Últimos artículos

Listado de artículos

dilluns, 21 de novembre 2022 10:51

Contingut amb l'etiqueta enfermedad mental

Elimina

.

Guía «Recomendaciones y buenas prácticas para la atención a las personas con problemas de salud mental», publicada por la Generalitat Valenciana
24 - 08 - 2023

Guía «Recomendaciones y buenas prácticas para la atención a las personas con problemas de salud mental», publicada por la Generalitat Valenciana

TRABAJO EN RED | GUÍAS Autora: Mª Rosa Perelló Pardo. Comunicación. Téc. Área de Gestión del Conocimiento que presta sus servicios en el Creap a través de Grupo 5 Acción y Gestión Social S.A.U. Presentación Tras varias sesiones de trabajo conjunto en mesas redondas con la participación de representantes del tejido asociativo y de los principales recursos de salud mental de la Comunitat Valenciana, como el director del Creap Juan Lázaro, o Julián Iniesta Romero que ocupa la Jefatura de Recursos Técnicos Sociosanitarios en el Instituto Valenciano de Atención Social y Sanitaria (IVASS), se ha elaborado una guía de recomendaciones y buenas prácticas para la atención a las personas con problemas de salud mental. Una guía técnica de recomendaciones formales, basadas en la ética, que permitirán ofrecer una atención más rápida y eficiente, desde un enfoque multidisciplinar, a las personas con Trastorno Mental Grave (TMG). Breve reseña Esta guía ha sido publicada por la Generalitat Valenciana y ha sido dirigida por Elena Albert Roberto, directora general de Diversidad Funcional y Salud Mental en la Vicepresidencia y Conselleria de Igualdad y Políticas Inclusivas desde el 17 de junio de 2019 hasta el 25 de junio de 2023. La guía se dirige a los profesionales que trabajan en los recursos de salud mental de la red de servicios sociales y que atienden a personas con problemas de salud mental. Y su principal objetivo es proporcionar un material que sirva de referencia para unificar el trabajo que se realiza en todos los servicios y promover aquello que permita mejorar la calidad de los servicios, buscar alternativas y generalizar las experiencias positivas. Esta guía no pretende centrarse en el tipo de intervenciones que se tienen que prestar sino en cómo deberían prestarse, con qué actitud y cual sería la forma de proceder por parte de los profesionales, siempre mediante un clima de empatía y sintonía en el que prevalezca por encima de todo el respeto a los derechos de las personas. Gracias a la suma del esfuerzo de los profesionales de la salud mental junto a las diferentes asociaciones de la salud mental en la Comunidad Valenciana se hace posible instaurar el nuevo paradigma de la recuperación y bienestar, basado en el concepto de atención integral e integrada, en el que la persona construye su propio proyecto de vida en comunidad, con los apoyos necesarios y las mayores garantías posibles. Ejemplo de buenas prácticas En la guía podemos encontrar un apartado con actuaciones desarrolladas por las diferentes administraciones, servicios, asociaciones y otros colectivos del ámbito de la salud mental de la Comunitat Valenciana que facilitan la inclusión en la comunidad de las personas con TMG. Entre otras actuaciones, destacan el trabajo realizado por el Creap a través del espacio expositivo del Cesam, el programa «Recuperando con el deporte» que organiza la asociación Sportsa, y en el que participa el Creap, o el proyecto «En primera persona: expertas en salud mental» de la Asociación Asiem, que fomenta el empleo de personas con TMG y mejora la calidad de vida de sus familias ofertando apoyo mutuo entre iguales desde la experiencia en primera persona en unidades de salud mental públicas en colaboración con los equipos sociosanitarios de dichos centros de salud. Ficha bibliográfica Título: Recomendaciones y buenas prácticas para la atención a las personas con problemas de salud mental. Cómo actuar desde los recursos de salud mental de la red de servicios sociales. Publicación: Generalitat Valenciana. Vicepresidencia segunda y conselleria de Servicios Sociales, Igualdad y Vivienda. Dirección: Elena Albert Roberto. Coordinación: Araceli Oltra Ponzoda. Elaboración: Francisco Canales Torres, Nuria Diaz-Regañón Anechina, Julián Iniesta Romero, Olga Jiménez Rostoll, Juan Lázaro Mateo, Irene López Arteche, LLum Moral Muñoz, Araceli Oltra Ponzoda, Pilar Piquer Ferrer, Sara Rivas Magan, Natividad Rosado Malo, Ana Isabel Ruiz Sánchez, Cristina Sanchis Soler, Javier Vilalta Ibáñez, Francisco Zacarés Romaguera, Salomé Zahonero Mallach. Índice 1. INTRODUCCIÓN 2. JUSTIFICACIÓN 3. RECOMENDACIONES METODOLÓGICAS PARA LA INTERVENCIÓN En la Comunidad En el servicio 4. EJEMPLOS DE BUENAS PRÁCTICAS 5. BIBLIOGRAFÍA 6. ANEX0S Modelos de fichas Enlaces de documentos referenciados Puedes acceder al documento completo Recomendaciones y buenas prácticas para la atención a las personas con problemas de salud mental publicado en la página web de Inclusió de la Generalitat Valenciana y descargarlo en formato pdf.

divendres, 22 de setembre 2023 14:50

Psicofármacos: Clasificación y usos
28 - 06 - 2023

Psicofármacos: Clasificación y usos

Psicofármacos: Clasificación y usos COMUNICACIÓN | GESTIÓN DEL CONOCIMIENTO Autor: Mª Rosa Perelló Pardo. Comunicación. Téc. Área de Gestión del Conocimiento que presta sus servicios en el Creap a través de Grupo 5 Acción y Gestión Social S.A.U. Introducción Los psicofármacos son un tipo de medicamentos que se usan en el tratamiento de enfermedades de salud mental y trastorno mental grave. Actúan modificando los efectos de los neurotransmisores cerebrales que son las sustancias encargadas de transmitir la información a las neuronas. Estas sustancias, al entrar en contacto con el sistema nervioso, producen efectos de tipo mental y emocional, considerándolos como recurso terapéutico. Los psicofármacos se clasifican en cuatro grandes grupos: Antidepresivos Ansiolíticos Hipnóticos Estabilizadores del estado de ánimo Antipsicóticos Antidepresivos Los antidepresivos, como su propio nombre indica, son medicamentos que se usan para tratar la depresión y actúan sobre los neurotransmisores en el cerebro, como la serotonina, la norepinefrina y la dopamina, para ayudar a regular el estado de ánimo. Además, resultan eficaces en el tratamiento de una variedad de trastornos del estado de ánimo como en el tratamiento de trastornos de ansiedad, trastorno obsesivo-compulsivo, trastorno de estrés postraumático, entre otros. Algunos pueden ser útiles en el tratamiento de dolor crónico como el dolor neuropático y el asociado a la fibromialgia. Puedes acceder al artículo del blog «Antidepresivos: usos, abusos y tratamientos alternativos» donde se profundiza en este tipo de medicamentos y se hace un repaso por su historia, las ventajas e inconvenientes que tienen, su clasificación y las alternativas existentes a la intervención farmacológica como pueden ser las terapias cognitivo-conductuales. Ansiolíticos Los medicamentos ansiolíticos son fármacos utilizados para tratar la ansiedad y el insomnio. Actúan sobre el sistema nervioso central para producir un efecto calmante y pueden ser extremadamente útiles, proporcionado un alivio rápido de los síntomas. Sin embargo, se debe ser cuidadosos ya que respecto a los inconvenientes tienen potencial para la dependencia y la tolerancia y las personas tratadas pueden necesitar dosis cada vez más altas para conseguir el mismo efecto. Puedes acceder al artículo del blog «Medicamentos ansiolíticos: Qué son, ventajas e inconvenientes y efectos secundarios» donde se realiza un análisis en profundidad de estos medicamentos explicando qué son, las ventajas e inconvenientes y una comparativa con el resto de psicofármacos. Además, también se explica detalladamente las alternativas al tratamiento farmacológico como es la terapia cognitivo-conductual. Hipnóticos Los medicamentos hipnóticos o somníferos están emparentados con los ansiolíticos y se usan principalmente para tratar el insomnio. El uso crónico de estos medicamentos sin supervisión médica puede contribuir a empeorar el problema y no solucionar las causas reales como pueden ser problemas de estilo de vida o un posible trastorno de ansiedad o depresión. Estabilizadores del estado de ánimo Los estabilizadores del estado de ánimo son un tipo de medicamentos que se usan en el tratamiento de trastornos del estado de ánimo, especialmente el trastorno bipolar. Estos fármacos son esenciales a la hora de ayudar a las personas a estabilizar su estado de ánimo, evitando los extremos de la manía y la depresión. Son medicamentos que, como ocurre con otros psicofármacos, tienen efectos secundarios por lo que es importante que las personas que reciben este tratamiento comprendan correctamente su funcionamiento antes de tomar ninguna decisión. Los estabilizadores del estado de ánimo se pueden clasificar en varios grupos según su mecanismo de acción. Los principales grupos incluyen el litio y los anticonvulsivos. En el artículo del blog «Estabilizadores del Estado de Ánimo: usos, diferencias con otros psicofármacos y principales aplicaciones» se desarrolla la clasificación de los estabilizadores del estado de ánimo, explicando cada tipo y hace un repaso de las ventajas e inconvenientes del uso de estos medicamentos y los efectos secundarios. Además, en este artículo especializado sobre los estabilizadores del estado de ánimo también se explican las diferencias con el resto de psicofármacos y las diferentes vías de administración. Antipsicóticos Los medicamentos antipsicóticos juegan un papel crucial en el tratamiento de los trastornos mentales graves con sintomatología de tipo psicótico. Se utilizan principalmente para tratar la esquizofrenia y los trastornos bipolares y desde su aparición en la década de 1950 han evolucionado tanto en forma como en eficacia. El uso de antipsicóticos no está exento de efectos secundarios y varían en función del tipo y la persona. Todos los antipsicóticos pueden causar sedación, mareos y cambios en los niveles de ciertas hormonas en el cuerpo, como la prolactina. Respecto a su clasificación se pueden distinguir en dos grandes grupos: los antipsicóticos típicos(o de primera generación) y los antipsicóticos atípicos (o de segunda generación). En el artículo del blog «Una mirada a los antipsicóticos: Usos, Clasificación y Efectos Secundarios» se desarrolla la clasificación de los antipsicóticos realizando una enumeración de los medicamentos según el tipo, explicando los efectos secundarios de cada grupo de medicamentos y las diferentes vías de administración. Conclusión Es muy importante recordar que este tipo de medicamentos constituyen solo una parte del tratamiento, que siempre tiene que estar supervisado por un profesional, y es necesario complementarlo con las terapias de cognitivo-conductuales y las intervenciones de estilo de vida.

dijous, 28 de setembre 2023 15:10

Antidepresivos: usos, abusos y tratamientos alternativos
23 - 06 - 2023

Antidepresivos: usos, abusos y tratamientos alternativos

Antidepresivos: usos, abusos y tratamientos alternativos INVESTIGACIÓN | GESTIÓN DEL CONOCIMIENTO Autor: Jorge Marredo Rosa. Psicólogo investigador. Coordinador del área de Gestión del Conocimiento, que presta sus servicios en el Creap a través de Grupo 5 Acción y Gestión Social S.A.U. Introducción La depresión es un trastorno mental que afecta a millones de personas en todo el mundo, y su tratamiento ha sido objeto de intensa investigación y debate. Los antidepresivos, medicamentos diseñados para aliviar los síntomas de la depresión, han demostrado ser herramientas valiosas en este esfuerzo. Sin embargo, como veremos a continuación, su uso y eficacia no están exentos de controversia y malentendidos. A lo largo de este artículo vamos a ver qué son los Trastornos del Estado de Ánimo, las diferencias de los Antidepresivos con otros tipos psicofármacos, así como un breve repaso a su historia, las cifras de consumo en España, la clasificación actual de este tipo de fármacos, las ventajas e inconvenientes de su uso y las alternativas terapéuticas efectivas que desde la psicología se han desarrollado en los últimos años. Vamos a comenzar por tanto por explicar que son los trastornos del estado de ánimo. Trastornos del Estado de Ánimo Los trastornos del estado de ánimo, también conocidos como trastornos afectivos, son un grupo de enfermedades que afectan cómo nos sentimos y pensamos acerca de nosotros mismos y del mundo que nos rodea. Estos trastornos, que incluyen la depresión y el trastorno bipolar, pueden tener un impacto significativo en la calidad de vida de una persona y su capacidad para funcionar en su vida diaria. La depresión, el trastorno del estado de ánimo más común, se caracteriza por sentimientos persistentes de tristeza, pérdida de interés en actividades que antes se disfrutaban, cambios en el apetito o el peso, dificultad para dormir o dormir demasiado, falta de energía, sentimientos de inutilidad o culpa, dificultad para concentrarse y pensamientos de muerte o suicidio. La depresión puede ser leve, moderada o grave, y puede durar unas pocas semanas, varios meses o incluso años. El trastorno bipolar, por otro lado, se caracteriza por cambios extremos en el estado de ánimo, desde la manía (un estado de ánimo elevado, eufórico o irritable) hasta la depresión. Las personas con trastorno bipolar pueden tener períodos de estado de ánimo normal entre los episodios de manía y depresión. Los trastornos del estado de ánimo pueden ser causados por una combinación de factores genéticos, biológicos, ambientales y psicológicos. Se cree que los cambios en la química cerebral y en la función del sistema nervioso central desempeñan un papel en el desarrollo de estos trastornos. Los factores de estrés ambientales, como los traumas o el estrés significativo, también pueden desencadenar un trastorno del estado de ánimo en personas vulnerables. El tratamiento para los trastornos del estado de ánimo generalmente implica una combinación de medicación y terapia. Los antidepresivos y los estabilizadores del estado de ánimo son medicamentos comúnmente utilizados para tratar estos trastornos, no obstante, como veremos más adelante, la terapia cognitivo-conductual en sus diferentes versiones ayuda a las personas a cambiar patrones de pensamiento y comportamiento negativos, también puede ser efectiva. Es importante destacar que los trastornos del estado de ánimo son trastornos reales y tratables. No son simplemente un signo de debilidad o una falla de carácter. Con el tratamiento adecuado, la mayoría de las personas con un trastorno del estado de ánimo pueden llevar una vida saludable y productiva. Antidepresivos vs Ansiolíticos, Estabilizadores del Estado de Ánimo y Antipsicóticos Los antidepresivos, como su nombre indica, están destinados a tratar la depresión. Actúan sobre los neurotransmisores en el cerebro, como la serotonina, la norepinefrina y la dopamina, para ayudar a regular el estado de ánimo. Los ansiolíticos, por otro lado, están diseñados para tratar la ansiedad. Aunque ambos tipos de medicamentos pueden afectar a los mismos neurotransmisores, lo hacen de diferentes maneras y con diferentes objetivos. Los estabilizadores del estado de ánimo, como el litio y el ácido valproico, se utilizan principalmente para tratar el trastorno bipolar. Estos medicamentos ayudan a prevenir los extremos de la manía y la depresión. Aunque algunos antidepresivos pueden ser útiles en el tratamiento del trastorno bipolar, no son la misma clase de medicamento. Los antipsicóticos se utilizan para tratar trastornos como la esquizofrenia y el trastorno bipolar. Aunque algunos antidepresivos pueden tener propiedades antipsicóticas, los antipsicóticos y los antidepresivos son clases distintas de medicamentos con diferentes mecanismos de acción. Consumo de Antidepresivos en España El consumo de antidepresivos en España ha aumentado en las últimas décadas. Según datos de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), en 2019 se dispensaron más de 47 millones de envases de antidepresivos, un aumento del 20% respecto a 2014. Este aumento puede deberse a varios factores, incluyendo una mayor conciencia y diagnóstico de la depresión, así como a un mayor uso de antidepresivos para tratar una variedad de trastornos, no solo la depresión Historia de los Antidepresivos El descubrimiento de los antidepresivos fue en gran parte accidental. En la década de 1950, los investigadores descubrieron que la iproniazida, un medicamento desarrollado para tratar la tuberculosis tenía un efecto elevador del estado de ánimo en las personas. Este descubrimiento llevó al desarrollo de los inhibidores de la monoaminooxidasa (IMAO), la primera clase de antidepresivos. Desde entonces, se han desarrollado varias clases de antidepresivos, cada una con su propio mecanismo de acción y perfil de efectos secundarios. Los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS), como la fluoxetina y la sertralina, son actualmente los antidepresivos más prescritos debido a su eficacia y perfil de seguridad relativamente bueno. Clasificación Actual de los Antidepresivos Los antidepresivos se pueden clasificar en varias categorías, incluyendo: 1. Inhibidores Selectivos de la Recaptación de Serotonina (ISRS): estos medicamentos, que incluyen la fluoxetina y la sertralina, actúan aumentando los niveles de serotonina en el cerebro. 2. Inhibidores de la Recaptación de Serotonina y Norepinefrina (IRSN): como la venlafaxina y la duloxetina, aumentan los niveles de serotonina y norepinefrina en el cerebro. 3. Antidepresivos Tricíclicos (ATC): como la amitriptilina y la nortriptilina, aumentan los niveles de serotonina y norepinefrina en el cerebro, pero también afectan a otros neurotransmisores. Tienen más efectos secundarios que los ISRS y los IRSN. 4. Inhibidores de la Monoaminooxidasa (IMAO): los IMAO, como la fenelzina y la tranilcipromina, bloquean una enzima que descompone la serotonina, la norepinefrina y la dopamina en el cerebro. Estos medicamentos se utilizan menos a menudo debido a los posibles efectos secundarios y las interacciones con otros medicamentos y alimentos. Ventajas e Inconvenientes de los Antidepresivos Los antidepresivos han demostrado ser eficaces en el tratamiento de una variedad de trastornos del estado de ánimo, no solo la depresión. También se utilizan en el tratamiento de trastornos de ansiedad, trastorno obsesivo-compulsivo, trastorno de estrés postraumático, trastorno de pánico, entre otros. Algunos antidepresivos también pueden ser útiles en el manejo del dolor crónico, como el dolor neuropático y el dolor asociado a la fibromialgia. Una de las principales ventajas de los antidepresivos es su capacidad para mejorar la calidad de vida de las personas que sufren de estos trastornos. Pueden ayudar a reducir los síntomas de la depresión, como la tristeza persistente, la pérdida de interés en las actividades, los problemas de sueño y la fatiga. Esto puede permitir a las personas retomar sus actividades diarias y mejorar su funcionamiento general. Además, los antidepresivos modernos, como los ISRS y los IRSN, generalmente tienen menos efectos secundarios que los antidepresivos más antiguos, como los ATC y los IMAO. Esto puede hacer que sean más tolerables para muchas personas. Como se puede esperar, los antidepresivos también tienen desventajas y de hecho los efectos secundarios pueden ser un problema importante. Estos pueden incluir náuseas, aumento de peso, disminución del deseo sexual, insomnio, fatiga, sequedad de boca y mareos. Algunos de estos efectos secundarios pueden ser temporales y disminuir con el tiempo, pero otros pueden persistir. Además, no todas las personas responden a los antidepresivos. Algunas personas pueden encontrar que su depresión no mejora con el tratamiento, o puede que tengan que probar varios medicamentos diferentes antes de encontrar uno que funcione para ellos. Esto puede ser un proceso frustrante y desalentador. También existe el riesgo de que una persona pueda experimentar un episodio de manía o hipomanía si tiene un trastorno bipolar no diagnosticado. Esto puede ser peligroso y requiere atención médica inmediata. Finalmente, aunque los antidepresivos pueden ser eficaces en el tratamiento de la depresión, no curan la afección y no son una solución a largo plazo. La mayoría de las personas necesitarán continuar con el tratamiento durante un período prolongado, y posiblemente de por vida. Además, detener el tratamiento con antidepresivos puede llevar a síntomas de abstinencia y a un posible rebote de la depresión. Alternativas a la Intervención Farmacológica. Las Terapias Cognitivo-Conductuales. La Terapia Cognitivo-Conductual (TCC), la Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT) y la Terapia Interpersonal (TIP) son alternativas efectivas a la intervención farmacológica para el tratamiento de la depresión. La TCC es una terapia estructurada que ayuda a las personas a identificar y cambiar pensamientos y comportamientos negativos o destructivos que pueden estar contribuyendo a su depresión. La TCC se basa en la idea de que nuestros pensamientos, sentimientos, comportamientos y sensaciones físicas están todos interconectados, y que los pensamientos negativos pueden atraparnos en un círculo vicioso de depresión. La TCC ayuda a las personas a romper este círculo vicioso al enseñarles a desafiar y cambiar sus pensamientos negativos, lo que a su vez puede cambiar la forma en que se sienten y se comportan. La ACT, por otro lado, no se centra en cambiar los pensamientos negativos, sino en desarrollar una relación diferente con ellos. En lugar de tratar de eliminar o reducir los pensamientos y sentimientos negativos, la ACT enseña a las personas a aceptar y convivir con estos pensamientos y sentimientos, y a no dejar que interfieran con la vida que quieren vivir. La ACT utiliza una variedad de técnicas, incluyendo la atención plena y la clarificación de valores, para ayudar a las personas a vivir de acuerdo con sus valores y metas, incluso en presencia de pensamientos y sentimientos negativos. La TIP se centra en las relaciones interpersonales y en cómo estas pueden contribuir a la depresión. La TIP ayuda a las personas a identificar patrones problemáticos en sus relaciones que pueden estar contribuyendo a su depresión, y a desarrollar nuevas formas de interactuar con los demás. La TIP puede ser particularmente útil para las personas cuya depresión está estrechamente ligada a sus relaciones interpersonales. Además de estas terapias, existen otras alternativas a la intervención farmacológica para la depresión. Estas incluyen otras formas de terapia, como la terapia dialéctico comportamental y la terapia de resolución de problemas, así como intervenciones de estilo de vida, como el ejercicio y la dieta. Es importante recordar que cada persona es única y lo que funciona para una persona puede no funcionar para otra. Por lo tanto, es importante trabajar con un profesional de la salud mental para encontrar el tratamiento que mejor se adapte a las necesidades individuales de cada persona. Conclusión Por tanto, los antidepresivos son una herramienta valiosa en el arsenal terapéutico para el tratamiento de la depresión y otros trastornos del estado de ánimo. Sin embargo, su uso debe ser cuidadosamente considerado y personalizado para cada individuo, teniendo en cuenta las ventajas y desventajas de cada tipo de medicamento, así como los posibles efectos secundarios. Es esencial recordar que los antidepresivos no son una solución mágica ni una cura para la depresión. Aunque pueden ser muy efectivos para aliviar los síntomas de la depresión, no abordan las causas subyacentes de la enfermedad ni los elementos que la mantienen. Por lo tanto, a menudo se utilizan mejor en combinación con otras formas de tratamiento, como la terapia cognitivo-conductual, la terapia de aceptación y compromiso, y la terapia interpersonal. Además, es importante destacar que la depresión es una enfermedad compleja y multifacética que puede requerir un enfoque de tratamiento multifacético. Esto puede incluir no sólo medicamentos y terapia, sino también cambios en el estilo de vida, como una dieta saludable, ejercicio regular, sueño adecuado y reducción del estrés. Finalmente, es crucial que cualquier persona que esté luchando con la depresión busque ayuda. Hay muchos recursos disponibles, y nadie tiene que enfrentarse a la depresión solo. Con el tratamiento adecuado, la recuperación es no sólo posible, sino probable. Bibliografía A-Tjak, J. G., Davis, M. L., Morina, N., Powers, M. B., Smits, J. A., & Emmelkamp, P. M. (2015). A meta-analysis of the efficacy of acceptance and commitment therapy for clinically relevant mental and physical health problems. Psychotherapy and psychosomatics, 84(1), 30–36. Cuijpers, P., Donker, T., Weissman, M. M., Ravitz, P., & Cristea, I. A. (2016). Interpersonal Psychotherapy for Mental Health Problems: A Comprehensive Meta-Analysis. The American journal of psychiatry, 173(7), 680–687. Cuijpers, P., Karyotaki, E., Weitz, E., Andersson, G., Hollon, S. D., & van Straten, A. (2014). The effects of psychotherapies for major depression in adults on remission, recovery and improvement: a meta-analysis. Psychological medicine, 44(3), 683-693. Gelenberg, A. J. (2010). The history and evolution of antidepressant drugs. Journal of clinical psychiatry, 71(1), e04. Gutiérrez, J. (2022). Datos medicamentos: el consumo de antidepresivos crece un 40%. RTVE.es. Hofmann, S. G., Asnaani, A., Vonk, I. J., Sawyer, A. T., & Fang, A. (2012). The Efficacy of Cognitive Behavioral Therapy: A Review of Meta-analyses. Cognitive therapy and research, 36(5), 427–440. López-Muñoz, F., & Alamo, C. (2009). Monoaminergic neurotransmission: the history of the discovery of antidepressants from 1950s until today. Current pharmaceutical design, 15(14), 1563-1586.

dijous, 23 de maig 2024 12:39

Medicamentos ansiolíticos: Qué son, ventajas e inconvenientes y efectos secundarios
15 - 06 - 2023

Medicamentos ansiolíticos: Qué son, ventajas e inconvenientes y efectos secundarios

Medicamentos ansiolíticos: Qué son, ventajas e inconvenientes y efectos secundarios. INVESTIGACIÓN | GESTIÓN DEL CONOCIMIENTO Autor: Jorge Marredo Rosa. Psicólogo investigador. Coordinador del área de Gestión del Conocimiento, que presta sus servicios en el Creap a través de Grupo 5 Acción y Gestión Social S.A.U. Introducción Los medicamentos ansiolíticos son una clase de fármacos utilizados principalmente para tratar la ansiedad y el insomnio. Estos medicamentos actúan sobre el sistema nervioso central para producir un efecto calmante y son una herramienta valiosa en el manejo de estos trastornos. No obstante, su uso debe ser cuidadoso y revisado debido a su potencial para crear dependencia y los efectos secundarios que pueden llegar a tener. Aunque estos medicamentos pueden ser extremadamente útiles para aliviar los síntomas de la ansiedad y el insomnio, también tienen desventajas, incluyendo el potencial para la dependencia y la tolerancia, lo que significa que los usuarios pueden necesitar dosis cada vez mayores para obtener el mismo efecto. Los efectos secundarios pueden incluir somnolencia, mareos, confusión y problemas de memoria. Diferencias entre ansiolíticos, antidepresivos, estabilizadores del estado de ánimo y antipsicóticos Como su nombre indica, los ansiolíticos se utilizan principalmente para tratar la ansiedad. Los antidepresivos, por otro lado, están diseñados para tratar la depresión, aunque también pueden ser efectivos en el tratamiento de la ansiedad. Los estabilizadores del estado de ánimo se utilizan para tratar trastornos del estado de ánimo como el trastorno bipolar, mientras que los antipsicóticos se utilizan para tratar trastornos psicóticos como la esquizofrenia. Cada uno de estos medicamentos tiene un mecanismo de acción diferente y se utiliza para tratar diferentes aspectos de la salud mental. Los ansiolíticos, como las benzodiazepinas, actúan aumentando la actividad del ácido gamma-aminobutírico (GABA), un neurotransmisor que inhibe la actividad en el cerebro, lo que resulta en un efecto calmante. Los antidepresivos, por otro lado, actúan aumentando la disponibilidad de neurotransmisores como la serotonina y la norepinefrina, que se cree que juegan un papel en la regulación del estado de ánimo. Los estabilizadores del estado de ánimo, como el litio, se utilizan para tratar trastornos del estado de ánimo y se cree que actúan afectando a varios neurotransmisores y estabilizando las neuronas excitables. Los antipsicóticos, por último, se utilizan para tratar trastornos psicóticos y se cree que actúan bloqueando los receptores de dopamina en el cerebro. Consumo de ansiolíticos en España Según la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios, el uso de medicamentos ansiolíticos e hipnóticos en España ha aumentado de forma casi constante durante el periodo 2000-2021. Este aumento puede estar relacionado con una variedad de factores, incluyendo un mayor reconocimiento y diagnóstico de trastornos de ansiedad e insomnio y el confinamiento debido a la COVID-19. Sin embargo, también es importante tener en cuenta que el uso excesivo o inapropiado de estos medicamentos puede llevar a problemas de dependencia y a otros efectos secundarios negativos. Historia y clasificación de los ansiolíticos Los ansiolíticos tienen una larga historia y son diversos los testimonios del uso de hierbas y sustancias para tratar la ansiedad. No obstante, se suele considerar como el primer ansiolítico al bromuro de potasio, utilizado en el siglo XIX. Sin embargo, no fue hasta el siglo XX cuando se desarrollaron los primeros ansiolíticos modernos. El primer ansiolítico moderno, el meprobamato, fue introducido en la década de 1950. Este medicamento, que se comercializó bajo el nombre de Miltown, se convirtió rápidamente en un éxito de ventas y marcó el comienzo de la era de la psicofarmacología. En la década de 1960, se introdujeron las benzodiacepinas, una nueva clase de ansiolíticos que incluía medicamentos como el diazepam y el alprazolam. Estos medicamentos, resultaban más seguros y eficaces que el meprobamato y se convirtieron rápidamente en los ansiolíticos de elección para el tratamiento de los trastornos de ansiedad. Los ansiolíticos se pueden clasificar en varias categorías, incluyendo benzodiazepinas, antihistamínicos, barbitúricos y otros. A. Las benzodiazepinas, que incluyen medicamentos como el diazepam y el alprazolam, son quizás los ansiolíticos más conocidos. Estos medicamentos actúan aumentando la actividad del GABA, lo que resulta en un efecto calmante. Sin embargo, también tienen un alto potencial de dependencia y pueden causar efectos secundarios como somnolencia, mareos y confusión. B. Los antihistamínicos, como la hidroxizina, también se utilizan a veces como ansiolíticos. Estos medicamentos actúan bloqueando los receptores de la histamina, una sustancia química que se libera durante una reacción alérgica. Aunque los antihistamínicos pueden ser efectivos en el tratamiento de la ansiedad, también pueden causar somnolencia y otros efectos secundarios. C. Los barbitúricos, como el fenobarbital, son una clase más antigua de ansiolíticos que se utilizan menos comúnmente hoy en día debido a su alto potencial de dependencia y a los riesgos de sobredosis. Sin embargo, todavía se utilizan en algunos casos, especialmente para el tratamiento del insomnio y de ciertos tipos de epilepsia. Ventajas e inconvenientes del uso de ansiolíticos Los ansiolíticos pueden ser extremadamente útiles en el tratamiento de la ansiedad y el insomnio, proporcionando alivio rápido de los síntomas. Sin embargo, también tienen desventajas, incluyendo el potencial para la dependencia y la tolerancia, lo que significa que las personas tratadas pueden necesitar dosis cada vez mayores para obtener el mismo efecto. Cómo hemos expuesto, los efectos secundarios pueden incluir somnolencia, mareos, confusión y problemas de memoria. Además, los ansiolíticos pueden interactuar con otros medicamentos y sustancias, incluyendo el alcohol, lo que puede aumentar el riesgo de efectos secundarios graves. Además, aunque los ansiolíticos pueden proporcionar alivio a corto plazo de los síntomas de la ansiedad, no tratan las causas subyacentes de la ansiedad. Por lo tanto, a menudo se utilizan en combinación con otras formas de tratamiento, como la terapia cognitivo-conductual, que puede ayudar a los pacientes a aprender a manejar su ansiedad a largo plazo. Efectos secundarios de los ansiolíticos Los efectos secundarios de los ansiolíticos pueden variar dependiendo del medicamento específico, pero pueden incluir somnolencia, mareos, confusión, problemas de memoria, problemas de equilibrio y coordinación, y en casos raros, comportamiento agresivo o violento. Es importante que los pacientes estén al tanto de estos posibles efectos secundarios y que se comuniquen con su médico si experimentan alguno de ellos. Por lo tanto, es importante que los pacientes informen a su médico sobre todos los medicamentos y sustancias que están utilizando. Alternativas al tratamiento farmacológico. La terapia cognitivo-conductual. La terapia cognitivo-conductual (TCC) es una forma de tratamiento psicológico que ha demostrado ser eficaz en el tratamiento de una variedad de trastornos de ansiedad. La TCC se basa en la idea de que nuestros pensamientos (cogniciones) y comportamientos juegan un papel fundamental en cómo experimentamos la ansiedad. Por lo tanto, el objetivo de la TCC es ayudar a las personas a aprender a identificar y cambiar patrones de pensamiento y comportamiento que pueden estar contribuyendo a su ansiedad. La TCC para los trastornos de ansiedad generalmente implica dos componentes principales: la terapia cognitiva y la terapia de exposición. La terapia cognitiva se centra en ayudar a las personas a identificar y cambiar pensamientos negativos o distorsionados que pueden estar contribuyendo a su ansiedad. Por ejemplo, una persona con trastorno de ansiedad social puede tener pensamientos como "Si digo algo tonto, todos se reirán de mí". La terapia cognitiva puede ayudar a esta persona a desafiar y cambiar estos pensamientos negativos. La terapia de exposición, por otro lado, implica ayudar a las personas a enfrentar gradualmente las situaciones o cosas que temen en un entorno seguro y controlado. Por ejemplo, una persona con trastorno de pánico puede tener miedo de tener un ataque de pánico en un lugar público. La terapia de exposición puede implicar ayudar a esta persona a enfrentarse gradualmente a situaciones en las que teme tener un ataque de pánico, comenzando quizás con simplemente pensar en estas situaciones, luego pasar a visitar lugares públicos con el terapeuta, y finalmente visitar estos lugares por su cuenta. Diversos meta-análisis de la TCC para los trastornos de ansiedad encontró que la TCC muestran que es eficaz para reducir los síntomas de ansiedad y depresión tanto en adultos como en niños y adolescentes y que en algunos casos puede ser tan eficaz como los medicamentos para el tratamiento de los trastornos de ansiedad. Además, la investigación ha comenzado a explorar cómo la TCC puede cambiar la actividad cerebral en personas con trastornos de ansiedad al aumentar la actividad en el córtex prefrontal, una parte del cerebro que está involucrada en la regulación de las emociones y cambiar la actividad en varias áreas del cerebro que están involucradas en el procesamiento del miedo y la ansiedad. Conclusión Los ansiolíticos son una herramienta valiosa en el tratamiento de la ansiedad y el insomnio, pero su uso debe ser cuidadoso y monitoreado debido a su potencial para la dependencia y los efectos secundarios. Aunque el uso de estos medicamentos ha aumentado en España en los últimos años, es importante recordar que los medicamentos son solo una parte del tratamiento para estos trastornos y que las terapias de cognitivo-conductuales y las intervenciones de estilo de vida también pueden ser efectivas en su abordaje. Bibliografía Aznar, M. P. M., Pérez, L. G., Pérez, J. M. B., y Rodríguez-Wangüemert, C. (2017). Género y uso de medicamentos ansiolíticos e hipnóticos en España/Gender and the use of anxiolytic and hypnotic drugs in Spain. Journal of Feminist, Gender and Women Studies, (5). Bandelow, B., Michaelis, S., y Wedekind, D. (2017). Treatment of anxiety disorders. Dialogues in Clinical Neuroscience, 19(2), 93-107. https://www.tandfonline.com/doi/full/10.31887/DCNS.2017.19.2/bbandelow Brooks, S. J., y Stein, D. J. (2015). A systematic review of the neural bases of psychotherapy for anxiety and related disorders. Dialogues in Clinical Neuroscience, 17(3), 261-279. https://doi.org/10.31887/DCNS.2015.17.3/sbrooks Enomoto, M., Kitamura, S., Tachimori, H., Takeshima, M., y Mishima, K. (2020). Long-term use of hypnotics: analysis of trends and risk factors. General Hospital Psychiatry, 62, 49-55. https://doi.org/10.1016/j.genhosppsych.2019.11.008 García-Atienza, E. M., López-Torres Hidalgo, J., Minuesa-García, M., Ruipérez-Moreno, M., Lucas-Galán, F. J., y Agudo-Mena, J. L. (2022). Satisfaction with Anxiolytic and Hypnotic Drug Treatment: Validation of the TSAN Questionnaire. International Journal of Mental Health and Addiction, 20(5), 2599-260 https://doi.org/10.1007/s11469-021-00533-y García-Escalera, J., Chorot, P., Valiente, R. M., Reales, J. M., y Sandín, B. (2017). Eficacia de la terapia cognitivo conductual transdiagnóstica en el tratamiento de la ansiedad y la depresión en adultos, niños y adolescentes: Un meta-análisis. Revista de Psicopatología y Psicología Clínica, 21(3), 211-227. https://doi.org/10.5944/rppc.vol.21.num.3.2016.17811 Kaczkurkin, A. N., y Foa, E. B. (2015). Cognitive-behavioral therapy for anxiety disorders: an update on the empirical evidence. Dialogues in Clinical Neuroscience, 17(3), 337-346. https://doi.org/10.31887/DCNS.2015.17.3/akaczkurkin Oyague López, L., y Mateos Campos, R. (2019). Perfil del Paciente Ambulatorio en Tratamiento con Ansiolíticos y/o Antidepresivos. FarmaJournal, 4(2), 19–29. https://doi.org/10.14201/fj2019421929 Téllez-Lapeira, J. M., Hidalgo, J. L. T., Gálvez-Alcaraz, L., Párraga-Martínez, I., Boix-Gras, C., y García-Ruiz, A. (2017). Consumo de ansiolíticos e hipnóticos y factores asociados en las personas mayores. Revista Española de Geriatría y Gerontología, 52(1), 31-34. https://doi.org/10.1016/j.regg.2016.01.007

dijous, 23 de maig 2024 09:54

8 de marzo 2023: Día Internacional de la Mujer
08 - 03 - 2023

8 de marzo 2023: Día Internacional de la Mujer

8 marzo 2023: Día Internacional de la Mujer DÍA INTERNACIONAL | MUJER Autora: Marina Guillén Valero. Comunicación. Área de Gestión del Conocimiento que presta sus servicios a través de Eulen Servicios Sociosanitarios S.A. Cada 8 de marzo millones de mujeres llenan las calles y avenidas de sus ciudades y localidades en multitudinarias manifestaciones en las que protestan por las situaciones de desigualdad que se reflejan en cada una de sus sociedades. Cientos de países reclaman por el fin de la violencia contra la mujer, la igualdad laboral y salarial y los derechos sociales de los que todavía no pueden disfrutar. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), desde 2005 la violencia contra las mujeres se considera un problema mundial de salud pública, con cifras que afectan con más intensidad a las mujeres que padecen algún tipo de problema de salud mental y, más todavía para aquellas que padecen Trastorno Mental Grave (TMG). Los datos extraídos del estudio sobre violencia contra las mujeres con enfermedad mental realizado por la Federación de Euskadi de Asociaciones de Familiares y personas con Enfermedad Mental (Fedeafes) trasladan las siguientes cifras: 3 de cada 4 mujeres con TMG han sufrido violencia en su ámbito familiar o pareja en algún momento de su vida. El 26% de las mujeres con enfermedad mental grave han sufrido violencia sexual en la infancia. Cerca del 80% de las mujeres con TMG han sufrido violencia por parte de su pareja. El riesgo de sufrir violencia en la pareja se multiplica entre 2 y 4 veces. El 42% que sufre violencia por parte de su pareja no la identifica como tal. En más de la mitad de las ocasiones, la persona profesional de referencia del ámbito de salud mental no conoce la existencia del maltrato ocurrido. Las mujeres con problemas de salud mental sufren una doble discriminación debido a que tienen las mismas desigualdades que cualquier mujer pero, además, se añade el estigma que sufren por su trastorno mental. Hay que señalar que existe una brecha de desigualdad a la hora de recurrir a recursos destinados a la salud mental, y que hay más hombres que mujeres que se benefician de los mismos. Algunos de los motivos principales de esta brecha están relacionados con el rol tradicional femenino, vinculado a las tareas domésticas; la sobreprotección familiar; el infra empoderamiento con el que se perciben las mujeres con problemas de salud mental o, incluso la autopercepción de que las mujeres son más emocionales y sensibles, lo que lleva a una naturalización de los problemas de salud mental. También tienden a considerar estos recursos como enfocados a un público masculino. Por lo tanto, las mujeres con problemas de salud mental se encuentran, en más casos que los hombres, privadas de estos servicios, por lo que disminuye su participación social. Esto influye en otros campos relacionados a esta clase de recursos y servicios, como el laboral. Únicamente un 30% de las mujeres con problemas de salud mental acceden a un empleo a través de estos medios. Además, no existen recursos de apoyo para madres con problemas de salud mental, y que carecen de espacios propios de dialogo de interés femenino en los cuales abordar este tipo de cuestiones. Desde las instituciones ¿Cómo se debe actuar ante un caso de violencia contra una mujer con TMG? Desculpabilizar a la mujer. En ocasiones pueden tender a autoculpabilizarse y creer que es un síntoma por la enfermedad que sufren. Realizar un trabajo de acompañamiento y empoderamiento. Informar de que su situación fue o es injusta y no merece bajo ningún concepto el trato recibido. Creer su relato sin emitir juicios. Entender la violencia con perspectiva de género. Explicarles los derechos que tiene frente a la agresión y respetar su decisión de denunciar o no. Trabajar las dimensiones del maltrato psicológico y físico. Si existen dudas sobre la existencia real de violencia, contrastarlas entre un equipo profesional. Abortos coercitivos y esterilizaciones forzosas Desde 2019 la Confederación Salud Mental España, ha puesto en marcha la campaña #NuestraSaludNuestrosDerechos, cuya finalidad es la de denunciar la vulneración de derechos sexuales y reproductivos que suponen prácticas como la esterilización forzosa o el aborto coercitivo. Según la Confederación, en España se realizan cada año cerca de 100 esterilizaciones forzosas a personas con discapacidad, la mayoría mujeres. Estas intervenciones, legales en nuestro país, se desarrollan sin el consentimiento de las mujeres que, en su mayoría, han sido incapacitadas judicialmente. El Creap por la Salud Mental en igualdad Desde el Centro de Referencia Estatal de Atención Psicosocial a Personas con Trastorno Mental Grave (Creap) del Imserso en Valencia defendemos la igualdad en la Salud Mental, tanto para las mujeres que trabajan dentro del ámbito de la salud mental como para las mujeres con problemas de salud mental. Es por ello que desde el Creap trabajamos desde una perspectiva de género en las intervenciones con mujeres con TMG, y entendemos que son personas que sufren una doble desigualdad, por su género, por su enfermedad y, en algunas ocasiones, son discriminadas también por su discapacidad. Además, nuestra plantilla está integrada por una mayoría de mujeres que reflejan los valores troncales del Centro de Referencia. Desde cada una de las áreas, todas las personas que constituyen el Creap son un importante peldaño en la rehabilitación de las personas usuarias del centro, y esto se refleja en una convivencia configurada desde el respeto y el apoyo interpersonal.

dimecres, 24 de maig 2023 10:43

Recomendación BiblioCreap: STOP al estigma de la salud mental
05 - 08 - 2022

Recomendación BiblioCreap: STOP al estigma de la salud mental

Ficha bibliográfica Título: STOP al estigma de la salud mental. Autoría: Antonio Ramos Bernal. Prólogo: José María Sánchez Monge, presidente de FEAFES. Editorial: Editorial Club Universitario (ECU). Fecha de publicación: 2010. Según Antonio, hay convicciones que se sostienen aunque los datos no las apoyen y que evidencian el comportamiento estigmatizante que sufren hoy en día las personas con trastornos mentales graves. Como dice José María en el prólogo, Antonio expone los hechos y propone soluciones para eliminar el estigma y, con su exposición, pone de manifiesto que no siempre se pone a la persona en primer plano por delante de la enfermedad. Para comenzar un proceso de desestigmatización el autor plantea la necesidad de que los medios de comunicación apoyen en esta tarea. Los medios contribuyen a crear una imagen social de la enfermedad y en concreto, de la enfermedad mental. Antonio va desmigando los mitos y las creencias aprehendidas socialmente, cómo por ejemplo la peligrosidad. Los estudios y encuestas reflejan que existe una creencia muy extendida que relaciona violencia con enfermedad mental; presenta los porcentajes de distintos grupos de encuestados: población general, familiares, personas con enfermedad mental y profesionales de la salud mental. Los resultados reflejan una falta de conocimiento de la enfermedad y un mal entendimiento del diagnóstico y del pronóstico; aparte de sacar a la luz los estereotipos implantados que son el reflejo de un conocimiento erróneo sobre la enfermedad mental. Fragmento del libro: "Es obvio que, cuando a uno le plantean un diagnóstico de esquizofrenia, su conocimiento al respecto es vago. Su mente le empuja a inducir, inferir e incluso deducir pensamientos al respecto. Pero no apoyándose en el lenguaje científico y en el conocimiento, sino en su propia memoria. Obviamente, en la mayoría de casos, el saber respecto a la enfermedad mental es imperfecto y sobre todo está forjado en el error. Por eso provoca miedo, porque nos están comunicando que pertenecemos a esa categoría de personas que tanto deseamos no ser." El libro se divide en: Prólogo I. Introducción. II. Concepto y consideraciones sobre el estigma. III. Estigma de las personas con enfermedad mental. IV. El estigma en los familiares de la persona con enfermedad mental. V. Estigma en la sociedad. VI. Mitos sobre la enfermedad mental. VII. El estigma de los profesionales. VIII. El estigma en los medios de comunicación. IX. ¿Qué es realmente la enfermedad mental? X. Situación de las personas con enfermedad mental. XI. Sentimientos que provoca el estigma. XII. La discriminación hacia la enfermedad mental. XIII. La lucha contra el estigma. XIV. El estigma en el lenguaje y el pensamiento humano. XV. Introducción a la educación social sobre las enfermedades mentales. XVI. ¿Qué puedo hacer yo por las personas con enfermedad mental? XVII. Un mundo sin estigma. ** El libro descrito en el post forman parte del fondo de la Biblioteca del Creap Valencia. Accede a otras recomendaciones de BiblioCreap Recomendación BiblioCreap: La educación social Recomendación BiblioCreap: Fármaco, Por si las voces vuelven y Esas cosas que nos pesan. Recomendación BiblioCreap: La salud mental también se aprende. Creap Valencia: La salud mental en el catálogo. BiblioCreap. Actividad conmemorativa del Día del Libro. Recomendación BiblioCreap: un viaje por el camino de la recuperación en salud mental

divendres, 25 de novembre 2022 13:28

Etiquetas

divendres, 18 de novembre 2022 11:09

Carregant...
Carregant...

Carregant...

Visítanos

Entradas recientes

dimarts, 11 d’octubre 2022 15:07

Servicios