Resumen artículo: «Desigualdades en la Salud Mental de la población ocupada», por José María Sánchez (Área de Terapia e Integración Social del Creap)

Resumen por José María Sánchez. Área de Terapia e Integración Social del Creap.

 

 

Título 

 

Desigualdades en la Salud Mental de la población ocupada.

 

 

Resumen

 

El informe mundial de 2001 de la Organización Mundial de la Salud (OMS) mostraba que los trastornos de Salud Mental afectan a más del 25% de la población en algún momento de su vida y que el 20% de los pacientes de atención primaria presenta uno o más trastornos de este tipo.

Aunque se sabe que los principales motivos del estado de Salud Mental son el entorno social y económico en el que viven, la prevención sigue dirigida a la modificación de los estilos de vida personales sin considerar las opciones de cambio en el entorno de vida y trabajo.

Diversos estudios han puesto de manifiesto la relación entre el estado Salud Mental y la cualificación del trabajo y también con el género. Sin embargo, aún no hay estudios sobre la relación entre la Salud Mental, las condiciones de empleo y los factores de riesgo laboral, especialmente los psicosociales.

 

 

 

Objetivos

 

-Analizar las desigualdades en la Salud Mental según su género y la cualificación del trabajo de la población ocupada.

-Identificar los factores laborales de riesgo psicosocial y las condiciones de empleo asociadas con el estado de Salud Mental de esta población.

 

 

Aspectos relevantes del marco teórico

 

Este estudio aporta datos poblacionales de exposición laboral y salud muy escasos en nuestro país, y más los referentes a riesgos psicosociales. Los resultados ponen de manifiesto que la Salud Mental de la población ocupada se explica por una interacción entre el sexo y la cualificación del trabajo. Así, la Salud Mental es peor en las mujeres y solo en estas se observa una relación con la cualificación del trabajo; las mujeres con ocupaciones menos cualificadas son las que presentan un peor estado de Salud Mental. Por otra parte, las exigencias psicológicas se asocian con mal estado de Salud Mental en cualquier combinación de sexo y cualificación del trabajo, mientras que el papel de las condiciones de empleo y otros factores de riesgo psicosocial depende de la categoría definida por la combinación del sexo y la cualificación del trabajo.

La mayor prevalencia de mal estado de Salud Mental en las mujeres coincide en casi todos los estudios tanto la población en general como la población empleada, otro factor de riesgo en la Salud Mental de las mujeres es que disponen de menos ingresos, pero entre ellas también hay diferencias las mujeres que tienen menos ingresos y tienen que ocuparse de las tareas domésticas tendrían más problemas que las mujeres con mayor nivel adquisitivo.

Se ha podido comprobar que no es cierto que las mujeres verbalizan más los problemas de Salud Mental, Macintyre et al no encontraron diferencias de género en la verbalización de los trastornos de salud, lo que sugiere que las diferencias de género en salud son reales y se explican por condiciones de vida más desfavorables para las mujeres.

Otro factor de riesgo específicos relacionados con el género que explicarían el peor estado de Salud Mental de las mujeres son la inferior posición socioeconómica y disponer de menores ingresos.

 

 

 

Metodología

 

Se eligió a personal entrenado para recopilar la información mediante entrevistas, se seleccionó a la población ocupada (personas que manifestaron estar trabajando en el momento de realizar la entrevista) de 16 a 64 años de edad (2.322 hombres y 1.836 mujeres).

El estado de Salud Mental, la variable dependiente, se midió con el General Health Questionnaire de 12 preguntas (GHQ-12)10, uno de los más utilizados en investigación en salud laboral11. El GHQ es un instrumento de cribado ampliamente utilizado para detectar trastornos psiquiátricos actuales, se centra en problemas temporales del funcionamiento normal y no en rasgos estables, y cubre alteraciones de adaptación asociadas con el distrés. A las 4 categorías de respuesta se les adjudicó el valor 0 (respuestas 1 y 2) o 1 (respuestas 3 y 4). Se sumaron los valores obtenidos de las 12 preguntas y se consideró casos de riesgo de padecer un trastorno mental a las personas con puntuación ≥ 3 (se utilizan las expresiones mala Salud Mental y mal estado de Salud Mental para esta puntuación).

Las condiciones de empleo y los riesgos laborales psicosociales fueron las variables independientes. Se tuvieron en cuenta 3 condiciones de empleo: el tipo de relación laboral (asalariado/a fijo/a, asalariado/a con contrato temporal, asalariado/a sin contrato, empresario/a con asalariados/as y autónomo/a), la jornada de trabajo (partida, contínua, contínua de noche, turno rotatorio y turno irregular) y el número de horas trabajadas a la semana (se consideró horario a tiempo parcial el trabajo de ≤30 h semanales, y horario a tiempo completo > 30 h).

Para medir los factores de riesgo psicosocial se consideraron 4 variables, según el modelo demanda-control-apoyo de Karasek12 y Johnson13. Aunque no se emplearon las escalas tradicionales, las preguntas utilizadas para caracterizar el entorno psicosocial de trabajo tenían validez de aspecto y su formulación era similar a algunos de los ítems de esas escalas. Se midieron 2 dimensiones de control: la variedad en el trabajo (un indicador de la oportunidad de desarrollar las propias habilidades) y la autonomía (posibilidad de trabajar «a su aire»). Las exigencias psicológicas se midieron mediante la variable «trabajar demasiado», y además se incluyó la variable «trabajar solo/a» como aproximación al apoyo social. Las respuestas en 4 categorías (nunca, algunas veces, a menudo y siempre) se dicotomizaron en ausencia del factor (primeras 2 respuestas) y presencia de este (últimas 2 respuestas).

La cualificación en el trabajo (que se consideró una variable de interacción junto con el sexo) se midió a través de la clase social ocupacional codificada con la clasificación Nacional de Ocupaciones de 199414: clase I, profesionales y gestores; II, ocupaciones intermedias; III, trabajadores no manuales cualificados; IV, trabajadores manuales cualificados y semicualificados, y V, trabajadores manuales no cualificados. Posteriormente, las 5 clases originales se agruparon en no manuales (clases I-III) y manuales (clases IV y V).

 

 

 

 

Principales conclusiones

 

Los factores psicosociales fueron los que mejor explicaron la Salud Mental en los trabajadores /as .En los trabajos menos cualificados el problema de Salud Mental en la mayoría de los casos es por la gran cantidad de horas trabajadas.

También la falta de autonomía en el trabajo se asoció con un mal estado de la Salud Mental en hombres y mujeres en trabajos más cualificados. Algunos estudios han propuesto que la falta de control sobre el trabajo se asociaría de forma más clara con la salud que las exigencias psicológicas; en una revisión de la asociación de los factores psicosociales y los trastornos cardiovasculares, Schnall et al observaron que en el 68% de los 25 estudios que revisaron se asociaron con el control sobre el trabajo, mientras que las exigencias psicológicas sólo se asociaron en un 35% de los casos. En nuestro estudio, las exigencias psicológicas explicaron mejor la mala Salud Mental que la falta de control, lo que sugiere un comportamiento diferencial de los factores de riesgo psicosocial en los trastornos de tipo físico y los que afectan a la esfera psicológica.

El trabajo temporal también es un factor negativo para la Salud Mental en el grupo de hombres poco cualificados, el tiempo parcial es más monótono, hay menos oportunidades para superarse y además cobran menos. En cambio, la jornada completa se asoció con un mejor estado de Salud Mental.

Para concluir, en este estudio se ha podido comprobar la relación entre la Salud Mental, la cualificación del trabajo y el género, y muestra la situación desfavorecida de las mujeres y de las ocupaciones manuales. Cuando más exigencias hay trabajo peor Salud Mental para el trabajador.

En los lugares de trabajo deberían existir recursos organizados para la prevención y la mejora de la Salud Mental de los trabajadores/as .Se debería actuar más en las causas del problema que en los síntomas. Además, la prevención de los problemas de Salud Mental en la población trabajadora debería tener en cuenta las especificidades de género y cualificación profesional.

 

 

 

Bibliografía y/o antecedentes documentados

 

 

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