que presta sus servicios en el Creap a través de Grupo 5 Acción y Gestión Social S.A.U. Origen y tipos. En el vasto mundo de la farmacología, los medicamentos antipsicóticos juegan un papel crucial en el tratamiento de los trastornos mentales graves con sintomatología de tipo psicótico. Estos fármacos, que se utilizan principalmente para tratar la esquizofrenia, los trastornos bipolares y otros trastornos, han ido evolucionando en su forma y eficacia desde su aparición en la década de 1950 del pasado siglo. Los antipsicóticos, también conocidos como neurolépticos, se clasifican en dos grandes grupos: los antipsicóticos típicos (o de primera generación) y los antipsicóticos atípicos (o de segunda generación). El primer antipsicótico, la clorpromazina, fue introducido en la década de 1950, marcando el inicio de la era moderna de los medicamentos psicotrópicos. Posteriormente, en la década de 1990, surgió una nueva generación de antipsicóticos, los llamados atípicos. Los antipsicóticos típicos, incluyendo medicamentos como la clorpromazina y el haloperidol, funcionan principalmente al bloquear los receptores de dopamina D2 en el cerebro. Esta acción reduce la hiperactividad de la dopamina que se cree que está en la raíz de los síntomas psicóticos. Sin embargo, la inhibición de la dopamina, como veremos más adelante, puede dar lugar a una serie de efectos secundarios, como síntomas extrapiramidales (problemas de movimiento y coordinación), que limitan su uso. Por otro lado, los antipsicóticos atípicos, como la risperidona y la olanzapina, no sólo bloquean los receptores de dopamina, sino también los receptores de serotonina. Este mecanismo de acción más diversificado da como resultado una menor incidencia de efectos secundarios extrapiramidales, aunque puede llevar a otros problemas, como el aumento de peso y la diabetes. Vías de administración y efectos secundarios. Una consideración importante en la elección del medicamento es la vía de administración. Algunos antipsicóticos se administran por vía oral, mientras que otros se inyectan. Las inyecciones, conocidas como antipsicóticos de depósito o inyectables de acción prolongada, ofrecen varias ventajas, como la garantía de la toma del medicamento y la liberación continua del fármaco en el organismo. Sin embargo, las inyecciones pueden ser menos convenientes para algunas personas y pueden presentar riesgos de reacciones en el lugar de la inyección. Como se puede suponer, el uso de antipsicóticos no está exento de efectos secundarios, que pueden variar dependiendo del tipo de medicamento y de la persona tratada. Como se ha comentado, los antipsicóticos típicos pueden causar síntomas extrapiramidales, así como problemas de movimiento, rigidez muscular y temblores. Los antipsicóticos atípicos, aunque tienen menos probabilidades de causar estos problemas, pueden causar aumento de peso, diabetes, y en algunos casos, problemas cardiacos. Todos los antipsicóticos también pueden causar sedación, mareos y cambios en los niveles de ciertas hormonas en el cuerpo, como la prolactina. Sin embargo, es esencial tener en cuenta que la experiencia de cada persona con los efectos secundarios puede variar enormemente, y que no todas las personas tratadas experimentarán ni estos problemas ni de la misma forma. Clasificación actual de los antipsicóticos. En cuanto a la clasificación actual de los antipsicóticos, la primera generación o típicos se agrupan principalmente en fenotiazinas (como la clorpromazina y la tioridazina) y butirofenonas (como el haloperidol). Por otro lado, los antipsicóticos atípicos o de segunda generación incluyen aripiprazol, clozapina, lurasidona, olanzapina, quetiapina, risperidona, y ziprasidona, entre otros. La clozapina es notable por su eficacia en el tratamiento de la esquizofrenia resistente al tratamiento, aunque tiene un riesgo de agranulocitosis, una disminución peligrosa de los glóbulos blancos. El avance científico y tecnológico en las neurociencias ha posibilitado la aparición de nuevos fármacos antipsicóticos, que buscan mejorar la eficacia terapéutica y reducir los efectos secundarios. Un ejemplo reciente es la cariprazina, aprobada para el tratamiento de la esquizofrenia y el trastorno bipolar. Este fármaco muestra un mecanismo de acción único, ya que actúa como un agonista parcial de los receptores de dopamina D2 y D3, y tiene una eficacia similar a los antipsicóticos atípicos, pero con un perfil de efectos secundarios potencialmente más favorable. En la siguiente tabla se resume la clasificación actual de antipsicóticos Antipsicóticos Típicos (Primera Generación) Fenotiazinas Clorpromazina Tioridazina Butirofenonas Haloperidol Antipsicóticos Atípicos (Segunda Generación) Aripiprazol Clozapina (Nota: Eficaz en el tratramiento de la esquizofrenia reistente al tratamiento, pero con riesgo de agranulocitosis Lurasidona Olanzapina Risperidona Ziprasidona Nuevos Fármacos Antipsicóticos Cariprazina (Nota: Aprobada para el tratamiento de la esquizofrenia y el trastorno bipolar. Actúa como un agonista parcial de los receptores de dopamina D2 y D3. Similar eficacia a los antipsicóticos atípicos, pero con un perfil de efectos secundarios potencialmente más favorable) Bibliografía Barton, B. B., Segger, F., Fischer, K., Obermeier, M., & Musil, R. (2020). Update on weight-gain caused by antipsychotics: a systematic review and meta-analysis. Expert Opinion on Drug Safety, 19(3), 295-314. https://doi.org/10.1080/14740338.2020.1713091 Carbon, M., & Correll, C. U. (2022). Clinical predictors of therapeutic response to antipsychotics in schizophrenia. Dialogues in Clinical Neuroscience, 16(4), 505-524. https://doi.org/10.31887/DCNS.2014.16.4/mcarbon Orsolini, L., De Berardis, D., Volpe, U. (2020). Up-to-date expert opinion on the safety of recently developed antipsychotics. Expert opinion on drug safety, 19(8), 981-998. https://doi.org/10.1080/14740338.2020.1795126 Kaar, S. J., Natesan, S., Mccutcheon, R., Howes, O. D. (2020). Antipsychotics: mechanisms underlying clinical response and side-effects and novel treatment approaches based on pathophysiology. Neuropharmacology, 172, 107704. https://doi.org/10.1016/j.neuropharm.2019.107704 Otros artículos Guía para comprender la psicosis y la esquizofrenia. The British Psychological Society Recomendación BiblioCreap: Todas las esquizofrenias Resumen Artículo: ” Adherencia al tratamiento en la esquizofrenia. Una comparación entre las opiniones de pacientes, familias y psiquiatras” por Rubén Femenía (Área de Psicología del Creap)

xoves, 01 xuño 2023 14:31

El Creap entrevista a Óscar Pérez, coordinador del área de psicología y musicoterapeuta
11 - 05 - 2023

El Creap entrevista a Óscar Pérez, coordinador del área de psicología y musicoterapeuta

El Creap entrevista a Óscar Pérez, coordinador del área de psicología del Creap y musicoterapeuta que presta sus servicios a través de Grupo 5 Acción y Gestión Social S.A.U. ENTREVISTA | MUSICOTERAPIA COMO TRATAMIENTO COMPLEMENTARIO Autoría: Área de Gestión del Conocimiento. Óscar Pérez Aguado es coordinador del área de psicología del Centro de Referencia Estatal de Atención Psicosocial a Personas con Trastorno Mental Grave (Creap) del Imserso en Valencia, que presta sus servicios a través de Grupo 5 Acción y Gestión Social S.A.U. Además, es profesor asociado en el departamento de personalidad, evaluación y tratamiento psicológico de la Universitat de València. Recientemente ha leído su tesis doctoral titulada «Eficacia de un programa de musicoterapia como tratamiento complementario a la intervención psicosocial en la recuperación de la esquizofrenia y otras psicosis». La tesis está disponible en la biblioteca del centro para su consulta. Desde tu enfoque teórico, ¿qué principios fundamentan tu quehacer como musicoterapeuta?, ¿con qué modelo te identificas más? Por ejemplo, en tu tesis agradeces, entre otros, a Rolando Omar Benenzon, toda una autoridad en la materia. ¿Te consideras, en cierto modo, su discípulo? La fundamentación teórica de la musicoterapia en global es muy amplia. Recoge todos los principios que fundamentan los efectos beneficiosos de la aplicación de la música a nivel cerebral, fisiológico, etc… añadiendo además principios terapéuticos que los permite instaurar en un contexto de proceso, en interacción con una persona o grupo de personas para alcanzar unos fines específicos. La integración de estos elementos a través de técnicas o métodos musicoterapéuticos amplifican los beneficios de la utilización de la música por sí sola. El modelo Benenzon es uno de los 5 modelos reconocidos por la Federación Mundial de Musicoterapia en el congreso de 1996. Como profesional formado en el modelo, me siento muy identificado y obviamente me considero un discípulo del profesor, aunque no por eso soy ortodoxo y me permito trabajar desde otras perspectivas. Creo que lo que te ofrece el modelo Benenzon es una claridad ética y de relación fundamental que te acompaña en cualquier aproximación práctica que desarrolles. Formarse en el Modelo, desde mi punto de vista te permite desarrollar un entrenamiento enorme en la comunicación no verbal y en la relación terapéutica. Para mí, el modelo Benenzon, es más que un método, es una filosofía de vida que se puede integrar en el día a día y en cualquier ámbito profesional. Esto no significa, que cuando aplico la terapia no verbal de manera estricta como experto no me adhiera a la sistematización de sus principios. Las sesiones no verbales desde el modelo Benenzon plantean unos procedimientos muy claros y muy estructurados, para precisamente, aunque parezca una paradoja, permitir la libertad de la persona en su plena expresión. No obstante, como musicoterapeuta y, también como psicólogo, aunque me mantenga fiel o afín a los principios éticos o relacionales del modelo, me permito partir de una visión integradora de diferentes perspectivas. No se trata de ser ecléctico, integrar es un poco más complicado. ¿En que crees que el modelo se diferencia de otras perspectivas? Lo que plantea en sí mismo el modelo es abrir canales de comunicación, yo creo que la diferencia fundamental con otras perspectivas es que te permite trabajar con cualquier tipo de persona a pesar de que tenga grandes dificultades a nivel comunicacional. A pesar de que una persona esté afectada por Trastorno del Espectro Autista (TEA), por ejemplo, el modelo abre un montón de posibilidades de comunicación, porque al fin y al cabo se trata de encontrar otras vías para entrar en contacto con la otra persona, para vincularte y alcanzar el cambio. Eso es para mí lo más importante y lo que considero destacable de esta aproximación, abrir canales de comunicación sin la necesidad de forzar la utilización de la palabra hablada. ¿Cómo dirías que se integra la musicoterapia en el tratamiento multidisciplinario de trastornos mentales graves?, ¿qué ventajas crees que tiene la musicoterapia como intervención complementaria a otras terapias en el contexto de la salud mental?, ¿hay algún tipo de coordinación o trabajo en equipo con otros profesionales de la salud mental para lograr una atención integral y coordinada de las personas que reciben la intervención? El trabajo que persigue el Creap desde hace tiempo es que las actividades sean transversales. Trabajar elementos trasversales te permite, a través de una actividad, estar interviniendo en aspectos que pueden ser un foco o un objetivo de otras áreas. Por ejemplo, mejorar la estabilidad emocional puede ser un objetivo del psicólogo, pero también puedes estar trabajando este aspecto de forma trasversal en cualquier otro tipo de actividad. En ese sentido considero que la musicoterapia lo que añade es precisamente esa ventaja que destacábamos anteriormente. Es una manera diferente, otra posibilidad de permitir la expresión de la persona, de permitir la regulación personal, la proyección de dificultades desde unas propuestas que a priori pueden parecer lúdicas, y desde un mediador, tan común y gratificante como es la música. Desde una psicoterapia o un espacio grupal pueden aparecen en sus contenidos temas sensibles, pero, desde mi punto de vista, en un contexto de mayor exposición, donde la persona se puede sentir valorada, comprometida o en dificultad por el hecho de usar la verbalidad. En la musicoterapia, los temas, pueden emerger, por ejemplo, como contenido de una canción o a través de la improvisación, y surgen y se trabajan desde una perspectiva, a mi juicio, más accesible para la persona. La persona no se ve tan expuesta a la dificultad, a una posible visión clínica y además en un contexto de protección y desde un estímulo que ha acompañado de cerca al 95% de las personas en su desarrollo, la música. Es por esa motivación por la que considero que tiene mucha potencia, por su conexión con las emociones, por la capacidad evocadora que tiene la música, por lo accesible que es para todos. En tu práctica clínica, ¿con qué tipos de problemáticas y diagnósticos utilizas preferentemente la musicoterapia como tratamiento complementario? Por ejemplo, ¿cuadros depresivos, de ansiedad, esquizofrenia, etc? Y, ¿con qué objetivos terapéuticos generales sueles trabajar? Por ejemplo, ¿reducción de síntomas, mejora de la funcionalidad y calidad de vida, fomento de vínculos, etc? En términos amplios, la musicoterapia se utiliza en todo tipo de pacientes, incluso en "pacientes cotidianos". La música acoge una aproximación multimodal que permite trabajar diferentes objetivos de un gran amplio abanico de dominios o áreas de funcionamiento. En este sentido, puede ser útil para cualquier persona con independencia de tener o no un diagnóstico que sienta la necesidad de, por poner algunos ejemplos, crecer en su desarrollo personal, mejorar el autoconocimiento, la expresión emocional, la interacción con los demás, etc. Lo importante es negociar con la persona las necesidades y desde ahí trabajar, no ir con el objetivo previo, eso también es un aprendizaje del modelo. De hecho, no trabajo necesariamente con objetivos sino con la persona. Se acoge a la persona, revisando muy mucho, no tener una pre-configuración de lo que necesita. En la interacción con el terapeuta se va descubriendo o co-construyendo lo que la persona en particular necesita. Las necesidades, frustraciones y deseos aparecen en la sesión y forma parte también del propio proceso. La valoración de la persona o del grupo va más allá del momento previo. Siempre que utilizamos un tratamiento musicoterapéutico la evaluación es continua, van apareciendo temas y se van acogiendo. Por esta razón, precisamente, no soy muy partidario de hablar de objetivos generales preestablecidos, lo que no es óbice para comentar algunos de los fines que pueden ser comunes en el ámbito de aplicación y que la musicoterapia puede contemplar, como por ejemplo: la reducción del autoestigma; el encontrar nuevos significados de la “enfermedad”; mejorar la interacción con los demás. El hecho de trabajar en grupo te expone a la comunicación con el otro, favorece empatizar, ponernos el lugar del otro, compartir temas personales complejos, activar la capacidad de escucha. Estos aspectos ayudan a generar también la confianza en el otro, reducir el aislamiento y, en definitiva, mejorar la relación intra e interpersonal. Las herramientas musicoterapeuticas permiten la descarga emocional y la regulación emocional. El grupo además autorregula y los métodos musicoterapeuticos favorecen la identificación, la expresión de emociones, y encontrar nuevos significados. De manera trasversal también permite estar trabajando atención, indirectamente estás trabajando aspectos de la memoria; memoria de trabajo y memoria musical. Conectar con temas del pasado a través de la música activa la rememoración y la memoria autobiográfica se ve fuertemente implicada. En paralelo esto te puede permitir abordar aspectos del trauma, del duelo, de la ruptura autobiográfica consecuencia de la crisis o el diagnóstico, etc. Continuará ... Otras entrevistas Entrevista sobre baños de bosque al Dr. Raúl Espert Entrevista a la autora Tu Desquiciada Favorita

mércores, 28 febreiro 2024 13:10

La calidad de vida en personas con trastorno mental grave
02 - 05 - 2023

La calidad de vida en personas con trastorno mental grave

La calidad de vida en personas con trastorno mental grave INVESTIGACIÓN | GESTIÓN DEL CONOCIMIENTO Autor: Jorge Marredo Rosa. Psicólogo investigador. Coordinador del área de Gestión del Conocimiento que presta sus servicios en el Creap a través de Grupo 5 Acción y Gestión Social S.A.U. A lo largo de la historia, el concepto de calidad de vida ha estado presente en la vida de las personas, aunque no fue hasta finales del siglo XX cuando empezó a tener un papel destacado en la sociedad. A lo largo de este tiempo, su significado ha ido evolucionando en función de los distintos acontecimientos de cada época. Históricamente, se han utilizado términos como salud, bienestar o felicidad para describir este concepto. La calidad de vida es un concepto complejo y difícil de definir. Diferentes autores han propuesto distintas definiciones, pero en general se entiende que se trata de una medida compuesta por el bienestar físico, mental y social, tal y como lo percibe cada individuo y cada grupo. También se incluyen aspectos como la felicidad, la satisfacción y la recompensa. Aunque hay distintas definiciones, existe cierto consenso en que la calidad de vida se compone de cuatro factores principales: función física, estado psicológico, sociabilidad y somatización. Algunos autores consideran que los problemas físicos son los que más afectan a la calidad de vida, mientras que otros creen que tanto los factores psicológicos como los somáticos influyen en la falta de satisfacción con la vida. El factor social también es importante para evaluar la calidad de vida global del individuo. Las personas con diagnóstico de trastorno mental grave no solo tienen que lidiar con una enfermedad crónica e incapacitante, sino también con el estigma social asociado a las enfermedades mentales, lo que puede provocar un aumento en los síntomas depresivos y una disminución en la calidad de vida. Sin embargo, una buena red de apoyo social puede actuar como factor protector, disminuyendo los síntomas depresivos y aumentando la calidad de vida. A pesar de que los fármacos antipsicóticos surgidos en el siglo pasado mejoraron significativamente el tratamiento del trastorno mental grave y pueden controlar efectivamente los síntomas más evidentes de la enfermedad, ésta continúa siendo una enfermedad que provoca un deterioro progresivo, con un impacto negativo en la calidad de vida de las personas afectadas. La investigación en calidad de vida En la actualidad, la calidad de vida se ha convertido en un tema fundamental en nuestra sociedad, especialmente en medicina, psiquiatría, psicología y rehabilitación psicosocial. Como es sabido uno de los trastornos psiquiátricos más incapacitantes es la esquizofrenia, la cual, cómo hemos dicho, afecta considerablemente la calidad de vida de quienes la padecen. Si bien, varios estudios han demostrado que la calidad de vida es inferior en personas con este trastorno, hay pocos estudios que analicen los factores que influyen en ella. Distintas investigaciones han señalado que los síntomas negativos, positivos y afectivos, la neurocognición, la cognición social, la funcionalidad y otras variables, como la edad, el género, el estado civil y los años de escolarización, influyen en la calidad de vida de las personas con trastorno mental grave. Sin embargo, existen pocas investigaciones que analicen conjuntamente todas estas variables y que estudien cómo interactúan entre sí. Es importante conocer qué variables influyen directa o indirectamente en la calidad de vida de las personas con trastorno mental grave, para poder diseñar tratamientos terapéuticos más eficaces que mejoren su calidad de vida. Una de las variables clínicas más relevantes podría ser la situación de remisión clínica. Aunque se piensa que las personas en remisión presentan una mejor calidad de vida que las personas que no están en remisión, los hallazgos descritos en la literatura son contradictorios. Por lo tanto, es importante contar con estudios que comparen ambos grupos de personas y que incluyan una muestra control. Además, aunque existen estudios que analizan las posibles variables que afectan a la calidad de vida en las personas en remisión y no en remisión, hasta la fecha, no se conoce ningún estudio que haya analizado conjuntamente todas estas variables y sus interacciones. Sería importante comprobar si los factores que influyen en uno y otro subgrupo son diferentes. Calidad de vida referida a la salud En 1978, se celebró la Conferencia Internacional sobre Atención Primaria de Salud, organizada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), en la que se declaró que la salud es un estado completo de bienestar físico, mental y social, no solo la ausencia de enfermedad. Además, se instó a los gobiernos, trabajadores de la salud y a la comunidad internacional a adoptar medidas para proteger y promover la salud de todos los individuos del mundo. A partir de esta definición de salud, se ha desarrollado el concepto de calidad de vida, que se compone de tres factores principales: función física, función social y función emocional. Según algunos autores, la calidad de vida se relaciona con el bienestar subjetivo de la persona en relación con su enfermedad, accidente o tratamiento. La OMS ha definido la calidad de vida como la percepción del individuo de su posición en la vida en el contexto de su cultura y sistema de valores con relación a sus objetivos, expectativas, estándares y preocupaciones. Las medidas de calidad de vida relacionadas con la salud deben ser subjetivas, multidimensionales, incluir sentimientos positivos y negativos y registrar la variabilidad en el tiempo. En general, estas medidas pueden clasificarse en genéricas o específicas. Los instrumentos genéricos son aplicables tanto a la población general como a grupos específicos de personas afectadas por algún trastorno o enfermedad, mientras que los instrumentos específicos se centran en aspectos específicos del estado de salud. La evaluación de la calidad de vida Existen varios instrumentos de medición utilizados para evaluar la calidad de vida relacionada con la salud. Entre ellos, destacan el Cuestionario de Calidad de Vida de la OMS (WHOQOL), el Cuestionario SF-36 sobre el Estado de Salud (The Short Form-36 Health Survey), y el Cuestionario de Salud EQ-5D (European Quality of Life-5 Dimensions). Nos vamos a centrar en estos tres pues son los más usados en la literatura científica. La WHOQOL (The World Health Organization Quality of Life), que tiene dos versiones: WHOQOL-100 y WHOQOL-BREF. La versión WHOQOL-100 consta de seis áreas, incluyendo salud física, salud psicológica, nivel de independencia, relaciones sociales, entorno y espiritualidad/religión/creencias personales. La versión WHOQOL-BREF es más breve y evalúa cuatro de estas áreas. Otro instrumento utilizado es el Cuestionario de Salud SF-36, que consta de 36 ítems que evalúan ocho dimensiones relacionadas con el estado de salud, como la función física, el dolor corporal y la salud mental. Finalmente, el EQ-5D es un instrumento auto administrado que evalúa cinco dimensiones de salud, como la movilidad y el dolor/malestar, y también incluye una escala visual analógica para evaluar el estado de salud global. Estos instrumentos son útiles tanto para personas diagnosticadas como para la población general. En resumen, aunque la calidad de vida es un concepto complejo y difícil de definir, se entiende que tiene una dimensión subjetiva y otra objetiva. La dimensión subjetiva se refiere al bienestar, la felicidad y la satisfacción con la vida, mientras que la dimensión objetiva se relaciona con aspectos como el funcionamiento social, el nivel de vida y los indicadores sociales. La calidad de vida es un concepto importante en la rehabilitación psicosocial y para evaluarlo existen instrumentos genéricos y específicos que tienen ventajas e inconvenientes que deben ser considerados. No obstante, todavía quedan muchos ámbitos relacionados con la calidad de vida en personas con trastorno mental grave que no se han investigado lo suficiente y que precisan de una mayor producción científica aplicada a los procesos de recuperación en personas con trastorno mental grave.

mércores, 20 decembro 2023 10:57

Ejercicio físico para desarrollo de hábitos de actividad física autónoma en personas con esquizofrenia
25 - 04 - 2023

Ejercicio físico para desarrollo de hábitos de actividad física autónoma en personas con esquizofrenia

Ejercicio físico para desarrollo de hábitos de actividad física autónoma en personas con esquizofrenia BÚSQUEDAS BIBLIOGRÁFICAS RESUELTAS | SERVICIO DE REFERENCIA Autora: Aurora Rodríguez Ródenas. Documentalista. Área de Gestión del Conocimiento que presta sus servicios en el Creap a través de Grupo 5 Acción y Gestión Social S.A.U. Actividad física y beneficios En este documento se recogen varias revisiones de literatura científica que documentan el beneficio del ejercicio físico en la mejora de la salud de las personas con un diagnóstico de trastorno mental grave. Uno de estos artículos (Aas, M. et al., 2019) titulado «The relationship between physical activity, clinical and cognitive characteristics and BDNF mRNA levels in patients with severe mental disorders», demuestra que el ejercicio físico mejoró las funciones cognitivas de la muestra investigada. Por otro lado, la meta-revisión «Is problematic exercise really problematic? A dimensional approach» (Chamberlain y Grant, 2020) confirmó que las personas con esquizofrenia mejoran su cognición global con la práctica de ejercicios aeróbicos. Reforzando esta idea, existe otra revisión sistemática y meta-análisis (Firth et al., 2016) titulado «Aerobic Exercise Improves Cognitive Functioning in People With Schizophrenia» que centra su estudio en siete ensayos controlados aleatorizados en los que se sumaron 292 participantes con esquizofrenia. Esta revisión reveló que el ejercicio aeróbico mejora el funcionamiento cognitivo globlal de las personas diagnosticadas con esquizofrenia más que las condiciones del grupo control en el que se realizaron talleres de ocio (futbolín), terapia ocupacional y tratamiento habitual. Desarrollo de hábitos A pesar del beneficio de la actividad física en las personas con un diagnóstico psiquiátrico, sigue siendo un hándicap para estas el realizar ejercicio físico. Uno de los artículos recogidos en el documento (Arnautovska et. al., 2022) titulado «Biopsychology of Physical Activity in People with Schizophrenia: An Integrative Perspective on Barriers and Intervention Strategies», expone que el camino futuro pasa por revisar la teoría de la formación de hábitos. La disfunción neurobiológica asociada a la esquizofrenia puede afectar a la motivación de la persona. Los autores plantean la necesidad de incorporar estrategias para mejorar los procesos de motivación a través del valor de la recompensa y facilitar la satisfacción de las necesidades psicológicas de autonomía, competencia y relación para promover la motivación autónoma. Sin embargo, los autores destacan la importancia de adaptar los objetivos de la intervención a la fase de compromiso con la actividad física de cada participante. Es clave identificar en qué fase de adopción o inicio de una rutina de actividad física se encuentra la persona. Asimismo, hay que tener en cuenta las diferentes etapas del trastorno mental grave (psicosis temprana/crónica) en la que se encuentra el individuo, y por supuesto, el entorno (régimen ambulatorio, régimen hospitalario, etc.). Ensayos y programas Se ha incluido en la lista de recursos un ensayo en el que se expone un programa de actividad física online desde casa, con supervisión. Este programa pretende analizar los resultados de los participantes con diagnóstico psiquiátrico divididos en dos grupos: grupo activo y grupo no activo. El grupo activo llevará a cabo un programa individualizado de actividad física de intensidad moderada-alta. Se realizarán resonancias magnéticas cerebrales antes y después de la intervención para evaluar los cambios en el volumen global del hipocampo. Se llevarán a cabo también otras evaluaciones cerebrales además de tests clínicos, neurocognitivos y de los ritmos circadianos, así como pruebas físicas y análisis biológicos. El experimento se titula «A web-based adapted physical activity program (e-APA) versus health education program (e-HE) in patients with schizophrenia and healthy volunteers: study protocol for a randomized controlled trial (PEPSY V@Si)». Más información Documento resultante de la consulta bibliográfica «Ejercicio físico para el desarrollo de hábitos de actividad física autónoma en personas con esquizofrenia». Servicio de Referencia del Creap. Otras consultas de información resueltas. Formulario de solicitud de consulta bibliográfica para el Servicio de Referencia del Creap. Informe de Evidencias de marzo de 2023 del Creap. Newsletter de marzo de 2023 del Creap. NOTA: Foto destacada de RUN 4 FFWPU en Pexels.

mércores, 28 febreiro 2024 12:09

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venres, 18 novembro 2022 11:09

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